IEEE. ¿Un cambio de tendencia? Minilateralismo estadounidense vs. multilateralismo chino en el Indo-Pacífico

Mapa de EEUU y China

23 feb 2026

IEEE. ¿Un cambio de tendencia? Minilateralismo estadounidense vs. multilateralismo chino en el Indo-Pacífico

Marta Calderita Frit. Analista de Relaciones Internacionales

Introducción: La relación de Estados Unidos y China en el Indo-Pacífico, un acercamiento teórico a las relaciones internacionales

La creciente competencia entre Estados Unidos y China no puede comprenderse sin analizar el papel central que ambos desempeñan en el Indo-Pacífico, una región que se ha convertido en el epicentro de la política internacional contemporánea que define el orden de poder e influencia del mundo. Para las potencias de este mundo, estar presentes y controlar la rgión es de vital interés. Y de igual manera, la exclusión de potencias rivales de la zona de influencia y la ruptura de su red de alianzas son objetivos indiscutibles. Por ende, China pretende asentarse como líder de la región y contener a Estados Unidos de su área de interés clave, y, Estados Unidos toma acciones para afianzar su presencia en el Indo-Pacífico. Este artículo tiene como objetivo examinar los modelos de interacción de ambos países para comprobar si sus estrategias responden a enfoques minilaterales o multilaterales. El minilateralismo se caracteriza por la creación de alianzas reducidas, flexibles y orientadas a objetivos concretos que permiten coordinar acciones sin necesidad de grandes marcos institucionales complejos, como plasmará Estados Unidos con el QUAD y el AUKUS. Por el contrario, tradicionalmente. el multilateralismo implica estructuras amplias, estables y cooperativas que buscan gestionar intereses comunes a través de reglas compartidas, del cual la relación entre China y la ASEAN serán ejemplos.

Evaluar si Estados Unidos y China operan bajo una lógica minilateral o multilateral es fundamental para comprender como ambas potencias proyectan poder e influencia, gestionan alianzas y configuran el equilibrio estratégico de la región. Asimismo, el análisis de esta evolución a través de teorías y conceptos clave de las Relaciones Internacionales resultará interesante a la hora de identificar si el comportamiento de estos dos actores corresponde a pautas previamente establecidas o nos encontramos ante el inicio de una reconfiguración del sistema internacional que verá el mundo en un futuro cercano.

Las Relaciones Internacionales es una disciplina heterogénea en cuanto a su visión del mundo se refiere. Cuenta con diferentes lentes desde los cuales se examina la realidad, desarrollando perspectivas y opiniones acerca del funcionamiento del mundo. Y, aunque es posible encontrar infinidad de expertos, existen tres grandes paradigmas teóricos que permiten comprender las dinámicas internacionales: el Realismo1, el Liberalismo2, y el Constructivismo3. En primer lugar, el Liberalismo resulta demasiado idealista para examinar la relación entre Estados Unidos y China en el Indo-Pacífico en el mundo pragmático actual. Esta teoría subestima la ambición de influencia y poder de las potencias en la región e ignora la posibilidad del desarrollo de un conflicto bélico debido a la existencia de organizaciones y normas internacionales. Lo cual no encaja con el mundo post Guerra de Ucrania, en el cual el cumplimiento de los ‘regímenes internacionales’4 ha pasado a relegarse a un segundo plano tras el interés nacional, como ha demostrado el presidente Trump en diversas ocasiones5. En segundo lugar, el Constructivismo no resulta la mejor perspectiva de análisis en este caso, porque se limita a un estudio teórico de los conceptos internacionales y carece de herramientas que permitan predecir la espiral de competición entre Estados Unidos y China en el Indo-Pacífico. Por ende, el Realismo en las Relaciones Internacionales es la teoría más acertada para entender el comportamiento estadounidense y chino en la región porque encaja con el pragmatismo de la política actual, ausente de moral o ética y guiada por el interés nacional. A tal efecto se traduce en estrategias de maximización de influencia, especialmente en el ámbito militar, económico y diplomático, porque los recursos son limitados en nuestro sistema internacional anárquico, generando desconfianza inherente entre estados que puede conducir al conflicto. De tal forma que, para las entidades estatales, el interés nacional queda por encima de las demás motivaciones de comportamiento, determinando la política internacional como una constante lucha de poder e influencia, en la que finalmente los estados únicamente pueden confiar en sí mismos siguiendo el famoso ‘principio de autoayuda’6. Así, el Realismo será la teoría desde la que se analizará la relación entre China y Estados Unidos en el Indo-Pacífico en este artículo.

Sin embargo, el Realismo Clásico también cuenta con ciertas limitaciones a la hora de establecer un marco analítico, ya que centra su atención en la acción estatal como aparatos racionales, pero obvia las estructuras de poder internacionales que pueden influir en el comportamiento de los estados. Así, aparece el Neorrealismo o Realismo Estructural7 con sus dos grandes variantes que permiten examinar la situación de Estados Unidos y China de una forma más detallada; el Neorrealismo Defensivo8 que aboga por una situación de equilibrio de poder y el Neorrealismo Ofensivo9 que defiende la búsqueda de maximización de poder por parte de los estados.

Siguiendo con la perspectiva teórica realista, la supervivencia en un sistema internacional anárquico puede llevar a un ‘dilema de seguridad’. Situación en la que las acciones ‘defensivas’ de un estado pueden ser percibidas como amenazas para otro, causando una carrera armamentística cíclica entre ambos que puede desembocar en un conflicto directo. El ascenso de China, en un mundo previamente guiado por Estados Unidos como potencia hegemónica, es un perfecto ejemplo de un posible dilema de seguridad. Y, por lo tanto, la potencia en ascenso de acuerdo con Neorrealistas Ofensivos, en este caso China, tendría como objetivo último el establecimiento de su hegemonía en su área de influencia como garante de su supervivencia. Aunque, esta afirmación no cuenta con un claro consenso en el Realismo Estructural, debido a que visiones Defensivas se decantan por la ascensión pacífica china sin la búsqueda de hegemonía en un contexto de competición constante a través de alianzas que fomenten su área de influencia. Sin embargo, si hay algo en lo que los literatos neorrealistas están de acuerdo es que “the structure of the international system forces great powers to compete among themselves for power” (página 90)10.

La competición entre China y Estados Unidos en el Indo-Pacífico responde también al concepto realista de ‘Trampa de Tucídides’11 porque la ascensión de China como potencia emergente puede suponer una amenaza para la hegemonía estadounidense. Según este concepto, aunque diversos autores argumentan que el conflicto directo se puede esquivar, la tendencia a la rivalidad entre Estados Unidos y China era un escenario prácticamente inevitable. Especialmente tras el final de la hegemonía estadounidense post Guerra Fría, en la cual la influencia soviética ha sido reemplazada por China que ha sobrepasado, con creces, todas las expectativas de crecimiento económico12, creando dos ejes de influencia en la estructura internacional. Provocando que Estados Unidos busque afianzar alianzas estratégicas multilaterales como pueden ser el AUKUS o el QUAD del que forma parte la India, el único país de la región capaz de contrarrestar la influencia y hegemonía china13.

Estados Unidos en el Indo-Pacífico

Estados Unidos ha mostrado un interés central por el Indo-Pacífico en los últimos años, incluso llegando a definirse a sí misma como una “potencia Indo-pacífica” en 2022 por la administración Biden. Por muy sorprendente que esto resulte, debido a su limitada presencia geográfica en la región resulta indispensable recordar la magnitud que ha dispuesto en cuanto a presencia diplomática y militar se refiere. De hecho, Estados Unidos dispone actualmente de 11 tratados de defensa y seguridad en la región, y ha tejido una red de alianzas bilaterales con estados con posiciones estratégicas como son Japón, Corea del Sur, Filipinas, Tailandia, Australia y Nueva Zelanda, con los que ha establecido acuerdos defensivos como son el QUAD y AUKUS, entre otros. Constituyendo la principal forma de proyección de la potencia en el pacífico.

La estrategia de Estados Unidos en el Indo-Pacífico no es nueva, sino que ha ido evolucionando intensamente durante la última década. El país empezó a demostrar su interés como área geoestratégica clave de política exterior bajo la presidencia de Obama, el cual, ya anuncio en 2011 su “Pivot to Asia”. Este cambio en el punto de mira estratégico estadounidense se hizo más notable incluso bajo la presidencia de Donald Trump, anunciando en 2017 la “Estrategia del Indo-Pacífico’ que definía a China como la principal amenaza marcando así una clara rivalidad entre los dos países. Incluso, en 2018, el vicepresidente Pence, acusó a Pekín de manipulación comercial, militarización del mar Meridional de China e interferencia en la política interna de Estados Unidos. Marcando de forma clara la ruptura de una posible relación bilateral ‘amistosa’ entre los dos países. Como respuesta, en 2022 el presidente Biden publicó una “Nueva Estratégia para el Indo-Pacífico” la cual subrayaba que Estados Unidos únicamente sería capaz de proteger y defender sus intereses vitales bajo una presencia sostenida en el Indo-Pacífico y el refuerzo de sus alianzas con otros estados de la región. Este no era un documento confrontativo como tal, aunque si era posible percibir la necesidad de contención de China en su intento de proyección global, aunque, también interpelaba a Pekín en algunos ámbitos de cooperación como la lucha contra el cambio climático, la no proliferación nuclear o la salud global14.

