Contextos Geológicos de Interés Mundial en Territorios del Ministerio de Defensa

  • El Proyecto "Global Geosites", patrocinado por la UNESCO, empezó en 1995 con el objetivo de identificar los lugares de mayor interés geológico del mundo. En cada país se definen unos contextos geológicos, en base a su especial significado en el registro geológico mundial.

    El concepto de contexto geológico se refiere a cualquier elemento de la gea: formas de relieve, rocas y sedimentos, suelos, las estructuras que presentan las rocas (pliegues, fallas) los minerales y fósiles, los procesos de erosión, transporte y sedimentación que realizan los ríos, el mar o los glaciares, los volcanes, yacimientos minerales, etc.

    En España, ha sido el Instituto Geológico y Minero, en colaboración con la Sociedad Geológica de España, el organismo encargado de desarrollar el proyecto "Global Geosites", que define aquellos contextos geológicos presentes en España que tienen relevancia mundial.

    Los 21 contextos escogidos fueron incorporados en el anexo VIII de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, para su consideración en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (IELIG) y en la gestión de áreas protegidas.

    A continuación, se recogen algunos ejemplos de contextos geológicos españoles de relevancia mundial están representados en dependencias gestionadas por el Ministerio de Defensa:

Contextos geológicos españoles

Red fluvial, rañas y paisajes apalachianos del Macizo ibérico

Red fluvial, rañas y macizos apalachianos son formas de relieve muy características del paisaje del oeste peninsular, donde aparecen relacionándose entre sí.

El Instituto Geológico y Minero de España (IGME) ha considerado como Contexto Geológico de Interés Mundial la red fluvial, las rañas y los paisajes apalachianos del Macizo Ibérico, por ser elementos del antiguo paisaje del Macizo Ibérico, testigos de su historia evolutiva a través de muchos millones de años. Aunque en otros lugares de Europa también existen estos rasgos del relieve, en muchos parajes del Macizo Ibérico se puede observar bien la relación entre ellos.

Los relieves formados por rocas plegadas y donde la diferente resistencia de las rocas a la erosión condiciona las crestas y los valles, recibe en geología el nombre de «relieves apalachianos» (por la cordillera Los Apalaches). En la zona geológicamente más antigua de la Península Ibérica, el denominado Macizo Ibérico o Hespérico (que, a grandes rasgos, ocupa el occidente y el Sistema Central), aparecen como sierras estrechas y alargadas, con los valles excavados en pizarras y cumbres aplanadas de cuarcitas, de altitud constante y rumbo Noroeste-Sureste. Estos relieves son testigos de una antigua cordillera, llamada Hércinica o Varisca, que se originó cuando todas las tierras del planeta colisionaron formando un gran supercontinente, Pangea.
Sometida a erosión durante más de 290 millones de años, bajo climas tropicales y glaciares, sus viejas rocas fueron arrasadas.

Posteriormente, hace unos 60 millones de años, a causa del choque de África contra Europa (la orogenia alpina), esta superficie antigua se fragmenta, se eleva o se hunde y se forman todas las cordilleras y las áreas deprimidas actuales (Los Pirineos, el Sistema Ibérico, las Béticas, los valles del Ebro y del Guadalquivir, …).

Sin embargo, estos relieves apalachianos siguieron conservando la forma y dirección de los pliegues de la cordillera Varisca que los originó (en los mapas se sigue bien el trazado de los pliegues).

En cuanto a la red fluvial, los ríos de la Península tienen una larga historia que ha producido múltiples fenómenos de capturas y encajamientos a consecuencia de la reorganización de las redes hidrográficas para adaptarse a los cambios en el relieve que produjeron los movimientos alpinos.

Las “rañas” son una formación geológica peculiar de la Península Ibérica. Consisten en llanuras pedregosas, formadas por una acumulación de cantos cuarcíticos y situadas en la orla de las montañas del Macizo Ibérico, siempre a mayor altura que las terrazas de los ríos actuales. Son relictos de llanuras fluviales anteriores al encajamiento de la red fluvial.

