Casa de Borbón

A la llegada de la Casa de Borbón tras la Guerra de Sucesión permanecen los Monteros de Espinosa (más como una corporación cortesana que como una guardia del Rey), las diferentes Guardias de Alabarderos (Española, Alemana y Vieja o Veterana) la Guardia de la Lancilla y  los Archeros de Borgoña o de la Cuchilla.

El Marqués de Louville, designado por Felipe V, procedió a reestructurar el sistema antiguo de la Casa de Austria. Disolvió los antiguos Cuerpos Reales y creó un Cuerpo de Casa Real de 6000 hombres con dos regimientos de Infantería, el primero flamenco, el segundo español, y un regimiento de Caballería para servicio directo de la Familia Real. Permanece la Guardia Española de Alabarderos y desaparece la Guardia Alemana. Pero las influencias a las que estaba sometido Felipe V por parte del Rey de Francia iban a permitir entrar al servicio de la seguridad Real a una unidad típicamente francesa, “Los Mosqueteros de la Guardia de la Persona”, que comenzaron su labor en Milán en octubre de 1702.

Tal fue la influencia francesa para la tropa al servicio de la Corona española, que no se varió ni siquiera su uniformidad, ya que la compañía que servía en España estaba vestida exactamente igual que la primera de las unidades que prestaban servicio a la Corona francesa.

En octubre de 1702, se crean las “Reales Guardias de Infantería Walonas” y en diciembre de 1703 se configura el regimiento de “Reales Guardias Españolas de Infantería”, concediéndoles las primeras ordenanzas con fecha 29 de septiembre de 1704 y por bandera el pendón morado de Castilla. Realizaron su primer servicio en el campo militar de Alcántara, quedando disueltos en la legislación publicada en 1823.

Para protección de la Reina, mientras el Rey permanecía en los estados italianos, se crea una unidad de Caballería, el “Real de España”.

Este cuerpo de Caballería, junto con la Compañía de “Mosqueteros” y otra levantada en Italia se convertirá en “Los Reales Guardias de Corps”. Con fecha 12 de junio de 1704 acompañaron al Rey en la Campaña de Portugal, prestando en Casteldavide su primer servicio a la Corona, desapareciendo los Archeros de la Cuchilla,  que eran los que hasta ese momento le prestaban escolta.

De las distintas variaciones que ha sufrido este cuerpo a lo largo de su historia, cabe destacar, la creación de una cuarta compañía de Guardias de Corps el 7 de abril de 1793, denominada "Compañía Americana",  para que prestaran servicio inmediato a S.M. todos aquellos súbditos españoles, que así lo deseasen, en los dominios del otro lado del océano.

Por Real Orden de 2 de julio, emitida por el Ministro de la Guerra Ricardo Wall, se mandó al jefe de los regimientos de las Reales Guardias, la creación de compañías de cazadores de 50 plazas, que se denominaron “Compañías de Alternación”, cuya saca se hizo de las de los fusileros.

Por Reales Ordenes de 3 y 14 de mayo de 1793, el Duque de Osuna, Pedro Alcántara Téllez Girón, Coronel Jefe de las Reales Guardias Españolas, obtuvo permiso de S.M. para levantar a su costa seis compañías de cazadores, a las que enseñó el manejo del cañón, por lo que se denominaron “Compañías de Cazadores Artilleros de las Reales Guardias Españolas de Infantería”. Posteriormente quedaron disueltas por decreto de 8 de abril de 1803 y vueltas a configurar con motivo de la Guerra de la Independencia el 13 de enero de 1809.

Los regimientos de Caballería y los de Dragones, solían armar a tres soldados para servicio de exploración o descubierta, a los que se les denominaba carabineros. En 1721 se configuran veinte compañías de carabineros que debían incorporarse a los distintos regimientos de Caballería. En 1730 se ordena que para una mayor efectividad se concentrasen en una unidad superior, creando así una brigada de carabineros, denominada "Brigada de Carabineros Reales" a la que se encargó el 4 de enero de 1742, la misión de proteger al monarca, como premio a la labor desarrollada en la Guerra de Italia. Dejó de existir como unidad del Arma de Caballería en 1823.

También a semejanza de la corte francesa, Felipe V mandó crear una compañía de granaderos a caballo, con fecha 26 de diciembre de 1731, saliendo inmediatamente a prestar sus servicios al Infante Don Carlos en tierras italianas. Dejó de existir como unidad, en el año 1748.

