
30 jun 2025
IEEE. La gran baza de Putin, la construcción social de la realidad
Ignacio Nieto Fernández. Jefe del Integrated Advisory Team de Joint Force Command Brunssum. Trimagister en Estudios de Seguridad, Estrategia y Defensa
Introducción
A nadie se le escapa que la morfología de los conflictos se ha transformado significativamente. Inicialmente, esta afirmación no parece nada novedosa, sin embargo, contrasta con la realidad de que la naturaleza de la guerra apenas se ha modificado y se mantiene en los términos que estableció Clausewitz en su famoso libro De la guerra1. En este incunable se indicaba que la guerra es la continuación de la política por otros medios, afirmación que es comúnmente conocida al acercarse al estudio del arte de la guerra. Además, se apuntaba la trinidad de la guerra constituida por la violencia y el odio, la incertidumbre y la política. Esta triada combina la violencia, el azar y la razón, y se sustancia en afirmar que la guerra es una mezcla de emoción descontrolada, incertidumbre y planificación estratégica racional.
Por otra parte, una de las novedades de los conflictos actuales, es la aparición de nuevos dominios de confrontación (en especial el ciberespacio y el cognitivo) junto con la diversidad y proliferación de riesgos y amenazas. Algunos de estos desafíos, como los propios del dominio cognitivo, han permitido ampliar la superficie de confrontación, principalmente por parte de los países revisionistas que ha podido comprobar la dificultad de occidente de defenderse de agresiones en estos dominios.
Además, han consolidado la reducción de la importante ventaja militar, en términos convencionales, de los países occidentales. Estas técnicas no son nuevas, aparecieron en la Unión Soviética de la mano del control reflexivo2 que se define como “un medio de transmitir a un aliado o a una oponente información especialmente preparada para inclinarlo a tomar voluntariamente la decisión predeterminada deseada por el iniciador de la acción”.
El conflicto de Ucrania es parte de una estrategia de carácter superior dirigida por el Kremlin, mediante la influencia en los tres pilares de Clausewitz. Una estrategia que no se circunscribe a Ucrania, sino que se desarrolla en otros escenarios, por ejemplo, procesos de desestabilización (Moldavia, Georgia) o la penetración de Rusia en el norte de África. La estrategia se adapta a cualquier escenario como los procesos de degradación de la cohesión de organizaciones o países (Unión Europea con el Brexit o Estados Unidos con las elecciones del 2016). Básicamente, se instrumentaliza las interacciones entre los tres pilares mediante el suministro de información sesgada, controlando su toma de decisiones.
La construcción social de la realidad es parte de esa estrategia, por no decir que es elemento fundamental que la sustancia. Esa construcción social de la realidad permite al Kremlin granjearse un apoyo sin fisuras de la población que le permite seguir con paso decidido ante la aberración de la conquista de Ucrania. El aspecto preocupante es la influencia que, mediante el dominio cognitivo, consigue sobre las sociedades occidentales por medio de las estrategias híbridas basadas en la desinformación.
Básicamente, la estrategia consiste influenciar los tres pilares de la trinidad de Clausewitz; el gobierno, las FAS y la población. Cuando se refiere a Ucrania, una de las técnicas se basa en elevar las tasas de desafección de la población para que finalmente, bajo el agotamiento, se desista en el apoyo a un pueblo que ha sufrido una invasión.
La trinidad de Clausewitz
El concepto de trinidad desarrollado por Clausewitz aglutina todos los aspectos reunidos en la guerra. Mediante un modelo comprensivo e intuitivo presenta la complejidad de la guerra gracias a una representación basada en tres pilares, la violencia, la incertidumbre y la razón.
La violencia y por ende la emoción, como aspecto primario de la guerra, del que es garante el pueblo, que con fervor debe apoyar y soportar la guerra, no en vano le proporciona la materia necesaria para conducirla; los soldados. Este aspecto es clave para entender el sostenido esfuerzo de la guerra de Ucrania por parte del pueblo ruso durante la operación militar especial3. La falta de apropiación de motivación en hacer la guerra por parte del pueblo puede desencadenar movimientos que hagan ponerle fin. El conflicto de Vietnam es un claro ejemplo de ello. Esta lógica, difundida por algunos líderes de la Unión Europea, del levantamiento del pueblo ruso contra el Kremlin, como efecto resultante de las sanciones occidentales, a resultado del todo ineficaz.
