
28 sept 2026
IEEE. Dáesh y Al Qaeda en Somalia: propaganda y uso de drones contra objetivos militares
Paula M. Núñez-Guerra, Marta Cifuentes Martínez, Teresa Fernández Viejo, Alberto González Ruiz, Alberto Martínez Badía, Julio Sánchez Sanz. Alumnos del XIV Curso de Defensa Nacional para Jóvenes del CESEDEN
Introducción
Somalia ocupa una posición geopolítica estratégica en el Cuerno de África debido a su extensa línea costera y su cercanía a rutas comerciales fundamentales como el mar Rojo y el canal de Suez1. No obstante, esta relevancia internacional contrasta con una profunda fragilidad interna que ha llevado al país a ser considerado en 2024 como el Estado más frágil del mundo.
Desde la caída del régimen de Siad Barre en 1991, Somalia ha experimentado una fragmentación política y territorial marcada por la presencia de clanes, actores locales y grupos extremistas, lo que ha impedido la consolidación de un gobierno central con autoridad efectiva más allá de Mogadiscio y sus alrededores2.
En la actualidad, la principal amenaza para la soberanía somalí es Al Shabaab, organización afiliada a Al Qaeda (AQ). Frente a esta insurgencia, el presidente Hassan Sheikh Mohamud impulsa desde 2022 una política de «guerra total», respaldada por misiones internacionales como la AUSSOM de la Unión Africana y por operaciones antiterroristas de Estados Unidos (EE. UU.) y Turquía3.
Pese al conflicto persistente, Somalia ha dado pasos hacia el fortalecimiento institucional, especialmente con la promulgación de una nueva Constitución en marzo de 2026, que sustituye la carta provisional vigente durante catorce años y pretende consolidar el sistema democrático del país4. Este proceso se enmarca en una tendencia regional de reformas constitucionales similares a las desarrolladas en otros países africanos, como Kenia5.
En este contexto, el artículo tiene como objetivo analizar la evolución de las capacidades operativas y comunicativas de los principales grupos terroristas activos en Somalia: Al Shabaab y Dáesh en Somalia (ISS, por sus siglas en inglés). Para ello, la investigación se centra en comparar las transformaciones de sus estrategias tácticas y propagandísticas en un escenario condicionado por la presión militar internacional, la competencia entre organizaciones y la aparición de nuevas tecnologías.
Además, la hipótesis principal sostiene que, aunque ambos grupos mantienen formas tradicionales de violencia insurgente, han incorporado progresivamente capacidades más sofisticadas mediante el uso de tecnologías emergentes y estrategias comunicativas más elaboradas. Esta evolución no solo incrementa su eficacia operativa, sino que también amplía su capacidad de influencia y proyección más allá del ámbito local, reforzando su papel dentro del ecosistema yihadista global.
Metodológicamente, el estudio adopta un enfoque cualitativo basado en una revisión bibliográfica que integra aportaciones de autores como Palacián (2022) y Fuente (2018), junto con datos actualizados del Counter Extremis Project (2025). De manera complementaria, la investigación incorpora material propagandístico recopilado durante una estancia de investigación realizada por Paula María Núñez Guerra en la Unidad Nacional de Retirada de Contenidos Ilícitos de Internet (UNECI) del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).
Orígenes y consolidación del terrorismo en Somalia
El germen del grupo terrorista Harakat al Shabaab al Mujahideen (Movimiento de Jóvenes Combatientes por el Islam; en adelante, Al Shabaab) se localiza en los años ochenta como una secuela de Al Itihaad al Islamiya (Unión Islámica), organización que tradujo el salafismo yihadista en la región6.
El punto de inflexión definitivo ocurrió en 2006, cuando la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) tomó Mogadiscio brevemente. No obstante, el verdadero catalizador de su profesionalización fue la invasión etíope de 2006 respaldada por EE. UU.; lo que desplazó a los radicales hacia el sur, otorgándoles una causa nacionalista de «resistencia» que facilitó su expansión territorial y táctica7 (ver tabla 1).
