
29 sept 2025
IEEE. Vencer sin combatir: la vigencia de Sun Tzu en la guerra híbrida moderna
Marc Vendrell Martínez. Profesor de Análisis de Inteligencia y Geoestrategia en LISA Institute. Director Académico área Inteligencia en LISA Institute
Introducción
Sun Tzu afirmaba que “el supremo arte de la guerra consiste en someter al enemigo sin combatir”.1 Hoy, esta máxima se materializa en la guerra híbrida, donde la combinación de engaño estratégico, ciberoperaciones y campañas de desinformación permite alcanzar fines geopolíticos sin enfrentamiento abierto.
El caso de Crimea en marzo de 2014 ejemplifica la doctrina rusa de Maskirovka: tropas especiales sin insignias (“little green men”) ocuparon puntos clave de la península, mientras una campaña de desinformación y ciberacciones sembraba confusión en la opinión pública internacional.2 Asimismo, en el Mar del Sur de China y alrededor de Taiwán, Pekín ha empleado tácticas de zona gris (como la construcción de islas artificiales y ejercicios militares no declarados) bajo narrativas de “investigación científica” y “defensa legítima”.3
La Decepción Estratégica ha sido considerada históricamente como un elemento esencial para alterar las percepciones y decisiones del adversario, combinando el engaño táctico y la sorpresa operativa con fines de lograr una ventaja decisiva. De acuerdo con la Military Review, esta práctica no solo depende de la manipulación de información, sino también de la capacidad de explotar las vulnerabilidades cognitivas y operativas del oponente, generando una atmósfera de incertidumbre. De esta forma, se busca que el enemigo subestime el verdadero propósito o dirección de los movimientos militares, dificultando su capacidad de reacción en el momento crítico.
Por otra parte, el artículo enfatiza la relevancia de integrar los métodos de engaño en la planificación, desde el nivel estratégico hasta el táctico, de manera que los esfuerzos de inteligencia y contrainteligencia operen en consonancia con los objetivos generales de la campaña. Este enfoque holístico exige un entendimiento profundo tanto de la mentalidad del adversario como del contexto operacional, para asegurar la credibilidad de la información manipulada y mantener la coherencia entre las diversas acciones de engaño desplegadas. Así, la Decepción Estratégica no solo ha evolucionado con los avances tecnológicos y doctrinales, sino que sigue vigente como una herramienta determinante para alcanzar la superioridad en el campo de batalla contemporáneo.
Este artículo extrae lecciones de estos dos escenarios para proponer medidas prácticas que la Unión Europea y sus aliados pueden adoptar para pasar de una lógica reactiva a una anticipatoria frente a las amenazas híbridas modernas.
Concepto de Decepción Estratégica
El concepto de decepción en el pensamiento militar ha sido desarrollado y aplicado a lo largo de la historia, desde el antiguo Egipto hasta el actual pensamiento estratégico militar contemporáneo. Por ejemplo, la Doctrina Conjunta de Operaciones de Información (JP 3.13) de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, sostiene que "para tener éxito, es necesario que las Fuerzas Armadas estadounidenses obtengan y mantengan la superioridad de la información". Las Operaciones de Información se definen como "el empleo integral de la Guerra Electrónica (EW), las Operaciones de las Redes de Computadores (CNO), las Operaciones Psicológicas (PSYOP), la Decepción Militar (MILDEC) y la Seguridad de las Operaciones (OPSEC), en conjunto con las capacidades de apoyo y actividades relacionadas, para influir, interrumpir, corromper o usurpar la toma de decisiones humanas y automatizadas adversarias, al tiempo que se protege la nuestra.4
Los textos militares chinos sobre las enseñanzas atribuidas a Sun Tzu destacan la naturaleza radical y eficaz del engaño en la guerra china. Ren Li, editor de Lectures en Sun Tzu’s Art of War, sostiene que la idea de que “la guerra es una forma de engaño” es el concepto más chocante en Sun Tzu porque favorece un enfoque asimétrico y no coreografiado de la lucha, al tiempo que rechaza cualquier noción de constancia en la guerra. El Ejército Popular de Liberación (EPL) utiliza estos textos militares para alentar a los comandantes a hacer todo lo posible para engañar a sus adversarios, al tiempo que emplean respuestas ágiles, flexibles y adaptables a las condiciones reales encontradas en el campo de batalla.5
Para entender mejor el concepto de Decepción Estratégica vamos a pararnos en el concepto de Maskirovka, que según Galeotti (2019), es una doctrina holística que va más allá del simple engaño. Incorpora camuflaje, maniobras encubiertas y desinformación para manipular la percepción del enemigo en múltiples niveles.