El segundo pilar es la incertidumbre, la niebla de la guerra, especialmente considerando la compleja morfología de los conflictos actuales que se rigen por la teoría del caos e incluso las contradicciones y complejidades propias del mundo posnormal4. Un ejemplo de estas contradicciones fue la insubordinación del Grupo Wagner y su marcha hacia el Kremlin. Este suceso, lejos de debilitar al Kremlin, le fortaleció e hizo entrar al conflicto en una nueva dinámica. La retirada de las tropas occidentales de Afganistán y la falta de combatividad por parte de las Fuerzas Armadas afganas es otro ejemplo de la importancia de contar con el apoyo de las FAS.
Por último, la razón, que se materializa en la política y el gobierno. Durante estos tres años, el Kremlin ha mantenido una cohesión sin fisuras que contrasta con los devaneos en la laxitud de determinados países de la Unión en el esfuerzo común contra el dislate de la guerra. De cara al exterior, la figura del líder, Putin, apenas se ha visto deteriorada.
En los tres pilares intervienen, a modo de influencia en la toma de decisiones, aspectos cognitivos que determinan la firmeza del conjunto. Aspectos emocionales influyen decididamente en la percepción del conflicto, en la voluntad de luchar hasta ceder la vida misma, en el apoyo a las movilizaciones para la guerra y en general en las decisiones de cada uno de los elementos que integran estos tres pilares. La trinidad aplica a ambos contendientes, así que si logramos obtener una buena tasa de influencia en los tres pilares podremos fortalecer o debilitar al adversario en su estrategia.
Desde la perspectiva de Durkheim5 toda sociedad tiende a producir el tipo de sujetos que necesita para el mantenimiento y perpetuación de su estructura de dominio. El caso ruso ha venido gestándose desde la llegada de Putin al Kremlin, allá por el 2000 cuando empezó a germinar una nueva identidad rusa y una nueva estrategia para alcanzar un lugar privilegiado en el orden internacional. Para esta finalidad, el Kremlin necesitaba el apoyo decidido del pueblo como fuente de suministro de soldados y un placebo para los posibles disturbios internos. La invasión de Crimea y la invasión de Ucrania son parte de una estrategia de carácter superior, donde el condicionamiento cognitivo de la sociedad y por ende de las FAS juegan un papel capital para entender el devenir del conflicto.
La construcción social de la realidad
Cada ser humano percibe una realidad diferente, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que existen multitud de realidades, tantas como seres humanos. Estas diferentes realidades se conforman por los estímulos recibidos durante la etapa de crecimiento y se confirman, o cambian, durante la etapa de madurez de cada ser humano. El individuo penetra en la realidad gracias a sus sentidos y conforma esta realidad por la diferente información que recibe. “El sujeto es por tanto un receptor de ideas y valores que desde una perspectiva constructivista le ayudan a configurar el modelo de realidad”6. Esta conformación de la realidad es producto de la socialización, entendida según Giddens como el proceso mediante el cual los individuos aprenden e internalizan las normas, valores, comportamientos y características culturales de su sociedad7.
Esta socialización, desde la perspectiva de Berger y Luckman, nos permite llevar a cabo la construcción social de la realidad, “mediante dos procesos de socialización. El primero de ellos es la socialización primaria que el individuo atraviesa durante la niñez y la secundaria, un proceso posterior que induce al individuo ya socializado a nuevos mundos”8. Esta socialización se construye sobre interacciones humanas que comparten significados, inicialmente de los padres y posteriormente de otros colectivos. En el caso de Ucrania un paradigma de significado ampliamente compartido en la sociedad rusa es que Rusia es el garante de los valores cristianos y Europa un ejemplo interminable de degeneración y depravación. Esto ha llevado a Putin a afirmar que Rusia no solo es un poder militar sino también moral9, como parte esencial de su estrategia geopolítica de cambio del orden mundial10.
La composición de la realidad del individuo es un largo proceso que se inicia en la niñez y tiene una constante evolución a lo largo de su vida. Estos procesos generan una cultura determinada que les enseña a interpretar el mundo en la clave impuesta por el colectivo. La coherencia en los mensajes que provienen de las dos socializaciones es un aspecto clave para mantener una identidad robusta del individuo. Los tres pilares principales en la transmisión de ideas y valores son la familia, las escuelas y los medios de comunicación.