En el año 1800 y con motivo de la guerra contra Portugal, Manuel Godoy, crea un cuerpo de Caballería ligera (un escuadrón de húsares y otro de cazadores) que destinó para su guardia personal, pero formando parte de la Brigada de Carabineros Reales, denominándola “Guardia de Honor del Almirante”.

A los batallones de Marina, por Real Orden de 20 de agosto de 1806, se les declaró nivelados con los Regimientos de Guardias de Infantería, Alabarderos y Carabineros Reales, gozando de todos sus fueros y prerrogativas; pero no se consideró que la Infantería de Marina había ingresado como Tropas de Casa Real hasta el 12 de septiembre de 1815,  cuando el Rey expidió la orden correspondiente. La uniformidad era exactamente igual a la de las Reales Guardias de Infantería, dejando de depender de la Casa Real pocos años después.

Entre 1824 y 1825 se llevaba a cabo la reorganización de la Guardia Real, creando una Guardia Real de Línea y una Guardia Real Provincial.

La Guardia Real de Línea estaba a su vez dividida en Guardia interior (Alabarderos y Guardias de la Real Persona), cuya misión se realizaba dentro del Palacio Real, y Guardia exterior (una división de Infantería subdividida en dos brigadas de línea, una división de Caballería, el escuadrón de Artillería,  una compañía de zapadores-minadores y una compañía del tren), cuya misión era la protección del exterior de palacio y de las Reales Personas cuando se desplazasen fuera de él.

Por otra parte el Rey, deseando dar testimonio a la fidelidad demostrada por los Regimientos de Milicias Provinciales, creó la Guardia Real Provincial constituida por una división, compuesta por la “Brigada de Granaderos Provinciales de la Guardia Real de Infantería” y por la ”Brigada de Cazadores Provinciales de la Guardia Real de Infantería” alternando ambas brigadas por años en el servicio de la guardia.

En diciembre de 1841 se suprimía la Guardia Real exterior, prestando el servicio en palacio, por riguroso turno, los cuerpos de guarnición en Madrid. El  pronunciamiento que llevaron a cabo los Generales Concha y Diego de León, acaecido el 7 de octubre de 1841, probablemente fue propiciado por el decreto de disolución. Este sería el acto de armas más significativo que figuraría en las memorias de las unidades al servicio de la Casa Real. Con esta fecha, el Regimiento de la “Princesa”, al mando del General Concha, penetró en palacio con el beneplácito de la Guardia Real exterior para, con la Reina Isabel bajo su tutela, intentar derrocar al regente Espartero. La resistencia del Zaguanete de Alabarderos que prestaba servicio, bajo el mando del Teniente Domingo Dulce, del que sólo el alabardero Jaime Armengol perdió la vida, frente a las numerosas bajas del regimiento, dio el tiempo suficiente para que acudiesen unidades de la Milicia Nacional y del Ejército, fieles al regente.

Tras el atentado que el cura Martín Merino, infringiera a la Reina Isabel II el 2 de febrero de 1852, salvándole la vida el alabardero de escolta, se determinó una nueva organización de las unidades de la Guardia Real, ampliando dos compañías la Guardia de Alabarderos y creando el “Escuadrón de Guardias de la Reina”. En 1854 se suprimirían las unidades de Caballería, quedando únicamente para dar servicio a S.M. los alabarderos.

En 1868 el Gobierno provisional decide dar la Corona española al italiano Amadeo de Saboya. Este al pisar suelo español quiso dar forma a un cuerpo especial para la custodia y guarda del Soberano, denominado “Cuerpo de Guardias del Rey”, pero fue tan efímero en el servicio como el propio Amadeo en el Trono de España.

Con la llegada al trono de Alfonso XII en 1874 se restablece de nuevo el “Real Cuerpo de Alabarderos” y por Real Orden de 19 de abril de 1875 se determina la creación del “Escuadrón de Escolta Real”. Esta guardia la hereda su hijo y sucesor, Alfonso XIII, aunque cambiando la denominación de la unidad de Caballería en 1919 por “Escolta Real”.

En el Reglamento de 23 de junio de 1881 aparece S.M. el Rey como Coronel Jefe Superior del Real Cuerpo de Alabarderos, estableciendo una composición que se mantiene hasta su disolución por la II República en el año 1931.