IEEE. El ascenso de Hayat Tahrir al-Sham y sus implicaciones para la seguridad global frente al terrorismo yihadista

Imágenes de las revistas Dabiq e Islamic State Report relativas a la declaración de califato y a la abolición de las fronteras coloniales entre Siria e Irak

07 sept 2026

IEEE. El ascenso de Hayat Tahrir al-Sham y sus implicaciones para la seguridad global frente al terrorismo yihadista

Víctor M. Sánchez. Doctor en Derecho por la USAL

Introducción

El 8 de diciembre de 2024, tras más de una década de conflicto, se produjo el colapso de uno de los regímenes políticos dictatoriales más longevos de Oriente Próximo. Su máximo dirigente, Bashar al-Asad, se exilió en Rusia, país cuyo apoyo militar lo sostuvo en el poder durante varios años.

El principal responsable fue Hayat Tahrir al-Sham (HTS), organización integrada por diversos grupos rebeldes de ideología yihadista y liderada por el Frente al-Nusra1 (FaN), filial de Al Qaeda Central (AQC) en el conflicto sirio2 hasta su separación pública en 2016, y cuyo líder es Ahmad Hussein al-Sharaa, también conocido como Abu Muhammad al-Golani3.

El objetivo de asentarse territorialmente ya había sido buscado por diversas organizaciones terroristas yihadistas, siendo el caso más significativo el de Dáesh, que en junio de 2014, logró controlar extensas zonas de Siria e Irak y proclamar un califato islámico en los territorios bajo su dominio4.

La reacción internacional, articulada en torno a una coalición liderada por Estados Unidos, culminó con la pérdida del último bastión territorial de Dáesh en marzo de 20195, aunque esta organización ha mantenido su actividad terrorista a través de filiales y seguidores en diversas partes del mundo.

Sin embargo, en el caso de HTS, algo que parecía una utopía hasta ese momento se materializó, haciendo posible la transformación de una organización terrorista en un actor político. Su ascenso al poder no solo no generó el rechazo de la comunidad internacional, sino que obtuvo su reconocimiento.

A raíz de ese momento se plantean una serie de interrogantes relativos a la deriva que pueda tener Siria en los próximos años y a si esto va a afectar a la amenaza procedente del terrorismo yihadista a nivel regional e internacional, tal y como ocurrió tras la toma del poder por el movimiento talibán en Afganistán en los años noventa del siglo pasado o con el caso de Dáesh.

FaN: de filial de AQC a actor político gobernante en Siria

FaN surgió en 2012, cuando integrantes de la filial de AQC en Irak, denominada en ese momento Estado Islámico de Irak (EII), fueron enviados a intervenir en el conflicto sirio con el fin de aprovechar la situación de inestabilidad existente6, exhibiendo una eficacia militar más elevada que la mayoría de las facciones insurgentes debido a la experiencia de sus integrantes en Irak.

A partir de 2013, momento en el que EII pasó a denominarse Dáesh7 y anunció su ruptura con AQC8, FaN se convirtió en una de las principales fuerzas yihadistas presentes en el conflicto sirio.

La ruptura entre Dáesh y AQC se formalizó el 3 de febrero de 2014, logrando la organización de Al Baghdadi logró controlar grandes extensiones de territorio en Siria e Irak y declaró la creación de un califato9 para obtener la legitimidad política necesaria con el fin de atraer el mayor número posible de voluntarios a sus filas.

Esto supuso un hito importante para el yihadismo al lograr establecer una estructura protoestatal en consonancia con la estrategia de Dáesh, basada en la obra La gestión de la barbarie, de Abu Bakr al-Naji, publicada en 200410.

Imágenes de las revistas Dabiq e Islamic State Report relativas a la declaración de califato y a la abolición de las fronteras coloniales entre Siria e Irak
Imagen 1. Imágenes de las revistas Dabiq e Islamic State Report relativas a la declaración de califato y a la abolición de las fronteras coloniales entre Siria e Irak.

Desde ese momento se agudizaron las diferencias entre Dáesh y AQC11: la primera buscaba asentarse territorialmente para expandirse regionalmente, mientras que la segunda mantenía una agenda de carácter global y consideraba la implantación territorial como un objetivo más a largo plazo.