En terrenos del Ministerio de Defensa, este Contexto Geológico está representado en el relieve apalachiano de El Teleno, en cuyo flanco norte se encuentra el Campo de Maniobras y Tiro de El Teleno (en la comarca de la Valduerna, León). La Sierra de El Teleno es un gran pliegue originado por la orogenia Varisca, un anticlinorio en cuyo núcleo se encuentra una roca cuarcítica (de edad ordovícica), sobre la cual se sitúan pizarras (las Pizarras de Luarca). Las cuarcitas son de una gran dureza, formando los niveles más altos de la sierra, en donde sobresalen sus crestones. Se disponen en gruesas capas, separadas por estratos de areniscas y pizarras, de escasos centímetros de espesor. El pliegue de El Teleno queda dibujado en planta, marcando la dirección de la cordillera Varisca. 

En el mismo CMT, ha dejado huellas la evolución de la red fluvial. La modificación del trazado de los ríos para adaptarse a cambios en el nivel de base tuvo como efecto la captura de la antigua cabecera del Río Codes (afluente del Ería) por el río Llamas (afluente del Duerna). Esta captura está catalogada como Lugar de Interés Geológico.

Además, existen otras dependencias militares donde está representado este contexto geológico. En los alrededores del Campo Militar de Adiestramiento de El Ferral (León) los páramos de raña, que descienden desde el pie de monte de la Cordillera Cantábrica, están encajados entre los valles de los ríos Órbigo y Bernesga. Pequeños afloramientos de estas rañas aparecen en el borde septentrional del campo, en las cotas más elevadas, por encima de los 1.060 metros.

El Campo de Maniobras General Menacho (en Botoa, Badajoz) está situado en una penillanura, sobre la cual debió extenderse una superficie de raña que procedería de las sierras que bordean la comarca por el norte. Desmantelada por la erosión, solo quedan retazos en las zonas más altas, el más extenso de los cuales está situado dentro del Campo Militar, cubriendo el cerro de Matamoros (260 m de altitud) y prolongándose hasta el extremo sur de Campo.

Se puede observar un magnífico ejemplo de secuencia de evolución de la red fluvial y su relación con las rañas en el Campo de Maniobras y Tiro de Uceda (Guadalajara), en la margen izquierda del Jarama. La zona superior del Campo ocupa el borde de la elevada planicie pedregosa, la “raña”, que constituye el interfluvio entre los ríos Jarama y Henares. El resto de la propiedad abarca las laderas que descienden, escalonadas en terrazas, hasta el valle del Jarama, constituyendo este río su límite norte.
 

CMT El Teleno (León)
Costas de la Península ibérica

Las costas de la península ibérica tienen un enorme interés por su gran variedad de formas, tanto a activas como fósiles, que aportan datos muy relevantes sobre la evolución del clima, de las posiciones de la línea costera o de los efectos de tsunamis y terremotos en los tiempos geológicos recientes, por lo que suponen un registro de cambios a nivel global, que justifica la definición de estas costas como un contexto geológico de relevancia mundial.

Algunos de los espacios militares en los que está representado este contexto son:

  • Alicante: Estación de radio Guardamar de Segura. 
  • Cádiz: Punta Paloma, CE Torregorda, CMT El Retín, Punta Camarinal, Punta Palmera, Punta Camorro.
  • La Coruña: varias baterías costeras (Cabos Prior y Prioriño, Monticaño y Muxia).
  • Guipúzcoa: CMT de Jaizkibel.
  • Huelva: CMT Médano del Loro.
  • Murcia: Isla Grossa, baterías costeras de Cabo Negrete, Cenizas y Parajola, Base Naval La Algameca.
  • Pontevedra: batería costera de Puerto Cuaces.
     

Son muchas las dependencias militares que incluyen dentro de sus límites playas que están bien conservadas gracias al uso restringido de las mismas, y a la preservación de su entorno más próximo, como por ejemplo las playas y acantilados del Campo de Maniobras y Tiro “Médano del Loro” (Lugar de Interés Geológico), en Huelva, o la del CMT de El Retín (Cádiz).

Humedales integrados en propiedades militares existen en el Campamento “Camposoto”, en Chiclana de la Frontera (Cádiz), ubicado dentro del Parque Natural Bahía de Cádiz, mientras que las formaciones dunares más destacadas son el Monumento Natural Duna de Bolonia (Lugar de Interés Geológico) encuadrada dentro de las dependencias de Punta Camarinal (Cádiz), o las dunas de Punta Paloma (Cádiz).

En el Campo de Tiro de Jaizkibel (Guipúzcoa) la costa forma peculiares acantilados en forma de chevrón. Barrancos encajados alcanzan la desembocadura en la costa mediante un pequeño salto.

