IEEE. Las relaciones ruso-chinas en el período de la guerra en Ucrania

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04 feb 2026

IEEE. Las relaciones ruso-chinas en el período de la guerra en Ucrania

Javier Fernández Aparicio y Luis V. Pérez Gil

Introducción

Es evidente la creciente cooperación militar entre Rusia y la República Popular China a través del intercambio tecnológico, maniobras y ejercicios combinados, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Sin embargo, esta relación mutua transciende el apartado de la seguridad y defensa para plasmarse también en el comercio, los recursos energéticos, las finanzas o su proyección en diversos ámbitos, desde el Ártico a los espacios cibernético y ultraterrestre.

Destaca el hecho de que China se ha convertido en un socio esencial para Rusia, a la que proporciona apoyo político, económico y tecnológico en el contexto de la guerra en Ucrania, aunque existen supuestos límites en el suministro directo de armamento, enfocándose más bien a través de la transferencia de materiales y equipos de doble uso, así como de componentes clave, que están facilitando a Rusia sostener su esfuerzo bélico frente a las sanciones occidentales y la ayuda militar prestada a Ucrania1.

Hay múltiples factores que explican esta asociación, pero no forman parte de un alineamiento ideológico, sino de intereses mutuos, exceptuando la percepción compartida de Estados Unidos como principal amenaza estratégica tanto para rusos como para chinos2, los beneficios mutuos en una relación económica y comercial cada vez más expansiva y la progresiva eliminación de antiguas desconfianzas históricas, gracias al empeño, escenificado en sus encuentros, de dos liderazgos tan fuertes como son los de Vladímir Putin y Xi Jinping. Pese a la intensificación de esta cooperación, China y Rusia han evitado crear una alianza política y militar formal3.

Como se expone más adelante es cierto que ambos países han proclamado una «amistad sin límites» y han profundizado sus vínculos energéticos, militares y diplomáticos, pero también lo es que tanto Putin como Xi han reiterado que no pretenden constituir un bloque militar dirigido contra terceros. Mantienen visiones del mundo divergentes, basadas además en un recorrido histórico, donde las tensiones entre ambas potencias fueron más comunes en el pasado que los acuerdos firmados hasta ahora4. Entonces, ¿cómo se ha llegado a esta situación de cooperación ruso-china cada vez más ampliada? El origen se encuentra en los inicios del siglo XXI, cuando, en el año 2000, el recién elegido presidente Putin apostó por alejarse de la imagen de dos potencias separadas y de espaldas una a la otra. La consolidación, a su vez, de Xi al frente de China desde noviembre de 2012, supuso un renovado interés chino por potenciar una asociación basada en intereses mutuos. De este modo, la cooperación ruso-china es anterior al estallido de la guerra en Ucrania, remontándose al menos a los primeros mandatos de Putin y fue in crescendo hasta derivar en la actual alianza, por otra parte, no desprovista de desequilibrios.

Relaciones ruso-chinas de 2001 a 2022

Tras décadas de rivalidad y desconfianza, incluyendo disputas fronterizas5, la evolución de las relaciones políticas entre Rusia y China desde finales de los noventa del siglo pasado no fue lineal. Después de 1991 Rusia heredó el estatus de superpotencia derrotada, mientras China emergía gradualmente como una potencia en ascenso. Durante los primeros años postsoviéticos, bajo el mandato de Boris Yeltsin (1991-1999), el Kremlin priorizó sus relaciones con Occidente y relegó lo concerniente a China a un segundo plano, sostenido en declaraciones políticas, cierta coordinación diplomática y ventas rusas de armamento, pero con vínculos económicos limitados6.

De hecho, la política respecto a China de los gobiernos de Yeltsin correspondía al período final soviético (1985-1991) cuando Mijaíl Gorbachov impulsó un giro doctrinal hacia una mayor seguridad común, la reducción unilateral de fuerzas fronterizas y una normalización de las relaciones bilaterales en un acuerdo de 1991, un primer tratado que delimitó gran parte de la frontera oriental común y que incluyó la retirada de tropas fronterizas. Estas medidas permitieron cerrar décadas de confrontación y sentaron las bases de una cooperación duradera que continuaría tras el colapso soviético. Yeltsin y su ministro de Asuntos Exteriores, Evgueni Primakov, decepcionados por los limitados beneficios de su alineamiento con Estados Unidos, empezaron a valorar una mayor cercanía al eje asiático y, en este contexto, la asociación con China adquirió un carácter utilitarista y centrado en la cooperación militar-industrial, el suministro de armamento avanzado y, sobre todo, en una coordinación estratégica creciente frente a la hegemonía estadounidense en un mundo que parecía unipolar7.

En este contexto, en abril de 1996 durante una cumbre bilateral celebrada en Pekín entre el líder chino Jiang Zemin y el presidente Yeltsin, se estableció una «asociación estratégica». Pocos días después Jiang y Yeltsin volaron a Shanghái para reunirse con los presidentes de Kirguistán, Tayikistán y Kazajistán, donde firmaron un acuerdo sobre la «construcción de confianza en el ámbito militar de las zonas fronterizas», coalición que evolucionaría hasta convertirse en la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). Un año después, en 1997, con ocasión de una nueva visita de Jiang a Moscú se firmó la «Declaración conjunta sobre un mundo multipolar» donde apuntaban al establecimiento de un nuevo orden internacional8.

Llegada de Putin a la presidencia e inicio del estrechamiento de relaciones

En agosto de 1999 Yeltsin nombró a Putin primer ministro; el 31 de diciembre se convirtió en presidente interino y desde mayo de 2000 consolidó su posición tras ganar las elecciones presidenciales. Asentado en el poder, e impulsado por la decepción rusa con Occidente y la progresiva expansión de la OTAN hacia el Este, aunque inicialmente sin abandonar la órbita estadounidense, de la mano de Primakov impulsó el acercamiento definitivo a China bajo las tesis de un renovado euroasianismo9. El primer hito fue el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación de julio de 2001, que resolvió las disputas fronterizas, reconociendo explícitamente la inviolabilidad de las fronteras y la renuncia al uso de la fuerza. Además, puso a ambas potencias en una lógica compartida para avanzar en un nuevo marco multilateral, que permitió impulsar ese mismo año la OCS, comenzar a hablar de estabilidad regional y rechazo al orden unipolar estadounidense.

Entre 2004 y 2008 se firmaron los acuerdos finales de delimitación y demarcación, cerrando definitivamente la cuestión fronteriza. El punto más sensible fue el reparto de varias islas fluviales en los ríos Amur y Ussuri que se resolvió compartiendo aproximadamente la mitad de esos territorios, en lo que fue un gesto de gran carga simbólica que el gobierno chino interpretó como el cierre oficial del legado de los tratados desiguales y el inicio de una nueva época de amistad y cooperación.

