En Cartagena
Este tipo de artefactos son equiparables a los drones: se trata de un arma relativamente económica que puede generar daños millonarios en un buque
La ministra de Defensa ha estado en Cartagena, acompañada por el jefe de Estado Mayor de la Armada, visitando la Fuerza de Medidas Contra Minas, unidad de referencia, más aún, en situaciones internacionales tan convulsas como la actual
Los seis cazaminas, la unidad de buceo y el centro de gestión de datos hacen de la Fuerza de Medidas Contra Minas (FMCM) una unidad a la vanguardia y de primer orden, no solo dentro de la Armada, sino a nivel internacional.
Así lo ha destacado la ministra de Defensa, Margarita Robles, que durante una visita a Cartagena ha asegurado que España puede presumir de contar no solo con capacidades técnicas únicas en esta materia, sino con un personal altamente cualificado para poder dar respuesta a las necesidades en este ámbito.
Acompañada del jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante general Antonio Piñeiro, la titular de Defensa ha tenido la posibilidad de asistir a una demostración, tanto de activación de buceadores como de uso de material submarino con sonar y manejado desde la superficie para la detección de artefactos y minimizar riesgos sobre el personal.
Las minas navales en zonas de conflicto, además de ser un arma polivalente y duradera, son también una herramienta de incertidumbre estratégica y que, siendo relativamente económica, pueden generar daños millonarios en un buque.
No se trata de un arma nueva, ya que lleva décadas utilizándose, por lo que la Armada no ha dejado de lado su adiestramiento en esta línea, para contar con unas capacidades de última generación y un personal de élite.
Robles ha puesto en valor el trabajo de esta unidad, que desempeña un papel relevante tanto en el ámbito internacional, integrándose regularmente en agrupaciones permanentes de la OTAN, como en otros escenarios como la DANA de Valencia, donde tuvo un papel fundamental para la localización de vehículos bajo el agua y para la búsqueda de supervivientes.
La titular de Defensa ha embarcado en el cazaminas ‘Turia’, que al igual que los otros cinco buques de la clase ‘Segura’ que forman parte de la FMCM, están dotados con medios tecnológicos excepcionales y cuentan con un personal altamente especializado.
Como herramienta estratégica indispensable para la defensa y la seguridad marítima, el cometido principal de la FMCM es asegurar el acceso a puertos, mantener abiertas las rutas marítimas y garantizar la operatividad naval en escenarios de crisis o conflicto. Así, con su labor clave garantiza la libertad de navegación, la seguridad y la protección de infraestructuras críticas en el entorno marítimo.