Las baterías costeras de Cabo Prior y Prioriño (La Coruña) se sitúan sobre rasas, elaboradas en rocas graníticas.
 

Batería de Cabo Prior (A Coruña)
Sistemas kársticos en carbonatos y evaporitas de la Península ibérica y Baleares

El tipo de relieve calcáreo más característico es el relieve kárstico, el creado por el predominio de los procesos de erosión por disolución, producida por el agua cargada con anhídrico carbónico. También puede darse el caso de relieves kársticos en rocas diferentes a las calizas, por ejemplo, en la sal y yeso. La karstificación se produce en las rocas superficiales (exokarst) y también en el subsuelo (endokarst), dando lugar a cuevas y simas.

Muchas regiones calcáreas españolas son celebres por sus espectaculares paisajes kársticos. Su interés científico es muy grande, por la información que aportan sobre la evolución climática y medioambiental, por los yacimientos de fósiles que contienen (por ejemplo, Atapuerca) o por el arte rupestre que albergan. Son especialmente valiosos porque se desarrollan una gran variedad de rocas (yesos en Sorbas, sal en Cardona) y de climas, y por afectar a rocas de edades muy diferentes. Un número importante de acuíferos son del tipo kárstico conteniendo una buena parte de los recursos hídricos subterráneos.

Algunos de los espacios militares en los que está representado este contexto son:

  • Parque Nacional de Cabrera (Baleares).
  • Batería de Cabo Pinar: península rocosa situada en el norte de la isla de Mallorca, entre las bahías de Pollença y Alcudia. Relieves calcáreos importantes forman acantilados en la costa y una pequeña sierra en el interior. 
  • Polvorín de Puntiró (Mallorca): Está situado en el meandro final del Barranc de La Alatalia (en el espacio denominado Barranc de Son Gual y Xorrigos), un conjunto de colinas y barrancos calizos de gran belleza.
  • Batería de Rafeubetx/Banc D'Eivissa (Mallorca): península en forma de flecha que se adentra en el mar, de abruptos acantilados escalonados en rasas, y que se prolonga con cuatro isletas. Son muy patentes los fenómenos erosivos en la calcarenitas que la constituyen, debidos tanto a la acción del viento, como del mar o de las aguas de lluvia, siendo frecuentes las formas debidas a la karstificación de las rocas.
  • Alcor de Santa Ana (Cáceres).
  • Matagrande (Burgos).
  • La Marañosa (Madrid).
  • Isla de Cabrera. Exceptuando algunas pequeñas zonas, toda la isla es caliza. Abundan cavidades y cuevas, algunas invadidas por el mar.

En las zonas del interior, extensos campos de piedras y arcillas, que proceden de la meteorización de las calizas, son el sustrato sobre el que se ha desarrollado una espesa vegetación que forma un “maquis”. Hacia la costa se evoluciona hacia el lapiaz (fenómenos de disolución de las rocas calizas, en superficie).

La cueva de Santa Ana (Cáceres) se abre sobre una pequeña colina de rocas calizas de edad carbonífera, en el interior de la propiedad militar Alcor de Santa Ana, en Cáceres. Es un yacimiento arqueológico de gran importancia donde se han encontrado herramientas líticas en las que puede apreciarse la evolución tecnológica de los homínidos en los últimos 800.000 años, un importante conjunto paleontológico en el que destacan los huesos fósiles de rinocerontes, lobos, osos y ungulados cazados por los homínidos e industria lítica Achelense, lo que la convierte en un lugar de referencia para los estudios de evolución humana.
 

Sucesiones estratigráficas del Paleozoico inferior y medio del Macizo ibérico.

Las rocas de la mitad occidental de la Península Ibérica, lo que se denomina Macizo Ibérico o Herspérico, contienen el registro más completo de la historia de la antigua cordillera Hercínica europea de la primera mitad del periodo Paleozoico (los periodos Cámbrico a Devónico, entre 540 y 380 millones de años).

En sus distintas zonas se pueden estudiar los diversos ambientes que existían en las plataformas marinas que bordeaban entonces el gran continente, de Godwana. En algunos lugares del Macizo Ibérico los yacimientos de fósiles son excepcionales y permiten entender la evolución de la vida en el Paleozoico. Por ello el IGME ha considerado este contexto como de Interés Mundial.