La crisis financiera de 2008 dio otro impulso a la profundización de las relaciones mutuas, en esos momentos, expresada de nuevo en el comercio de armas, pero con ciertas cautelas chinas sobre su dependencia tecnológica y la existencia de intereses divergentes, que para China eran la necesidad de estabilidad para crecer, y para Rusia, el desagravio percibido de su estatus internacional y reivindicarse frente a Occidente. En ese momento fue significativa la ruptura del grupo G8 (principales economías del mundo occidental más Rusia), que se había formado en 1998. Desde el lado ruso-chino se impulsó el G20, elevado al nivel de cumbre de jefes de Estado y pasando a convertirse en el centro de gravedad de la gobernanza económica global, reflejando una realidad en la que Occidente ya no podía actuar solo10.

Otro paso adelante se produjo en junio de 2009 con la cumbre de constitución del grupo BRIC (después BRICS) en Ekaterimburgo con Brasil, Rusia, India y China, donde chinos y rusos han desempeñado el papel principal desde su inicio. Para China ofrecía un marco multilateral flexible desde el que proyectar su creciente peso económico sin asumir todavía un liderazgo claro, mientras que a Rusia le daba una dimensión más geopolítica y estratégica contra la hegemonía occidental.

En 2010 el acuerdo entre Noruega y Rusia sobre la isla del Oso simbolizó el paso de un antagonismo histórico a socios confiables, configurando un precedente de compromiso común en el Ártico que China y Rusia podían aplicar como modelo para otras regiones como Asia Central, donde han logrado una coexistencia funcional: la primera domina el ámbito económico y energético, mientras que la parte rusa conserva la primacía en seguridad evitando una competencia abierta11.

El inicio de una relación desequilibrada

Desde la segunda década del siglo XXI el acercamiento ruso-chino no hizo otra cosa que aumentar, impulsado cada vez más por la percepción compartida de rechazo a la hegemonía estadounidense y los valores y normas promovidos por Occidente. Precisamente el deterioro de las relaciones entre Rusia y Occidente a partir de 2014, como consecuencia de la anexión rusa de Crimea y su implicación en la guerra civil ucraniana, aceleró esa convergencia, pero ahora basada en la necesidad y la búsqueda de apoyo internacional, aunque China no reconoce la anexión de Crimea ni de otros territorios. El Kremlin aceptó concesiones significativas a China a cambio de mayor cooperación y acuerdos comerciales12. De este modo, firmaron un acuerdo energético por importe de 400.000 millones de dólares durante treinta años, que garantizó ingresos estables en el presupuesto ruso durante un período de paulatino choque con Occidente.

La cooperación bilateral se intensificó en múltiples dimensiones, desde la política, la militar, la tecnológica y la económica hasta la diplomática, en un proceso paralelo al deterioro de las relaciones de ambas potencias con Estados Unidos y sus aliados, a los que consideran cada vez más hostiles. Durante el período que medió hasta el estallido de la guerra en Ucrania, el 24 de febrero de 2022, aumentó la cooperación en defensa: Rusia proporcionó a China sistemas de armas avanzados y experiencia operativa. Mientras tanto, China aportó capital, acceso a mercados abiertos (fundamental el energético, donde acabó convirtiéndose en el principal país importador de gas y crudo) y tecnología, donde ambos países cooperaron para reducir su dependencia de Occidente en el ciberespacio y acelerar la innovación en áreas como la inteligencia artificial, el 5G y la biotecnología, ámbitos que, además, se relacionan con el control interno de sus regímenes, proyectando a la vez influencia hacia terceros países. Por consiguiente, el Kremlin fue optando por profundizar la cooperación con una China emergente en lugar de tratar de equilibrarla, para lo que carecía de capacidad13.

Relaciones desde 2022 a la actualidad

En el período que comienza a finales de febrero de 2022 hasta la actualidad las relaciones bilaterales han estado marcadas por un rápido acercamiento ruso, orientado a obtener no solo el apoyo político, sino también económico y financiero de China, para sostener su esfuerzo de guerra en Ucrania. Las iniciativas y propuestas rusas se han articulado mediante la celebración de sucesivas cumbres bilaterales, la sintonía entre Putin y Xi Jinping y la firma de importantes acuerdos en materias prioritarias.

El máximo nivel de estas reuniones se alcanzó durante la cumbre de Pekín del 2 de septiembre de 2025, con la firma del acuerdo para construir el nuevo gasoducto Poder de Sibería-2, seguida al día siguiente del reconocimiento de la estrecha amistad ruso-china (y también norcoreana) durante las celebraciones del 80.º aniversario de la victoria en la guerra en el Pacífico. Se trata de mensajes estratégicos que ambas partes explotan conforme a sus intereses.

Al mismo tiempo, han continuado fortaleciendo su asociación de los foros multilaterales en los que participan, desde el Consejo de Seguridad de la ONU hasta las organizaciones regionales en las que comparten intereses y mantienen posiciones comunes, tratando de atraer a más países del Sur Global y mostrándose como potencias benévolas al anunciar las políticas de dominación occidentales desde hace varios siglos14. De este modo, defienden un supuesto nuevo proceso de segunda descolonización que tendría como finalidad crear un orden internacional más equilibrado y en el que se reconozcan sus intereses.

Inicio de la guerra en Ucrania

Veinte días antes del inicio de la invasión de Ucrania, el presidente Putin realizó una visita oficial a Pekín con motivo de la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno. En un encuentro con Xi, el 4 de febrero de 2022, sentaron las bases de las relaciones posteriores con una declaración conjunta titulada «Entrando en una nueva era y el desarrollo sostenible»15. Además, firmaron dieciséis acuerdos intergubernamentales que abarcan desde el comercio de bienes y servicios, las inversiones, las aduanas y las operaciones financieras hasta la cooperación aeroespacial y la complementariedad de los sistemas de navegación por satélite GLONASS y BeiDou. Asimismo, rubricaron otros cuatro contratos entre los gigantes energéticos rusos Gazprom y Rosneft y sus homólogos chinos. La firma de estos acuerdos conllevó un fuerte mensaje político-estratégico en un contexto de creciente deterioro de la situación de seguridad en la frontera ruso-ucraniana.

De este modo, después de dos años y medio sin reuniones presenciales debido a las restricciones impuestas por la pandemia de la COVID-19, Putin y Xi retomaron sus encuentros regulares: dos en 2022 (4 de febrero y 15-16 de septiembre), dos en 2023 (20-22 de marzo y 17-16 de octubre), tres en 2024 (16-17 de mayo, 3 de junio y 22-24 de octubre) y dos en 2025 (8-9 de mayo y 31 de agosto a 3 de septiembre). En todos los casos estuvieron acompañados de importantes delegaciones gubernamentales y empresariales, mostrando su cercanía personal, la intensidad de las relaciones bilaterales y el apoyo político decisivo de China para sostener una pugna contra Occidente en el contexto de la guerra en Ucrania16.

