En esta sección encontrará información de utilidad y se intenta responder a las consultas más frecuentes que como paciente suelen surgir.

Preguntas Frecuentes

   

Es imprescindible tomar la dosis exacta prescrita, una sola vez al día, a la misma hora; a mediodía o por la tarde, pero nunca en el desayuno.

El tratamiento anticoagulante puede ser peligroso si no se controla periódicamente o si  no sigue las recomendaciones que se le indican.

Si olvida tomarlo algún día, continúe con la pauta recomendada. No modifique la dosis por su cuenta y notifíquelo en el próximo control.

No cambie bruscamente la alimentación. Haga una dieta equilibrada sin grandes oscilaciones. No abuse de bebidas alcohólicas ni comidas grasas.

No tome el anticoagulante y acuda a Urgencias con la hoja de control, si sangra abundantemente o presenta dolor de cabeza brusco e intenso.

No debe tomar Aspirina ni otros medicamentos que lo contengan, salvo indicación médica.

No se ponga inyecciones intramusculares. Si fuera necesario, se recomienda realizarla en el músculo Deltoides y apretar fuerte durante un rato, tras la inyección.

Consulte a su médico en los siguientes casos:

  • Pérdidas de sangre  (hemorragias)  por encías, nariz, orina, heces… También si hay aparición de cardenales (hematomas) en piel y mucosas.
  • Si sufre accidente, traumatismo o enfermedad.
  • Si debe extraerse piezas dentales o someterse a intervenciones quirúrgicas.
  • Si está en edad fértil, antes de quedarse embarazada debe de ADVERTIRLO.

Lleve siempre este informe entre sus documentos de identidad. Puede serle útil en caso de accidente o complicaciones.

Si tiene que tomar algún medicamento nuevo, haga saber que toma anticoagulantes.

Acudirá a control siempre en la fecha y hora fijada, presentando la última hoja que se le entregó.

Los medicamentos comunes que puede tomar sin peligro, son los que se indican en el siguiente documento.

Debido al riesgo de aglomeración y presencia de pacientes inmunodeprimidos,  que tienen un mayor riesgo de infección, les sugerimos:

  • Que acuda sólo un miembro de la familia con usted, si es necesario.
  • No se permiten niños menores de 16 años en la clínica.
  • Los pacientes con resfriados deben solicitar mascarillas.
  • No se permiten visitantes que estén enfermos o resfriados.

Es muy importante que hable con su médico o enfermero sobre las renovaciones de sus recetas durante el horario de sus citas.

  • Pacientes SERMAS: A través de prescripción electrónica (MUP).
  • Pacientes ISFAS: Mediante el talonario de recetas en papel.

A menudo es útil utilizar métodos para aliviar el estrés que le han funcionado en el pasado con otras situaciones (por ejemplo, meditación, religión, pasatiempos, etc.). Hacer ejercicio bajo el cuidado de su médico también puede ser útil para lidiar con el estrés de su enfermedad. Existen medicamentos que pueden ayudar a prevenir o disminuir algunos de los efectos secundarios de los medicamentos y tratamientos. Será importante que informe a su médico y enfermero si no se siente bien.

Su médico de sangre o cáncer no reemplaza la necesidad de su médico de atención primaria. Él / ella está especialmente capacitado para tratar su cáncer o trastorno sanguíneo específico. Él / ella mantendrá informado a su médico de atención primaria sobre su atención.

Si tiene alguna pregunta o problema, llame al número de teléfono principal del Servicio, 914 222 059, y pida hablar con una enfermera.

Antes de salir del Servicio, deténgase en la recepción para programar su próxima cita. Cualquier cambio en las citas debe hacerse en la recepción, no con su enfermera de tratamiento.

Nuestros médicos pueden pedirle que complete pruebas de diagnóstico adicionales para obtener una imagen completa de su afección antes de hacer recomendaciones de tratamiento. Cuando termine la prueba, hablaremos con usted sobre las diferentes opciones de tratamiento que están disponibles para usted. Dependiendo de su diagnóstico, es posible que lo deriven a una o más de varias modalidades de tratamiento, que incluyen: Quimioterapia, Radioterapia, Cirugía...

El volante de derivación o los informes médicos que han motivado la consulta.

Su(s) tarjeta(s) de seguro actual.

Una lista de todos los medicamentos que está tomando actualmente, incluidas las dosis (incluya también los medicamentos de venta libre, las vitaminas, los suplementos, etc.).

Recetas que pueda necesitar (pacientes del ISFAS).

Una lista de cualquier pregunta que tenga.

Un miembro de la familia, si lo desea.

Llame al número principal del Servicio, 914 222 059, para programar su visita inicial o si necesita cancelar o cambiar una cita.

Pasarán 6 meses o más para que sus conteos sanguíneos y su sistema inmunitario se recuperen totalmente después de un tratamiento de quimioterapia. Durante este tiempo, el riesgo de infecciones, sangrado y problemas cutáneos, es más alto.

Su cuerpo todavía está débil. Puede pasar hasta un año para que usted se sienta como antes del trasplante. Es probable que se canse con mucha facilidad. También puede tener poco apetito.