Por ejemplo, en su libro Armies of Russia's War in Ukraine (2019) Galeotti aborda cómo la Maskirovka impregna la estrategia rusa a múltiples niveles. En este texto, Galeotti explica que la Maskirovka no se limita a provocar errores específicos en el enemigo a través de técnicas aisladas, sino que es un sistema global para manipular la percepción enemiga, aprovechando la complejidad y la incertidumbre inherentes al entorno operativo.
En la obra ‘Hybrid War’ and ‘Little Green Men’: How It Works, and How It Doesn’t”, Galeotti aborda de manera explícita la forma en que la Maskirovka se utiliza en el contexto de la guerra híbrida rusa. En la obra se explica que la Maskirovka no es simplemente un mecanismo de engaño puntual, sino una estrategia integral que combina operaciones de engaño, camuflaje, maniobras encubiertas y campañas de desinformación para manipular la percepción del enemigo de forma general.
Por su parte, Michael Howard, historiador inglés y profesor de la Universidad de Oxford, experto en Estrategia, analiza en su libro Strategic Deception in the Second World War, cómo la estrategia de engaño desempeñó un papel crucial durante la Segunda Guerra Mundial. En su obra, Howard destaca que las operaciones de engaño no fueron meramente maniobras tácticas aisladas, sino componentes integrales de la planificación militar aliada. Por ejemplo, la operación Fortitude, diseñada para desviar la atención del enemigo de la verdadera ubicación del desembarco en Normandía, ejemplifica cómo el engaño estratégico se utilizó para generar una incertidumbre muy alta en las fuerzas enemigas, debilitando su capacidad de respuesta y alterando sus cálculos estratégicos. Según Howard, estos engaños fueron fundamentales para crear un entorno de confusión en el adversario, permitiendo que los Aliados aprovecharan ventajas decisivas en momentos críticos del conflicto. Sin estos engaños estratégicos, la historia quizás no hubiera sido la que fue.
Principios clásicos y evolución doctrinal: Fundamentos de Sun Tzu
Profundizando en la figura de Sun Tzu, fue un general, estratega y filósofo militar chino que se cree que vivió entre los siglos VI y V a.C., durante el periodo de los Estados Combatientes (475-221 a.C.). Esta era fue una de las más turbulentas en la historia de China, caracterizada por conflictos constantes entre varios reinos que luchaban por el dominio del territorio. Se dice “se cree” porque no se ha podido confirmar si fue una persona realmente o una escuela de pensamiento estratégico china.
En este contexto de guerra y caos, surgió un pensamiento estratégico sofisticado, con el desarrollo de nuevas tácticas militares y una mayor importancia de la inteligencia y la planificación en la guerra. Fue en este ambiente donde Sun Tzu escribió El Arte de la Guerra, un tratado que no solo se centraba en la táctica y la estrategia militar, sino también en la psicología del conflicto, la diplomacia y la guerra como una extensión del gobierno y la política.6
El salto cualitativo de la estrategia en años posteriores de la obra de Sun Tzu se puede equiparar al impacto de la obra de Maquiavelo de “el Príncipe” en la Ciencia Política, es decir, de un gran impacto intelectual en todo un ámbito.
El libro de “El arte de la guerra” se basa en varios principios clave, como:
- La guerra como último recurso: Sun Tzu advierte que la guerra debe evitarse siempre que sea posible y que el mayor logro es vencer sin combatir, a través de la manipulación, la diplomacia y la subversión.
- La importancia de la información y el engaño: La Decepción Estratégica es fundamental para confundir al enemigo y ganar ventaja. Sun Tzu aconseja hacer que el adversario perciba falsamente la realidad para inducirle al error.
- La adaptabilidad y el conocimiento del entorno: Un general exitoso es aquel que se adapta a las circunstancias y comprende tanto sus propias fuerzas como las del enemigo. De hecho, tiene un capítulo en su libro exclusivo para el terreno.
- La moral y la disciplina: Un ejército debe estar bien organizado y moralmente fuerte para evitar el colapso en combate, y aquí es vital la formación y motivación de los altos mandos.
