La fragata ‘Santa María’ ha iniciado oficialmente sus patrullas en el golfo de Adén como buque insignia de esta operación clave para la Unión Europea, que tiene como fin garantizar la seguridad del tráfico marítimo y proteger a los buques del Programa Mundial de Alimentos que navegan por las aguas del océano Índico occidental.
El buque español zarpó de la Base Naval de Rota a finales de septiembre y formalizó el relevo con la fragata ‘Numancia’ en el puerto de Yibuti. Para esta misión, la ‘Santa María’ cuenta con una dotación de más de 200 personas y está reforzada por un Equipo Operativo de Infantería de Marina, un equipo médico y una Unidad Aérea Embarcada compuesta por un helicóptero SH-60F y un dron ‘Scan Eagle’.
España es la nación líder de la operación y la única que ha aportado unidades de manera ininterrumpida desde su comienzo en 2008, cuando el Consejo de la Unión Europea la puso en marcha a instancias de Francia y España.
Desde su inicio en 2008, la operación ‘Atalanta’ se ha encargado de disuadir, prevenir y reprimir la piratería, además de vigilar las actividades pesqueras en el Cuerno de África y el océano Índico occidental y combatir actividades ilícitas, protegiendo a buques vulnerables en la región. Su misión es crucial y se lleva a cabo en una región marcada por la inestabilidad y los riesgos para la seguridad marítima, que se extiende desde el estrecho de Bab el Mandeb hasta el de Ormuz.
Entre las misiones de ‘Atalanta’, que se ha prorrogado hasta 2027, está también combatir el tráfico de drogas, vigilar el embargo de armas a Somalia y monitorizar el comercio ilícito de carbón de origen vegetal y la pesca ilegal.