Algunos de los espacios militares en los que está representado este contexto son:

  • CMT Parga (Lugo)
  • Polvorines El Vacar (Córdoba)
  • CMT de El Teleno (León)
     
Cordillera Hercínica europea de la primera mitad del periodo Paleozoico.
El “rifting” de Pangea y las series mesozoicas de las cordilleras Bética e Ibérica.

Hace 245 millones de años, a comienzos del Mesozoico, los continentes que habían chocado para formar el gran supercontinente de Pangea, comenzaron a separarse. La Península Ibérica se individualiza como una pequeña placa, que empieza a ser invadida por el mar mientras se va desplazando, hasta situarse, en el Cretácico, en el Trópico de Cáncer, entre las grandes placas de Europa y África. El clima era tropical, favorable para que existiera una cubierta vegetal continua. Aparecen en el continente las plantas con flores y los dinosaurios dominaban la tierra Las temperaturas cálidas permitían el desarrollo de una intensa vida marina cuyos esqueletos y conchas calcáreas se depositaron en el mar. De estos depósitos proceden las rocas que hoy observamos en la superficie. Los cambios en el nivel del mar son continuos, llegando el mar más allá del meridiano de Madrid al final del cretácico.

En las rocas de la mitad oriental de la península ibérica ha quedado extraordinariamente bien registrada cómo fue esa gran invasión marina, cómo fueron las condiciones de sedimentación y su relación con los movimientos tectónicos.

Dependencias militares en las que está representado:

  • Cenad de Chinchilla (Albacete)
  • CMT de Agost (Alicante)
  • CMT Marines (Valencia)
  • CMT El Mojón (Valencia)

Este contexto geológico está representado en las rocas que cubren el Campo de Tiro de Agost, que abarcan un periodo de la Historia de la Tierra desde 265 a 65 millones de años, es decir, desde el Triásico al Cretácico.

Agost guarda en su paisaje las huellas de Pangea. Los materiales más antiguos (triásicos) del Campo son arcillas rojizas con yesos. Se depositaron muy lejos de aquí, cuando la Península Ibérica no existía como tal, en el supercontinente de Pangea, que ocupaba de polo a polo un hemisferio de la Tierra.

En zonas de llanuras costeras supramareales‐intermareales de Pangea, en aguas poco profundas y salinas, la evaporación concentró los elementos disueltos y estos precipitaron en forma de sales. Se forman así capas de arcillas lacustres con yesos y otras sales.

Estos sedimentos son muy plásticos y tienen menor densidad respecto a los materiales circundantes, consecuencia de su proporción considerable en sales. Si se dan condiciones de esfuerzos compresivos se produce el ascenso de estos sedimentos (a través de fracturas) que pueden llegar a salir a la superficie, perforando las rocas situadas encima. Se crea en primer lugar un abombamiento en la cobertera, con forma de domo, que recibe el nombre de diapiro. Un ejemplo lo tenemos en Agost en la zona próxima al borde norte, en los alrededores del Forn del Vidre.

En el CENAD de Chinchilla de Monte Aragón hay rocas que se formaron en los ambientes continentales de los primeros tiempos del Cretácico, antes de que se iniciara la gran invasión marina y también rocas formadas en esta gran transgresión, en el Cretácico superior.
Hace más de 110 millones de años el paisaje del CENAD era muy diferente al actual.

En su zona oriental existían ríos y en la occidental charcas de aguas poco profundas. Se conoce porque los ríos han dejado arenas gruesas formando canales y, en la mitad occidental, lo que se deposita en esta época son calizas con Charáceas, alga que vive en aguas de charcas, de lagunas someras y que, gracias a su actividad metabólica, precipita carbonatos que forman una costra sobre sus tallos y hojas. Estos carbonatos se desprenden y se acumulan en el fondo del lago. Los sedimentos que dejaron los ríos y los de las charcas hoy están convertidos en rocas.

Después, este paisaje fue invadido por el mar. Se depositaron calizas con restos de abundantes organismos de aguas cálidas. El espesor de estas calizas es más reducido hacia el occidente del CENAD. La línea de máxima transgresión del mar en el Cretácico inferior, por el oeste, estaría situada entre Albacete y Chinchilla, la costa seguiría la línea Chinchilla-Ontur-Jumilla, así que el CENAD en esta época estaba inundado por el mar.