Debido a los intentos de aislamiento internacional de Rusia por parte de Occidente y como consecuencia de una orden de detención dictada contra el presidente ruso por el Tribunal Penal Internacional, este delegó su representación en las organizaciones internacionales y en ciertos viajes en su ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, uno de los funcionarios que lleva más tiempo con Putin en su función. No obstante, cuando se trataba de visitas a países estratégicos como India o la propia China, o reuniones de foros como la OCS, es el mismo presidente ruso quien viaja personalmente.

Desarrollo de las relaciones políticas

No es posible aseverar que el presidente Putin revelara los planes bélicos a su homólogo chino durante la visita a Pekín, pero es muy significativo que, un día después de la invasión, el 25 de febrero de 2022, Xi manifestara su apoyo a Rusia, no solo al no condenar la agresión, sino también al declarar que respetaba las acciones rusas en la crisis ucraniana17. Además, ofreció su mediación para conseguir un alto el fuego inmediato, después una solución negociada y una propuesta de plan de paz, posición que ha mantenido hasta ahora, pero sin resultados prácticos. Poco después, en una votación en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que contó con once votos afirmativos de quince, el representante chino se abstuvo en un proyecto de resolución condenatoria de la agresión, que, en cualquier caso no salió adelante por el veto ruso18.

Un mes después (24 de marzo de 2022), China fue el único miembro del Consejo de Seguridad que votó a favor de un proyecto de resolución presentado por el representante ruso sobre ayuda humanitaria en el conflicto ucraniano. Por su parte, el 12 de junio de 2022 el ministro de Defensa chino, general Wei Fenghe, que dejaría de ejercer en 2023 acusado de corrupción, negó durante una conferencia en el Foro de Seguridad de Shangri-La en Indonesia, que su país estuviera prestando apoyo material a Rusia, rechazando que las sanciones ayudasen a resolver el conflicto y mostrándose favorable a las negociaciones directas entre las partes, es decir, una posición completamente contraria a las tesis occidentales que apostaban por la derrota de Rusia.

Este enfoque se reafirmó en una conversación telefónica entre Putin y Xi el 15 de junio de 2022. En un extenso comunicado final, además de referencias al apoyo mutuo en foros y organismos internacionales y al aumento de la cooperación técnica y militar, la parte china señaló «la legalidad de las acciones tomadas por Rusia para proteger sus intereses nacionales fundamentales frente a los desafíos a su seguridad creados por fuerzas externas»19. El comunicado del Kremlin enfatizaba que las relaciones bilaterales habían alcanzado un nivel sin precedentes.

Por segunda vez en 2022, Putin y Xi se vieron durante la cumbre de Samarcanda de la OCS, celebrada los días 15 y 16 de septiembre. El presidente ruso agradeció públicamente la posición «equilibrada» de China en el conflicto ucraniano y respondió con una declaración de apoyo al principio de una sola China, tras la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, a Taipéi en agosto anterior20. Este apoyo fue reiterado por Putin en el Foro de Seguridad de Valdái el 27 de octubre de 202221. Estas declaraciones tuvieron lugar en un momento de empeoramiento de la situación militar rusa en Ucrania22.

En 2023 Putin recibió a Xi en Moscú del 20 al 22 de marzo en su primera visita al extranjero tras su reelección para un tercer mandato presidencial y casi cuatro años después de su última estancia en Rusia, en junio de 2019. El presidente Xi reiteró que China estaba lista para desempeñar un papel constructivo en la búsqueda de una solución política a la crisis ucraniana23. La cumbre concluyó con una declaración conjunta sobre la asociación integral y la cooperación estratégica, con un capítulo dedicado al control de armas y la estabilidad nuclear, además de la firma de dos acuerdos comerciales24.

Otra cumbre tuvo lugar en Pekín el 17 de octubre de 2023, con motivo de la asistencia de Putin al 3.er Foro de la Franja y la Ruta, donde se firmaron nuevos acuerdos sobre suministro de hidrocarburos, que aseguraban el flujo de ingresos necesarios para poder seguir financiando la guerra en Ucrania25. Por tanto, se observa una pauta clara: tras cada cumbre bilateral, Rusia refuerza el apoyo chino a cambio de asegurar los suministros energéticos al gigante asiático, la aplicación de precios preferentes y la realización de pagos en las monedas nacionales, circunstancias que los separan paulatinamente del dólar y los hacen más inmunes a las sanciones occidentales. Sin embargo, la relación se vuelve progresivamente más asimétrica y la supervivencia estratégica rusa en su pugna con Occidente pasa a depender cada vez más de esta amistad26.

En 2024 una nueva cumbre se celebró en Pekín del 16 al 17 de mayo. Putin declaró que las relaciones bilaterales respondían a los intereses de ambos países y, al mismo tiempo, promovían la estabilidad mundial en un nuevo orden mundial multipolar27. También hablaron de la cooperación exitosa en organizaciones internacionales y acordaron seguir trabajando en mecanismos destinados a combatir las sanciones occidentales. La reunión concluyó con la firma de diez acuerdos de cooperación bilateral.

Un segundo encuentro tuvo lugar durante la cumbre de Astaná de la OCS el 3 de julio de 202428, en el que Putin reiteró que las relaciones bilaterales se encontraban en el mejor nivel de su historia, y destacó el crecimiento del comercio bilateral y la cooperación en los asuntos internacionales. Por su parte, Xi habló de una agenda centrada en áreas prioritarias y del desarrollo de los acuerdos firmados hasta entonces.

Del 22 al 24 de octubre de 2024 se reunieron por tercera vez con motivo de la cumbre de Kazán del BRICS, donde Putin tuvo oportunidad de abordar los temas comunes de la política exterior rusa desde el comienzo de la guerra en Ucrania, como el reconocimiento de intereses mutuos, soberanía, el surgimiento de un nuevo orden multilateral y la creación de mecanismos financieros que permitieran sortear las sanciones occidentales29. Por su parte, Xi realizó una nueva declaración sobre la necesidad de lograr un fin negociado al conflicto ucraniano lo antes posible.

En 2025 el presidente Xi visitó Moscú los días 8 y 9 de mayo con motivo del 80.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa. La reunión bilateral se centró en los asuntos económicos prioritarios para Rusia, en los que Putin señaló la expansión en el mercado ruso de las empresas chinas de automoción, electrónica y microelectrónica. Al finalizar emitieron una declaración conjunta sobre estabilidad global, en la que pedían el abandono de políticas propias de la Guerra Fría, apelaban a la resolución pacífica de los conflictos y subrayaban la necesidad de garantizar la estabilidad en el Ártico30.