Mientras tanto, FaN optó por evolucionar estratégicamente, manteniéndose como filial de AQC en Siria y adoptando gradualmente una senda pragmática y local que culminó en su separación formal de AQC en 2016 y en conflictos directos con Dáesh.

Tras la declaración de califato por parte de Dáesh y la creación de la Coalición Internacional liderada por EE. UU. para controlar su expansión, esta organización empezó a fomentar la comisión de atentados a nivel global. Entre 2016 y 2017, Al Sharaa acometió un proceso de reposicionamiento organizativo, transformando FaN en Jabhat Fatah al-Sham, momento en que anunció su desvinculación formal de AQC, y posteriormente en HTS, abandonando la retórica antiglobal y adoptando una agenda nacional siria.

Tras esa desvinculación, HTS consolidó su control territorial en el noroeste de Siria, en torno a Idlib, beneficiándose del apoyo de Turquía, país con fuertes intereses en la zona al encontrarse próxima a su frontera y a los territorios controlados por las fuerzas kurdas respaldadas por EE. UU. Por ello, Turquía negoció con Rusia en 2020 un acuerdo que permitió a HTS mantener su control en esa región12.

Esto permitió que, a diferencia de Dáesh, HTS ocupara un segundo plano dentro del panorama yihadista internacional, enfocándose en su autopreservación mediante el abandono de la yihad global por una de carácter local.

Se adaptó y buscó establecer relaciones con actores externos, además de desarrollar un sistema de gobernanza pragmático. Trató de integrar o negociar con la mayoría de las fuerzas opositoras al régimen sirio y, cuando esto no funcionó, recurrió a la fuerza contra grupos contrarios como Hurras al-Din, vinculada con AQC, y diversas células de Dáesh.

En HTS confluyeron, además de los integrantes de FaN, varias facciones insurgentes. Controló sectores económicos críticos, como el paso fronterizo de Bab al-Hawa, el petróleo y las telecomunicaciones; adoptó la lira turca como moneda a partir de 202013 y operó en una zona gris basada en el concepto de al-siyasat al-sharia (políticas compatibles con la sharía) de Ibn Taymiyya, una mezcla de posturas políticas flexibles dentro de una estructura religiosa genéricamente definida.

Pasó de proyectar la idea de un emirato islámico a la de un gobierno de salvación en 2017, creando vínculos con los consejos locales, las estructuras tribales y los grupos de oposición, al tiempo que mantenía su base doctrinal yihadista relegada al plano comunicativo interno.

De esta forma, desarrolló una gran capacidad para gestionar las percepciones externas respecto al régimen político que había establecido en Idlib, preparando las condiciones para su posterior expansión.

El colapso del régimen de Al Asad y la consolidación del poder de HTS

La caída de Al Asad no fue un acontecimiento súbito, sino consecuencia de factores estructurales agravados durante años: el agotamiento económico por las sanciones internacionales14, la corrupción sistémica, la erosión progresiva de la cohesión interna de las Fuerzas Armadas, la reducción del apoyo ruso e iraní y la capacidad de HTS para presentarse como una alternativa viable de orden y estabilidad frente a la imagen de brutalidad y corrupción del régimen sirio.

A partir del 27 de noviembre de 2024, HTS lideró una ofensiva, con apoyo turco15, que derivó en la toma de control de diversas ciudades, incluida Damasco, y en la caída de un régimen que había dirigido el país durante más de cincuenta años, lo que abría la posibilidad de implantar en el conjunto del territorio el modelo de gobierno ya existente en las zonas bajo su control16.

Esa ofensiva tomó por sorpresa tanto al aparato de seguridad sirio como a los servicios de inteligencia de las principales potencias con intereses en el país.

Al Sharaa entró en Damasco con una sobriedad totalmente opuesta a los excesos propagandísticos de Dáesh, sin símbolos vinculados a la ideología yihadista y promoviendo un discurso de unidad nacional y protección de las minorías religiosas y étnicas del país. Esta actuación generó una cierta parálisis inicial en la respuesta de la comunidad internacional que, posteriormente, dio paso al reconocimiento del nuevo régimen.

