IEEE. Las EMSP como herramientas geopolíticas, ¿fin de una era?

Las EMSP como herramientas geopolíticas, ¿fin de una era?

31 oct 2025

IEEE. Las EMSP como herramientas geopolíticas, ¿fin de una era?

Teniente Coronel Félix Ortega Medina. Analista, Grado en Derecho

Las EMSP1 como herramientas geopolíticas, ¿fin de una era?

No cabe duda que el empleo de este tipo de compañías conlleva innumerables ventajas en el plano operativo (personal adiestrado y bien equipado de forma casi inmediata, como las más significativas), en el plano geopolítico (principalmente la ausencia de atribución legal ante la comunidad internacional o su menor coste económico que un despliegue de fuerzas convencionales) y también en el plano nacional (reduce o incluso elimina un reclutamiento lo que minimiza el coste social de un conflicto y una falta de afección ante las bajas).

Pero también tiene aspectos negativos como su falta de eficacia contra una fuerza opositora fuertemente organizada (o incluso un enemigo convencional) en el largo plazo2 o las habituales y reiteradas sospechas de violaciones del derecho internacional humanitario que les suelen acompañar.

El presente artículo de opinión no pretende abogar en favor o en contra de la existencia o actividades de las EMSP (con un mercado actual en crecimiento) sino examinar el empleo que hace de ellas Rusia como herramienta geopolítica; aunque como consecuencia de su actuación en la ilegítima invasión de Ucrania, parece estar modificando este enfoque al intentar subordinarlas a su estructura gubernamental vía ministerio de defensa o ministerio de interior.

Este incremento de mando y control se contrapone a la perdida de anonimato (ausencia de atribución y por ello casi impunidad) o de la flexibilidad que les caracteriza. ¿Estamos ante el final de un ciclo?

Debemos recordar que, aunque la legislación rusa es muy severa en cuanto a la legalidad de este tipo de compañías en su territorio, Rusia no es una nación signataria del documento de Montreaux y ninguna de sus EMSP se acoge a los códigos de conducta que, voluntariamente suscritos, intentan regular sus actuaciones profesionales.

Para identificar hacia donde quiere orientar un líder su política exterior, se pueden considerar dos factores3, los documentos oficiales y los hechos como las acciones militares.

A estas acciones haremos referencia, pero no solo en el caso ruso, teniendo así la oportunidad de comparar con otros enfoques, como los Estados Unidos de América, China o Turquía.

Desde el origen en Crimea

Existe un consenso generalizado en situar el origen público de las EMSP rusas en Crimea en 2014 con la aparición de documentos gráficos de los denominados “hombrecillos verdes”.

Aunque son escasas las EMSP rusas que han sido hechas públicas, existe o ha existido una miríada de ellas que algunos estudios4 cifran casi en cuarenta.

Con ocasión de la ilegítima agresión de Rusia sobre Ucrania este número se ha multiplicado como consecuencia del incremento exponencial de la demanda.

Además de la existentes (REDUT, PATRIOT o CONVOY por citar sólo algunas), surgieron otras, por ejemplo, la empresa GAZPROM se cree que estableció tres compañías privadas de seguridad (POTOK, FAKEL y PLAMYA) con la misión la seguridad de sus instalaciones fuera de la Federación Rusa, aunque es probable que al menos dos de ellas se integrarán en el Ministerio de Defensa al inicio de la ilegítima agresión a Ucrania.

No solo han cosechado éxitos pues avanzando a 2022, en Gossi (Mali), Wagner protagonizó uno de sus mayores fracasos al intentar culpar a las fuerzas armadas francesas del asesinato de civiles y posterior intento de ocultación en una fosa común, ignorando que hoy en día nos hallamos en un campo de batalla transparente y mediante la observación de un UAV5 se pudo desarticular esta narrativa ante la opinión pública.

El caso de las unidades de Fuerzas Armadas “patrocinadas”

Con motivo de la auto denominada operación especial rusa en Ucrania también se han detectado unidades de las fuerzas armadas rusas “patrocinadas” por oligarcas, ciudades o incluso gremios de trabajadores como el batallón de los Urales o el batallón Tatarstan que no entrarían en la categoría de EMSP al estar encuadradas dentro del ministerio de defensa de la Federación Rusa.

Estos patrocinadores no se inmiscuyen en el mando y control de dichas unidades, limitándose sólo y exclusivamente a la aportación pecuniaria (ya sea en concepto de complemento a la nómina, mejoras de equipo o incluso aumento de la manutención).