Sin embargo, la afiliación formal a AQ no llegó hasta 2012 con el juramento de bay’ah. Esto elevó un conflicto de raíces locales a una escala de yihad global, lo que permite a Al Shabaab no solo atraer combatientes extranjeros, sino insertar las reivindicaciones somalíes en un ecosistema de amenaza regional que afecta directamente a los intereses de seguridad de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el mar Rojo y el golfo de Adén con la Operación «Ocean Shield» que terminó a finales de 20168.
| Dimensión | Características |
|---|---|
| Metas declaradas | Establecimiento de la sharía radical, creación de un califato en el Cuerno de África y expulsión de toda fuerza «apóstata» o extranjera |
| Estructura operativa | Uso de la narrativa nacionalista somalí y un sofisticado equilibrio de clanes. A pesar de su ideología antitribal, cooptar líderes locales para evitar el faccionalismo y asegurar el control |
Esta evolución ha desembocado en la actual estrategia de «guerra total» liderada por el presidente Hassan Sheikh Mohamud, un enfoque multidimensional que busca la neutralización del grupo no solo en el campo de batalla, sino en sus bases financieras e ideológicas10.
Sin embargo, el éxito de la red terrorista en Somalia reside en su capacidad para instrumentalizar las crisis humanitarias. Durante las sequías, el grupo terrorista realiza repartos de comida y agua para ganar lealtades en zonas rurales. Además, Al Shabaab mantiene su control y autoridad mediante el cobro de impuestos ilegales a la población11.
Llegados a este punto, mientras que Al Shabaab cuenta con más de diez mil combatientes y controla gran parte del sur del país —lo que a su vez le permite extraer recursos económicos y gobernar de facto en dichas zonas—, el ISS tiene en el país menos de trescientos efectivos y su presencia se sitúa en asentamientos remotos en la región montañosa de Puntlandia, al norte del país12.
La narrativa propagandística del ISS y Al Shabaab en Somalia
En el caso de Somalia, por parte del ISS destaca wilaya Somalia; además de las secciones en la agencia de noticias Amaq y en el repositorio Al Fustat (ambos canales oficiales de la organización terrorista). En lo que se refiere a Al Shabaab, la vía oficial de difusión de contenido terrorista es Al Kataib; además de la página web Shahada, que tiene un carácter más simpatizante (ver tabla 2).
Este último grupo terrorista ha desarrollado una estructura comunicacional altamente profesionalizada que integra a influencers digitales como actores coordinados con sus operaciones militares13. Un ejemplo de ello fue la difusión, en tiempo real, de contenidos durante el ataque a Buulo Mareer, en mayo de 2023.
Paralelamente, el grupo terrorista ha ampliado su estrategia mediante la instrumentalización de conflictos globales, especialmente a través de la construcción de un «puente digital» entre Somalia y Gaza, articulando una narrativa anticolonial para cuestionar al Gobierno somalí:
«El conflicto representa una peligrosa oportunidad para que Al Shabaab incite a su base, celebrando la «victoria» de Hamás, al tiempo que llega a un público más amplio mediante la cooptación de narrativas propalestinas que apelan a muchas de las reivindicaciones de los musulmanes»14.
En un plano similar, el ISS, pese a sus retrocesos territoriales en Puntlandia, mantiene una infraestructura propagandística orientada a deslegitimar a las autoridades locales, expandir su alcance hacia audiencias en Etiopía y Kenia, y adoptar herramientas tecnológicas —incluida la inteligencia artificial (IA)— para innovar en la producción y difusión de contenidos, fortaleciendo así su resiliencia y capacidad de adaptación en el entorno digital15.
Dentro de todo el material difundido entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, se han contabilizado un total de 23 difusiones y redifusiones16 y 122 comunicados17, donde Al Shabaab destaca frente al ISS.