El 29 de enero de 2025, Al Sharaa fue nombrado presidente interino. En marzo, se adoptó una nueva constitución para un período de cinco años que, según Human Rights Watch, carecía de los contrapesos necesarios para garantizar la independencia judicial y el derecho a la participación política, al concentrar el poder ejecutivo sobre los demás poderes del Estado, incluida la capacidad del presidente de nombrar un tercio de la Asamblea del Pueblo y a todos los integrantes del Tribunal Constitucional Superior17.

En abril de 2025, HTS se disolvió formalmente, aunque sus integrantes mantuvieron posiciones clave en el Gobierno (9 de los 23 ministros mantenían una vinculación directa o indirecta con la organización, incluyendo las carteras de Exteriores, Defensa, Interior y Justicia)18.

El discurso de Al Sharaa ante las Naciones Unidas, en septiembre de 2025, representó su incorporación formal a la comunidad internacional como gobernante reconocido de Siria.

Al Sharaa pronunciando un discurso en la sede de NN. UU. el 24 de septiembre de 2025
Imagen 2. Al Sharaa pronunciando un discurso en la sede de NN. UU. el 24 de septiembre de 2025. Imagen obtenida de https://www.rfi.fr/es/oriente-medio/20250925-el-presidente-sirio-se-pronuncia-en-la-onu-desatando-manifestaciones-al-margen-de-su-visita (consultado 22/6/2026).

Uno de los principales indicadores de la naturaleza real del nuevo Gobierno reside en la gestión del pluralismo religioso y étnico. En marzo de 2025, miembros del régimen depuesto iniciaron una insurgencia de baja intensidad en la región costera del país, de mayoría alauita.

La respuesta gubernamental fue rápida y violenta. Aproximadamente 1.500 personas de confesión alauita fallecieron en lo que se interpretó como un castigo colectivo sobre una comunidad considerada bastión de los Al Asad19. La condena internacional fue generalizada y un informe de Naciones Unidas destacó la participación en estas masacres de afiliados de HTS, facciones del Ejército Nacional Sirio y Hurras al-Din, filial de AQC en Siria20.

En diciembre de 2025, el nuevo Gobierno controlaba la mayor parte del oeste de Siria y los principales centros de población, mientras las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) kurdas mantenían el noreste y el Ejército Nacional Sirio controlaba áreas de la frontera norte con Turquía. En enero de 2026, el Gobierno sirio lanzó una ofensiva contra las FDS, y retomó el control sobre gran parte del noreste sirio21.

El resurgimiento de Dáesh y AQ

Tras la caída de Al Asad, Dáesh intensificó su actividad en Siria, atacando tanto al nuevo Gobierno como a miembros de las minorías cristiana, alauita y drusa, con el fin de aprovechar el caos del período de transición para reconstituirse22.

Durante 2024, Siria fue el país con mayor número de víctimas mortales por acciones de Dáesh a nivel mundial. Aunque entre enero y abril de 2025 la actividad de la organización decayó, repuntó nuevamente a partir de junio23.

Este comportamiento reflejó el rechazo de Dáesh a la transición de Al Sharaa de líder yihadista a dirigente político, a quién califica de tirano engañoso y agente de Washington24.

El 30 de junio de 2025, el presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva que eliminaba o suspendía gran parte de las sanciones impuestas al Gobierno de Al Asad25. Asimismo, EE. UU., Reino Unido y la Unión Europea han levantado progresivamente las sanciones contra Siria, manteniendo únicamente las relativas a material militar, armas químicas e individuos vinculados con el anterior régimen26.

Al Sharaa junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el príncipe heredero, Mohammed Bin Salman durante la visita del segundo a Arabia Saudita en mayo de 2025
Imagen 3. Al Sharaa junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el príncipe heredero, Mohammed Bin Salman durante la visita del segundo a Arabia Saudita en mayo de 2025.
Imagen obtenida de: https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/continuismo-o-ruptura-en-la-siria-de-al-sharaa-entre-la-herencia-de-los-assad-y-la-sombra-de-jolani/

Esta normalización de las relaciones ha generado un debate sobre sus implicaciones para la seguridad global, cuya resolución depende en buena medida de si Al Sharaa consolida un camino de moderación, abandonando los postulados yihadistas originales, o si los mantiene, impulsando con ello la causa yihadista mundial.