El segundo encuentro fue el más largo del período analizado, porque coincidió con la celebración sucesiva de tres eventos en China. El primero fue la cumbre de la OCS en Tianjín, los días 31 de agosto y 1 de septiembre, donde Putin y Xi conversaron sobre las negociaciones con Estados Unidos para poner fin al conflicto ucraniano. El segundo fue la cumbre ruso-china en Pekín, el 2 de septiembre, donde Putin habló de «dos potencias, dos amigos, solos»; Xi elogió su «plena colaboración estratégica» en el objetivo común de construir un orden internacional más justo y con gobernanza global, y se firmaron importantes acuerdos energéticos31.

En el ámbito político-estratégico sirvió para confirmar la vigencia del pacto ruso-chino sobre una Mongolia independiente como zona de amortiguación entre las dos potencias, así como la garantía de dicho estatuto, originalmente impuesto por la Unión Soviética a China. Además, el gobierno chino anunció que aboliría de forma unilateral el visado para los ciudadanos rusos, medida que fue aprobada poco después por la parte rusa en reciprocidad32. Por último, el tercer evento fue el desfile militar en Pekín con motivo del 80.º aniversario de la victoria china sobre Japón en 1945 (3 de septiembre)33, donde Xi dio un lugar de preferencia tanto a Putin como al líder norcoreano Kim Jong-un34.

Más allá de estas reuniones entre presidentes, destacados funcionarios del régimen ruso han mantenido reuniones bilaterales con sus homólogos chinos en Rusia, China y en terceros países, para desarrollar las agendas acordadas en las cumbres bilaterales. También hubo visitas de delegaciones parlamentarias tanto de la Duma como del Consejo de la Federación, encabezadas por sus respectivos presidentes, Viacheslav Volodin y Valentina Matviyenko, así como de la Asamblea Popular Nacional china.

Además, por parte rusa, el 13 de septiembre de 2022, Putin nombró al entonces viceministro de Asuntos Exteriores, Igor Morgulov, como nuevo embajador en China, en sustitución de Andrey Denisov, con el objetivo de reforzar el carácter político de su misión. Zhang Hanhui ejerce como embajador chino en Rusia desde agosto de 2019.

El ámbito económico-energético

Durante una conversación telefónica el 15 de junio de 2022, Putin y Xi afirmaron que esperaban una cifra récord en los intercambios comerciales anuales. En septiembre Putin declaró en el Foro Económico Oriental en Vladivostok (el segundo más importante del país, después del de San Petersburgo) que se había establecido un objetivo a corto plazo de 200.000 millones de dólares35 y que Rusia cumpliría sus obligaciones de suministro de hidrocarburos con independencia de las medidas de presión de Occidente. Es decir, el aumento del comercio bilateral estaba ligado a la expansión acelerada de las importaciones chinas de hidrocarburos rusos, que buscaban nuevos mercados y clientes ante las sanciones de Estados Unidos y de países aliados.

El 16 de noviembre de 2022 el director del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kirill Dmitriev, anunció que el comercio bilateral había superado los 150.000 millones de dólares frente al total de 140.000 millones en 2021. El embajador Zhang Hanhui elevó esa expectativa hasta los 180.000 millones, pero el resultado superó las expectativas alcanzando los 190.172 millones de dólares36, un 29,3 % más que el año anterior.

Para 2023 plantearon un objetivo de 200.000 millones de dólares, pero el ejercicio terminó con un volumen de 240.110 millones, un aumento del 26,3 %. Las exportaciones rusas ascendieron a 129.130 millones de dólares (+12,7 %) y las exportaciones chinas sumaron 110.970 millones, con un extraordinario aumento del 46,9 % y una balanza favorable a Rusia de 18.160 millones de dólares. El gobierno ruso declaró que cerca del 92 % de las operaciones se formalizaron en las respectivas monedas nacionales37. De este modo, el Kremlin contaba con recursos para seguir financiando su guerra gracias a su capacidad para sortear las sanciones, vendiendo masivamente gas y petróleo, sobre todo a China e India, sus dos principales clientes. En 2024 los intercambios comerciales sumaron 244.800 millones de dólares (+1,9 % respecto al año anterior), las exportaciones rusas fueron de 129.300 millones y las exportaciones chinas de 115.800 millones, con un superávit a favor de Rusia de 13.800 millones.

En 2025, después de tres años de crecimiento acelerado, el comercio total ascendió a 228.100 millones de dólares, una disminución del 6,9 %; las exportaciones rusas quedaron en 124.790 (-3,9 %) y las exportaciones chinas en 103.300 millones (-10,4 %), volviendo a aumentar el saldo a favor de Rusia hasta 21.490 millones. Autoridades de ambas potencias han declarado que se debió a circunstancias de los mercados y aunque aún no hay datos oficiales de cierre del año, del lado ruso se explica por la caída de precios del petróleo en el mercado internacional38, mientras que por el lado chino se debe a una demanda interna más débil de los consumidores y empresas rusas, que redujeron las compras de bienes del extranjero. No obstante, es necesario mantener el seguimiento de los datos para sacar las conclusiones adecuadas39.

De este modo, el 28 de marzo de 2025 el presidente Putin destacó durante una reunión gubernamental que Rusia había superado a todas las economías europeas, alcanzando el cuarto puesto mundial medido en PIB PPA, solo por detrás de China, Estados Unidos y la India40. Se trata de un logro extraordinario si se tienen en cuenta las sombrías previsiones que se habían apuntado en 202241.

El 2 de septiembre de 2025 durante la cumbre ruso-china en Pekín, Xi y Putin firmaron, junto con el presidente mongol Ukhnaagiin Khurelsuk, un importantísimo acuerdo gubernamental que puso en marcha los proyectos de gasoductos Soyuz-Vostok y Poder de Sibería-242, con los que se espera duplicar la capacidad de suministro de gas por tubería a volúmenes casi equivalentes a los de los gasoductos Nord Stream, inoperativos desde el 26 de septiembre de 202243. Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) firmaron un acuerdo de cooperación a largo plazo, y VEB.RF anunció planes de inversión en las industrias petrolera, gasística, química, maderera y centros logísticos.

Para alcanzar estos objetivos se ha trabajado en la mejora de las infraestructuras logísticas, como la apertura del primer puente ferroviario sobre el río Amur en la frontera de Nizhneleninskoye-Tongjiang en noviembre de 2022, y en junio de 2025 se abrieron nuevas líneas de transporte de minerales de Jabárovsk a Fuyuan y de cemento de Tongjiang a Denisovka.

Durante la visita de Xi a Moscú en marzo de 2023 el gobierno ruso declaró a China como socio principal para el desarrollo de la Ruta Marítima del Norte (RMN), espacio en el que no ha dejado de aumentar su influencia con el objetivo de contar con una ruta logística global adicional fuera del control occidental44. De este modo, el 26 de noviembre de 2024 se reunió por primera vez en Múrmansk la comisión bilateral para la RMN, mientras que el 15 de octubre de 2025 se celebró la segunda en Harbin45.