Gráfico 1. Comunicados detectados de Al Shabaab y del ISS18
Entre lo más reciente, en febrero de 2026, se ha podido ver la reivindicación por parte de Al Shabaab del uso de drones en sus ataques. Por ejemplo, el 13 de febrero de 2026, la organización terrorista celebró la muerte de dos oficiales extranjeros en una emboscada en el Bajo Juba, al sur de Somalia.
En la reivindicación, la organización terrorista explica que estos dos oficiales, que estaban supervisando drones suicidas, murieron en un ataque de combatientes de Al Shabaab contra fuerzas estadounidenses y somalíes.
Aparte de este ejemplo, Al Shabaab, a través de su canal oficial Al Kataib, ha difundido la reivindicación mediante un vídeo del atentado en enero de 2026 contra posiciones militares en la isla de Kudha, a unos 130 kilómetros al suroeste de la ciudad de Kismayo, que causó más de cien muertes.
En este material se puede ver, en la esquina superior derecha, el logo de la productora junto con el siguiente mensaje:
«Esta mañana del miércoles, las fuerzas de los muyahidines lanzaron un ataque masivo contra bases enemigas situadas en la isla de Kudha, en la provincia islámica del Bajo Juba. La operación comenzó tras la oración de Al-Fajr [al amanecer], con los muyahidines atacando, desde varios ejes, las bases de los apóstatas leales a los judíos y cruzados, y beligerantes contra la implementación de la sharía islámica. Los muyahidines pudieron —por la gracia de Dios— imponer el control total sobre tres bases en las que los apóstatas estaban posicionados en el interior de la isla y sus límites, y entraron en la estratégica isla de Kudha. El ataque a gran escala resultó en pérdidas significativas en las filas enemigas, incluyendo muertos y heridos, además de la captura de múltiples apóstatas y la incautación de armas y equipos»19.
Imagen 1. Fotograma de la reivindicación del atentado difundido en Al Kataib20
Además de su canal oficial, en el caso de Al Shabaab es importante destacar el papel de su canal simpatizante, la Agencia de Noticias Shahada. Como ejemplo de uno de sus contenidos, se puede ver una noticia en la que informa que Al Shabaab ejecutó a cinco hombres de entre 23 y 29 años acusados de pertenecer a agencias de inteligencia estadounidenses y somalíes.
En el texto se puede leer, además, que uno de los ejecutados en la plaza pública de Jilib «supuestamente provocó la detención de doce personas que viajaron a territorios controlados por Shabaab Al-Muyahidín, mientras que otro fue responsable de múltiples ataques aéreos estadounidenses en el centro de Shabelle»21.
Por parte del ISS, la wilaya Somalia es la encargada de la producción y difusión de la propaganda que compete a la organización terrorista en el país. A través de observación directa, se ha visto que el 26 de enero de 2026 esta rama de Dáesh utilizó su medio oficial en Telegram para reivindicar la explosión de un artefacto explosivo improvisado (Improvised Explosive Device, IED) en el valle de Jael.
Acompañado del logo mediático de la organización terrorista en la parte superior, en este comunicado se puede leer lo siguiente:
«Con el éxito concedido por Dios el Todopoderoso, los soldados del Califato detonaron un artefacto explosivo contra un vehículo de las fuerzas apóstatas de Puntlandia, cerca del pueblo de Tasan en el valle de Jael, el día anterior, lo que provocó su destrucción parcial y heridas a los que iban a bordo, y a Dios es toda alabanza»22.
Imagen 2. Comunicado del ISS reivindicando una explosión con IED23
Del mismo modo, Dáesh en Somalia emite sus comunicados y propaganda a través de dos medios oficiales de la organización terrorista: el repositorio o página web Al Fustat24 y la agencia de noticias Amaq. En ambas páginas web, el ISS tiene una sección donde se pueden consultar los ataques reivindicados y la propaganda oficial del grupo terrorista.