Aspectos legales

La constitución rusa en su artículo 13.56 refleja la absoluta prohibición de crear unidades armadas y en el artículo 359 de su código penal tipifica como delito la figura del mercenario. Es una de las pocas naciones que no solo incorpora la definición de mercenario del artículo 47.2 del Protocolo I del Convenio de Ginebra, sino que además, desarrolla en profundidad algunos aspectos adaptando la figura del mercenario a la actualidad.

Aun así, en septiembre de 2021, el propio ministro de asuntos exteriores Sergey Lavrov, reconoció con un paralogismo la existencia de una EMSP rusa, que había firmado un contrato legal con el gobierno de Mali.

Tras el motín de la EMSP Wagner (que trataremos posteriormente), el 14 de febrero de 2024, el presidente Putin firmó una ley7 de enmiendas al código penal y al código procesal penal, ampliando los delitos, penas y circunstancias relacionados con el sabotaje, traición y la seguridad para citar:

«Además, todos los activos utilizados o destinados a financiar el terrorismo, actividades extremistas, un grupo organizado, una unidad armada ilegal, una red criminal (asociación criminal) o cualquier actividad contra la seguridad de la Federación de Rusia estarán sujetos a confiscación.»

Esta clara advertencia, aún con la ambigüedad de la redacción, ya anticipa la requisa patrimonial que sufriría quien fundase una EMSP, si no contase con el beneplácito del Kremlin.

La “marcha de la justicia” (junio 2023)

En la rueda de prensa del 10 de junio de 2023, Nikolai Pankov, viceministro de Defensa8, aseguró ser un éxito el reclutamiento, incluido entre las formaciones de voluntarios (nótese la ironía) que cifró en más de cuarenta e informó que estas tendríanque formalizar un contrato antes de finales de ese mismo mes, lo que lesconferiría status legal; para ello el ministerio de defensa desarrollaría un procedimiento a seguir.

Una tras otrase fueron subordinando en mayor o menor medida ya que no necesariamente debíanintegrarse en la estructura operativa del ministerio de defensa. Los departamentos de inteligencia también requerían de estos servicios, e incluso el ministerio de interior.

Pero Wagner, liderada por su CEO Y. Prigozhin (en realidad no era un comandante táctico) había adquirido un papel demasiado protagonista como para subordinarse sin más. Más allá de las desavenencias públicas con ciertas autoridades del Ministerio de Defensa o del suculento negocio, tenía línea directa con Putin (quien asistió y condecoró personalmente a varios de los caídos de este grupo), integraba en sus actividades sociales a miembros de la Duma, reclutaba en las cárceles, compraba armamento fuera de Rusia prescindiendo de los canales gubernamentales e incluso tenía su propia obra social en beneficio de “sus caídos”.

Wagner era un actor muy útil, pero por otro parte muy molesto en el plano doméstico sobre todo teniendo en cuenta la ilegalidad de su actividad ante el derecho ruso y los reiterados encontronazos, una vez confirmado públicamente por Y Prighozin tanto su existencia como su liderazgo, con ciertas autoridades del Ministerio de Defensa a quienes llegó a insultar además de culpar por la falta tanto de munición como de equipo y por ende, de fracasos en Ucrania a través de las redes sociales.

Tras lo que Prigozhin consideró un punto de no retorno, un bombardeo de fuerzas de Wagner por las unidades militares de la Federación Rusa (sin embargo, el propio Ministerio de Defensa calificó esta información de “bulo”), inició hacia Moscú lo que denominó la marcha de la justicia llegando a situarse a 150 km de la capital.

Para encontrar una solución, fue necesaria una negociación entre el presidente de Bielorrusia y el CEO de Wagner, posteriormente refrendada por el presidente de la Federación Rusa ya que las unidades rusas desplegadas ante Wagner no fueron capaces de detenerles e incluso las fuerzas de Kadyrov, una vez recibida la orden de detener la marcha de Wagner, no consiguieron llegar de manera oportuna para cumplir su misión.

Tras el “motín”

A los combatientes de Wagner se les ofreció integrarse en las unidades militares participantes en la autodenominada Operación Especial en Ucrania (mediante una relación contractual con el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa) o trasladarse a Bielorrusia manteniendo su contrato existente con Wagner, siempre que durante el motín no hubiesen participado en el derramamiento de sangre.