Consecuencias geopolíticas regionales a medio y largo plazo

La existencia de un Gobierno liderado por una organización de origen yihadista ha alterado de forma fundamental la situación geoestratégica de Oriente Próximo.

Por un lado, supone una disrupción de la proyección iraní en la zona, ya que Siria era esencial dentro de la cadena de apoyo logístico y de otro tipo que mantenía Irán con la organización libanesa Hizbulá, con implicaciones de largo alcance en la posición estratégica de Israel.

Por otro lado, Turquía, que ha mantenido una relación pragmática con HTS y con otras facciones opuestas a Al Asad, también puede verse afectada por la inestabilidad que se genere en Siria, al tener intereses directos en la zona fronteriza.

El efecto contagio sobre otros actores yihadistas podría ser uno de los más preocupantes a medio plazo. El éxito de HTS, organización terrorista que ha sobrevivido a más de diez años de conflicto y que ha logrado hacerse con el control de un Estado y con el reconocimiento internacional, constituye un hito histórico dentro del yihadismo comparable a la declaración de califato por parte de Dáesh.

Esto podría generar un efecto emulación por parte de otras organizaciones y grupos yihadistas. El hecho de que se pueda llegar a controlar el poder estatal mediante una combinación de capacidad militar sostenida, gestión eficaz de las percepciones externas y aprovechamiento de las debilidades estructurales del Estado en el que se actúa transmite el mensaje de que este camino es posible también en otros contextos.

Por otro lado, la situación de las comunidades cristiana, alauita, drusa y kurda bajo el nuevo régimen representa uno de los asuntos más inciertos de la nueva realidad política siria. Mientras Al Sharaa promovió discursos de reconciliación e inclusión tras la toma de poder, esto contrasta con la ideología de HTS y con su gestión durante el período de control sobre Idlib, donde las libertades civiles se restringieron en gran medida y se aplicaron aspectos de la sharía que afectaron a los derechos de las mujeres y de las minorías27.

Un desarrollo en sentido islamista radical podría evolucionar hacia la discriminación o la persecución de estas comunidades, desencadenando un nuevo ciclo de conflicto interno y desplazamientos masivos de población con un impacto directo, como ya ocurrió hace unos años, sobre la seguridad y la migración en Occidente.

En cuanto a las implicaciones para la evolución del terrorismo yihadista global, hay que tener en cuenta el debate histórico en el seno del yihadismo entre combatir al enemigo cercano o al enemigo lejano, que tuvo su máxima expresión en los atentados del 11-S de 2001, planificados por AQC en el marco de una yihad global.

Dáesh moduló esa estrategia priorizando inicialmente el enemigo cercano buscando asentarse territorialmente para expandirse regionalmente y, tras la creación de la coalición internacional en su contra, amplió su actividad contra el enemigo lejano, fomentando una campaña internacional de atentados.

El modelo de HTS sugiere una tercera vía estratégica, centrada en la construcción de capacidad estatal como elemento previo e indispensable para una posterior proyección exterior. Se ha demostrado que es posible hacerse con el control de un Estado sin desencadenar una respuesta militar occidental inmediata, siempre que se gestionen adecuadamente los mensajes lanzados al exterior y se evite cualquier acto que genere una reacción internacional directa.

El hecho de haber mantenido la paciencia estratégica necesaria, esperando las condiciones idóneas para tomar el control de un país, es un elemento muy significativo de cara a que otras organizaciones y grupos traten de hacer lo mismo en otros contextos del mundo.

Al igual que ocurrió en Afganistán tras la yihad afgano-soviética, en Irak tras la invasión estadounidense o con el auge de Dáesh en Siria, este país podría convertirse nuevamente en un epicentro de radicalización, adoctrinamiento y entrenamiento yihadista.

A pesar de que el perfil de HTS es mucho más discreto que el de Dáesh, la consolidación de un Estado gobernado por una organización de origen yihadista en el Mediterráneo Occidental representa una oportunidad significativa para el yihadismo global en términos de reclutamiento e irradiación ideológica.