En este caso y mediante una observación directa, se ha podido ver cómo se realizó la reivindicación del mismo atentado anteriormente expuesto en la agencia Amaq. La productora oficial del ISS titula la noticia del siguiente modo: «Asesinato del “comandante de operaciones” de la campaña de las fuerzas de Puntlandia en un ataque impactante del Estado Islámico en el noreste de Somalia»25, y continúa explicando que la campaña militar llevada a cabo por las fuerzas de Puntlandia comenzó en diciembre en la región de Bari, al noreste de Somalia.
Asimismo, explica que el ataque por parte de combatientes del ISS se llevó a cabo con la detonación de un explosivo contra un vehículo que transportaba al comandante Ahmed Abdi Ali, mientras viajaba desde la aldea de Tassan al valle de Jael. Este es presentado en el comunicado como «comandante de la Segunda Brigada de las fuerzas enemigas»26. Igualmente, la productora oficial de la organización terrorista explica que aquellos ataques se basaron en una inteligencia previa.
| Actor | Canales | Hitos de amenaza recientes (2026) |
|---|---|---|
| Al Shabaab | Canal oficial Al Kataib y agencia Shahada. Uso de «puentes digitales» cooperando con causas externas (ej. Gaza) e influencers coordinados con operaciones militares | Reivindicación de emboscada contra fuerzas de EE. UU. y Somalia, eliminando oficiales extranjeros que supervisaban drones suicidas (febrero 2026) |
| ISS | Repositorio Al Fustat y agencia Amaq | Ataque con IED contra el vehículo de un comandante demostrando alta capacidad de inteligencia previa |
Ataques a infraestructuras críticas y objetivos militares y el uso de drones
Los ataques a infraestructuras críticas y bases militares constituyen una de las principales herramientas operativas de Al Shabaab y el ISS. En este contexto, Al Shabaab ha desarrollado una estrategia de guerra asimétrica basada en ataques complejos y sostenidos.
Su táctica más característica consiste en el uso de vehículos suicidas cargados de explosivos (Suicide Vehicle-Borne Improved Explosive Device, SVBIED) para abrir brechas en posiciones defensivas, seguidos de asaltos de infantería28. Esta combinación le ha permitido ejecutar operaciones de gran impacto contra objetivos militares y civiles entre 2022 y 2026.
Entre los ataques más relevantes, destaca el asedio al hotel Hayat de Mogadiscio en agosto de 2022, donde una combinación de explosiones y hombres armados provocó 21 muertos y 117 heridos29. En junio de 2023, el grupo atacó una base de la misión de la Unión Africana (ATMIS) y, dos meses después, Al Shabaab asaltó tres bases militares en Oswein, al norte de Mogadiscio, provocando entre 150 y 178 bajas gubernamentales30.
La ofensiva continuó en 2024 con ataques contra la base General Gordon en Mogadiscio y contra la localidad de El Dheere, mediante operaciones combinadas de SVBIED e infantería31. Asimismo, en agosto de ese año, la organización atentó contra la playa Lido, una zona frecuentada por empresarios y diplomáticos, causando 32 muertos.
Durante 2025, el grupo incrementó su actividad mediante ataques coordinados en varias regiones del centro y sur de Somalia, además de un atentado contra el convoy presidencial de Hassan Sheikh Mohamud y un ataque suicida contra un centro de reclutamiento militar32.
El episodio más significativo se produjo en enero de 2026, con el asalto a bases militares en la isla de Kudha, en el Bajo Juba, donde Al Shabaab afirmó haber causado más de cien bajas y capturado armamento enemigo. Estas operaciones demuestran la capacidad del grupo para combinar objetivos militares y propagandísticos, reforzando su imagen de fuerza frente al Gobierno Federal33.