En paralelo, las redes sociales de Wagner mantuvieron su presencia en el ciberespacio, y mientras aseguraban estar en reuniones con responsables del Ministerio de Defensa para reanudar la contratación y sus actividades, se vanagloriaban de la acción social para con las familias tanto de heridos como de fallecidos, aunque curiosamente, como si fuese una concesión voluntaria o un peaje impuesto, publicitaban el reclutamiento para con otras determinadas unidades militares convencionales.

Establecieron nuevos canales de Wagner en Bielorrusia (principalmente telegram) publicitando todo tipo de actividades sociales, demostraciones o ejercicios tácticos relativamente muy cerca de las fronteras de la OTAN (Letonia, Lituania y Polonia) así como de la frontera con Ucrania, en clara ostentación de fuerza.

Bielorrusia también sacó partido de esta situación al organizar un mayor número de unidades militares, denominadas fuerzas especiales, que fueron instruidas por los miembros de Wagner, así como la impartición de clases y seminarios en las academias militares bielorrusas.

Pero, en un país (Bielorrusia) donde la formación de grupos mercenarios está estrictamente prohibida y la creación de empresas de seguridad muy restringidas, se vio con recelo desde las naciones occidentales que la única empresa privada de seguridad autorizada a disponer de armamento (decreto del ministerio de interior de 22 de marzo de 20219), GuardService, recibiera armamento, equipo e instrucción de los miembros de Wagner. Curiosamente la única empresa privada de seguridad estrechamente relacionada con la cúpula del gobierno de Bielorrusia.

Algunos analistas creyeron estar ante una nueva EMSP preparada y alertada para actuar en Ucrania mediante acciones de sabotaje o una rápida incursión hacia Kiev como parte de una operación militar. En cualquier caso, se cree que obligó a Ucrania a mantener una reserva para contrarrestar esa posible ofensiva e hizo, probablemente, incrementar los niveles de alerta en las fronteras OTAN.

De vuelta en Rusia, las autoridades clausuraron el centro de instrucción de Molkino (Krasnodar Krai) y la sede de San Petersburgo, denominada Wagner Center10 y ahora reconvertida en mausoleo, vio desaparecer sus carteles distintivos. Pero sus redes sociales seguían activas llamando a sus miembros a la calma en espera del posterior desarrollo de los acontecimientos.

De todas formas, no era la primera vez en la historia moderna de Rusia, que una EMSP y su estructura académica era desarticulada por los servicios de seguridad de la Federación Rusa tras adquirir cierta notoriedad (como el caso de la EMSP ENOT).

Dos meses después del motín (y dos días después del fallecimiento dePrigozhin) el presidente Putin firmaba un decreto por el que obligaba a las formaciones de voluntarios a realizar un juramento a la bandera rusa11.

Africa cambio de modus operandi, relevo con Afrika Corps (AC).

En paralelo, el general Yunus-bek Yevkurov, viceministro de defensa, en septiembre de 2023 visitó Burkina Faso y Mali12, probablemente para informar a esos gobiernos que los contratos con Wagner seguían en vigor y serían cumplidos. Quizás tenga relación esta preocupación con el sentido del voto de estos países africanos en el seno de la Organización de Naciones Unidas cada vez que se presentaba, desde febrero de 2022, una propuesta de condena o reproche hacia Rusia ante la agresión a Ucrania.

Y si bien es cierto que la intención última del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa parecía ser la de integrar las estructuras de Wagner en AC forzando la situación mediante la limitación de los salarios y disminución cuando no denegación de los apoyos logísticos, la evolución de la situación en Ucrania originó que una parte de AC tuviese que retornar desde África y se mantuviesen ambas estructuras operativas, al menos temporalmente.

Incluso el embajador ruso en Costa de Marfil, Alexei Saltykov en declaraciones a medios locales afirmó que Rusia cooperaría con todas las organizaciones interregionales en su apoyo al pan-africanismo. Preguntado por temas conflictivos como Wagner aseguró que Wagner iba a dejar de existir y su lugar lo ocuparía AC.

Esta información fue desmentida desde las redes sociales de Wagner que incluso publicitaron un mapa político de África en el que se apreciaba en algunos países la bandera rusa y en otros el logotipo de Wagner. Así, cada audiencia tuvo el mensaje esperado, aunque el despliegue declarado por Wagner se fue reduciendo durante 2024.