Por todo esto, Occidente se enfrenta a un dilema complejo. Desde una perspectiva pragmática, lo aconsejable podría ser adoptar un diálogo con las nuevas autoridades sirias para evitar una posible deriva radical y para impedir que otras potencias aumenten su influencia en la región.

Sin embargo, Al Sharaa figuró durante varios años en los listados internacionales de individuos buscados por terrorismo yihadista antes de ser excluido de los mismos28. Este precedente es enormemente peligroso para el orden internacional democrático establecido ya que legitima la idea de que un líder yihadista puede obtener reconocimiento internacional si gestiona adecuadamente su imagen durante el tiempo suficiente.

Una vía más coherente podría consistir en exigir garantías y adaptaciones normativas medibles en materia de derechos humanos, con especial atención a los derechos de las mujeres y las minorías étnicas y religiosas, así como evidencias concretas de desvinculación del yihadismo como condición previa al pleno reconocimiento y al levantamiento progresivo de sanciones.

Las estructuras de seguridad de Europa se adaptaron para dar respuesta a la amenaza representada por Dáesh, materializada en atentados de alto impacto mediático por pequeñas células o individuos, alentados a través de su aparato propagandístico y con escasa vinculación directa con la organización.

El modelo de HTS es diferente y plantea mayores retos, entre ellos una mayor paciencia estratégica, un horizonte temporal más amplio en la consecución de objetivos y la infiltración de estructuras estatales. Esta evolución puede conllevar una nueva adaptación de los marcos y procedimientos analíticos y operativos de los servicios de inteligencia y seguridad occidentales.

Un elemento adicional de complejidad es el estatuto jurídico de HTS. Mientras figuraba en los listados de organizaciones terroristas existían consecuencias jurídicas claras para sus integrantes y para las personas que se relacionaran con ella. Tras su retirada del listado de Naciones Unidas29, ese marco jurídico ha quedado en suspenso, generando una zona de incertidumbre legal con implicaciones directas para las políticas antiterroristas de los países occidentales.

Conclusiones

La toma del poder en Siria por parte de una organización terrorista yihadista y el posterior reconocimiento internacional del Gobierno que ha instaurado han representado un cambio fundamental y un hito de especial relevancia para el yihadismo.

Este evento, obtenido por la vía de los hechos, viene a demostrar una vez más la capacidad de adaptación que presenta el terrorismo yihadista y su capacidad para evolucionar en función de la situación en la que se encuentre.

La adaptación del discurso identitario, la modificación de los objetivos estratégicos y la modulación de los plazos temporales para alcanzar dichos objetivos constituyen la base del éxito de la estrategia de HTS.

Esto conlleva, por parte de los servicios de inteligencia y seguridad, una adaptación al nuevo tipo de amenaza al que pueden tener que enfrentarse, tanto en el caso sirio como en otros que puedan producirse.

Por otro lado, también habría que tener en cuenta que Siria se encuentra en un estado bastante precario: con una economía devastada por más de diez años de conflicto, infraestructuras destruidas en gran parte, una sociedad traumatizada y dividida y la presencia de actores hostiles tanto dentro de su territorio como fuera.

Esto puede llevar al fracaso del proyecto estatal liderado por HTS y al surgimiento de un nuevo período de inestabilidad que pueda ser aprovechado por organizaciones como Dáesh para volver a establecerse en este territorio.

Por todo esto, se hace necesario el control y seguimiento de los acontecimientos en Siria para poder valorar la deriva del régimen político de Al Sharaa, la posible generación de un nuevo escenario en el que se establezcan campos de entrenamiento terrorista o si, por el contrario, la amenaza se reduce y se consolida la reconstrucción estatal siria.

Por último, cabe señalar que todo esto hace necesario que la respuesta occidental no sea meramente de espera y observación, sino que debería ser de vigilancia activa y sistemática de la actividad procedente del terrorismo yihadista que se pueda desarrollar en Siria, teniendo en cuenta las siguientes cuestiones:

El nivel de estabilidad que pueda alcanzar Siria y la arquitectura política resultante. Dependiendo del tipo de gobierno y el grado de inclusión de los distintos grupos étnicos y religiosos del país, el potencial de inestabilidad generado tendrá una repercusión directa en la seguridad de la región, constituyendo una oportunidad para que grupos como Dáesh busquen implantarse o consolidar su presencia.