Otro aspecto fundamental es la incorporación progresiva de drones a las capacidades operativas de los grupos terroristas. Inicialmente empleados para reconocimiento y vigilancia, Al Shabaab ha tratado de avanzar hacia el uso ofensivo de estos dispositivos.
En 2024, las fuerzas de Puntlandia interceptaron drones kamikaze presuntamente suministrados por los hutíes de Yemen, lo que confirmó la existencia de una red de cooperación y tráfico de armamento entre ambos actores. Además, informes internacionales indican que combatientes de Al Shabaab recibieron formación técnica en Yemen para desarrollar capacidades de ataques con drones34.
Por su parte, el ISS, aunque cuenta con un número reducido de combatientes y opera principalmente en las montañas de Puntlandia, ha demostrado una capacidad estratégica relevante. En diciembre de 2024 lanzó un ataque complejo contra fuerzas de seguridad puntlandesas mediante coches bomba y combatientes suicidas.
Poco después, en enero y febrero de 2025, el grupo utilizó drones en combate por primera vez en Somalia, combinándolos con ataques terrestres e IED. Este avance tecnológico convirtió al país en el tercer escenario africano donde Dáesh emplea drones de forma operativa35.
Conclusiones
El análisis de Al Shabaab y del ISS permite concluir que Somalia continúa siendo un entorno especialmente favorable para el desarrollo del terrorismo yihadista. La debilidad institucional, la fragmentación política y la limitada capacidad del Estado para controlar amplias zonas del territorio han facilitado que estos grupos se consoliden como actores armados con capacidad tanto militar como propagandística.
La primera conclusión relevante es que el terrorismo en Somalia no puede entenderse únicamente desde una dimensión militar. Al Shabaab ha logrado mantener su influencia gracias a su capacidad para aprovechar el vacío estatal, establecer redes de apoyo local y ofrecer determinados servicios básicos en áreas rurales donde el Gobierno Federal apenas tiene presencia.
Por ello, las operaciones militares internacionales han obtenido resultados tácticos, pero no han conseguido eliminar las causas estructurales que permiten la permanencia de la insurgencia.
En segundo lugar, el estudio comparado de la propaganda evidencia diferencias claras entre ambas organizaciones. Al Shabaab dispone de una estructura comunicativa más desarrollada y profesionalizada, basada en canales como Al Kataib y Shahada, mediante los que combina narrativas religiosas, anticoloniales y nacionalistas.
Su estrategia busca desacreditar al Gobierno somalí y reforzar su legitimidad ante la población local. El ISS, en cambio, posee una infraestructura propagandística más reducida, articulada en torno a la agencia Amaq y el repositorio Al Fustat.
Otra conclusión fundamental es que existe una diferencia notable entre las capacidades operativas de ambos grupos. Al Shabaab continúa siendo la principal amenaza insurgente del país, con miles de combatientes y capacidad para ejecutar ataques complejos y sostenidos contra bases militares, hoteles, convoyes y espacios civiles.
Sin embargo, como último aspecto que conviene destacar, se ha observado la incorporación de drones como herramienta terrorista. Tanto Al Shabaab como el ISS han comenzado a utilizar estas tecnologías para tareas de vigilancia y reconocimiento y, de forma progresiva, para operaciones ofensivas.
Asimismo, la conexión entre los grupos terroristas somalíes y los hutíes de Yemen demuestra la existencia de redes regionales de suministro de armamento y transferencia tecnológica.
Paula M. Núñez-Guerra, Marta Cifuentes Martínez, Teresa Fernández Viejo, Alberto González Ruiz, Alberto Martínez Badía, Julio Sánchez Sanz
Alumnos del XIV Curso de Defensa Nacional para Jóvenes del CESEDEN
Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.
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Dáesh y Al Qaeda en Somalia: propaganda y uso de drones contra objetivos militares (0,3 MB)
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Dáesh and Al Qaeda in Somalia: propaganda and the use of drones against military targets (0,3 MB)
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