Cuidados de la boca: Cepíllese los dientes y las encías 2 o 3 veces por día durante 2 a 3 minutos cada vez. Use un cepillo de dientes con cerdas suaves. Deje secar el cepillo de dientes al aire entre cepilladas. Use hilo dental suavemente una vez al día. El médico le puede recetar un enjuague bucal. No use enjuagues bucales que contengan alcohol. No coma alimentos ni bebidas que contengan mucho azúcar. Mastique goma de mascar sin azúcar o chupe paletas o dulces duros sin azúcar. Tenga cuidado con sus prótesis dentales, frenillos u otros productos dentales. Si usa prótesis dental, cepille su prótesis 2 veces al día. Enjuáguela bien.

No coma ni beba nada que pueda estar crudo o en mal estado. Cerciórese de que el agua sea confiable. Aprenda a cocinar y a almacenar los alimentos de manera segura. Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón.

Mantenga su casa limpia. Evite las multitudes. Solicíteles a los visitantes que estén resfriados que usen una mascarilla o que no lo visiten. No realice trabajos en el patio ni manipule flores o plantas.

Tenga cuidado con las mascotas y demás animales. Si tiene un gato, manténgalo en espacios interiores. Procure que otra persona cambie la caja de arena higiénica de su gato todos los días. No juegue brusco con los gatos. Los arañazos y mordeduras pueden infectarse. Manténgase alejado de perros cachorros, gatitos y otros animales muy pequeños.

Pregúntele a su médico qué vacunas puede necesitar y cuándo recibirlas.

Otras medidas que puede tomar para mantenerse saludable incluyen: Si tiene una vía venosa central o un catéter central de inserción periférica (PICC, por sus siglas en inglés), sepa cómo cuidarlos.

Manténgase activo caminando. Aumente lentamente las distancias que camina de acuerdo con la energía que tenga.

Consuma suficientes proteínas y calorías para mantener su peso.

Tenga mucho cuidado cuando esté al sol. Use un sombrero de ala ancha. Aplíquese bloqueador solar con factor de protección 50 o más en cualquier zona de piel expuesta.

No fume.

Cuando usted tiene cáncer, necesita una buena nutrición para mantener su cuerpo fuerte. Para hacer esto, debe prestar atención a los alimentos que consume y cómo los prepara. Utilice la siguiente información para alimentarse de manera segura durante su tratamiento para el cáncer.

Tenga cuidado con lo que come: Algunos alimentos crudos pueden contener microorganismos que le pueden hacer daño cuando el cáncer o el tratamiento debiliten su sistema inmunitario.

Los huevos pueden tener una bacteria llamada Salmonella en su interior o exterior. Es por esto que los huevos se deben cocinar completamente antes de comerlos. Las yemas y las claras deben cocinarse hasta que queden sólidas. No coma huevos blandos. No consuma alimentos que puedan contener huevos crudos (como el aderezo César para ensaladas, la masa de galletas, el batido para pasteles, la salsa holandesa).

Tenga cuidado cuando consuma productos lácteos: Todas las leches, el yogur, el queso y otros lácteos deben tener la palabra pasteurizado en sus recipientes. No coma quesos blandos ni con vetas azules (tales como Brie, Camembert, Roquefort, Stilton, Gorgonzola y queso azul). No coma quesos de estilo mexicano (tales como Queso Blanco fresco y Cotija).

Frutas y verduras: Lave todas las frutas, verduras y hierbas frescas crudas con agua corriente y fría. No coma brotes crudos de verduras (tales como de alfalfa o soya verde). No consuma salsas ni aderezos frescos que se conservan en cajas refrigeradas en tiendas de comestibles. Tome solo el jugo que diga pasteurizado en la lata o botella. No consuma miel cruda. Coma únicamente miel termotratada. Evite los dulces que tengan rellenos cremosos.

Cocine los alimentos en forma segura: Cuando cocine, asegúrese de cocer los alimentos por el tiempo suficiente. No coma tofu crudo. Cocínelo durante al menos 5 minutos.

Al comer pollo y otras aves de corral, cocine a una temperatura de 165°F (74°C). Utilice un termómetro para alimentos para medir la parte más gruesa de la carne. Si cocina carne de res, cordero, cerdo o venado: No coma carne cruda, como el sashimi japonés. Constate que la carne no esté roja ni rosada antes de comerla. Cocine la carne a 160°F (74ºC). Al comer pescado, ostras y otros mariscos:

No coma pescado crudo (como sushi o sashimi), ostras crudas ni ningún otro marisco crudo. Verifique que todo el pescado y los mariscos que come estén bien cocidos. Caliente todas las cazuelas a 165ºF (73.9ºC). Ponga a calentar los perros calientes y las carnes procesadas al vapor antes de comerlos.

Tenga cuidado cuando coma fuera de casa. Cuando coma fuera de casa, evite: Frutas y verduras crudas, barras de ensaladas, bufetes, vendedores ambulantes, comidas a la canasta y charcuterías. Pregunte si todos los jugos de fruta están pasteurizados. Use solo aderezos, compotas y salsas de paquetes de una sola porción. Coma fuera de casa en los momentos cuando los restaurantes estén menos concurridos. Pida siempre que le preparen su alimento fresco, incluso en restaurantes de comidas rápidas.