Esta situación vino a agravarse con las consecuencias de la emboscada sufrida por Wagner y las fuerzas armadas malienses a finales de 2024. A la derrota táctica y una posible sinergia entre los Tuaregs y los terroristas de JNIM se añadieron las declaraciones de Andrey Yusov13, portavoz de la agencia de inteligencia militar ucraniana reconociendo su participación.

Al final, Mali y Níger rompieron relaciones diplomáticas con Ucrania. En fechas posteriores, Mali expulsó a la embajadora sueca Kristina Kühnel como consecuencia de unas declaraciones relacionadas con esta emboscada.

Estas mismas redes de Wagner publicitaron que aun existiendo un despliegue de AC en Guinea Ecuatorial, este país había concedido una suculenta concesión de sus puertos principales a una compañía turca, Albayrat, vinculada presuntamente con políticos de ambos países lo que desde Wagner se considera una clara alusión a la falta de visión política de los responsables en la Federación Rusa.

Desde finales de 2024 y en el primer trimestre de 2025, se estarían redesplegando en África un número significativo de miembros de AC que habrían estado operando en Siria, lo que ha impulsado sus acciones (son tropas con un nivel muy alto tanto en adiestramiento como en equipamiento).

Pero siguen siendo estructuras separadas. En las ofertas de empleo publicitadas, AC demanda intérpretes de inglés, francés y español (por su despliegue último en guinea) mientras que Wagner sólo contrata intérpretes de francés.

Esto se debe a que Wagner, actualmente, publicita que solo despliegan en Mali, República Centro Africana y Bielorrusia mientras que AC dice estar en África, en la autodenominada operación especial de Ucrania o donde “la Madre Patria lo demande”, ante las quejas aparecidas en sus canales de Telegram por presuntos miembros de AC que aseguran haber firmado un contrato para desplegar en África y encontrarse actualmente en suelo ucranio.

También mantiene diferencias en la captación. Mientras en Wagner se firma un contrato con la empresa y no se puede transferir personal que tenga un contrato en vigor con las fuerzas armadas debiendo finalizar previamente dicha relación contractual a su ingreso en Wagner, en AC se firma el contrato con el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa y es posible transferir personal ya contratado con dicho ministerio siempre que (1) no esté desplegado en la autodenominada operación especial y (2) sus superiores lo autoricen.

Como curiosidad, a la hora de seleccionar los candidatos en AC tienen prioridad los miembros de las fuerzas especiales, determinadas unidades selectas y “los miembros de Wagner”, citación expresa y sin ninguna referencia a cualquier otra EMSP.

Precisamente la presencia de antiguos miembros de Wagner es publicitada para incrementar la captación. La única restricción para AC es captar personal en activo en la Guardia Fronteriza o en el Ministerio del Interior.

En la parte intelectual, para contrarrestar la cercanía de Wagner con Casa Rusia (herramienta de marcada influencia gubernamental) en Africa se ha establecido la “Iniciativa Africana”14 en ayuda de AC (lo que implica que ambas siguen instrucciones de Moscú) que actúa a manera de centro de pensamiento con campañas cognitivas siendo una de las últimas la difusión de una entrevista a Aleksander Dugin en la que explica cómo Rusia apoya plenamente su interpretación del pan africanismo.

Todo ello plenamente alineado con las cumbres ministeriales Rusia Africa celebradas donde además de los plenarios, Rusia reconoció haber firmado acuerdos bilaterales y por supuesto, el Plan de acción del fórum de partenariado Rusia Africa 2023 - 2026.

A modo de analogía con las unidades de drones, indicar que en agosto de 2024 se estableció un centro denominado Rubicón a manera de centro de excelencia en lo referente a drones abarcando no solo instrucción sino también desarrollo técnico o incluso desarrollo de tácticas, técnicas y procedimientos de empleo, nada novedoso pues esta iniciativa ya fue implementada en el centro Wagner.

En octubre de 2024 fue visitado por el ministro de Defensa Andréi Belousov15 e incluso a finales de 2024 se publicitó la idea de elevar a servicio independiente dentro de las Fuerzas Armadas rusas todo lo relacionado con drones.

Los objetivos militares son claros, centralizar tanto el conocimiento como la instrucción y adiestramiento, reorganizar las unidades existentes (destinando así al personal en puestos duplicados y por ende ahora sin misión a tropas de asalto) y facilitar el mando y control.