En cuanto a la cooperación energética, hasta 2022 los principales proyectos eran el gasoducto Poder de Siberia y la participación china en el proyecto gasístico Yamal. Durante la visita de Putin a Pekín, el 4 de febrero de 2022 se firmaron sendos contratos para el suministro de 10.000 millones de m3 de gas natural licuado (GNL) y 100.000 millones de toneladas de petróleo en un período de diez años. De este modo, en 2022 las exportaciones rusas de gas y petróleo a China aumentaron un 44,5 % y un 8,2 %, respectivamente.

En octubre de 2023 se anunció la firma de un contrato entre Gazprom y la CNPC para aumentar el suministro de gas ruso a través del gasoducto Poder de Siberia, y se examinaron los avances en los proyectos de los gasoductos Soyuz-Vostok, a través de Mongolia, y Poder de Siberia-2, con capacidad equivalente a la del Nord Stream-2. De este modo, Rusia pasó de suministrar 4.100 millones de m3 de gas en 2021 a 31.120 millones en 202446, a los que hay que sumar 8,3 millones de toneladas de GNL transportadas por barco47. También hay planes para llegar a 85.000 millones de m3 en 2030.

En efecto, los buques rusos aumentaron el trasiego de GNL y petróleo desde las terminales de carga de San Petersburgo y Sabetta hacia puertos chinos a través de la RMN. En 2024 las exportaciones rusas de petróleo a China alcanzaron un volumen récord de 108,5 millones de barriles (una media de 2,17 millones de barriles diarios)48. El resultado es que Rusia se ha convertido en el principal suministrador de petróleo y el tercero de gas natural a China.

Asimismo, empresas chinas colaboran activamente en la construcción de infraestructuras de procesamiento de gas que funcionan en la península de Guidán, en Yamalo-Nenets; de embarcaciones destinadas a las nuevas centrales nucleares flotantes rusas, que apoyarán la explotación de la gigantesca cuenca minera Baimskaya, en Chukotka; así como de buques remolcadores con capacidad polar, destinados a operar en la RMN. También hay planes para participar en la explotación del yacimiento de litio de Kolmozerskoye, en Kola.

En el ámbito nuclear, Rosatom participa en la construcción de las centrales nucleares chinas de Xudapu y Tianwán (la más grande del mundo), que cuentan con reactores rusos VVER-1000 y VVER-1200. Ambos proyectos avanzan a buen ritmo y no se han visto afectados por las sanciones, gracias a los mecanismos de compensación creados en este período. En noviembre de 2022 Rosatom y la Corporación Nuclear Nacional China (CNNC) firmaron en Shanghái ocho contratos por un valor de 572 millones de dólares, y en marzo de 2023 se firmó en Moscú un acuerdo intergubernamental sobre cooperación tecnológica durante la cumbre bilateral. En 2023 China pasó a ser el segundo importador de uranio enriquecido ruso, con 470 toneladas destinadas a la producción de combustible para sus centrales nucleares (el primero es Estados Unidos)49.

Cooperación militar

Rusia y China son Estados poseedores de armas nucleas y mantienen en vigor una declaración bilateral de septiembre de 1994 sobre no primer uso de armas nucleares entre ellos, así como el compromiso de no apuntarse con estas armas. Por su parte, China trabaja para contar con una triada nuclear creíble y aumenta paulatinamente su arsenal nuclear50.

El 30 de diciembre de 2022 Putin destacó que las actividades de cooperación militar no habían dejado de aumentar, a pesar de importantes iniciativas de aislamiento de Occidente51. También, en el nivel ministerial, existe un intercambio constante entre los ministros de Defensa, donde la parte rusa ha estado informando con regularidad sobre la situación en Ucrania52. Además, los respectivos jefes de Estado Mayor, viceministros de Defensa y jefes de los ejércitos mantienen encuentros regulares, en especial los comandantes de las Marinas, que intercambian visitas con motivo de ejercicios navales.

De esta forma, buques rusos y chinos participan en ejercicios bilaterales como «Interacción Marítima» en los mares de China y el océano Pacífico, con escalas habituales en las bases navales de Vladivostok y Qingdao53. También participan en maniobras multilaterales con marinas de otros países y en zonas tan alejadas como el mar Arábigo, con Irán y Pakistán54 o el sur del océano Índico, con Sudáfrica55. De esta manera, la Marina china ha ido adquiriendo experiencia en operaciones combinadas en áreas distantes que implican un mayor esfuerzo logístico en todos los ámbitos, incluidas navegaciones en el mar de Bering, cerca de Alaska, y en las Aleutianas. En los ejercicios participan los buques más potentes y mejor equipados de ambos países, incluidos cruceros y destructores antiaéreos, y, por primera vez, en agosto de 2025 se sumaron sendos submarinos convencionales de la clase Kilo II. Para terminar, el 25 de abril de 2023 se firmó un acuerdo sobre cooperación en seguridad marítima, que prevé la ejecución de ejercicios combinados de los servicios de guardacostas.

En el ámbito aéreo, bombarderos estratégicos realizan vuelos combinados en el área del Pacífico, con escolta de cazas propios y otros apoyos (cisternas, aviones de mando y control), sobrevolando incluso el mar de Bering56. Estas operaciones aportan una experiencia valiosa para la planificación estratégica china, porque hasta ahora carecían de la capacidad para ejecutar misiones de bombardeo a muy larga distancia, en las que, en caso de conflicto, emplearían armamento nuclear. Aquí las capacidades rusas son fundamentales para el desarrollo operativo de la aviación estratégica china, el componente menos preparado de la triada nuclear china57.

Por su parte, unidades terrestres chinas participan en los grandes ejercicios militares que llevan a cabo las Fuerzas Armadas rusas en el mes de septiembre, durante la última fase de su plan de adiestramiento anual. Los contingentes chinos han trabajado sobre las lecciones identificadas en el frente ucraniano.

Las empresas del sector de defensa han acudido a las respectivas ferias militares, donde la corporación de exportación de armamento Rosoboronexport lidera las iniciativas rusas58. No obstante, no se han divulgado informaciones sobre la firma de contratos, debido a la aplicación de las medidas de seguridad de las operaciones (OPSEC) en el contexto bélico actual. El 2 de junio de 2024 el almirante Dong Jun, actual ministro de Defensa chino, negó que China suministrara armas en el conflicto de Ucrania, a pesar de la evidencia de la presencia de medios y equipos civiles con aplicaciones militares en el frente ruso-ucraniano (drones, equipos electrónicos, vehículos).

Las relaciones multilaterales

En 2022 se celebró por videoconferencia la 14.ª cumbre del BRICS, el 23 de junio, bajo presidencia china, donde Xi condenó las sanciones occidentales contra Rusia59. Del 15 al 16 de septiembre Putin y Xi se encontraron en la cumbre de la OCS en Samarcanda, donde el presidente ruso destacó el papel de los centros de poder regionales que ya no aceptan reglas impuestas desde el exterior.

