IEEE. Valoración militar de la cumbre OTAN de Ankara 2026

Foto ilustrativa

14 jul 2026

IEEE. Valoración militar de la cumbre OTAN de Ankara 2026

Juan Montenegro Álvarez de Tejera. Teniente general retirado Ejército de Tierra

Los jefes de estado o de gobierno de los países socios de la OTAN se han reunido en Ankara los días 7 y 8 de julio de 2026. En el quinto año de la invasión ilegal de Ucrania, la Alianza desempeñará un papel clave en la definición del futuro de la seguridad europea, aunque su misión principal sigue sin cambios: salvaguardar la libertad y seguridad de todos los aliados.

Como antiguo representante de España ante los comités militares de la OTAN y de la Unión Europea, trataré de analizar desde un punto de vista lo más estrictamente militar posible, el desarrollo de la Cumbre y sus posibles consecuencias.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que se trata precisamente de una «Cumbre», es decir que se llega a culminar esta cumbre después de un largo proceso de reuniones del comité militar, del consejo atlántico, de ministros de defensa y de exteriores y por supuesto de reuniones bilaterales y multilaterales entre socios de la Alianza. Dentro de estas últimas, es preciso destacar la reunión de junio de 2026 en Berlín entre los denominados «cinco grandes» de Europa: Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Polonia y en la que también participó virtualmente el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Estos países se comprometieron a reforzar el pilar europeo de la Alianza y preparar en Ankara una señal de apoyo firme a Ucrania frente a Rusia. En este contexto, en su declaración conjunta, Merz, Macron, Meloni, Starmer y Tusk acordaron reforzar la capacidad de disuasión y la postura defensiva de la Alianza con el fin de responder a la amenaza más grave y directa procedente de Rusia y disuadirla. Como podemos comprobar, esta declaración conjunta adoptada por los cinco líderes ha tenido una enorme influencia en la cumbre de Ankara.

Es preciso constatar asimismo que España, siendo uno de los «cuatro grandes» de la Unión Europea, no fue convocada a la reunión de Berlín. Sin entrar en análisis políticos sí que quisiera mencionar la necesidad de seguir estando donde nos corresponde como país fuerte y socio firme y leal de la OTAN. Para ello, lo primero es seguir manteniendo a todos los niveles las relaciones técnicas entre militares que garanticen la transparencia, la confianza y la interoperabilidad entre nuestros países y nuestros ejércitos. A este respecto quisiera recordar lo que el jefe del estado mayor de la defensa del Reino Unido dijo en su último comité militar de la unión europea con ocasión del BREXIT, al referirse a que se iban de la Unión Europea pero no de Europa y que debíamos seguir manteniendo intensas relaciones de militares con militares. Añadió que si estas relaciones hubieran existido en 1914, la primera guerra mundial no se habría llegado a producir y en consecuencia, la segunda guerra mundial tampoco, con un «ahorro» inconmensurable de vidas humanas y de recursos que se podrían haber empleado en hacer de Europa una auténtica potencia mundial.

Por otra parte, de todos es sabido que la Alianza se encuentra bajo presión incluidos los continuos cambios en la política estadounidense, encontrándonos en una actualidad en la que las decisiones de unos pocos líderes, impulsadas más por la psicología personal que por la fría estrategia, están cambiando el curso de la historia. Está claro que el mundo actual cambia y cambiará, que habrá recesiones, depresiones, momentos de bonanza y momentos de penuria, con guerras y situaciones que estarán fuera de nuestra esfera de control, así que lo más inteligente es y será aguantar los golpes y acometer las acciones necesarias para rehacerse y disipar la niebla que existe en el apasionante proceso de toma de decisiones en el entorno multinacional. Por todo ello, considero que desde el punto de vista militar la actuación del Gobierno español ha sido muy acertada sin entrar en ningún tipo de confrontación con el presidente Trump y presentando nuestras capacidades y posibilidades así como nuestra participación permanente en misiones y actividades OTAN, o lo que es lo mismo, aguantar los golpes, rehacerse y pasar página hacia el futuro, una decisión diplomáticamente intachable y acertada.