El surgimiento de un gobierno de corte islamista representaría un problema de seguridad no solo regional, sino global. La tensión en Oriente Próximo, ya elevada por el conflicto palestino y las operaciones militares de Israel contra Hizbulá y en el sur de Siria, podría agravarse, con el consiguiente incremento del riesgo de atentados en Occidente.

En el peor de los escenarios, el establecimiento de un régimen político abiertamente yihadista, tal y como ocurrió en las zonas que controló Dáesh en Siria e Irak, podrían reproducirse dinámicas análogas a las del período 2014-2019, con consecuencias de mayor alcance que las descritas en los puntos anteriores.

Víctor M. Sánchez
Doctor en Derecho por la USAL

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

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[2] BLANCO CASTRO, J. R. «La competencia entre Al Qaeda y el Estado Islámico», Revista Del Instituto Español De Estudios Estratégicos, (14). 2020, pp. 43-70. Disponible en: https://revista.ieee.es/article/view/1252 (consultado el 22/6/2026).
[3] REUTERS. «El Frente al Nusrah cambia de nombre tras desligarse de Al Qaeda», El País. 28/7/2016. Disponible en: https://elpais.com/internacional/2016/07/28/actualidad/1469725569_396798.html (consultado el 12/5/2026).
[4] HURTADO, Lluís Miquel. «El ISIS anuncia su califato de terror», El Mundo. 29/6/2014. Disponible en: https://www.elmundo.es/internacional/2014/06/29/53b063cfe2704e2a3a8b4587.html (consultado el 10/5/2026).
[5] RFI. «Se derrumba el "califato" de ISIS con la caída de Baghuz», RFI. 23/3/2019. Disponible en: https://www.rfi.fr/es/oriente-medio/20190323-se-derrumba-el-califato-de-isis-con-la-caida-de-baghuz (consultado el 23/5/2026).
[6] TALAVERA CEJUDO, Guillermo. La evolución política de HTS en Siria: análisis sobre legitimidad y terrorismo de Estado. Documento de Opinión IEEE 15/2026. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/politica-de-hts-en-siria-2026 (consultado el 23/5/2026).
[7] Iniciales del nombre en árabe de Estado Islámico de Irak y del Levante.
[8]CALVENTE MORENO, M. «La transformación del movimiento yihadista global», Revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, n.º 19. 2022, pp. 285-318.
[9] ORTEGA, Andrés. «El califato, una idea con territorio», Real Instituto Elcano. 7/7/2015. Disponible en: https://www.realinstitutoelcano.org/comentarios/el-espectador-global-califato-una-idea-territorio/ (consultado el 12/5/2026).
[10] CALVENTE MORENO, M. «La transformación del movimiento yihadista global», Revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos, n.º 19. 2022, pp. 285-318.
[11] FISK, Z. ISIS: the terror of ISIS. Assesing the real threat posed by the islamic state. Blowfish [versión Kindle]. 2014, p. 242.
[12] GRITTEN, David. «4 claves para entender la crisis en Siria que llevó a los rebeldes a tomar Damasco y al fin del gobierno de Bashar al-Asad», BBC News. 8/12/2024. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/articles/cgkxjy8kvv8o (consultado el 22/5/2026).
[13] LISTER, Charles. «Twenty Years After 9/11: The Fight for Supremacy in Northwest Syria and the Implications for Global Jihad. CTC Sentinel», Combating Terrorism Center at West Point, Vol. 14, Issue 7. 1/9/2021. Disponible en: https://ctc.westpoint.edu/twenty-years-after-9-11-the-fight-for-supremacy-in-northwest-syria-and-the-implications-for-global-jihad/ (consultado el 17/5/2026).
[14] TALAVERA CEJUDO, Guillermo. La evolución política de HTS en Siria: análisis sobre legitimidad y terrorismo de Estado. Documento de Opinión IEEE 15/2026. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/politica-de-hts-en-siria-2026 (consultado el 20/5/2026).