De hecho, a partir de 2022, Estados Unidos ha desplegado un amplio repertorio de acciones económicas, militares y diplomáticas como: el lanzamiento del “Indo-Pacífic Economic Framework for Prosperity (IPEF)” como alternativa al “Trans-Pacific Partnership (TPP)” para un comercio más resiliente y la promoción del “India-Middle East-Europe Economic Corridor (IMEC)”. En cuanto al ámbito militar se refiere, Estados Unidos ha impulsado la Iniciativa de Disuasión del Pacífico y la Iniciativa de Seguridad Marítima, ha intensificado la presencia naval en el Mar Meridional de China, y ha fortalecido las capacidades de defensa de Japón y Filipinas, además del refuerzo de alianzas mediante el AUKUS. Otras acciones diplomáticas relevantes de Estados Unidos en la región pueden observarse en la organización de una cumbre especial con la ASEAN en 2023 tras la cual afianzó el rango de sus relaciones con Vietnam e Indonesia como asociaciones estratégicas. El QUAD15 también resulta especialmente relevante, aunque el no es una alianza militar formal, en ocasiones funciona como un foro de diálogo y colaboración para enfrentar desafíos regionales, incluso actuando como contrabalancea al creciente rol de China en el Indo-Pacífico. De hecho, desde el QUAD se lanzó la “Indo-Pacific Partnership for Maritime Domain Awareness (IPMDA)” con el fin de contrarrestar la creciente influencia y presencia china en la región. Cabe destacar como en la cumbre de Madrid 2022, la OTAN al invitar a líderes de Australia, Japón, Corea del Sur, y Nueva Zelanda, sentó un precedente de coordinación con socios asiáticos afirmando que su objetivo era “hacer frente a los desafíos sistemáticos que presenta el Partido Comunista Chino a la seguridad euroatlántica”16.

La segunda presidencia de Donald Trump ha marcado un punto de infección en la relación de los países del Sudeste asiático y Estados Unidos. Antes del anuncio de aranceles de 2 de abril de 2025 los países de la región no mostraban una gran preocupación por el cambio de presidencia, sin embargo, estos son países dependientes de exportaciones manufactureras y cadenas de suministro regionales -especialmente Vietnam y Malasia- que pueden ver afectada su estabilidad en los mercados financieros, el nivel de consumo e inversión, y su capacidad de crecimiento económico. Incluso teniendo en cuenta acuerdos bilaterales, como puede ser entre Estados Unidos y Vietnam en julio de 2025, la rentabilidad de las cadenas de suministro globales se vería mermada. Así que estos países se vieron abocados a escoger entre dos opciones: buscar acuerdos bilaterales con la administración de Trump o diversificar socios comerciales como China para reducir dependencia norteamericana. Seguidamente, Xi Jinping presentó a China como defensor del libre comercio durante su gira por Vietnam, Malasia y Camboya en abril de 2025 con el fin de intentar suplir el hueco que Estados Unidos que es percibido como un socio inestable y proteccionista por el momento17.

En cuanto a Malasia se refiere, el acuerdo que firmó Donald Trump en octubre de 2025 se trata de uno de los mayores reflejos de la estrategia bilateral que está llevando Estados Unidos con el objetivo de desarrollar un mayor rango de influencia en la región. Este acuerdo concede al país norteamericano una mayor capacidad de acceso a tierras raras y minerales críticos del país sin la imposición de cuotas a exportaciones, contemplando también la posibilidad de conceder licencias a empresas estadounidenses para el desarrollo del sector local. Cabe destacar que los minerales en cuestión son esenciales para aplicaciones militares, médicas, y de defensa, además de permitir reducir la dependencia de suministros china, que prácticamente mantenía el monopolio de la industria y usaba esta materia prima como herramienta de lucha con su guerra comercial con Estados Unidos18.

Como se ha expuesto anteriormente, claramente Washington percibe a China como la amenaza principal a su ‘hegemonía’ del sistema internacional. Especialmente, tras examinar cuál parece ser el objetivo principal chino: la contención de Estados Unidos del Indo-pacífico y la fractura de su red de alianzas. De manera que a través de las acciones estadounidenses es posible percibir un intento por consolidar un espacio Indo-Pacífico libre a la su influencia. Sin embargo, existen claros desafíos internos y externos para este objetivo. La presidencia Trump claramente se ha posicionado bajo una tendencia hacia el proteccionismo19 -como muestra su popular y aclamado lema “America First”-, además de contar con una sociedad especialmente polarizada en cuanto a política exterior se refiere, lo cual choca con la aproximación americana multilateral del siglo XX y dificulta el establecimiento de alianzas sólidas con otros países. Asimismo, la competición con China se trata de un concepto especialmente complejo para un mundo globalizado, puesto que la interdependencia excluye a los países de realizar avances estratégicos o confrontaciones abiertas por miedo a una posible crisis económica, pero no cabe duda de que la competición entre los dos países esta más que presente.

El AUKUS

Entender la situación de Estados Unidos en el Indo-Pacífico resulta imposible sin analizar su acuerdo técnico-militar AUKUS con Reino Unido y Australia. De hecho, la creación de este tratado supone un punto de inflexión geoestratégico que refleja el paso hacia un nuevo orden internacional centrado en el Indo-Pacífico. Firmado en 2021, AUKUS articula el intercambio de información sensible sobre propulsión nuclear naval con el objetivo de dotar a Australia de submarinos nucleares y fortalecer la cooperación tecnológica y de seguridad entre los tres países. Surge como respuesta al expansionismo chino en la región. Este es un acuerdo clave que responde a las condiciones hidrográficas específicas del Mar Meridional de China -como fondos irregulares- que en caso de conflicto abierto complicarían las maniobras militares, por lo que compartir información y tecnología naval es crucial si lo que se pretende es contener y evitar una guerra. Aunque, resulta necesario destacar que la creación de AUKUS ha sido motivo de tensión con Francia y la OTAN, pues este tratado fue firmado en secreto y afecto directamente a la industria francesa al perder un contrato multimillonario de submarinos con Australia. Para la OTAN, esta crisis reveló una fractura de confianza entre aliados porque un país miembro como Estados Unidos y un socio clave como Reino Unido firmaron un acuerdo militar sin coordinarse con otro miembro fundamental como Francia20. Demostrando como Estados Unidos poco a poco no solo está cambiando su forma de vincularse y comportarse con sus aliados, sino también como claramente el Indo-Pacífico se ha convertido en el foco de su política exterior.

Una comparación del AUKUS con la OTAN

La mera existencia de un acuerdo militar propulsado por Estados Unidos inmediatamente conduce o recuerda al Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de 1949, este se concibió explícitamente como un tratado de defensa colectiva que tiene como objetivo preservar la seguridad de la región del mediante compromisos de mutua defensa, coordinación política y desarrollo de capacidades militares conjuntas. Cabe destacar como, aunque la OTAN esta diseñada jurídicamente para el espacio euroatlántico, en la esfera política han surgido propuestas y debates en torno a una hipotética ‘OTAN global’, que ampliarían el foco de atención hacía regiones como el Indo-Pacífico con socios como Australia, Japón, la República de Corea y Nueva Zelanda con los que la OTAN ha ido estrechando su relación con el tiempo. Sin embargo, más allá de este debate, no se han llevado a cabo pasos claros para convertir esta iniciativa en una realidad, ya que la garantía de defensa colectiva ha dificultado su implementación21. De manera, que la vía por la cual ha optado Estados Unidos y la OTAN son ‘Individually Tailored Partnerships Programmes (ITPP)’22, que responden a marcos bilaterales guiados por intereses que fijan objetivos y ámbitos de cooperación en función de lo que cada socio puede y quiere aportar a la Alianza.

La OTAN y el AUKUS contienen diferencias significativas que es necesario analizar. En primer lugar, en cuanto a su principal diferencia estructural, mientras que la OTAN garantiza la seguridad colectiva de todos sus miembros bajo el Artículo 523 de su carta, el AUKUS únicamente ha sido diseñado para la cooperación en información nuclear naval como muestran los Artículos I24 y II25 que afianzan y mantienen la plena soberanía estatal sobre el uso de la información y en caso de agresión no hay obligación de asistencia militar. En segundo lugar, la OTAN desarrolló una arquitectura institucional multilateral con comités subordinados encargados de implementar los compromisos de cooperación militar como aparece en el Artículo 926 mientras que el AUKUS no prevé la creación de órganos permanentes de gobernanza política o militar interna, sino que se fundamenta en la cooperación bajo marcos nacionales ya existentes. En tercer lugar, como bien su propio nombre indica, la OTAN delimita su alcance territorial de actuación de forma implícita, en cambio, el AUKUS se establece en un contexto de rivalidad con China fomentando un ‘contrapeso militar’ en la región, pero no se delimita a un área geográfica concreta. Finalmente, el Artículo 327 de la OTAN establece que los aliados deben desarrollar capacidades conjuntas de defensa con tal de prepararse a una posible agresión. En cambio, el AUKUS, regula de forma específica la transferencia de tecnología nuclear naval, enfocándose en un ámbito de defensa que puede ser considerado de ‘nicho’.