Pero el mar se retiró de nuevo, hace unos 96 millones de años, y otra vez, se depositan arenas y arcillas, antes de que se iniciara la gran transgresión, en la que el mar fue invadiendo el continente hasta llegar más allá del meridiano de Madrid, en el CENAD se depositaron calizas en ambiente de mar abierto.

CENAD de Chinchilla de Monte Aragón
Cuencas sinorogénicas surpirenaicas

Cuando los Pirineos estaban en una fase incipiente de formación, flanqueaban su vertiente sur unas cuencas sedimentarias en las que se depositaban los sedimentos procedentes de la erosión de los Pirineos. El plegamiento continuaba mientras se producía el depósito, por eso se llaman cuencas sinorogénicas. La compresión era tan fuerte que los pliegues que se formaban se rompían en una serie de láminas, de escamas, que fueron deslizando hacia el sur, cabalgando, poniéndose unas encima de otras. Este sistema de láminas cabalgantes finaliza en la depresión del Ebro.

Por su importancia para el conocimiento de las relaciones entre la evolución de los Pirineos y su cuenca de antepaís, y por contener magníficos afloramientos que permiten estudiar las relaciones entre la tectónica y la sedimentación, entre la formación de cordilleras y la evolución de sus cuencas sedimentarias, se han considerado Contexto Geológico de Interés Mundial.

La Academia General Básica de Suboficiales de Talarn (Lleida) ocupa dos zonas separadas por el cauce del “Barranc de Serós”. En la margen derecha de este cauce se sitúa la zona principal, sobre una superficie en posición topográfica dominante. En la margen izquierda, la “Costa Ampla” es un relieve vigoroso y de colores claros, espectacularmente inclinada hacia la Conca, que sobresale entre los sedimentos de la Conca de Tremp, más blandos y de fuertes coloraciones rojizas, que prestan color al paisaje.

La Academia de Suboficiales de Talarn está situada geológicamente en el Prepirineo, concretamente en el borde noreste de la Cuenca de Graus‐Tremp, una de las cuencas sedimentarias que flanqueaban la vertiente sur de los Pirineos cuando éstos estaban en una fase incipiente de formación.

A finales del Cretácico los Pirineos orientales y centrales ya estaban emergidos. Al sur, existía un surco estrecho y alargado, abierto al mar hacía la bahía de Vizcaya, que se extendía desde Ager‐Tremp hasta poco más allá de Pamplona, y que limitaba al norte con los relieves más altos del Pirineo, al sur con la Cuenca del Ebro y al este con el mar de Thetys. En este surco, en donde desembocaban ríos pequeños pero con mucha carga de sedimentos, se depositaron los materiales que dieron lugar a las rocas de las dos formaciones que aparecen en la AGBS. La roca de la Costa Ampla es una arenisca (Arenisca de Areny) que se formó en una zona costera, en zonas superficiales de la plataforma marina. Los sedimentos rojizos del barranc de Serós son un conjunto de arcillas rojizas que se han depositado en un medio aluvial de clima húmedo en el que abundaban los canales meandriformes y los niveles de desbordamiento. A estos sedimentos se les denomina “facies Garumnienses”.

La Cuenca de Tremp, incluida en el Contexto 9. Cuencas sinorogénicas surpirenaicas, posee espléndidos afloramientos de gran interés científico y didáctico, es un modelo a escala de una cuenca sinorogénica, muy visitado anualmente por centenares, y a veces millares, de geólogos de los más diversos países. Desde el año 2018 la Cuenca de Tremp y el Montsec ha entrado a formar parte de la red de Geoparques de la Unesco.
 

Academia General Básica Suboficiales de Talarn (Lleida)
Cuencas cenozoicas continentales y yacimientos de vertebrados asociados del Levante español

En el monte de Palmo de Salas, dentro de la base militar Álvarez de Sotomayor, en Viator (Almería), se han encontrado restos de una ballena fósil, asociados con otros de conchas marinas, ostras, fragmentos de erizos de mar, percebes, restos de otros cetáceos, así como dientes de tiburón, que parece acudieron a la carroña de la ballena. En sus huesos descubrieron unas perforaciones, unos pequeños tubos realizados por unos gusanos marinos osteófagos, “comedores de huesos”.