Pero hay otros objetivos como integrar las diferentes organizaciones civiles y unidades de voluntarios que han surgido a lo ancho de la geografía rusa y han estado colaborando en la autodenominada operación especial, subordinándoles dentro del ámbito del Ministerio de Defensa.

En resumen, la misma política que se estableció para las EMSP. Cabe la duda sobre si se trata de centralizar por estar en tiempos de guerra (economía de medios) o para evitar lo sucedido con las EMSP al menos en lo que respecta al protagonismo alcanzado.

Aunque las posibilidades de empleo de drones en un escenario de guerra hibrida son inimaginables.

Pero Rusia no es la única nación…

En enero de 2025 durante la tregua entre Israel y Hamas se procedió al establecimiento de un checkpoint en la división entre la parte sur y norte de Gaza donde fue inmediatamente desplegado un consorcio de EMSP.

Este consorcio está formado por varias compañías, la EMSP UG Solutions16 fundada en 2023 y con sede en Carolina del Norte (EEUU), la empresa Safe Reach Solution (SRS) con sede en Wyoming (EEUU) y especializada en planificación y logística a las que se unió una EMSP egipcia. Significar que EE. UU. es nación signataria del documento de Montreaux desde septiembre de 2008 mientras que Egipto no se ha adherido a dicho documento.

Todo ello una vez constatado el rechazo de Israel a una fuerza de Naciones Unidas, la negativa de Hamas a que alguna EMSP israelí desplegara en dicha zona y las reticencias de todos los actores estatales ante un despliegue de fuerzas de una tercera nación continuado en el tiempo debido al difícil equilibrio a mantener.

Este empleo permite a EE. UU. tener ojos en el terreno con el beneplácito de casi todos los actores estatales, ya que al no vestir uniforme (ni portar banderas) no se traslada una imagen de fuerzas de ocupación y las fuerzas regulares no afrontan riesgos (letales o no) que la sociedad civil en la actualidad se muestra reacia a asumir.

Recupera así su papel de actor principal (cuando no juez o garante) en dicho escenario, gracias precisamente a las EMSP.

Al resto de actores regionales les permite llegar a un entendimiento satisfactorio realmente pragmático al emplear compañías de bajo perfil público, carentes de actuaciones previas controvertidas, sustentadas económicamente por terceros estados y sin necesidad de exponer sus propias fuerzas armadas.

China representa otro modelo paradigmático de empleo de esta herramienta, caracterizada por su bajo perfil público, signataria del documento de Montreaux desde septiembre de 2008 y con varias de sus empresas como miembros del ICOCA17 (La asociación internacional de código de conducta que garantiza el respeto a los derechos humanos por las empresas de seguridad privadas).

No es partidaria de emplear recursos oficiales como el Ejército Popular Chino, fuera de sus fronteras, debido a su política de pacífica coexistencia (no injerencia, no agresión, respeto a la soberanía e integridad territorial, así como igualdad entre países) y para no tensionar las áreas en las que se encuentran sus intereses, tanto económicos como sociales (sentimientos de animadversión hacia la comunidad china principalmente).

Para ello, en septiembre de 2009 aprobó mediante el decreto 564, el Reglamento sobre la administración de servicios de seguridad y de guardia, publicado en la gaceta de 30 de octubre de 2009 por la que se legaliza de facto las compañías privadas de seguridad (PSC por sus siglas en inglés) a diferencia de las compañías privadas militares (PMC por sus siglas en inglés) que siguen estando prohibidas. Aunque el adjetivo “privada” no sea más que una sutil ironía.

Estas compañías tienen misiones de entrenamiento, asesoramiento y seguridad, aunque disponen de restricciones muy severas en cuanto a la tenencia y empleo de armamento (deben cumplir con la legislación del país donde se hallen trabajando y la legislación china) lo que origina que se subcontraten ciertos servicios con fuerzas o milicias locales, no exentos de polémica, en lo referente principalmente al cumplimiento de los derechos humanos.

Unido a la barrera idiomática que impide la integración de personal de otras nacionalidades en estas compañías el férreo control que China ejerce sobre ellas, prácticamente les obliga a ser empleadas solo en defensa de los intereses chinos sin posibilidades de entrar en el mercado internacional de las EMSP.

También influye las escasas referencias existentes sobre instrucción, adiestramiento y equipo, aspectos que según esas referencias podrían ser bastante mejorables.

Precisamente, fuentes del gobierno estadounidense18 consideran que “Los contratistas de seguridad privada de la República Popular China operan en diferentes áreas de África, principalmente para proteger los intereses comerciales de la República Popular China”.