Sun Tzu enfatiza en El Arte de la Guerra que la Decepción Estratégica (aplicando el concepto de forma implícita) es fundamental para obtener la victoria sin necesidad de un enfrentamiento directo. Sus enseñanzas sobre el engaño buscan explotar las vulnerabilidades del enemigo, desorientarlo y manipular su percepción de la realidad.
Un ejemplo real es lo que muestra el artículo escrito por Christopher Bodeen de AP News7 en el uso de la desinformación por parte de China para intentar debilitar la democracia en Taiwán. En lugar de recurrir a una confrontación militar directa, es decir, llegar a la victoria sin tener bajas y un enfrentamiento cruel y con pérdidas para todos.
En este caso se puede destacar lo siguiente de como China aplica tácticas de manipulación informativa:
- Campañas de desinformación masiva: China ha aumentado en un 60% la difusión de información falsa o sesgada en plataformas como Facebook, X (antes Twitter) y TikTok. Esto busca alterar la percepción pública, influir en la opinión electoral y generar divisiones internas en Taiwán.
- Uso de información ambigua y difícil de verificar: Similar a la doctrina rusa de la Maskirovka de la que hablaremos a continuación, China no solo difunde propaganda, sino que también crea un entorno de incertidumbre en el que la verdad es difícil de distinguir de la manipulación.
- Ataques a la legitimidad de la democracia taiwanesa: La estrategia china no solo busca debilitar la moral de la población, sino también proyectar a nivel internacional la idea de que Taiwán es un estado fallido o incapaz de gobernarse de manera independiente, facilitando su narrativa sobre la reunificación.
Estudios de caso
La decepción estratégica en Crimea
Uno de los ejemplos más notorios de Decepción Estratégica moderna es el uso por parte de Rusia de tropas sin identificación oficial (conocidas popularmente como “hombrecillos verdes”) durante la anexión de Crimea en 2014. Estas fuerzas eran, en realidad, unidades de élite rusas como los Spetsnaz, desplegadas sin insignias nacionales ni marcas visibles que las vincularan oficialmente al Kremlin. Esta táctica permitió a Moscú operar en una zona gris, evitando inicialmente una respuesta armada directa tanto por parte de Ucrania como de actores internacionales, al no poder atribuir formalmente la ocupación a Rusia. Este método se enmarca en la doctrina de Maskirovka, el arte del engaño militar ruso, cuyo objetivo es, como se ha comentado anteriormente, confundir, desorientar y paralizar la capacidad de reacción del adversario. Tal como explica Mark Galeotti, la negación creíble de la implicación rusa fue clave para consolidar rápidamente el control territorial, manipular la narrativa mediática y preparar el terreno político para el referéndum de anexión. Esta estrategia no solo mostró la efectividad de las operaciones no lineales, sino que evidenció cómo la manipulación de la percepción y la ambigüedad operacional se han convertido en armas fundamentales en la guerra contemporánea.8
Este enfoque representa una sofisticada forma de guerra híbrida, donde el uso de medios convencionales se combina con herramientas asimétricas y no convencionales: manipulación mediática, desinformación, ciberataques y, en este caso, soldados sin identificación. La ocupación de Crimea fue ejecutada con una eficiencia, tal que apenas se registraron enfrentamientos armados significativos, y la rendición de las fuerzas ucranianas se produjo con mínimos costes humanos. La operación logró sus objetivos estratégicos (el control efectivo del territorio y la celebración de un referéndum sin reconocimiento internacional) sin desencadenar una guerra abierta, evidenciando la eficacia de este tipo de maniobras dentro del pensamiento estratégico contemporáneo.
Esta táctica refleja una evolución del concepto clásico de “guerra sin combate” descrito por Sun Tzu, en el que la victoria se alcanza a través del engaño, la manipulación y la confusión, antes que mediante el uso directo de la fuerza. Así, la operación en Crimea se convierte en un ejemplo paradigmático de cómo la Decepción Estratégica y la guerra híbrida se entrelazan en los conflictos contemporáneos.