En este sentido, ya desde la Cumbre de La Haya en 2025, el presidente de los Estados Unidos intenta forzar a sus miembros para aceptar invertir en defensa el equivalente al 5% de sus respectivos PIB. Aquí es preciso reconocer el trabajo del secretario general Rutte, al lograr descomponer la cifra mágica de 5 en 3,5 de inversión directa y un 1,5 en acciones vinculadas, pero no estrictamente de defensa. La decisión del Gobierno de España es mantenerse en un 2,1% del PIB. A nivel militar, puede sorprender esta decisión porque una vez afianzado el gasto del 2% del PIB en Defensa en 2025, tampoco habría sido descabellado presentar la intención de España de «tender» hacia el 3,5% en 2035, a 9 años vista, y emplear ese 1,5% adicional en todas las cuestiones sobre «seguridad» incluyendo ciberseguridad, seguridad digital, seguridad de infraestructuras críticas, de redes de energía, de centrales, puertos, aeropuertos, ferrocarriles, acciones de seguridad frente al cambio climático y catástrofes naturales, etc. Considero que negar la mayor del 5% en 2035 es perder una oportunidad de oro para afianzar nuestra posición en la OTAN al mismo tiempo que mejorar nuestras capacidades de seguridad, de resiliencia y de apoyo a la población en ese cajón de sastre del 1,5% adicional incluyendo partidas tan diversas y necesarias como la mencionadas.

El debate sobre el gasto en defensa hoy día es mucho más profundo, estamos asistiendo a una reorganización del reparto de responsabilidades militares entre Estados Unidos y Europa en el que Washington pretende que los aliados europeos asuman progresivamente una parte mucho mayor de la defensa convencional de su propio continente, pasando del burden sharing (gasto compartido), al burden shifting (cambio en el gasto). Se trata de reducir la dependencia europea para que Washington pueda dedicar más recursos a la disuasión en China y en el Indopacífico.

Al mismo tiempo, la guerra de Ucrania ha demostrado que un conflicto de alta intensidad exige enormes cantidades de munición, defensa antiaérea, drones, guerra electrónica, logística, personal, reservas y capacidad industrial. A este respecto es muy bienvenido el anuncio de la OTAN de la inversión de miles de millones de dólares/euros en nuevos contratos de defensa, situando a la Alianza en las primeras etapas de «una revolución industrial de defensa»1 que ayudará a impulsar las economías y a sustentar cientos de miles de empleos a ambos lados del Atlántico.

Como colofón, el factor clave de la Cumbre OTAN de Ankara se resume en una palabra: confianza. Confianza que los socios de la Alianza han sido capaces de mantener haciendo llegar al presidente Trump el mensaje de que los socios europeos seguirán comprometidos con el aumento del gasto en Defensa, asumirán más carga dentro de la Alianza y, en última instancia, todos nos necesitamos, pues la seguridad de Europa es también la de EE.UU. En definitiva, dar vida a la llamada OTAN 3.0: «una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte», una Alianza menos dependiente de Estados Unidos, pero en la que Estados Unidos permanezca firmemente arraigado.

Y por supuesto, para lograr el apoyo de todos los europeos, incluidos los españoles, a estas acciones, existe una máxima crítica: Es necesario convencer a la población pero sin estresarla; esperemos que la Cumbre de Ankara haya contribuido a este convencimiento.

Juan Montenegro Álvarez de Tejera.
Teniente general retirado Ejército de Tierra

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

1Rutte, M. (2026) Keynote speech: Towards a transatlantic defence industrial revolution, NATO Defence Industry Forum, Ankara, 7 July 2026. NATO, Ankara https://www.nato.int/en/news-and-events/events/transcripts/2026/07/07/keynote-speech-by-nato-secretary-general-mark-rutte-at-the-nato-summit-defence
    • Valoración militar de la cumbre OTAN de Ankara 2026 (0,17 MB)

    • Military assessment of the NATO Ankara Summit 2026 (0,17 MB)