Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias desplegados en Venezuela tras el doble terremoto que asoló una parte del país, siguen realizando labores de búsqueda y rescate, yendo a todos los lugares donde hay indicios de que haya alguien con vida.
Su mayor reto es salvar vidas, llegar a las personas que siguen atrapadas, localizarlas y extraerlas. Lo hacen en colaboración con el resto de países y organizaciones que están prestando ayuda, regulados por el Centro de Coordinación de la Emergencia, donde hay dos oficiales de enlace de la UME.
Desde allí se distribuyen las herramientas y los equipos con capacidades necesarias para los lugares donde hacen más falta, dependiendo del tipo de trabajo que se requiera, técnico, retirada de escombros, labores con perros (fundamentales en la búsqueda de supervivientes)… y así conseguir llegar lo antes posible a la víctima.
Hasta el momento, la UME ha conseguido rescatar a dos personas con vida, atrapadas bajo los escombros, tras varias horas de intensos trabajos de desescombro y estabilización en la zona afectada. Son edificios colapsados que pueden desmoronarse por lo que resulta muy peligroso trabajar en ellos.
Para realizar con éxito su misión, el dispositivo de la UME desplazado en una zona de catástrofe es autosuficiente ya que lleva su propia logística para varios días con turnos de 12 para que no se pierda un minuto y donde la esperanza siempre se mantiene.