Otro aspecto por considerar es si su tarjeta de presentación como nación “no colonialista” es la antesala a un neocolonialismo económico gracias precisamente, entre otros, al empleo de sus EMSP.

Caso distinto, pero también de interés a efectos de este documento es el caso de Turquía (país no adherido al documento de Montreaux) con una EMSP de muy bajo perfil público en cuanto a sus actividades, pero sacada a la luz por su actuación en África precisamente por las redes sociales de Wagner, denominada SADAT.

Esta EMSP, con un muy marcado componente religioso19, también se relaciona con un centro de pensamiento denominado ASSAM.

De facto, el hijo del fundador y actual presidente de la junta en ambas organizaciones, Melih Tanriverdi, los describió20 como elementos de poder blando de Turquía, llegando incluso a afirmar en medios de comunicación social que coordinada sus acciones con el servicio de inteligencia turco21, por lo que a efectos de este documento queda establecido su posicionamiento como herramienta geopolítica enmarcada en el neootomanismo turco.

Conclusiones

Tras el futuro cese de hostilidades (la palabra paz se antoja lejana) en Ucrania, y mientras no surjan (o se reactiven) otros conflictos, Rusia dispondrá de suficientes recursos humanos para actuar en otros escenarios de manera holgada (actualmente África) mientras mantiene una significativa y amenazante tasa de cobertura en sus unidades regulares22.

Se antoja harto improbable que elimine totalmente las EMSP o las obligue a integrarse en la iniciativa Afrika Corps pues perdería una herramienta que ha demostrado ser muy útil para ejercer su influencia alejando e incluso evitando conceptos poco agradables como atribución legal o responsabilidad ante la comunidad internacional, máxime si nos referimos a “presuntas violaciones del derecho internacional”.

Incluso perdería la oportunidad de poder pivotar su apoyo de uno a otro bando dentro del mismo conflicto, como ha ocurrido en la guerra civil sudanesa.

Además, son herramientas que no solo no detraen recursos económicos, sino que algunas son autosuficientes e incluso rentables.

Desde la marcha de la libertad o motín, Rusia ha preferido mantener al grupo Wagner en determinadas áreas casi con una falsa plena autonomía. Ni le ha impulsado ni le ha desarticulado.

A largo plazo y de no existir una lucha de egos dentro del ministerio de defensa de la Federación Rusa, todo induce a pensar en la fundación de una nueva EMSP por algún oligarca cercano a los círculos de poder del Kremlin sin relación, al menos aparente, con Wagner recuperando así cierta “penumbra” necesaria para poder operar en la zona gris. Mientras tanto en el medio plazo, la secuencia de eventos induce a pensar que quieren mantener a Wagner en estado latente pero operativo hasta una total absorción.

Aunque no es descartable otros escenarios plausibles como la continuidad de Wagner o su propia refundación perdiendo todo lo que implica la marca Wagner.

El resto de las naciones contratantes (según la terminología del documento de Montreaux) continuarán en mayor o menor medida empleando estas herramientas en beneficio de su política exterior sobre todo en esta nueva época en la que la batalla cognitiva es la protagonista y las EMSP una útil herramienta.

A manera de epilogo indicar que el pasado 6 de junio desde los perfiles sociales de Wagner se difundió un documento en el que anunciaban su marcha de Mali con una intrigante frase final “Misión cumplida, la EMP Wagner regresa a casa”, mientras en paralelo seguían ofertando puestos de trabajo tanto logísticos como operativos.

Teniente Coronel Félix Ortega Medina
Analista,Grado en Derecho

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

1Empresas Militares y de Seguridad Privada
5Unmanned Air Vehicle por sus siglas en inglés.
10Según declaraciones de E. Prigozhin “El Wagner Center es un grupo de edificios con lugares para inventores, desarrolladores de proyectos, especialistas en TI, fabricantes experimentales y varias empresas emergentes”
13”los rebeldes han recibido información, y no solo información, que permitió una exitosa operación militar contra criminales de guerra rusos” https://www.theguardian.com/world/article/2024/jul/29/ukranie-military-intelligence-claims-involvement-in-deadly-wagner-ambush-in-mali consultado el 10 de abril de 2025.
22De hecho, desde abril de 2025 no se permite la captación para AC de tropa, suboficiales o en los primeros empleos de oficial mientras estén en activo.
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