Taiwán y el Mar del Sur de China
Una de las formas más sofisticadas de Decepción Estratégica empleada por China en el marco de su guerra asimétrica es la construcción sistemática de islas artificiales en el mar del Sur de China. Según Robert F. Gold, oficial del Ejército de Estados Unidos y analista estratégico, esta campaña planificada ha permitido a China crear una red de puestos avanzados militarizados que refuerzan su estrategia de antiacceso y denegación de área (A2/AD), dificultando cualquier intento de intervención extranjera, especialmente por parte de EE. UU. o sus aliados regionales. Estas islas, que inicialmente se presentaban como infraestructuras con fines civiles y de investigación, fueron progresivamente equipadas con pistas aéreas, radares y sistemas de defensa antiaérea, lo que demuestra un uso deliberado del engaño narrativo para minimizar la percepción de amenaza durante su consolidación. Esta táctica encaja dentro de una estrategia más amplia en la que el poder se proyecta sin confrontación directa, pero con efectos disuasivos tangibles.9
Para evitar este tipo de engaños, es importante que los militares que deban analizar imágenes satelitales y proporcionar información fiable estén formados en IMINT, Inteligencia de Imágenes, puesto que habría hecho de esto un engaño menor.
En el contexto de las estrategias de zona gris implementadas por China en Asia Oriental, se observa una aplicación contemporánea de los principios establecidos por Sun Tzu en El arte de la guerra, y por eso es necesario su estudio y entendimiento. Según Inés Arco Escriche, investigadora del Cidob, China persigue sus intereses mediante acciones que difuminan los límites entre la paz y el conflicto, evitando así enfrentamientos directos con potencias como Estados Unidos. Este enfoque refleja la máxima de Sun Tzu: "la excelencia suprema consiste en vencer al enemigo sin librar batalla", evidenciando cómo las tácticas asimétricas y la adaptabilidad estratégica son fundamentales para neutralizar al adversario sin recurrir a la confrontación abierta.10
En la actualidad, las acciones de China en el mar de la China Meridional como la construcción de islas artificiales y la implementación de medidas de antiacceso, representan una manifestación de estas estrategias de zona gris. Estas iniciativas buscan consolidar el control territorial y disuadir la intervención de otras potencias sin desencadenar un conflicto armado. Esta táctica refleja la aplicación práctica de los principios de Sun Tzu, donde la astucia y la estrategia indirecta son preferidas sobre el enfrentamiento directo, subrayando la continuidad de su influencia en la política de seguridad china contemporánea.
La vigencia del pensamiento de Sun Tzu en la estrategia contemporánea sigue manifestándose en la doctrina y las prácticas de actores como Rusia y China, particularmente en el uso sistemático de la Decepción Estratégica. Esta realidad nos lleva a considerar que, en el contexto europeo, podría ser de interés profundizar en el estudio de este autor clásico. Asimismo, se observa una creciente atención hacia metodologías que permiten anticipar y detectar amenazas híbridas.
A continuación, se señalan algunas áreas que pueden ser interesantes puesto que se ven como posibles líneas de evolución hacia una mejor seguridad frente a esta amenazas, más allá de los sistemas existentes:
- Sistema armonizado de alerta híbrida. La UE dispone actualmente de múltiples nodos de vigilancia (EU INTCEN, SatCen, CERT-EU, MARSUR, Frontex), aunque operan con protocolos y flujos de datos frecuentemente aislados. En el contexto de la Guerra Híbrida, el intercambio eficaz de Inteligencia (especialmente SIGINT, IMINT y OSINT) cobra una importancia estratégica. La experiencia muestra que incluso dentro de un mismo país este intercambio puede ser complejo (como en el caso de EE.UU. con su diversidad de agencias, como CIA, NSA, FBI, Homeland Secutiry...), lo cual se amplifica a escala europea.
- Centro europeo para amenazas híbridas. Se puede reflexionar respecto a la necesidad de contar con una estructura permanente (ajena a dependencias OTAN) capaz de operar 24/7 y coordinar medidas como sanciones, respuestas diplomáticas conjuntas o acciones de contrainformación. La actual incertidumbre geopolítica en torno a la OTAN y sus prioridades estratégicas ha abierto un debate sobre la autonomía europea en este terreno.
- Formación y resiliencia informativa. Diversos informes señalan la utilidad de los programas de alfabetización mediática tanto para periodistas como para el conjunto de la ciudadanía. La creciente exposición social a campañas de desinformación apunta a que la educación informativa no debe limitarse al ámbito experto. El impacto de estas dinámicas en la polarización social y en la erosión de la confianza democrática ha sido objeto de especial atención en los últimos años. La muestra es que han existido injerencias reales de desinformación en procesos electorales muy delicados.