Socialización primaria
Ocurre durante las etapas iniciales del individuo, cuando solo tiene socialización con sus padres y hermanos. Durante la socialización primaria, el niño adquiere los valores y creencias de sus padres, un proceso con fuerte carga emocional donde el niño apenas puede confrontar ese glosario de creencias. La fuerte carga emocional de este proceso permite que, sobre las cuestiones troncales, el niño absorba las líneas maestras que gobiernan la sociedad por medio de la acción de sus padres durante la crianza del niño. El ejemplo que aplica al caso es que los niños consideran que es una verdad absoluta que Rusia es garante de los valores cristianos y debe frenar la postura de occidente en políticas de género o relacionadas con la diversidad sexual.
“La socialización primaria suele ser la más importante para el individuo, la estructura básica de toda socialización primaria debe semejarse a la primaria”11. Es durante esta etapa cuando se comienza el proceso de integración del niño en la sociedad. En este proceso de aceptación es vital que el niño y posterior adulto se mantenga identificado con la realidad objetiva impuesta por sus padres que, por otra parte, está alineada con la sociedad y es determinada por el Kremlin.
Merece la pena observar proyectos como “Conversaciones sobre las cosas importantes”12. Este programa fue aprobado por el Ministerio de Ciencia y Educación Superior de la Federación rusa. Consiste en un catálogo de actividades obligatorias desde los 6 hasta los 17 años. Cada lunes es obligatorio, en todas las escuelas, proyectar un vídeo (disponible en la web) del programa Conversaciones sobre las cosas importantes. Un ejemplo sobre la temática de uno de los videos guarda relación con esa visión tradicional que quiere imponer el Kremlin, tal y como se aprecia en la ilustración núm 1.
Ilustración 1 Ejemplos de valores tradicionales para los niños
El niño nace en una burbuja cognitiva, tanto por las interacciones familiares como por las escolares, todo es coherente y alineado con las ideas y creencias que comparte esa sociedad. Esta homogeneidad en el pensamiento reduce los niveles de estrés societales y por ende reduce potenciales conflictos o erupción de violencia. La idea de que Rusia es garante de los valores cristianos en el mundo se ha conformado como una realidad indiscutible y también la lucha por la supervivencia del modelo. El ser humano entiende perfectamente los modelos binarios, un país bueno y el otro malo, simple pero eficaz.
Socialización secundaria
Durante la socialización secundaria adquieren un mayor protagonismo los ciclos superiores educativos y los medios de comunicación. Sin embargo, este proceso parte con una clara desventaja puesto que ya se ha constituido un yo en la persona, con un catálogo de valores y normas internalizado por parte del individuo. Catálogo que proviene de la etapa anterior de socialización primaria.
Al aproximarse el individuo a estos dos pilares de influencia, los medios de comunicación y los ciclos superiores educativos comienza un proceso de refinamiento y contraste de valores e ideas de la etapa inicial. “La socialización secundaria es la internalización de submundos basados en instituciones”13. En esta etapa merece la pena desarrollar dos aspectos que ayudan a entender el control del Kremlin sobre esos pilares de influencia. El primero es la política de censura del Kremlin y el segundo el control de los medios de comunicación.
La política de censura del Kremlin es multidisciplinar14, con una variedad asombrosa de líneas de acción que corren paralelas. Sería imposible de detallar la profundidad y complejidad de esta estrategia en este artículo, sin embargo, merece la pena detenerse ante algunos aspectos. Por ejemplo, las modificaciones del Código Penal que fueron realizadas a partir de la invasión de Ucrania con un claro propósito de controlar el discurso adverso tanto de las acciones del Gobierno como de las Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado e incluso de las Fuerzas Paramilitares.
La Ley, en su artículo 280.3, indica que cualquier crítica o información que se considere difamatoria puede ser penalizada con hasta 15 años de cárcel. Dentro de este abanico de posibilidades se incluyen aspectos como la desinformación o cuestiones de difícil interpretación como degradar el honor y la dignidad de las Fuerzas Armadas. Estos aspectos permiten una amplia interpretación de la Ley.