El Ejército de Tierra, además de haber colaborado en las labores de excavación, protege la zona donde aparecen los fósiles: en el área de Palmo de Salas, situada en el sureste del Campo de Maniobras, está prohibido el vivaqueo de las unidades.

La ballena, en un estado de conservación considerado excepcional y único y probablemente el mejor ejemplar de cetáceo fósil hallado en España, es el gran atractivo del museo que se ha abierto en Viator en junio de 2015. 
 

Alvarez Sotomayor Almeria
Episodios evaporíticos messinienses (crisis de salinidad mediterránea)

José Ignacio Escavy, investigador de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado un estudio de los yesos que afloran en el interior del campo de maniobras, para determinar su relación con los otros afloramientos de la provincia de Almería.

Estos yesos se formaron por la desecación parcial del Mediterráneo hace cerca de 6 millones de años (edad Messiniense) al restringirse el flujo de agua del Atlántico al Mediterráneo. Esta desecación del Mediterráneo produjo la precipitación de más de mil metros de espesor de depósitos salinos (yeso, halita y sales potásicas) en el fondo del Mediterráneo, y la precipitación de yeso en algunas cuencas “marginales” en España (Almería, Alicante, etc.) e Italia.

El tipo de yeso más común que aparece en el CMT es de tipo macrocristalino, un tipo de yeso secundario producido por la alteración en o cerca de la superficie de otros yesos preexistentes. Este tipo de yeso, cuando el tamaño de cristal y su transparencia lo permitían, era el material empleado para cubrir las ventanas durante el Imperio Romano hasta la invención y generalización del uso del vidrio en el siglo II.

Yacimientos de vertebrados del Plio-Pleistoceno español

El Ministerio de Defensa es propietario de los terrenos donde están situados los yacimientos del Mogote de Benzú (el Abrigo y Cueva de Benzú y la Cueva de Enrique) que se localiza en el extremo occidental de la Ciudad Autónoma de Ceuta, en lo que se conoce como Campo Exterior.

El yacimiento del Abrigo y Cueva de Benzú presenta una cronología anterior a 70.000 años y con una antigüedad máxima de 254.000, enmarcado entre el Pleistoceno Medio y Final.

Según los estudios desarrollados por la Universidad de Cádiz, este fue un lugar frecuentado por sociedades cazadoras-recolectoras que explotaban recursos marinos, peces y moluscos, próximos a la costa, una de las evidencias más antiguas de prácticas de pesca y marisqueo.

En cuanto a los restos recuperados, destacar la presencia de grandes bóvidos (probablemente pertenecientes a Bos primigenius) junto a restos de fauna marina (malacofauna e ictiofauna).

La importancia de los estudios arqueológicos en Benzú permite profundizar sobre las sociedades cazadoras-recolectoras y tribales comunitarias del norte de África. Igualmente se convierte en un lugar idóneo para comprender las posibles relaciones entre el norte de África y el sur de la península ibérica en momentos concretos del Pleistoceno y el Holoceno.

Dependencias militares en que está representado:

  • Atapuerca (Burgos)
  • Alcor de Santa Ana (Cáceres)
  • Cuevas de Benzú y Enrique (Ceuta)
     
Yacimiento vertebrados Benzu
Vulcanismo neógeno y cuaternario de la Península ibérica

Los volcanes que existen en el SE de España (provincias de Albacete, Almería y Murcia y el Morrón de Villamayor en Ciudad Real) están relacionados con la formación de la cordillera Bética. Son rocas volcánicas muy escasas a nivel mundial, con características atípicas, cuya importancia radica en que su conocimiento es fundamental para el estudio de los magmas procedentes del manto terrestre.

La isla Grosa está situada a 2,5 km al este de la manga del Mar Menor (Murcia) es un buen representante de este contexto.

En la memoria del mapa geológico de San Javier (IGME, 2009), sus autores incluyen como lugar de interés geológico todas las islas del Mar Menor e indican que están formadas por rocas volcánicas de la serie calcoalcalina potásica, que contienen enclaves corticales de otras rocas de diversa naturaleza formadas a gran profundidad, incluso en el manto terrestre. Todo esto hace de estas rocas un caso único en el mundo y un laboratorio experimental natural para el estudio de los procesos corticales de fusión parcial y de generación de granitos.