Como conclusión, el AUKUS no puede definirse como la ‘OTAN para el Indo-pacífico’ de forma estricta, ya que dispone de grandes diferencias como son cláusulas de defensa mutua. Sin embargo, si la constitución de un tratado técnico-militar puede verse como un intento de establecer una arquitectura estratégica para Estados Unidos, mediante la cual se afiance el liderazgo del país en la región, cabe la posibilidad de deducir ciertas similitudes entre los dos tratados que se encuentran adaptadas al contexto geoestratégico en cuestión. Además, la existencia del AUKUS ejemplifica el giro estadounidense hacia un minilateralismo de intereses, que se diferencia del multilateralismo liberal basado en la promoción de valores compartidos y la insistencia de marcos normativos amplios que predominó en el país durante el siglo XX. Pues, claramente Washington, siguiendo una lógica pragmática, actualmente apuesta por coaliciones reducidas y selectivas que ofrecen instrumentos diferenciados -como tecnología, seguridad o acceso a recursos- a cada uno de sus socios dependiendo del beneficio estratégico que estos aportan28.

China en el Indo-Pacífico

La República Popular de China es la gran potencia del área Indo-Pacífica debido a su capacidad militar, diplomática y económica. Sin embargo, su capacidad de influencia también provoca polémicas entre los países del propio territorio además de otras grandes potencias atlánticas como es Estados Unidos. Uno de los mayores ejemplos es la reunificación con Taiwán, pues se trata de una de las principales y más controversiales reclamaciones territoriales chinas que se adscribe a argumentos histórico-políticos que le dotan de valor simbólico y político, vitales para la integridad nacional china. La realidad política de ‘una sola China’ es uno de los ejes principales que permiten comprender el contexto geopolítico del área y de la rivalidad sinoestadounidense. De hecho, China mantiene como una de sus mayores reivindicaciones el “Mar Meridional de China” bajo el argumento de pertenencia a su identidad nacional siguiendo la realidad histórica del país, provocando la presencia militar o pesquera activa y sostenida en los territorios disputados29. Así como construyendo desde 2013 islas artificiales en arrecifes disputados como Mischief Reef y Subi Reef que han sido dotadas de bases militares, puertos y sistemas de defensa área que han pasado a convertirse en infraestructuras que proyectan la influencia china en la región30. Esta discordancia ha acarreado el rechazo de validez de las directrices establecidas en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) por parte de China, por no resultar satisfactorias o suficientes en cuanto a la delimitación de su integridad territorial porque ignoran la realidad histórica del país y únicamente se fundamentan en el derecho internacional. Asimismo, en 1992, China promulgó una ley que incluía las islas mencionadas anteriormente como parte de su soberanía, ignorando así zonas delimitadas como Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) de otros países y reservándose el derecho de defenderlas31. Aunque, el fallo de la Corte de Arbitraje en 2016, formado para resolver la disputa territorial interpuesta por Filipinas a China, desestimó la validez legal de las reclamaciones chinas, de acuerdo con el artículo 3 del UNCLOS32.

El Indo-Pacífico para la República Popular de China no es simplemente la salida marítima que circunvala su territorio sino también su futuro económico y estratégico en la sociedad internacional. Resulta clave para comprender al Partido Comunista Chino (PCCh) y su objetivo de afianzar la influencia china en la región mediante su principal estrategia: la ‘diplomacia comercial’33. Uno de los grandes ejemplos de esta estrategia china es la ‘Iniciativa de la Franja y la Ruta o la Belt and Road Initiative’ (BRI)34 presentada por Xi Jinping en 2013 para vincular Asia, Europa y África e impulsar el comercio, sin el cual sería imposible comprender la forma en la que China se relaciona con el mundo en la actualidad, a través del control de instalaciones portuarias y el establecimiento de una zona de influencia. No solo eso, sino que para el PCCh esta es una estrategia fundamental sin la cual sería imposible evitar el “Dilema de Malaca”35 que hace referencia a la excesiva dependencia de ese paso marítimo para el comercio y transporte de energía con Europa y Asia.

Tal es la importancia de los mares para China que es el país con la mayor fuerza de combate marítimo a nivel mundial36. Y, esa no es la única esfera de influencia que China mantiene a nivel marítimo, sino que también se centra en el control de puertos. De hecho, China posee u opera un puerto en todos los continentes (excepto en la Antártida) con un total de 129 proyectos portuarios de los cuales 115 están activos y 14 fueron suspendidos hasta julio de 2024 por problemas financieros, políticos o ambientales. Este se trata de uno de los motivos por los que China es la segunda economía mundial y realiza aproximadamente el 95% de su comercio internacional por vías marítimas, con ciudades como Shanghái que ha tenido el puerto contenedor más ocupado durante trece años consecutivos desde 2022. Cabe destacar que las inversiones portuarias han aumentado especialmente desde la concepción de la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” en 2013 y la “Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI”. Para conseguir sus objetivos de comercio marítimo China cuenta con 70 acuerdos bilaterales y regionales de navegación con 66 países o regiones, permitiendo que su red de rutas y servicios de embarque cubra gran parte del mundo (información actualizada a septiembre de 2023). Por este motivo, el mayor potencial de China en el escenario global en su inversión estratégica en puertos más conectados y activos, permitiéndole influenciar el flujo global de mercancías sin centrarse únicamente en la construcción de bases navales militares en el extranjero. Asimismo, aunque China no cuente con muchas bases navales en el extranjero gracias al amplio control e inversiones en puertos comerciales clave, esto le permite ejercer una fuerte influencia geoeconómica sobre las principales rutas marítimas y cadenas de suministro globales, de hecho, muchos de los puertos en los que tiene participaciones están diseñados con características físicas (como una profundidad de calado entre 12 y 15 metros, tamaño de los atracaderos, redes logísticas y de abastecimiento) que permitiría alojar buques de guerra chinos37 (como destructores, fragatas, portaaviones y cruceros)38.

En clave de vinculación estratégica-militar, resulta obvio para China que el hecho de que Estados Unidos haya signado el mayor número de tratados de defensa en el área como potencia militar limita la posibilidad de Pekín de vincularse estratégicamente con algunos de los actores más relevantes. Por ende, el PCCh ha optado por vincularse y afianzar su influencia bajo la “diplomacia comercial”, encontrando en los acuerdos económicos y asociaciones una nueva oportunidad como la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” (que tiene alcance incluso en América Latina y el Caribe habiéndose ralentizado tras la pandemia). De hecho, en la actualidad China se ha convertido en la principal economía exportadora del mundo, el mayor acreedor global, y el mayor socio comercial de más de 120 países demostrando el alcance de su influencia a nivel global39.

La estrategia internacional que sigue Xi Jinping en la actualidad, claramente se corresponde a un abanderamiento y liderazgo de los países amparados bajo el término ‘Sud Global’. Para China, estos países ofrecen grandes posibilidades en cuanto a colaboración se refiere, lo cual refleja su especial voluntad hacía un multilateralismo internacional que ofrezca oportunidades de cambio en la jerarquía establecida en nuestro mundo40. Porque para un mundo en constante cambio, China solo ve una solución clara que le permita seguir adelante, usar el multilateralismo como “opción lógica para responder a los desafíos globales”, en especial en Asia-Pacífico, siguiendo siempre una visión de cooperación para llegar a un contexto de ganancias compartidas para todas las partes. Subrayando la importancia de avanzar hacia la integración económica regional denominándola ‘Área de Libre Comercio de Asía Pacífico’, fomentando el crecimiento económico regional aun respetando los diferentes modelos económicos nacionales41.

Los aranceles impuestos por la administración de Trump representan una significativa escalada, tras décadas de competencia inter-sistémica entre China y Estados Unidos. Pues, aunque China ha resultado la más beneficiada del proceso de globalización, esto no la exime de experimentar grandes retos42 al aprovechar los espacios que han quedado libres tras el repliegue americano, siguiendo una estrategia de confrontación indirecta. En cambio, el presidente Trump ha elegido trasladar el conflicto al ámbito económico con tasas arancelarias globales43, con el objetivo de recuperar el control sobre las reglas de mercado con las que las empresas estadounidenses puedan operar en el mercado chino y obligando a sus aliados a posicionarse a su favor, llegando a perjudicar la economía de ambos países. Una de las consecuencias que esta iniciativa podría traer consigo es la vuelta a la regionalización comercial, en la que ambos países fortalezcan un mercado interno, y China, por ejemplo, concentre su atención en otras fuentes de oportunidades como es la Iniciativa de la Franja y la Ruta. De manera que estos ‘simples’ aranceles podrían ser el inicio de un cambio estructural en el sistema internacional que de paso a una nueva bipolaridad enfrentada entre dos potencias44.