[15] MINGUES, Madison. «Six Months Post-Assad, What's Next for Syria?», American University. 17/6/2025. Disponible en: https://www.american.edu/sis/news/20250617-six-months-post-assad-whats-next-for-syria.cfm (consultado el 22/5/2026).
[16] FRANCE 24. «HTS podría replicar el modelo de gobierno de Idlib en el resto de Siria», France 24. 16/12/2024. Disponible en: https://www.france24.com/es/video/20241216-hts-podr%C3%ADa-replicar-el-modelo-de-gobierno-de-idlib-en-el-resto-de-siria (consultado el 11/5/2026).
[17] HRW. «Syria: One Year Since Assad's Fall», HRW. 8/12/2025. Disponible en: https://www.hrw.org/news/2025/12/08/syria-one-year-since-assads-fall (consultado el 22/5/2026).
[18] LOFT, Phillip. «Syria: What is the situation five months after Assad's fall», House of Commons Library. Disponible en: https://commonslibrary.parliament.uk/syria-what-is-the-situation-five-months-after-assads-fall/ (consultado el 10/5/2026).
[19] SALIH, Mohammed. «Syria's Fragile Transition and the Enduring Minority Question», Foreign Policy Research Institute. 10/11/2025. Disponible en: https://www.fpri.org/article/2025/11/syrias-fragile-transition-and-the-enduring-minority-question/ (consultado el 16/5/2026).
[20] SHARAWI, Ahmad. «UN report shows Islamic State and Al Qaeda exploiting post-Assad chaos in Syria», Foundation For Defense of Democracies. 1/8/2025.
[21]GENÇ, Özge. «How Damascus Reclaimed Syria's Northeast, and What Integration Now Means», Afkār, Middle East Council on Global Affairs. 4/2/2026. Disponible en: https://mecouncil.org/blog_posts/syria-sdf-integration-agreement-2026-analysis/ (consultado el 8/5/2026).
[22] ROSE, Caroline y COLIN P. Clarke. «The Return of ISIS», Foreign Affairs. 22/9/2025. Disponible en: https://www.foreignaffairs.com/syria/return-isis (consultado el 12/5/2026).
[23] KARAM SHAAR ADVISORY Ltd. «From Resurgence to Retrenchment: The Evolution of ISIS After Assad's Fall», Syria in Figures, n.º 13. 31/10/2025. Disponible en: https://karamshaar.com/syria-in-figures/isis-syria-evolution-trends-2025/ (consultado el 20/5/2026).
[24] SOLIMAN, Ghada. «Islamic State Resurgence in a Beleaguered Middle East», Counter Terrorist Trends and Analyses 17, n.º 5, RSIS. 9/2025, pp. 17-22. Disponible en: https://rsis.edu.sg/ctta-newsarticle/islamic-state-resurgence-in-a-beleaguered-middle-east/ (consultado el 10/5/2026).
[25] HUMUD, Carla E., BLANCHARD, Christopher M. y DUNHAM NIKITIN, Mary Beth. «Syria: Transition and U.S. Policy», CRS Report RL33487. Congressional Research Service. 26/2/2026. Disponible en: https://www.congress.gov/crs-product/RL33487 (consultado el 22/5/2026)
[26] LOFT, Philip y MILLS, Claire. «Syria after Assad: Consequences and Interim Authorities 2025. Research Briefing CBP-10161», House of Commons Library. 23/7/2025. Disponible en: https://commonslibrary.parliament.uk/research-briefings/cbp-10161/ (consultado el 4/5/2026).
[28] NACIONES UNIDAS. Security Council Adopts Resolution 2799 (2025), Removing Syria's Transitional President, Interior Minister from ISIL (Da'esh), Al-Qaida Sanctions List. 6/11/2025. Disponible en: https://press.un.org/en/2025/sc16214.doc.htm (consultado el 22/5/2026).
[29] NACIONES UNIDAS. Security Council ISIL (Da'esh) and Al-Qaida Sanctions Committee Removes One Entry from Its Sanctions List. 27/2/2026. Disponible en: https://press.un.org/en/2026/sc16306.doc.htm (consultado el 21/5/2026).
    • El ascenso de Hayat Tahrir al-Sham y sus implicaciones para la seguridad global frente al terrorismo yihadista (0,4 MB)

    • The Rise of Hayy Tahrir al-Sham and Its Implications for Global Security Against Jihadist Terrorism (0,4 MB)