Isla Grosa
Edificios y morfologías volcánicas de las Islas Canarias

Se ha decidido incluir este contexto como de interés mundial por considerar el Instituto Geológico y Minero de España que las Canarias son el conjunto de islas oceánicas del planeta donde mejor se pueden observar elementos y fenómenos magmáticos especiales, macroformas como las calderas, depresiones de deslizamiento o redes de diques. Esta diversidad estructural y petrológica tan peculiar hace de Canarias un auténtico museo de la volcanología mundial. Las Canarias nunca fueron parte de un continente, sino que se generaron por erupciones volcánicas submarinas sucesivas que progresaron verticalmente hasta manifestarse como subaéreas, de ahí que reciban el nombre de islas oceánicas en contraposición con las islas continentales.

Dependencias militares en las que está representado:

  • CMT Pájara
  • CMT Montaña Bermeja
  • Península de La Isleta
  • CMT Las Cañadas
  • CT La Cancela
Montaña Bermeja Lanzarote
El orógeno varisco Ibérico

El Macizo Ibérico es un segmento de una antigua cordillera (la Hercínica), que se originó al final de los tiempos paleozoicos, hace 290 millones de años, por la colisión de muchas masas continentales. La orogenia acortó y deformó los sedimentos que existían en los márgenes de esos continentes que colisionaron, el calor y la presión transformaron las rocas, instruyeron granitos y se incorporaron fragmentos de corteza oceánica a la cordillera recién formada.

Las estructuras tectónicas (pliegues, fallas) y los diferentes tipos de rocas (sedimentarias, metamórficas, granitos) del Macizo Ibérico, proporcionan información clave para conocer la evolución de la Tierra, cómo se deforma la corteza, las temperaturas y las presiones a las que se formaron las rocas, cómo se generan los granitos, y otros procesos geológicos implicados en la formación de montañas. Por esto se ha incluido como contexto geológico de interés mundial al orógeno varisco ibérico.

Dependencias militares en las que está representado:

  • CMT Cerro Muriano (Córdoba)
  • Polvorines El Vacar (Córdoba)
  • Eva Tres Constantina (Sevilla)
  • CMT de El Teleno (León)
  • CMT Los Alijares (Toledo)
  • CMT El Palancar (Madrid)
  • CMT Matabueyes (Segovia)
  • Baterías costeras en Pontevedra y La Coruña
  • Escuadrón de Vigilancia Aérea Nº10 de Barbanza (Pontevedra)

En el Campo de Maniobras y Tiro de Cerro Muriano (Córdoba) afloran rocas Precámbricas (más de 570 millones de años) que constituyen el núcleo de la Sierra de los Puntales. Bordeando esta sierra, al oeste, el Precámbrico está recubierto por terrenos del Carbonífero pertenecientes a la cuenca carbonífera del Guadiato. En estos terrenos, fracturas causadas por la orogenia hercínica se han rellenado de minerales. Es la denominada Red Filoniana de Cerro Muriano que, tanto por sus medidas de longitud-profundidad como por su alto contenido en cobre, ha de ser considerada como un caso excepcional en la Península Ibérica, según el Decreto 352/2010, de la Junta de Andalucía, por el que se declara Bien de Interés Cultural de Andalucía, con la tipología de Sitio Histórico, la zona minera de Cerro Muriano, que está en terreno militar. Es yacimiento arqueológico de minería subterránea, que comenzó a explotarse en el periodo Calcolítico, (III milenio antes de Cristo) y especialmente en época romana. Es una de las minas subterráneas romanas mejor conservadas de la Península Ibérica.


Escuadrón de Vigilancia Aérea número 10

Está situado en el extremo NO de la Sierra de Barbanza (La Coruña) en una superficie de erosión, los Chanos do Iroite, sobre la cual resalta el relieve residual del monte Iroite que domina la ría de Noia.

El EVA se sitúa sobre rocas esquistosas en su práctica totalidad, excepto en el límite oriental y sur, donde el sustrato es granítico. Los esquistos son rocas metamórficas, es decir, proceden de rocas sedimentarias transformadas por el calor y la presión causadas por la formación de la famosa cadena Hercínica.

Los terrenos, las rocas del Eva 10 (esquistos y granitos), se formaron en las raíces de la cordillera, a muchos kilómetros de profundidad bajo la corteza terrestre. Así que se puede ver en superficie un nivel profundo de la estructura geológica de la cordillera Varisca.

Orogeno Varsico Iberico Cerro Muriano