La situación en el Indo-Pacífico resulta imposible de comprender sin tener en cuenta el papel que juega Japón como uno de los principales actores de la región. Aunque previamente había sido auspiciado bajo el paraguas de Estados Unidos -especialmente hasta la década de 1990- en la actualidad a transitado a una posición más activa y estratégicamente relevante que coincide con el resurgir de China como gran potencia global marcado por el ingreso en la Organización Mundial del Comercio en 2001, provocando también un cambio en la región. Tras este fenómeno, el primero ministro japonés Shinzo Abe, adoptó un nuevo enfoque estratégico llamado ‘diplomacia proactiva’ que pretendía la defensa de los valores democráticos y el estado de derecho. Uno de los grandes resultados de este nuevo enfoque fue el fortalecimiento de las alianzas estratégicas defensivas con países como la India y Estados Unidos -bajo el ‘US-Japan Mutual Security Treaty’ firmado en 1951. Tras el asesinato del primer ministro en 2022, se aprobaron otros documentos estratégicos45 que tenían como objetivo afianzar su relación con Estados Unidos como eje principal de la defensa nacional y regional con encuentros bilaterales de alto nivel como por ejemplo el Comité Consultivo de Seguridad EE. UU.-Japón (2+2) en enero de 2023. En estos documentos Japón también se ha posicionado en contra de las recientes actividades chinas en el Mar Meridional. Causando también el acercamiento de Japón a otros socios estratégicos estadounidenses como es Corea del Sur. Sin embargo, la relación sino japonesa no solo se caracteriza por una rivalidad estratégica que los lleva a la competición por la soberanía de las islas Senkaku/Diaoyu-, sino también por una fuerte interdependencia económica, ya que actualmente, China es el principal socio comercial de Japón46. Aunque el presidente chino, Xi Jinping, durante la 2ª Reunión de Líderes Económicos de APEC en la ciudad surcoreana de Gyeongju el 31 de octubre de 2025, señaló ante la primera ministra japonesa la necesidad de establecer una relación cercana mutuamente beneficiosa para ambos países, no únicamente como países esenciales en la región sino también en la comunidad internacional. Asimismo, el presidente chino subrayó la necesidad de afianzar una mejor relación estratégica y convertirse en socios en diversas áreas económicas sin convertirse en una amenaza mutua, además de respaldar la soberanía china sobre Taiwán. Finalmente, Xi instó a Japón a promover y practicar el multilateralismo en la región construyendo así una comunidad de Asia-Pacífico47.

La ASEAN: Una aproximación multilateral

La “Association of Southeast Asian Nations (ASEAN)”48 se estableció el 8 de agosto de 1967 en la ciudad de Bangkok en Tailandia. Los países fundadores de esta asociación fueron Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia, y entre 1948-1999 se unieron también Brunéi, Vietnam, Laos y Myanmar, y Camboya. Estos son actualmente los 10 miembros que constituyen la ASEAN, y sin los cuáles sería imposible comprender las relaciones geoestratégicas que se dan en el Indo-pacífico. La relación de diálogo entre China y la ASEAN vio su inicio en 1991 cuando el ministro chino de Asuntos Exteriores asistió la reunión 24 de la ASEAN, desde entonces China ha mostrado un interés mutuo en cooperar con la organización, incluso convirtiéndose en 2009 en el mayor socio comercial de la ASEAN. Además, en 2020, la ASEAN pasó a convertirse en el mayor socio comercial de China estableciendo una relación comercial esencial entre sí49. La ASEAN es el ancla institucional del Indo-Pacífico, sin embargo, no está formalmente definida aportándole flexibilidad, es constantemente disputada por iniciativas paralelas de potencias externas, y tiene un papel conector entre países casi sin capacidad de implementación de decisiones efectivas50.

La cooperación entre China y la ASEAN se centra en el marco del ‘Área de Libre Comercio ASEAN-China (ACFTA)’, que fue creada a partir del ‘Acuerdo Marco sobre Cooperación Económica Integral’ firmado en 2002 y que entró en vigor en 2003, que fue enmendado en años posteriores51 con tal de adaptarse a las nuevas necesidades económicas y comerciales de la región. En noviembre de 2015 en Kuala Lumpur se firmó el Protocolo de Actualización del ACFTA durante la 27ª Cumbre de la ASEAN, entrando en vigor en 2016. Esta actualización introdujo diversas mejoras clave, que fueron implementadas en 2019, como nuevas disposiciones sobre aduanas y facilitación del comercio, la promoción y facilitación de inversiones, nuevas áreas de cooperación económica y técnica, además de un programa de trabajo futuro que incluía la liberalización adicional del comercio de bienes, la revisión de las reglas específicas por producto, y la promoción o protección de inversiones. De hecho, el ACFTA no solo se enfoca en el comercio, sino también en la cooperación económica y técnica. China, incluso otorgó un fondo adicional ‘ASEAN-China Grant’ destinado al apoyo de la implementación del marco52. La negociación de octubre de 2024 moderniza el marco incluyendo materias como cooperación digital, comercio verde e inversiones estratégicas, siendo clave para garantizar el acceso chino al mercado regional y la mitigación de la creciente ola de proteccionismo occidental. Aunque algunos expertos señalan como esta reforma puede traer consigo riesgos de constitución de una relación asimétrica para la ASEAN, porque China podría absorber más valor agregado del comercio, y relegar a los demás estados de la organización a un rol secundario (especialmente como ensambladores o exportadores de materias primas). De manera que el resultado del desarrollo de la relación entre China y ASEAN dependerá de la capacidad regional de los países de actuar en bloque y balancear a China53, bajo un enfoque multilateral.

El 28 de octubre de 2025, China firmó una versión ampliada del acuerdo de libre comercio con la ASEAN llamado ‘Área de Libre Comercio ASEAN-China 3.0’. Esta renovación pretendía abarcar un mercado compuesto por más de dos mil millones de personas y busca la reducción de aranceles, el impulso de servicios e inversiones, además del fortalecimiento de las cadenas de suministro y sostenibilidad en la región54. De hecho, este hito permite observar la aproximación multilateral que China reproduce al aproximarse a los países de la región a través de la ASEAN55.

Sin embargo, el multilateralismo en Asia también es complicado debido al aumento de riesgos regionales, la competencia de grandes potencias y la proliferación de acuerdos mini-laterales. Que se acrecientan debido al énfasis extremo en el consenso y la autonomía complicando la toma de decisiones sobre temas sensibles, como seguridad y disputas marítimas, derivando en una acusada lentitud y parálisis en la toma de decisiones. Lo cual ha permitido afianzar la posición dirigente de China en la relación con la ASEAN porque se ha encontrado con bloques fracturados que no muestran una posición fuerte. A lo que Estados Unidos ha respondido impulsando acuerdos mini-laterales en la región como el QUAD y el AUKUS56, ya mencionados anteriormente.

Resulta imposible comprender la situación geopolítica en el Indo-Pacífico sin examinar el rol que juega la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) tanto en la formación de alianzas o perpetuación de influencias, especialmente en cuanto a China se refiere. Para China, la ASEAN es una herramienta que le permite mantener la estabilidad regional, además de contrarrestar la capacidad estadounidense a través de la cooperación económica y diplomacia comercial. De hecho, China es el principal socio comercial de esta organización regional con vínculos esenciales como son el “Free Trade Agreement (FTA)” y la “Iniciativa de la Franja y la Ruta”. Esta relación con acuerdos comerciales se fundamenta principalmente en la construcción de infraestructura, manufactura y servicios, además se promueve mediante mecanismos multilaterales como son el Foro Regional de ASEAN o la Cumbre de Asia Oriental (EAS). Aunque China mantiene un estrecho vínculo con la ASEAN, su relación con los diferentes países independientes que forman la organización regional difiere en cuanto a estrategias y medidas que se llevan a cabo. Notoriamente, China mantiene graves tensiones de soberanía marítima con Filipinas y Vietnam por la delimitación del Mar Meridional de China. Así, aunque estos dos países sean socios económicos y comerciales, su disputa territorial genera desconfianza en muchas ocasiones e impide la normalización de relaciones. Cabe destacar que en ocasiones este conflicto es potenciado por la retórica e influencia de Estados Unidos al subrayar la soberanía de Vietnam sobre las “South China Sea Islands”. Indonesia y Singapur se encuentran en una situación similar debido a su temor por la voluntad expansiva china y la delimitación marítima que auspician, aunque mantienen un estrecho vínculo económico y comercial que puede traer grandes beneficios en un futuro. Especialmente Singapur, el cuál ha dependido continuamente de la “Inciativa de la Franja y la Ruta en los últimos años”. En cambio, países como Malasia y Brunéi se encuentran en una situación de cooperación económica estable. Brunéi no solo ha mantenido una buena relación históricamente con China, sino, que, en la actualidad, el estado chino es uno de sus socios comerciales principales sin el que resultaría imposible entender el desarrollo económico y de infraestructura del país. De forma similar, Malasia a construido una relación de cooperación económica con China especialmente en la “Iniciativa de la Franja y la Ruta”. Finalmente, Camboya57, Laos, Myanmar y Tailandia se han mostrado como actores fuertemente aliados con estrechos vínculos económicos con China58.