Estas políticas corren paralelas a la información que se publicita gráficamente sobre las sentencias a aquellos que difaman. Imágenes que ofrecen un panorama dantesco con periodistas encerrados en jaulas sometidos a juicios y sentenciados a una docena de años en la cárcel por entender que estaban desinformando a la sociedad rusa. En la ilustración núm. 2 se puede apreciar el juicio del periodista del periódico independiente Meduza, Ivan Golunov.
Ilustración 2 Periodista Ivan Golunov durante el juicio
Con esta realidad, es complejo que en el marco de la socialización secundaria se produzcan debates sobre la actuación de las FAS o del Kremlin. Por regla general, las conversaciones tratarán sobre aspectos que muestran una firme adherencia a las políticas del Kremlin. Sea como fuere, existe la posibilidad de que el ser humano tenga el arrojo suficiente de confrontar esta situación, siempre y cuando tenga información suficiente para rebatir los puntos de vista institucionalizados en la sociedad. Lamentablemente, esto no ocurre en Rusia, gracias a la política de control de los medios de comunicación social. La página oficial de Reporteros sin Fronteras15 indica que “la práctica totalidad de los medios independientes han sido prohibidos, bloqueados y/o declarados “agentes extranjeros” u “organizaciones indeseables”. Todos los demás están sometidos a la censura militar”. Aunque los datos varían sustancialmente, nadie duda que las censuras a páginas web alcanzan una cifra superior a 10.000. Al inicio de la invasión se prohibieron plataformas como Facebook, Twitter, TikTok o Reddit, entre otras muchas.
Asimismo, existen en el mercado multitud de herramientas que permiten controlar el entorno de la información16 que hace una noticia en el entorno digital sea fácilmente rastreable y censurable. Estos programas rastrean automáticamente, con parámetros específicos y en tiempo real, cualquier noticia que sea desfavorable para el Kremlin. Una vez localizada la noticia, es sencillo anularla en pocas horas, con la correspondiente represalia al medio que ha publicado esa noticia. Es decir, la repercusión de la noticia tiene importantes limitaciones al apenas encontrarse viva unos minutos en el entorno digital de la información ruso. De esta forma la generación de influencia que suele venir de la mano de la viralización es muy compleja de realizar en una sociedad de la información tan cerrada.
Esta censura produce un efecto de burbuja cognitiva que no permite que las ideas occidentales penetren en la sociedad de la información rusa. El nivel de control es tan sofisticado que incluso sorprende a los expertos17. El resultado es que estos procesos de socialización (por ejemplo la influencia de los medios de comunicación libres o las redes sociales) apenas pueden divergir de los creados en la socialización primaria puesto que no existe sustrato suficiente que difiera del mensaje central lanzado por el Kremlin. Tan simple de entender como decir que en Rusia el pensamiento único está plenamente implementado.
Formas de instrumentalizar la socialización
Si no existen fisuras entre ambas socializaciones se conformará una identidad imposible de quebrar, el individuo dispondrá de un glosario de ideas cuasi permanente y lo que es más importante, cuanto más se asienten esas ideas, más las defenderá. En este momento, se llega a la objetivación de la realidad18 que permite que los individuos consideren un aspecto determinado como una realidad inmutable. Por ejemplo, el ejército ucraniano se nutre de nazis que son apoyados por occidente. Este mensaje, al aceptarse socialmente, es demoledor, especialmente si consideramos el sentir ruso contra los nazis, que permanece vivo en la sociedad rusa.
Además, “el sujeto cuando adquiere información sobre el entorno, no la registra tal cual, no es un mero receptor, sino que la elabora en función de los contenidos que ya posee”19. Es decir, conformando el adecuado entorno de la información en las escuelas, la familia y los medios de comunicación mantenemos el control de la realidad percibido por los individuos. Si además lo enriquecemos con sucesos reales pero tergiversados, obtenemos un cóctel explosivamente motivante para el individuo. Ya tenemos al soldado dispuesto a luchar por esa realidad conformada con sustratos de desinformación y con una estrategia cognitiva basada en la construcción social de la realidad.
Un ejemplo, a modo de arma arrojadiza, son las votaciones de la Asamblea General de las NNUU. Por ejemplo, cuando anualmente Rusia remite un borrador20 de resolución para combatir la glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que contribuyen a exacerbar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia. En la ilustración número tres se puede apreciar que una amplia mayoría de países aprueban la Resolución, votada en diciembre del 2023. Contra ella se muestran aquellos países que, en su mayoría, conforman el orden internacional de carácter liberal y que por cierto son los que sancionan a la Federación Rusa.