En 2023 la cumbre de la OCS también se celebró en formato telemático, el 4 de julio, bajo presidencia india, y contó por primera vez con la participación del presidente iraní, gracias al apoyo chino y ruso. En ese momento, Irán había pasado a ser un socio importante para el esfuerzo de guerra ruso, gracias a los suministros masivos de vehículos aéreos no tripulados y municiones de artillería para las fuerzas rusas en Ucrania. En la 15.ª cumbre de Johannesburgo del BRICS, del 22 al 24 de agosto de 2023, Lavrov encabezó la delegación rusa. La principal propuesta rusa fue la creación de sistemas de pagos que le permitieran sortear las sanciones. Por su parte, Xi declaró que esa cumbre sería un hito, mostrando cada vez más un mayor liderazgo en los foros en los que participa.

En 2024 durante la cumbre de Astaná de la OCS, del 3 de junio, ambos dirigentes mostraron el nivel de los acuerdos alcanzados, mientras se declaraban abiertos a cooperar con todos los países que aspiren a una relación mutuamente beneficiosa, basada en los principios de igualdad, interés mutuo y respeto de la soberanía.

Putin sí presidió la 16.ª cumbre del BRICS en Kazán, del 22 al 24 de octubre de 2024. Los puntos principales de su intervención fueron la apuesta por un orden internacional multilateral, el respeto a la soberanía y a los regímenes políticos internos, y el reconocimiento de los intereses mutuos frente a los esfuerzos de Occidente por mantener su hegemonía. Además, insistió en la necesidad de crear un sistema de pagos alternativo que permitiera evitar que Estados Unidos siga usando el dólar como arma política. Por su parte, Xi habló del BRICS como foro de promoción de la estabilidad, la paz y la resolución de conflictos60. Los resultados más apreciables fueron que, a pesar de celebrarse en Rusia, acudieron delegaciones gubernamentales de treinta y seis países, jefes de Estado y de gobierno de todos los países de la CEI, y el secretario general de la ONU, António Guterres; además, trece países recibieron el estatuto de socios.

En 2025 ni Putin ni Xi acudieron a la 16.ª cumbre del BRICS en Río de Janeiro, del 6 al 7 de julio, bajo la presidencia brasileña, que se centró en cuestiones políticas de largo recorrido, lo que choca con los intereses rusos en el ámbito internacional a corto plazo. Durante la sesión final se conoció la decisión estadounidense de imponer aranceles a los países que apoyasen a los BRICS. Aunque se anunció como una medida destinada a frenar las propuestas respecto al dólar, todos entendieron que estaba dirigida contra China y Rusia por sus planes de socavar el poder global estadounidense61.

Por su parte, del 31 de agosto al 1 de septiembre se celebró la cumbre de Tianjín de la OCS, que contó con la asistencia de veinte jefes de Estado y de gobierno y representantes de diez organizaciones internacionales, el mayor número de participantes desde su constitución. En esta cumbre se produjo el famoso encuentro entre Xi y el primer ministro indio, Narendra Modi, a instancias de Putin, que puso de manifiesto un renovado acercamiento entre tres de las cuatro principales potencias que configuran el nuevo orden internacional multipolar, quizás intentando que la normalización de las relaciones chino-indias siguiera el propio modelo ruso-chino de los años noventa. En este sentido, también se debe interpretar el apoyo de Putin y Xi a la aspiración histórica de la India a ocupar un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

En la Declaración de Tianjín de la OCS se apeló a los principios de no injerencia en los asuntos internos, al no uso de la fuerza (algo contradictorio con lo que sucede en Ucrania), al desarrollo sostenible de las relaciones interestatales y la oposición a las sanciones unilaterales. Además, se marcaron los objetivos de la organización para los próximos diez años, con énfasis en la integración económica y financiera. También se mencionó el conflicto de Ucrania, que no estaba en la resolución de la cumbre anterior62.

Relaciones en perspectiva

El 28 de diciembre de 2025 Lavrov afirmó en una entrevista que Rusia está dispuesta a apoyar a China en caso de un agravamiento de la situación en el estrecho de Formosa63. Estas declaraciones plantean un factor de interés, porque el apoyo político y estratégico ruso tendría implicaciones importantes en escenarios de conflicto en el Sudeste Asiático, la península de Corea o Japón. Aunque el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación de 2001 no contiene ninguna cláusula de asistencia mutua del tipo del acuerdo de asociación estratégica ruso-norcoreana, el peso del arsenal nuclear ruso podría representar un factor disuasorio de primer orden para evitar una escalada en un conflicto abierto en caso de crisis entre China y Estados Unidos. La guerra en Ucrania ha enseñado que todas las combinaciones de escenarios pueden ocurrir, incluso aquellas que, a priori, se consideran menos probables.

Precisamente en 2026 se cumplen los veinticinco años del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación y los treinta de la declaración de relaciones estratégicas ruso-chinas (significativamente, también se cumplen doscientos cincuenta años de la fundación de Estados Unidos). Junto al actual complejo e inestable escenario internacional, será un momento crucial para comprobar la solidez de las relaciones bilaterales que, como se ha expuesto, evolucionaron de forma notable en las tres últimas décadas, a partir de la resolución del problema fronterizo.

El establecimiento de una relación estratégica más profunda puede servir para generar estabilidad en el ámbito global y en los espacios regionales en los que tienen intereses complementarios. A pesar de la existencia de potenciales situaciones de rivalidad, el reconocimiento de intereses mutuos tenderá a aumentar su cooperación, tanto bilateral como en los foros multilaterales, pero en una relación que se inclina cada vez más a favor de China. En todo caso, parece poco probable que Rusia y China lleguen a formalizar una alianza militar, salvo quizás en caso de que se produzca algún cambio estructural grave, como una guerra prolongada o una escalada directa con Estados Unidos, que podría abrir la puerta a una coalición futura de este tipo.

Conclusiones

Rusia y China comparten un enfoque realista de las relaciones internacionales. Ambas perciben la gobernanza global como una imposición occidental creada para proteger sus intereses, pero también tienen diferencias importantes. China se implica activamente en los asuntos económicos mundiales, aunque se muestra reticente a aceptar reglas vinculantes en materia de seguridad. Rusia, por el contrario, ha estado más dispuesta a participar en la seguridad y la defensa, mientras mantiene una actitud escéptica frente a la gobernanza económica global debido a las sanciones.

Además, ambas potencias evitan apoyarse explícitamente en sus respectivas reivindicaciones territoriales (Crimea, mar de China Meridional) y, en definitiva, presentan visiones diferentes de la gobernanza global, con China como actor más constructivo y Rusia como potencia disruptiva.