En cuanto a Estados Unidos y la ASEAN se refiere, tras el anuncio de Obama en 2011 del giro hacía el Indo-Pacífico, para Estados Unidos, atraer a los países de la ASEAN hacía su órbita de influencia ha resultado esencial. Ya que, poder conseguirlo significaría la contención de China que es el mayor rival para la hegemonía estadounidense. Pero las diferencias históricas, económicas y políticas que el país atlántico mantiene con el sudeste asiático impiden establecer una alianza común que permita hacer frente a su rival. Por ello, ha impulsado mecanismos más flexibles como son el QUAD y el AUKUS, además de afianzarse como uno de los socios económicos más importantes para los países de la ASEAN59. Cabe destacar que, en cuestiones de seguridad, Estados Unidos mantiene alianzas militares tradicionales con países como Filipinas60 y Tailandia61 en asistencia militar, cooperación en defensa y presencia estratégica para mantener su influencia.

En cuanto a la estrategia de resolución de conflictos en la región el caso de Myanmar, China se muestra dispuesta a trabajar con las partes involucradas en esta disputa con el objetivo del cese de hostilidades, el mantenimiento de la estabilidad y la garantía de la seguridad nacional. Siguiendo los principios de mantenimiento de la paz y estabilidad regional a los que China se adscribe como miembro permanente del Consejo de Naciones Unidas. Sin embargo, el gobierno chino se adhiere al principio de no interferencia en asuntos internos al igual que con todas sus aproximaciones al tratar con demás países. Cabe destacar que China ha señalado que Myanmar es una parte fundamental para la ASEAN y el mantenimiento de su unidad. Así, China apoya la actuación de ‘mediación’ de la ASEAN en el conflicto62. Similarmente, en el caso del conflicto entre Tailandia y Camboya, China apoya que ambos son miembros de la ASEAN y como tal, este es un conflicto que ha de ser resulto proporcionar unidad a la región63. De hecho, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Exteriores de China destacó en su conferencia de prensa del 17 de octubre de 2025 como el país apoya tanto a Tailandia como a Camboya en la gestión y solución de sus disputas fronterizas a través de la ASEAN, además de respaldar a Malasia en su papel como presidente rotario de la organización64. Demostrando como China se aproxima a los conflictos regionales bajo un enfoque multilateral que se deriva a través de la ASEAN.

Tras analizar el papel que desempeña la ASEAN, es posible afirmar que la organización es garante del multilateralismo65 en la región. Y, en este caso, China ha consolidado un enfoque multilateral propio, pragmático y adaptado a sus intereses que difiere en gran medida de los modelos institucionales occidentales. Este ‘multilateralismo al estilo chino’ se fundamenta en la integración económica y la maximización de beneficios comerciales, como se ha visto anteriormente con el ACFTA y la construcción de infraestructuras bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta. De hecho, el gobierno chino evita en todo momento imponer condicionalidades en cuanto a la política interna de los países a la hora de llegar a grandes acuerdos, incluso en contextos de grave inestabilidad, enalteciendo el papel de la ASEAN como foro de mediación. Llegando a convertir a la organización en el principal interlocutor de la región que actúa como plataforma multilateral. Para China, la ASEAN le permite también consolidar su influencia y neutralizar tensiones con países de la región o externos. Asimismo, no cabe olvidar la narrativa de Pekín como líder del Sur Global, presentándose como una potencia que ofrece cooperación económica sin interferencias políticas, reforzando no solo su atractivo para los países de la región sino también consolidando su posición global.

Conclusión: ¿Minilateralismo y multilateralismo en el Indo-Pacífico?

Ciertamente, tanto para China como para Estados Unidos, el Indo-Pacífico se trata de una región estratégica clave que puede definir el transcurso de su posición internacional. El análisis de la política exterior de los actores indica como ambas potencias se encuentran en un contexto de reformulación de sus estrategias de proyección global, siguiendo los principios de la Teoría Realista de las Relaciones Internacionales y marcado por la competencia estructural en un mundo anárquico, la desconfianza mutua y la búsqueda de maximización de influencia. De hecho, el inicio del siglo XXI trajo consigo un cambio progresivo de la realidad internacional, los instrumentos de influencia y los actores que dominan el escenario. Tal como postula el Neorrealismo o Realismo Estructural este nuevo escenario internacional se define gracias a la estructura bipolar de dos grandes ejes de poder o influencia, Estados Unidos y China. Asimismo, si las acciones económicas, diplomáticas y militares defensivas de ambas potencias siguiera escalando, podrían percibirse como amenazas, generando una espiral de contención y reacción que profundizaría su rivalidad, causando un ‘dilema de seguridad’.

En primer lugar, el estudio de Estados Unidos refleja una clara transición hacia una estrategia mini-lateral o bilateral, que rompe al completo con su tradicional preferencia por el multilateralismo liberal que había liderado tras el fin de la Guerra Fría. Especialmente en la región Indo-pacífica, este viraje se ha hecho notorio en alianzas como es el AUKUS y el QUAD, que claramente responden a un claro objetivo: contener y hacer frente al rápido ascenso de China como potencia internacional. Cabe destacar como, aunque el AUKUS se trata de un acuerdo técnico-militar que construye una arquitectura estratégica en la región, también responde al cambio de tendencia estadounidense marcado por la presidencia proteccionista de Donald Trump, por la que la asistencia mutua queda ausente. Asimismo, estas ‘mini’ alianzas permiten al gobierno estadounidense disuadir a China de tomar acciones estratégicas o militares de mayor alcance, compartir tecnología estratégica y proyectar su influencia en una región clave que marcará el futuro de nuestro mundo. Si el comportamiento del país es analizado bajo una óptica Neorrealista, se vislumbra la búsqueda de maximización de influencia que a su vez permitiría preservar su posición hegemónica internacional a través de la creación de alianzas con actores medios que mantienen posiciones estratégicamente favorables.

En segundo lugar, tras examinar la postura de China, es posible observar una clara diferencia: el país se acerca claramente a una postura multilateral, aunque adaptada a un ‘estilo chino’, en el que el pragmatismo y la defensa de la soberanía nacional en cuestiones de política interna son esenciales. Así, puede recibir la calificación de multilateralismo de intereses. Algunos de los instrumentos más importantes que instrumentaliza el PCCh para llevar a cabo su cometido son la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), la RCEP y la organización de la ASEAN. Mediante la cual impulsa una red de cooperación económica y política que no injiere en la política interna de los estados, pero si ayuda a consolidar la influencia regional china. Sin embargo, resulta necesario subrayar que este multilateralismo chino difiere de otras arquitecturas institucionales occidentales como la ONU o la UE. Porque la herramienta principal que implementa el país es la ‘diplomacia comercial’ a través de la cual puede construir su hegemonía económica y normativa basada en la interdependencia con otros países, como es el caso con su capacidad y control de puertos alrededor del mundo. Incluso, en la actualidad, China se ha convertido en la líder del Sud Global, abanderando y defendiendo la necesidad de implementar un multilateralismo adaptado a las necesidades de países que presentan otras realidades diferentes a occidente. Bajo una perspectiva realista, esta estrategia se entiende como una ampliación de su influencia mediante medios económicos o comerciales no coercitivos que permiten al país afianzar su posición sin recurrir a mecanismos de defensa colectiva.

Las estrategias de ambos países, aunque divergen en su forma, responden a la lógica realista descrita por la Trampa de Tucídides. En este caso, el ascenso de una potencia emergente, en este caso China, se convierte en una amenaza a la posición hegemónica de la potencia establecida como Estados Unidos. Provocando una competencia que resulta casi inevitable, explicando la escalada de tensiones en el Indo-Pacífico, donde cada acción de un actor -como alianzas comerciales, tratados militares bilaterales o aranceles- puede interpretarse como una provocación que a su vez alimenta el ciclo de desconfianza, también propio de un dilema de seguridad.

Cabe destacar que el equilibrio de la región no depende únicamente de las acciones tomadas por Estados Unidos y China, sino que otros actores como la India, Japón o la organización de la ASEAN juegan un papel fundamental. Estos actores ‘secundarios’ también rigen su comportamiento desde un profundo pragmatismo, ya que buscan maximizar beneficios sin alinearse plenamente con ninguna de las dos grandes esferas de influencia. Como es el caso de Japón, que históricamente ha estado ligado a Estados Unidos, incluso llegando a construir alianzas estratégicas defensivas, pero, que al mismo tiempo mantiene una fuerte relación económica interdependiente con China que actualmente es su principal socio comercial. La ASEAN conserva un papel fundamental en la región como plataforma de diálogo entre los actores, unidos principalmente por la maximización del beneficio económico. Pero su capacidad de actuación queda limitada por la alta fragmentación interna que muestran sus integrantes, además de alta presión externa que ejercen otras potencias.

Para concluir, es imposible comprender el contexto actual sin examinar la región del Indo-Pacífico. Ya que esta es la zona donde las grandes potencias internacionales están desarrollando sus principales estrategias de competición que tienen consecuencias sobre el resto del mundo. Mientras que Estados Unidos ha transitado hacia un minilateralismo o bilateralismo estratégico, China ha impulsado un multilateralismo basado en la cooperación económica y el respeto de la soberanía nacional en cuestiones internas. Ambos modelos encarnan desde aproximaciones diferentes la lógica del pragmatismo realista de supervivencia, que aboca a la búsqueda de influencia en un sistema internacional competitivo y anárquico. Por ello, el Indo-Pacífico actual puede entenderse como una manifestación contemporánea de la Trampa de Tucídides y del Dilema de Seguridad, en el que la rivalidad y la interdependencia económica coexisten, pero al mismo tiempo, crean un equilibrio altamente inestable que definirá el orden internacional de las próximas décadas.

