Ministerio de Defensa de España

Los vigilantes del espacio ultraterrestre

30/07/2020 Twitter

En el espacio hay 34.000 objetos de un tamaño mayor de diez centímetros, unos 900.000 entre uno y diez, lo que equivale a una bola de billar, y se calcula que son más de 128 millones los que miden menos de un centímetro, muy difíciles de detectar. La mayoría se encuentra en órbitas bajas, entre los 200 y los 2.000 kilómetros, donde también se ubica el 70 por 100 de la basura espacial: restos de lanzadores, satélites abandonados y otros objetos que ya no cumple ninguna función útil.

La dependencia civil y militar de los servicios que provienen del espacio es cada día mayor y su destrucción o manipulación intencionada tendría graves consecuencias para la vida en la Tierra tal y como la concebimos hoy en día. Por ello, son necesarios los sistemas de control, vigilancia y seguimiento de toda la actividad que tiene lugar en el espacio ultraterrestre.

En las Fuerzas Armadas, el responsable de esta tarea es el Centro de Operaciones de Vigilancia Espacial (COVE), la unidad más joven del Ejército del Aire. «Nuestra misión —señala su responsable, el comandante Rafael González Cámara— es proporcionar información de la situación espacial al resto de las Fuerzas Armadas. De todo aquello que nos sobrevuela, de todo lo que puede afectar a las capacidades espaciales en las que se apoyan».

Dentro de estas capacidades están los sistemas de posicionamiento y navegación (GPS y Galileo), las comunicaciones por satélite y los cometidos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento que los ejércitos realizan desde el espacio. «Tenemos que ser capaces de dar una idea a los responsables del planeamiento y la conducción de operaciones militares de cuál es la situación espacial en cada momento», explica González Cámara. Con esta información, los mandos operativos pueden decidir el momento óptimo para maniobrar sus fuerzas. «Normalmente, lo harán cuando no nos observen, pero también cuando nos observen porque se quiera dar una impresión concreta al adversario. Para eso hay que saber con qué satélites cuenta ese hipotético enemigo y cuándo nos van a sobrevolar. Y a la inversa, saber cuando es el mejor momento para utilizar nuestros medios de observación sobre una base determinada o una área concreta».

La creación oficial del COVE es muy reciente, noviembre de 2019, por lo que la unidad aún está en fase de implantación. El centro está ubicado en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) y en él trabajan seis militares, una cifra que crecerá hasta los 25 en los próximos cinco años y, previsiblemente, hasta el centenar en el año 2035.

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