A partir de 2022, la guerra en Ucrania ha traído consigo un progresivo afianzamiento de las relaciones bilaterales, en particular en los ámbitos económico y energético. Además, el apoyo político chino, que se ha traducido en una posición de neutralidad benévola a favor de Rusia, le permite sostener el esfuerzo de guerra en un contexto de sanciones masivas e intentos de aislamiento que, a la postre, gracias principalmente a ese apoyo y al de otras potencias del Sur Global no han alcanzado el éxito deseado, que era evitar la continuación de la agresión contra Ucrania.

Desde la perspectiva de Occidente la ampliación de esas relaciones supone acrecentar los riesgos de confrontación en medio del repliegue occidental de áreas en las que tradicionalmente se imponía y dominaba, como África y el Sudeste Asiático. Otras, como el Mediterráneo o Iberoamérica, parecen estar firmemente ancladas al bloque occidental, como enfatiza la reciente estrategia de seguridad nacional estadounidense. Un acuerdo de coexistencia pacífica entre grandes potencias llevará aparejado el reconocimiento de esferas de influencia regionales, con la gran duda de cómo se coordinarán entre ellas en las instituciones multilaterales en las que participan.

Javier Fernández Aparicio y Luis V. Pérez Gil
Analistas IEEE

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

[1]Kendall-Taylor, A. y Lokker, N. «Russia-China Defense Cooperation», Working Paper. Center for a New American Security (CNAS), 2023. Disponible en: https://www.cnas.org/publications/reports/russia-china-relations
[2]En este sentido, véase el reciente artículo de Bados Nieto, V. Ni enemigo ni vasallo: reflexiones sobre la visión estratégica de España frente a la rivalidad entre los Estados Unidos y China. Marcos teóricos para su comprensión. Documento de Análisis IEEE 79/2025 y la extensa bibliografía ahí citada. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/3041071/ni_enemigo_ni_vasallo_2025_dieeea79.pdf
[3]Véase este debate en Huiyun, F. y Kai, H. «Why will China and Russia not form an alliance? The balance of beliefs in peacetime», International Affairs 5. 2024. Disponible en: https://academic.oup.com/ia/article/100/5/2089/7733388
[4]PONTIJAS CALDERÓN, J. L. Las distintas visiones de Rusia y China sobre la multipolaridad. Documento de Opinión IEEE núm. 91/2024. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2024/DIEEEO91_2024_JOSPON_Rusia-China.pdf
[5]Laird, R. «Russian Geopolitical Challenges: A Window into Sino-Russian Territorial Tensions», Defense.info. 22 de julio de 2025. Disponible en: https://defense.info/global-dynamics/2025/07/russian-geopolitical-challenges-a-window-into-sino-russian-territorial-tensions/
[6]LUBINA, M. Russia and China: A Political Marriage of Convenience-Stable and Successful. Leverkusen-Opladen, Verlag Barbara Budrich, 2017. Disponible en: https://research.ebsco.com/linkprocessor/plink?id=24e54336-d004-3ac8-a3d7-60e46592543a
[7]Jacobsen, C. «Russia-China: The New “Strategic Partnership”», European Security 4. 1998, pp. 1-11. Disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09662839808407381
[8]Morales, J. «La “asociación estratégica” ruso-china: desafíos, oportunidades e implicaciones para la seguridad regional», UNISCI Discussion Papers. Mayo, 2024. Disponible en: https://www.ucm.es/data/cont/media/www/pag-72536/Javier5.pdf
[9]Sus exponentes intelectuales más destacados en la actualidad son Alexander Dugin y Serguéi Karaganov, que cuentan con el favor del Kremlin.
[10]ESTEBAN RODRÍGUEZ, M. y MARTÍN RODRÍGUEZ, R. «Política exterior», Introducción a la China actual. Alianza, 2024, pp. 145-191.
[11]Véase Kaczmarski, M. «Russia-China Relations and the West», Russia and the West: Reality Check. Working Paper. Center for Transatlantic Relations, marzo de 2017. Disponible en: https://archive.transatlanticrelations.org/wp-content/uploads/2017/03/RBSG-Ostpolitik-2-track-2-book-Kaczmarski-final_website2.pdf
[12]En Kirchberger, S, SINJEN, S. y Wörmer, N. Russia-China Relations. Emerging Alliance or Eternal Rivals? Springer, 2022. Disponible en: https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-030-97012-3
[13]Véase Kendall-Taylor, A. y Shullman, D. Navigating the Deepening Russia-China Partnership. CNAS, enero de 2021. Disponible en: https://www.cnas.org/publications/reports/navigating-the-deepening-russia-china-partnership
[14]Este es el objetivo a largo plazo de las cumbres Rusia-África y del Foro de Cooperación China-África donde consiguen convocar a todos los países africanos, destacando además que China y Rusia son los principales suministradores de armas.
[16]Además hubo varios encuentros entre Xi y el principal aliado de Rusia, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko (2 de marzo de 2023 y 4 de diciembre de 2023, 4 de junio y 3 de septiembre de 2025). También se intensificaron las reuniones de ministros de Defensa de ambos países y en julio de 2024, se desarrolló el primer ejercicio combinado entre fuerzas de ambos países en territorio bielorruso.
[20]Durante la inauguración del XX Congreso del Partido Comunista chino (PCCh), el 16 de septiembre de 2022, el presidente Xi declaró: «Continuaremos buscando la reunificación pacífica con Taiwán. Pero nunca prometeremos renunciar al uso de la fuerza. Y nos reservamos el derecho de aplicar todas las medidas necesarias». También anunció la aceleración de los planes de modernización militar. El congreso finalizó con su reelección para un tercer mandato presidencial de cinco años. Disponible en: http://20th.cpcnews.cn/english/index.html En marzo de 2023 Xi nombró primer ministro a su antiguo jefe de gabinete en la provincia de Zhejiang, Li Qiang, así como nuevos ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, tratando de reforzar la lealtad personal en los puestos principales. Sin embargo, los dos últimos fueron cesados en sus puestos a los seis y ocho meses bajo acusaciones de corrupción.
[22]Véase PARDO DE SANTAYANA, J. La asociación estratégica chino-rusa sigue gozando de buena salud. Documento de Análisis IEEE 3/2023. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2023/DIEEEA03_2023_JOSPAR_Asociacion.pdf
[23]El 24 de febrero de 2023 el Ministerio de Asuntos Exteriores chino publicó un documento con su propuesta de solución política de la crisis en Ucrania. Disponible en español en: https://www.fmprc.gov.cn/esp/zxxx/202302/t20230224_11030757.html
[25]El presupuesto de defensa ruso pasó de 66.000 millones de dólares en 2021 a 149.000 millones en 2024 (datos del SIPRI).