Marta Calderita Frit
Analista de Relaciones Internacionales

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

[1]El Realismo en Relaciones Internacionales fundamenta su perspectiva teórica en una visión pesimista endémica de la naturaleza humana que sostiene que tanto los hombres como los estados siempre tienden a encontrarse en una situación de conflicto. Por lo tanto, los estados siempre tendrán como objetivo último la maximización de su poder e influencia, la cual garantiza su supervivencia en un sistema internacional anárquico ausente de un sistema de gobierno global con plena soberanía. Asimismo, para los actores del sistema internacional (en este caso los estados) son racionales y protegen sus intereses nacionales a toda costa, llegando a implementar cualquier medida o acción necesaria. Porque bajo un análisis realista, el poder no es solo un fin en sí mismo, sino también una herramienta necesaria para sobrevivir en un entorno de competición constante. Para más información consultar LEBOW, Richard N., “Classical realism”, en DUNNE, Tim; KURKI, Milja; y SMITH, Steve (eds.), International relations theories: Discipline and diversity, 3ª ed., Oxford University Press, Oxford, 2013, pp. 59-77.
[2]El Liberalismo en Relaciones Internacionales se fundamenta en el énfasis de la cooperación entre estados mediante instituciones y normas internacionales. De hecho, según esta visión teórica, la dinámica principal de los actores en el mundo se fundamenta en la interdependencia económica a través de la cual se promueve la paz y la cooperación. Así, concibe a actores no estatales como organizaciones internaciones, corporaciones, multinacionales o individuos como piezas clave que dictaminan el estado del sistema internacional. Las dos principales hipótesis de esta teoría son la “paz democrática” que afirma que los estados democráticos son menos propensos a un enfrentamiento bélico y la existencia de instituciones reduce la anarquía del sistema al promover las reglas y normas internacionales. Para más información consultar RUSSETT, Bruce, “Liberalism”, en DUNNE, Tim; KURKI, Milja; y SMITH, Steve (eds.), International relations theories: Discipline and diversity, 3ª ed., Oxford University Press, Oxford, 2013, pp. 94-113.
[3]El Constructivismo en Relaciones Internacionales sostiene que los vínculos a nivel internacional son construcciones sociales, y, como tal, dependen de las ideas, las normas y los significados que se comparten entre actores e individuos. Esta visión teórica también incluye a actores no estatales para explicar las dinámicas que acontecen a nivel internacional, como instituciones o movimientos sociales. Por ende, esta teoría concentra su atención en ver la realidad como una construcción social que desarrolla normas y significados compartidos, que a su vez también pueden cambiar y evolucionar, transformando la conducta de los estados. Para más información consultar FIERKE, K. M. “Constructivism”. En: DUNNE, Tim; KURKI, Milja y SMITH, Steve (eds.), International relations theories: Discipline and diversity, 3ª ed., Oxford University Press, Oxford, 2013, pp. 187-204.
[4]Un Régimen Internacional en Relaciones Internacionales supone un conjunto de principios, normas, reglas y procedimientos de toma de decisiones que orientan a los actores (especialmente los Estados) en áreas específicas de las relaciones internacionales.
[5]Desde el inicio de la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos se ha retirado de diversos acuerdos como el ‘Trans-Pacific Partnership Agreement’ (TPP), la ‘Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura’ (UNESCO), el Acuerdo Nuclear con Irán, y el Tratado de París sobre el Cambio Climático. También ignoró la iniciativa de lucha y cooperación internacional contra la pandemia de COVID-19. Estos comportamientos son ejemplos del cambio de comportamiento que ha presentado Estados Unidos a nivel internacional, ensalzando el interés nacional por encima de la cooperación internacional. Para más información consulte en DONG, W. “A Comparative Study of Unilateralism and Multilateralism in the Trump Administration Period”. China Foreign Affairs University, Pekín, 2020.
[6]El Principio de Autoayuda es una idea central del Realismo, describe que los estados deben garantizar su propia seguridad en un sistema internacional anárquico en el que una autoridad soberana que pueda defenderlos o protegerlos no existe.
[7]El Neorrealismo o Realismo Estructural en Relaciones Internacionales se trata de un avance teórico, desarrollado por Kenneth Waltz en la década de los 1970, que responde a las deficiencias de análisis del Realismo Clásico. Considera que la ‘estructura’ del sistema internacional es la principal motivación y determinante del comportamiento, la cual influye en las acciones y las estrategias políticas de los estados, especialmente en ámbitos de poder, seguridad y defensa. El sistema puede estar compuesto por diferentes estructuras como ‘unipolaridad’ -con una gran potencia hegemónica-, ‘bipolaridad’ -con dos grandes ejes de poder- y ‘multipolaridad’ -con tres o más potencias-. A diferencia de la versión teórica clásica, no se atribuye la propensión al conflicto a una visión de la naturaleza humana pesimista, sino a la voluntad de los estados de garantizar su seguridad en un entorno de competición anárquico. Y, como resultado, pueden surgir alianzas o contrapesos en la estructura, que tengan como objetivo defenderse frente potencias emergentes. Lo cual, puede llegar a crear un dilema de seguridad entre los actores del sistema. Para más información consultar MEARSHEIMER, J. J. (2013). Structural realism. En T. Dunne, M. Kurki, & S. Smith, International relations theories: Discipline and diversity (págs. 77-93). Oxford Univerity Press.
[8]El Neorrealismo Defensivo, defendido por Waltz, entiende que los estados suelen buscar un equilibrio de poder con el fin de evitar posibles alianzas enemigas que puedan resultar hostiles. Por ende, los estados suelen comportarse cautelosamente en su búsqueda de expansión de poder e influencia. Para más información consultar MEARSHEIMER, J. J. (2013). Structural realism. En T. Dunne, M. Kurki, & S. Smith, International relations theories: Discipline and diversity (págs. 77-93). Oxford Univerity Press.
[9]El Neorrealismo Ofensivo, representado por Mearsheimer, defiende que los estados buscan ante todo la maximización de su poder e influencia para evitar posibles amenazas. Asimismo, están dispuestos a correr riesgos estratégicos con tal de garantizar una posición de dominio en el sistema internacional. Para más información consultar MEARSHEIMER, J. J. (2013). Structural realism. En T. Dunne, M. Kurki, & S. Smith, International relations theories: Discipline and diversity (págs. 77-93). Oxford Univerity Press.
[10]MEARSHEIMER, J. J. (2013). Structural realism. En T. Dunne, M. Kurki, & S. Smith, International relations theories: Discipline and diversity (págs. 77-93). Oxford Univerity Press.
[11]El concepto Trampa de Tucídides, popularizado por el politólogo estadounidense Graham Allison, proviene de la revisión de la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta. Que describe como el ascenso de Atenas supuso una amenaza para la hegemonía de Esparta, desembocando en una dinámica de miedo y desconfianza que puede llevar al conflicto. Para más información consultar LEBOW, R. N. (2013). Classical realism. En T. Dunne, M. Kurki, & S. Smith (Eds.), International relations theories: Discipline and diversity (3rd ed., pp. 59–77). Oxford University Press.
[12]DESCH, M. C. “Balancing Away from War: How the USA and China Can Side-step the Thucydides’ Trap”. The Chinese Journal of International Politics, vol. 18, nº 2, 2025, pp. 151-172.
[13]FERNÁNDEZ APARICIO, J. ¿La historia se repetirá? La India hoy, como China ayer, el riesgo de una nueva trampa de Tucídides (Documento de Análisis IEEE, 44/2025). Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), 2025.
[14]INSTITUTO ESPAÑOL DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS (IEEE). Panorama estratégico 2025. Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), Madrid, 2025. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/panorama-estrat%C3%A9gico-2025
[15]El QUAD (Quadrilateral Security Dialogue) se trata de un mecanismo de cooperación estratégica entre Estados Unidos, Japón, India y Australia. Su objetivo principal es promover un Indo-Pacífico libre, abierto y estable, mediante la coordinación en temas como seguridad marítima, tecnología, cadenas de suministro, ayuda humanitaria y respuesta a desastres.
[16]INSTITUTO ESPAÑOL DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS (IEEE). Panorama estratégico 2025. Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), Madrid, 2025. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/panorama-estrat%C3%A9gico-2025
[17]LOWY INSTITUTE. “Trump tariffs drive Southeast Asia towards China”. East Asia Forum, 2 de julio de 2025. Consultado el 29 de septiembre de 2025 en https://www.lowyinstitute.org/publications/trump-tariffs-drive-southeast-asia-towards-china