- Protocolos de respuesta rápida. La existencia de mecanismos automáticos para activar sanciones o emitir comunicados oficiales en menos de 48 horas podría marcar una diferencia decisiva ante operaciones de Decepción Estratégica, como se evidenció en el caso de Crimea. Algunos países europeos del este (Letonia, Finlandia, Estonia, Lituania o Ucrania) podrían ser especialmente vulnerables ante este tipo de amenazas. Esta problemática es la misma que para otros protocolos, puesto que la coordinación de múltiples países con diferentes contextos y diferentes intereses, a veces puede ser complicada.
- Pensamiento estratégico en actores europeos. Mientras actores estratégicos de Rusia o China muestran una interiorización avanzada de la lógica de la Decepción Estratégica, en Europa todavía existe margen de recorrido. En el caso español, ya se cuenta con profesionales altamente capacitados, pero podría considerarse pertinente que este conocimiento estratégico se extienda hacia actores estratégicos como gobiernos, parlamentos o mandos intermedios.
Conclusiones
La combinación de engaño estratégico, operaciones encubiertas y campañas de desinformación permite a potencias como Rusia y China alcanzar objetivos sin desembocar en un conflicto convencional. Para contrarrestar eficazmente estas amenazas, la UE debe adoptar un enfoque anticipatorio: implementar sistemas de alerta híbrida, consolidar la cooperación interinstitucional y reforzar la resiliencia informativa de la sociedad. Solo así podrá preservar la estabilidad de su vecindad y garantizar la disuasión preventiva frente a la guerra híbrida moderna.
El 11-S, la invasión rusa de Crimea en 2014 o el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 a población israelí nos debe mostrar la importancia de estar preparados para situaciones estratégicas sorpresivas y que solo se visualizaban como cisne negro, como algo improbable. Esto puede ser la delgada línea entre la caída rápida de un territorio y la posterior guerra, a ganar la guerra sin combatir, con medidas preventivas eficaces.
Básicamente, las líneas de acción propuestas no son sino actualización para la actualidad de tres reglas esenciales de Sun Tzu: “Vencer sin combatir” (disuasión anticipatoria mediante señales de coste inmediatas); “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo” (fusión de inteligencia SIGINT-IMINT-OSINT para cerrar la niebla informativa); y “La velocidad es la esencia de la guerra” (manual de respuesta rápida y cadena de mando UE-OTAN en tiempo real). Al integrar sistemas de alerta híbrida, unificar la narrativa estratégica y entrenar a la sociedad frente a la desinformación, la Unión Europea aplica los viejos principios del Arte de la Guerra al dominio digital y multidimensional del siglo XXI. Así, la UE se alinea con la enseñanza más perdurable de Sun Tzu: “Lo excelente no es vencer en todas las batallas, sino quebrar la resistencia del enemigo sin luchar”.
Por concluir, conviene subrayar que la eficacia de cualquier arquitectura o sistema de prevención híbrida depende de un proceso de mejora continua: del mismo modo que Sun Tzu aconsejaba de forma implícita en su pensamiento que hay que “afilar la espada cada día aun en tiempos de paz”, la UE debe evaluar periódicamente sus indicadores de alerta, ensayar nuevas doctrinas de respuesta conjunta y actualizar el marco legal que sustenta las sanciones y contra-medidas. Sólo así (mediante un ciclo permanente de retroalimentación, entrenamiento y adaptación) podrá mantenerse un paso por delante de los adversarios, evitar golpes sorpresa en la “zona gris” y consolidar una disuasión creíble que haga innecesario el empleo de la fuerza convencional. En tiempo de paz, hay que prepararse para la guerra, en caso contrario, cuando venga, no tendremos tiempo para prepararnos.
Además, vale la pena recordar que la verdadera fortaleza de la Unión Europea descansa en algo tan sencillo como mantenerse alerta y unida. Igual que un jugador de ajedrez que repasa sus aperturas cada día, las instituciones europeas deben revisar con regularidad sus planes, compartir lo aprendido entre todos los socios y hablar con una sola voz cuando surjan las primeras señales de engaño. Esa combinación de vigilancia constante y apoyo mutuo (más que cualquier tecnología o nueva norma) es la que, en última instancia, disuadirá a quienes buscan aprovecharse de nuestras fisuras, que debido a la estructura que tenemos, son numerosas.
Marc Vendrell Martínez
Profesor de Análisis de Inteligencia y Geoestrategia en LISA Institute
Director Académico área Inteligencia en LISA Institute
Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.
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