[26]Así, el 4 de diciembre de 2025 el presidente del banco estatal VTB, Andrey Kostin, propuso establecer un mecanismo para el pago del petróleo ruso por parte de los operadores indios, empleando el yuan como moneda intermedia. Las transacciones de cambio de divisas para pares rupia-rublo-yuan se realizarían a través de VTB India y VTB Shanghái en un sistema cerrado, y los yuanes depositados se emplearían para pagar importaciones rusas procedentes de China. Son acuerdos que tratan de escapar de la trampa de las sanciones occidentales.
[27]Putin insistió en este tema durante su intervención en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo el 7 de junio de 2024 y también en la edición de 2025, durante su discurso en la sesión plenaria del 20 de junio.
[29]Véase Pérez Gil, L. La política exterior rusa hacia los BRICS en el contexto de la guerra en Ucrania. Documento de Análisis IEEE 60/2025. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/2907072/la_politica_exterior_rusa_2025_dieeea60.pdf/
[32]Así lo anunció Putin durante la visita del primer ministro Li Qiang a Moscú el 18 de noviembre de 2025.
[33]En el desfile, las Fuerzas Armadas chinas mostraron por primera vez todos los componentes de su triada nuclear.
[34]Véase en Pérez Gil, L. «Nuevos modelos de visibilidad y legitimidad internacionales en un mundo complejo e inestable», Blog Política y Derecho Internacional. Octubre de 2025. Disponible en: https://ullderechointernacional.blogspot.com/2025/10/nuevos-modelos-de-visibilidad-y.html
[35]En 2018 por primera vez, los intercambios comerciales ruso-chinos alcanzaron los 100.000 millones de dólares.
[36]Los datos proceden de la Administración General de Aduanas china.
[37]Durante la cumbre celebrada en Moscú del 20 al 22 de marzo de 2023 aprobaron un acuerdo para emplear sus propias monedas nacionales respaldadas con sus reservas de oro. Aquí se entiende la declaración del Banco de Rusia, el 23 de marzo de 2023, sobre la acumulación de oro por valor de 135.600 millones de dólares. A enero de 2026, el saldo era de 326.500 millones (en 2025 el precio del oro aumentó 1,7 veces).
[38]Se estima una caída en los ingresos del petróleo del 23,8 % (datos provisionales del Ministerio de Hacienda ruso).
[39]Con datos de enero de 2026 el PIB ruso creció 0,9-1 % (en 2024 fue del 4,3 %), el déficit presupuestario fue del 2,6 % y las reservas internacionales alcanzaron los 763.900 millones de dólares. Por su parte, el consumo energético bajó por primera vez en cuatro años un 1,1 %, lo que indica una caída de la actividad general.
[40]Confirmado por informes del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional.
[41]Véase Pérez Gil, L. Capacidades militares rusas y economía de guerra en el conflicto en Ucrania. Documento de Análisis IEEE 48/2024, donde se analiza el presupuesto ruso de 2024 a 2026 en un escenario de guerra larga. Disponible en: https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2024/DIEEEA48_2024_LUIPER_Ucrania.pdf
[43]Los acuerdos incluyen aumentar la capacidad de trasiego del Poder de Siberia de 38.000 a 44.000 millones de m³ anuales, más la construcción del Poder de Siberia-2, que aportará 50.000 millones de m³ anuales, para alcanzar en 2030 los 94.000 millones de m³ anuales.
[44]Véase in extenso ROMERO JUNQUERA, A., AZNAR FERNÁNDEZ-MONTESINOS, F. y PÉREZ GIL, L. «El Ártico como espacio de conflicto», Panorama geopolítico de los conflictos 2025. Madrid, Ministerio de Defensa, 2025, pp. 203-236. Disponible en: https://publicaciones.defensa.gob.es/panorama-geopolitico-de-los-conflictos-2025-revistas-pdf.html
[45]El mismo día un buque chino completó el primer tránsito de contenedores de China a Europa a través de la RMN. Salió de Ningbo el 23 de septiembre de 2025 y llegó al puerto británico de Felixstowe.
[46]Los suministros de gas ruso por gasoducto comenzaron en 2019.
[47]No se anotan los datos de 2025 porque a la fecha de elaboración de este documento son provisionales.
[48]Ídem.
[49]Véase en Nikitin, A. y Gorchakov, D. Rosatom in the war years of 2023 and 2024. Main events, projects, decisions, facts and problems. Vilna, Bellona Foundation, 2025. Disponible en: https://network.bellona.org/content/uploads/sites/3/2025/04/ROSATOM_report_2025_ENG.pdf
[50]En este punto véase Kristensen, H. y otros. «Chinese nuclear weapons, 2025», Bulletin of the Atomic Scientists 2. 2025, pp. 135-160. Disponible en: https://thebulletin.org/premium/2025-03/chinese-nuclear-weapons-2025/
[52]En Interfax. 31 de enero de 2024. Disponible en: https://www.interfax-russia.ru/military/news_eng/403857
[53]Este ejercicio naval se llevó a cabo por primera vez en 2012, integrándose en el plan de adiestramiento anual de la Marina rusa. Asimismo, buques chinos se sumaron al ejercicio naval ruso Okean-24 en el Pacífico.
[54]Ejercicio Cinturón de Seguridad Marítima con Irán (16 a 18 de marzo de 2023; 11 a 15 de marzo de 2024; 9 al 12 de marzo de 2025).
[55]En noviembre de 2019 tuvo lugar el primer ejercicio en aguas sudafricanas. Del 12 al 27 de febrero de 2023 se celebró el ejercicio MOSI-23. Del 9 al 16 de enero de 2026 se desarrolló el ejercicio Voluntad de Paz-26.
[56]El primer vuelo combinado se llevó a cabo en julio de 2019, después con carácter anual en diciembre de 2020 y noviembre de 2021 y bianual a partir de 2022.
[57]Lecciones que han aplicado durante su reciente ejercicio «Misión de la Justicia 2025» alrededor de la isla de Taiwán del 29 al 30 de diciembre de 2025 con la participación de 130 aviones, 28 buques y siete misiles balísticos. Véase Mahadzir, D. «China Launches Blockade Drills Around Taiwan in Protest of U.S. Arms Sales», USNI News. 29 de diciembre de 2025. Disponible en: https://news.usni.org/2025/12/29/china-launches-blockade-drills-around-taiwan-in-protest-of-u-s-arms-sales
[58]Especialmente en la feria aeronáutica de Zhuhai, en sus ediciones de 2022 y 2024.
[60]Precisamente, gracias a la mediación de Putin, los gobiernos chino e indio adoptaron medidas para reducir el foco de tensión que mantienen por el territorio fronterizo de Ladakh, en el Himalaya, donde en mayo de 2020 un enfrentamiento provocó setenta y seis bajas por el lado indio y un número indeterminado de bajas chinas.
[61]Véase más extenso en Pérez Gil. La política exterior rusa hacia los BRICS en el contexto de la guerra en Ucrania. Op. cit.
[63]Entrevista en TASS, 28 de diciembre de 2025. Disponible en: https://tass.ru/politika/26036509
    • Las relaciones ruso-chinas en el período de la guerra en Ucrania

    • Russian-Chinese relations in the period of the war in Ukraine