[18]EFE. “Trump firma un acuerdo que amplía el acceso de EE.UU. a las tierras raras de Malasia”. La Vanguardia, 2 de octubre de 2025. Consultado el 2 de noviembre de 2025 en https://www.lavanguardia.com/vida/20251026/11198044/trump-firma-acuerdo-amplia-acceso-ee-uu-tierras-raras-malasia-agenciaslv20251026.html
[19]LOWY INSTITUTE. “Trump’s America First risks ceding more ground to China in Pacific”. Nikkei Asia, 24 de diciembre de 2024. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en https://www.lowyinstitute.org/publications/trump-s-america-first-risks-ceding-more-ground-china-pacific
[20]FERNÁNDEZ DIZ, Aurelio. “Importancia y trascendencia del acuerdo AUKUS”. Cuadernos de Pensamiento Naval, núm. 32, 2022, pp. 53-65. Escuela de Guerra Naval – Armada Española. Ministerio de Defensa, Madrid.
[21]Atlantic Council, “This might be NATO’s greatest struggle yet – and it’s global”, disponible en https://www.atlanticcouncil.org/content-series/inflection-points/this-might-be-natos-greatest-struggle-yet-and-its-global/. Fecha de la consulta 01.12.2025.
[22]NATO, “Individually tailored partnership programmes”, disponible en https://www.nato.int/en/what-we-do/partnerships-and-cooperation/individually-tailored-partnership-programmes. Fecha de la consulta 01.12.2025.
[23]The Parties agree that an armed attack against one or more of them in Europe or North America shall be considered an attack against them all and consequently they agree that, if such an armed attack occurs, each of them, in exercise of the right of individual or collective self-defence recognised by Article 51 of the Charter of the United Nations, will assist the Party or Parties so attacked by taking forthwith, individually and in concert with the other Parties, such action as it deems necessary, including the use of armed force, to restore and maintain the security of the North Atlantic area. Any such armed attack and all measures taken as a result thereof shall immediately be reported to the Security Council. Such measures shall be terminated when the Security Council has taken the measures necessary to restore and maintain international peace and security.
[24]Artículo I de AUKUS: While the United States, the United Kingdom, and Australia are participating in international arrangements for their mutual defense and security and making substantial and material contributions thereto, each Party may communicate to and exchange with the other Parties information, in accordance with the provisions of this Agreement, provided that the communicating Party determines that such cooperation will promote and will not constitute an unreasonable risk to its defense and security.
[25]Artículo II de AUKUS: Each Party may communicate to or exchange with the other Parties naval nuclear propulsion information as is determined to be necessary to research, develop, design, manufacture, operate, regulate, and dispose of military reactors, and may provide support to facilitate such communication or exchange, to the extent and by such means as may be mutually agreed.
[26]Artículo 9 de la OTAN: The Parties hereby establish a Council, on which each of them shall be represented, to consider matters concerning the implementation of this Treaty. The Council shall be so organised as to be able to meet promptly at any time. The Council shall set up such subsidiary bodies as may be necessary; in particular it shall establish immediately a defence committee which shall recommend measures for the implementation of Articles 3 and 5.
[27]Artículo 3 de OTAN: In order more effectively to achieve the objectives of this Treaty, the Parties, separately and jointly, by means of continuous and effective self-help and mutual aid, will maintain and develop their individual and collective capacity to resist armed attack.
[28]Como muestran los acuerdos bilaterales que ha promovido la presidencia de Trump en octubre de 2025 con países como Malasia, Tailandia, Japón y Australia para la cooperación en minerales críticos y la promoción de asociaciones industriales. Para más información consultar PREGUNTAS CRÍTICAS A GRACELIN BASKARA Y MEREDITH SCHWARTZ. (31 de octubre de 2025). “Antes del APEC, Trump firma una serie de acuerdos bilaterales sobre minerales en gira por Asia”. Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
[29]China, mediante el concepto de “Mar Meridional de China”, reclama cerca del 90% del territorio invocando ‘derechos históricos’ basados en presencia imperial en la región. Este argumento se fundamenta em el ‘Mapa de Nueve Guiones o Línea de Nueve Trazos’ de 1948 que es posible encontrar en textos como el ‘Libro de la Antigua Dinastía de Han (202 a.C. - 220 d.C.)’ que registran interacciones comerciales y las rutas marítimas de los Han en el mar, además de mapas de la ‘Dinastía Qing (1644 – 1912)’ que también justifican la presencia china. Este mapa determina la soberanía china sobre sobre todas las islas y aguas adyacentes que aparecen dentro de la línea, incluyendo los archipiélagos de Paracelso y Spratley. Este reclamo territorial confronta directamente las jurisdicciones establecidas de otros estados ribereños (cómo Brunei, Malasia, Filipinas, Taiwán, Indonesia y Vietnam) generando una importante disputa por la soberanía y el control de los recursos marítimos. Para más información consultar en OBSERVATORIO ESTRATÉGICO DE LOS MARES DE CHINA. “Situación estratégica: Mar de China Meridional”. Universidad de la Defensa Nacional. Consultado el 21 de octubre de 2025 en https://www.undef.edu.ar/fmc/maresdechina/situacion-estrategica_mar-de-china-meridional.php
[30]ZHAO, S. “East Asian Disorder: China and the South China Sea Disputes”. Asian Survey, vol. 60, núm. 3, 2020, pp. 490-509. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en https://online.ucpress.edu/as/article/60/3/490/110498/East-Asian-DisorderChinaand-the-SouthChina-Sea
[31]PAREDES, X. R. “Las crisis en los mares de China: implicaciones geopolíticas y en materia de seguridad”. En Panorama estratégico 2013, pp. 139-167. Instituto Español de Estudios Estratégicos, Madrid, 2013.
[32]PERALTA, M. C. y RADULOVICH, N. “El Conflicto del Mar Meridional de China tras el Fallo de la UNCLOS: el caso de la República de Filipinas y la República Popular China”. Journal de Ciencias Sociales, 2016.
[33]La Diplomacia Comercial se trata de una rama de la diplomacia económica centrada en la promoción de los intereses comerciales y económicos de un país en el extranjero. Para más información consultar FANJUL, Enrique. “La diplomacia comercial y la internacionalización de la economía y la empresa”. Real Instituto Elcano, 18 de abril de 2013. Consultado el 2 de noviembre de 2025 en https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/la-diplomacia-comercial-y-la-internacionalizacion-de-la-economia-y-la-empresa/
[34]La ‘Iniciativa de la Franja y la Ruta’ se trata de un proyecto que busca desarrollar la ‘Franja Económica de la Ruta de la Seda’ y la ‘Ruta Marítima de la Seda’ del siglo XXI. Para más información consulte CHINA.ORG.CN. “La Iniciativa de la Franja y la Ruta”. 19 de julio de 2022. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en http://spanish.china.org.cn/specials/china_key_words/2022-07/19/content_78330591.htm
[35]El Estrecho de Malaca se encuentra entre Malasia, Singapur e Indonesia y es uno de los pasos marítimos principales del Indo-Pacífico.
[36]PALMER, A., CARROLL, H. y VELÁZQUEZ, N. “Unpacking China’s Naval Buildup” [en línea]. Center for Strategic & International Studies, 2024. Consultado el 22 de octubre de 2025 en https://www.csis.org/analysis/unpacking-chinas-naval-buildup
[37]Pero siempre es necesario tener en cuenta las realidades geoestratégicas para afirmar que un puerto podría llegar a usarse con fines militares, porque, aunque la mayoría de los puertos tienen las características físicas requeridas, en los puertos de algunos países como es el puerto de Los Ángeles en Estados Unidos esto resultaría impensable, mientras que en puertos como El Pireo en Grecia si se han dado visitas de flotillas militares chinas alegando ejercicios de ‘amistad’.
[38]COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS. “Tracking China’s Control of Overseas Ports”. 2024. Consultado el 10 de octubre de 2025 en https://www.cfr.org/tracker/china-overseas-ports
[39]INSTITUTO ESPAÑOL DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS (IEEE). Panorama estratégico 2025. Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), Madrid, 2025. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/panorama-estrat%C3%A9gico-2025
[40]MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA. “Xi Jinping envía mensaje de felicitación a Foro de Medios de Comunicación y Think Tanks de Sur Global”. 10 de noviembre de 2024. Consultado el 2 de noviembre de 2025 en https://www.fmprc.gov.cn/esp/wjb/zzjg/ldmzs/xwlb/202503/t20250303_11566943.html
[41]De hecho, en cuanto a la voluntad de multilateralismo se refiere, el Presidente Xi Jimping en su discurso en la Cumbre de CEO en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) señaló que China verdaderamente pretendía defender el multilateralismo internacional, promoviendo diferentes estrategias como la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global, la Iniciativa para la Civilización Global, entre otras. Para más información consultar en MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA. “El Presidente Xi Jinping emite un discurso escrito en la Cumbre de CEO del APEC”. 31 de octubre de 2025. Consultado el 2 de noviembre de 2025 en https://www.fmprc.gov.cn/esp/zxxx/202510/t20251031_11745131.html
