España ejerce desde principios de julio la responsabilidad de mandar las fuerzas navales de la OTAN para vigilar la zona del Atlántico Norte, una labor que desempeñará hasta el 30 de junio de 2027.
De este modo, el ‘Despliegue Atlántico 26’ está llevando a cabo una nueva misión durante todo el mes de julio, esta vez dentro de la estructura de la OTAN, como ‘Commander Task Force Atlantic’ (CTF Atlántico). Es la primera vez que la Armada participa en esta actividad, iniciada en enero de 2026 ante la creciente preocupación por asegurar el flanco norte de la Alianza.
El Comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad español (Spanish Maritime Forces Headquarters - SPMARFOR), el vicealmirante Juan Bautista Pérez Puig, está al frente de 3.000 militares de España, Portugal, Letonia, Turquía, Estados Unidos, Italia, Francia, Países Bajos, Bélgica, Noruega, Polonia, Reino Unido y Alemania.
Con cinco buques españoles (el buque de proyección estratégica ‘Juan Carlos I’, el buque de asalto anfibio ‘Castilla’, las fragatas ‘Blas de Lezo’ y ‘Reina Sofía’, y el buque de aprovisionamiento de combate ‘Patiño’), la Agrupación Reforzada de Desembarco (ARD) del Tercio de Armada de Infantería de Marina, y ocho barcos de países aliados, la CTF-Atlántico constituye una de las fuerzas regionales establecidas por la OTAN para hacer frente a los desafíos que plantea la situación geopolítica y las posibles amenazas a la Alianza y a la seguridad global en general.
Durante el mes de julio, esta agrupación naval de la OTAN llevará a cabo actividades de vigilancia y disuasión entre la costa este de los Estados Unidos y Europa dentro de las áreas de responsabilidad del Atlántico Norte: desde Canadá hasta Groenlandia, Islandia, Reino Unido y Noruega. Además, durante este periodo, realizará actividades con Marinas de países aliados, como Japón.
El Atlántico Norte es un espacio vital que contiene rutas comerciales, cables submarinos e infraestructuras energéticas. La presencia del CTF Atlántico garantiza la disuasión y la libertad de navegación para millones de ciudadanos europeos.
Mediante una postura de disuasión y defensa mejorada, la OTAN ha reforzado su compromiso en la prevención de conflictos, así como en la protección y salvaguarda de los valores sobre los que se sustentan nuestras sociedades: la libertad, la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho.
Así mismo, se demuestra la capacidad de las Fuerzas Armadas españolas para generar y proyectar una fuerza expedicionaria, preparada para operar eficazmente en cualquier escenario donde sea requerida.
La activación del SPMARFOR como CTF Atlántico tiene un peso específico dentro de la Alianza. Solo seis de los 32 países miembros de la OTAN disponen de una estructura marítima certificada y cualificada para asumir el mando de fuerzas navales aliadas de este nivel, lo que sitúa a España en una posición privilegiada dentro de la arquitectura de seguridad colectiva de la organización.