15 abr 2019
VV.AA.
Usos militares de la inteligencia artificial, la automatización y la robotica
Hasta muy recientemente, el arte de la guerra era la manifestación más sofisticada y compleja de la gestión humana. Nada movía tantos recursos, tantas voluntades ni tantos intereses como cuando la política dejaba de poder ejercerse por medios pacíficos y entraban en juego los generales y sus estados mayores.
Más allá del valor individual, de las tácticas de combate y de las estrategias militares, la guerra en su concepción más científica ha sido siempre un enorme desempeño logístico. La capacidad para generar, sostener y emplear los medios necesarios para vencer ha sido determinante a lo largo de la historia bélica.
Se atribuye a Napoleón la reflexión de que «los amateurs hablan sobre táctica mientras los profesionales estudian logística», y a Sun Tzu la que dice que «la línea entre el orden y el desorden reside en la logística». El estratega chino también dejaba
para la posterioridad su clasificación de los factores de la guerra: primero, los cálculos; segundo, las cantidades; tercero, la logística; cuarto, el equilibrio de poder; y quinto, las posibilidades de victoria.