[42]Por ejemplo, China únicamente posee un 7% de tierras cultivables, y un 6% de los recursos hídricos que deben dar de beber al 11% de la población mundial.
[43]Que son impuestas por la administración de Donald Trump a productos chinos, buscando redistribuir los beneficios del comercio internacional... además de la limitación del ascenso económico de China.
[44]AZNAR FERNÁNDEZ-MONTESINOS, Federico. Los aranceles universales. Una nueva fase en la confrontación entre China y Estados Unidos. Documento de Análisis IEEE 55/2025.
[45]Se aprobó la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS), la Estrategia de la Defensa Nacional (NDS) y el Programa de Fortalecimiento de la Defensa.
[46]INSTITUTO ESPAÑOL DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS (IEEE). Panorama estratégico 2025. Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), Madrid, 2025. Consultado el 16 de noviembre de 2025 en https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/panorama-estrat%C3%A9gico-2025
[47]THE STATE COUNCIL INFORMATION OFFICE OF THE PEOPLE'S REPUBLIC OF CHINA. “Xi says China ready to work with Japan to build constructive and stable bilateral relations”. China Daily, 1 de noviembre de 2025. Consultado el 3 de noviembre de 2025 en https://english.www.gov.cn/news/202511/01/content_WS69054593c6d00ca5f9a073b0.html
[48]ASSOCIATION OF SOUTHEAST ASIAN NATIONS. “About Us”. Consultado el 15 de octubre de 2025 en https://asean.org/about-us/
[49]ASSOCIATION OF SOUTHEAST ASIAN NATIONS. “ASEAN-China Economic Relation”. Consultado el 15 de octubre de 2025 en https://asean.org/our-communities/economic-community/integration-with-global-economy/asean-china-economic-relation/
[50]HOANG, T. H. “Understanding the institutional challenge of Indo-Pacific minilaterals to ASEAN”. Contemporary Southeast Asia, vol. 44, núm. 1, 2022, pp. 1–30. https://doi.org/10.1355/cs44-1a
[51]En 2002 se firmó el ‘Acuerdo Marco de Cooperación Económica Integral’, en 2004 se firma el ‘Acuerdo de Comercio de Bienes’ que elimina aranceles de numerosos productos agrícolas, en 2005 se introducen medidas sobre obstáculos técnicos al comercio además de medidas sanitarias y fitosanitarias, en 2007 firmo el ‘Acuerdo de Comercio de Servicios’, y en 2009 firmo el ‘Acuerdo de Inversión’.
[52]ASSOCIATION OF SOUTHEAST ASIAN NATIONS. “ASEAN-China economic relation”. Consultado el 26 de octubre de 2025 en https://asean.org/our-communities/economic-community/integration-with-global-economy/asean-china-economic-relation/
[53]GARCÍA, T. “China y ASEAN: del libre comercio a la competencia estratégica en 2025”. CEIPED, 2025. Consultado el 20 de octubre de 2025 en https://ceiped.org/china-y-asean-del-libre-comercio-a-la-competencia-estrategica-en-2025
[54] EURONEWS. “China amplía un tratado de libre comercio con varias naciones del sudeste asiático”. 28 de octubre de 2025. Consultado el 3 de noviembre de 2025 en https://es.euronews.com/2025/10/28/china-amplia-un-tratado-de-libre-comercio-con-varias-naciones-del-sudeste-asiatico
[55] XINHUA. “Actualización de TLC 3.0 entre China y ASEAN inyectará mayor confianza e impulso al crecimiento económico regional y global”. 28 de octubre de 2025. Consultado el 3 de noviembre de 2025 en https://spanish.xinhuanet.com/20251028/570be641134b45689a0fd0351cfb2e70/c.html
[56] CHONG, Byron. “The Future of Multilateralism in Southeast Asia”. Asia Research Institute, National University of Singapore, 13 de septiembre de 2024. Consultado el 5 de octubre de 2025 en https://ari.nus.edu.sg/app-policybrief-byron-chong/
[57] Camboya lleva varios años modernizando y reforzando sus fuerzas armadas debido a la creciente tensión fronteriza con Tailandia (que mantiene una relación estratégica con Estados Unidos), la asistencia técnica y financiera de China, y la voluntad del gobierno de establecerse como un eje de influencia en la región. De hecho, China ha financiado la reconstrucción y modernización de la ‘Ream Naval Base’ que puede suponer un punto estratégico chino en cuanto a su capacidad geoestratégica naval. Para más información consulte HIDALGO GARCÍA, María del Mar. Tailandia y Camboya: una frontera de fricción. En Panorama geopolítico de los conflictos 2025, capítulo octavo, Instituto Español de Estudios Estratégicos, Madrid, 2025, pp. 181-201. Disponible en: https://www.defensa.gob.es/ceseden/busqueda?q=MAR+HIDALGO+GARC%C3%8DA+Tailandia+y+Camboya%3A+Una+frontera+de+fricci%C3%B3n
[58] SHI, Y. “An analysis of the relations between ten ASEAN countries and China in the context of Indo-Pacific strategy”. International Relations and Diplomacy, vol. 13, núm. 1, 2025, pp. 23–27. https://doi.org/10.17265/2328-2134/2025.01.003
[59] Ídem anterior.
[60] Estados Unidos y Filipinas mantienen una alianza militar robusta basada en el ‘Tratado de Defensa Mutua’ de 1951, el ‘Visiting Forces Agreement’ de 1998 y el ‘Enhanced Defense Cooperation Agreement’ de 2014. Además, Filipinas en país extra de la OTAN, y el Departamento de Estado destaca el intercambio de inteligencia, la coordinación en seguridad regional y misiones de paz, la promoción de la estabilidad en el Indo-Pacífico y el compromiso de asistencia mutua en caso de agresión. Para más información consulte U.S. DEPARTMENT OF STATE. “U.S. Security Cooperation With the Philippines”. 2025. Consultado el 12 de noviembre de 2025 en https://www.state.gov/u-s-security-cooperation-with-the-philippines
[61] Tailándia es aliado principal extra de la OTAN, por lo tanto, mantiene una relación estratégica con Estados Unidos que abarca las áreas de defensa (como organización anual de ejercicios militares conjuntos como ‘Cobra Gold’), asistencia militar, entrenamiento y programas de modernización militar. Para más información consulte U.S. DEPARTMENT OF STATE. “U.S. Security Cooperation With Thailand”. 2025. Consultado el 3 de noviembre de 2025 en https://www.state.gov/u-s-security-cooperation-with-thailand
[62] XINHUA. “China pide papel constructivo para impulsar estabilidad y desarrollo en Myanmar”. 16 de agosto de 2024. https://spanish.xinhuanet.com/20240817/d35046d8eb564a2b8d5fc4f008285f08/c.html
[63] XINHUA. “China seguirá desempeñando papel constructivo en el conflicto entre Camboya y Tailandia”. 27 de julio de 2025. https://spanish.news.cn/20250728/a8623e855b16494586499e3f7f13fbc1/c.html
[64] MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA. “Comunicado sobre la cooperación en Asia Oriental”. 19 de octubre de 2025. https://www.fmprc.gov.cn/esp/xwfw/lxjzzdh/202510/t20251019_11736109.html
[65] Aunque existen dudas recurrentes acerca de la capacidad de los países del Indo-Pacífico para construir un multilateralismo efectivo en un contexto marcado por la competencia estratégica constante entre China y Estados Unidos, la evidencia sugiere una realidad más compleja y menos pesimista. Lejos de paralizar la cooperación regional, la rivalidad entre las grandes potencias ha incentivado a los países de la región a fortalecer mecanismos propios de coordinación y diálogo. En este sentido, la ASEAN se ha consolidado como una iniciativa regional central, impulsada principalmente por potencias pequeñas y medianas que, a través de plataformas multilaterales inclusivas, han logrado ampliar su margen de maniobra estratégica. El multilateralismo promovido por la ASEAN se basa en principios de inclusión, consenso y centralidad regional. De este modo, las potencias pequeñas y medianas no solo participan pasivamente en un orden dominado por actores mayores, sino que actúan como agentes activos capaces de moldear agendas, condicionar comportamientos de las grandes potencias y preservar la estabilidad regional. Asimismo, la ASEAN demuestra que el multilateralismo en el Indo-Pacífico no es un fenómeno reciente ni meramente reactivo, sino el resultado de procesos históricos de largo plazo vinculados a la incertidumbre sobre los compromisos y la continuidad del liderazgo estadounidense en la región. Frente a estas dudas, los países han optado por estrategias de diversificación, interdependencia y cooperación institucional, lo que ha contribuido a la preservación de un sistema de reglas compartidas incluso en contextos de alta rivalidad geopolítica. Como conclusión, en una era de hegemonía disminuida, el multilateralismo no desaparece, sino que se transforma. Para más información, consultar BA, ALICE D. “Multilateralism’s Challenges and Opportunities in an Era of Diminished Hegemony: The United States and ASEAN in the Asia-Pacific”. En: TURNER, Oliver; NYMALM, Nicola; ASLAM, Wali (eds.), The Routledge Handbook of US Foreign Policy in the Indo-Pacific. Routledge, Londres y Nueva York, 2023, capítulo 2.
    • ¿Un cambio de tendencia? Minilateralismo estadounidense vs. multilateralismo chino en el Indo-Pacífico (0,3 MB)

    • A shift in strategy? U.S. Minilateralism versus Chinese Multilateralism in the Indo-Pacific (0,3 MB)