Ilustración 3 Votación de la Asamblea General de las NNUU
No es de extrañar que días después en una visita a Bielorrusia el ministro de asuntos exteriores de la Federación Rusa declarara que “a pesar de la feroz resistencia de los países occidentales, hemos recibido una amplia mayoría de votos a favor de la resolución. Los países occidentales han revelado su verdadera naturaleza en la votación de esta Resolución”21.
Esta simple imagen de la votación, en el marco desinformativo, se transforma en una contundente noticia que indica el apoyo de los países occidentales a la causa nazi. Además, “la cuestión relevante es que cuando mediante diversos procedimientos, una idea se ha incrustado finalmente en el alma de las masas adquiere un poder irresistible y desarrolla toda una serie de consecuencias”22. Es decir, la conformación de ideas permite al individuo forjar una identidad concreta que le permite realizar actuaciones de cualquier naturaleza, aunque parezca inverosímil que sea capaz de ello. El niño primero y el adulto después están perfectamente preparados para luchar contra los nazis occidentales en prevención de una nueva guerra mundial que lidiaron sus abuelos y padres donde la URSS, casi exclusivamente, ganó la batalla contra Hitler. Un mundo paralelo que en otros países sería tratado como ridículo, pero en Rusia es una realidad.
En toda la sociedad de la información de la Federación rusa se genera un efecto de sugestión entendido como “el intento de inducir en otros la aceptación de una creencia específica sin proporcionar evidencia ni base lógica alguna para su aceptación”23. De esta forma, están muy arraigadas y asentadas las ideas de que occidente apoya al nacismo, de que occidente es depravado, de que el orden internacional apoya exclusivamente a los países occidentales y otras muchas falacias que están institucionalizadas y conforman una realidad paralela vigente e indiscutible.
El resultado sorprendente de la instrumentalización.
Uno de los ejemplos más palmarios de la eficacia de la institucionalización de determinadas ideas lo podemos encontrar en el conflicto en Ucrania donde en la actualidad el pueblo ruso apoya en un tanto por ciento superior al 85% las acciones de Putin, según el Instituto independiente Levada24. Aun dando por hecho el maquillado de las cifras, la tendencia es clara y es una realidad irrefutable que el Presidente ruso goza del consenso popular, a pesar de las aberraciones que está cometiendo.
Ilustración 4 Aprobación de las actividades de Putin
Estamos hablando que desde la concentración del Estado mediante una coherencia dirigida por mensajes podemos imponer el saber legítimo. Tal y como indica el profesor González, “en las sociedades contemporáneas el saber institucionalizado y la práctica profesional que se deriva constituye uno de los mecanismos de legislación, y por tanto de dominio, más poderosos y eficaces”25.
Desde siempre, el ser humano ha dado la vida por aspectos de naturaleza noble, como los principios o los valores, que con los medios actuales se pueden gobernar desde tres elementos de las dos socializaciones: la escuela, la familia y los medios de comunicación. Desde esos tres ejes gobernamos la trinidad de Clausewitz y dotamos de robustez al instrumento militar, por ejemplo, desde la disuasión, aspecto clave en los conflictos actuales.
Volviendo a la trinidad del genio prusiano, mediante el control de los tres pilares de la socialización, la familia, la escuela y los medios de comunicación garantizamos que el pueblo y las Fuerzas Armadas mantienen una única visión de una realidad que se ha construido socialmente. En Rusia no existe guerra en Ucrania sino una operación militar especial, occidente es una entidad depravada por sus políticas de género y tiene fuertes lazos con el nazismo. Esta es la realidad percibida por los rusos.
“Asistimos al triunfo de una hiperdemocracia en que la masa actúa directamente sin ley, por medio de materiales presión es, imponiendo sus aspiraciones y sus gustos”26. Putin ganará las elecciones siempre y cuando pueda mantener esta burbuja cognitiva que asedia a los rusos. Es una realidad que el Kremlin gobierna al pueblo, al Ejército y al gobierno en aras de cumplir los objetivos políticos marcados desde hace mucho más tiempo del que podíamos imaginar.
Conclusión
La naturaleza de la guerra poco ha cambiado desde la perspectiva del general prusiano Clausewitz con su famosa trinidad. La construcción social de la realidad permite influenciar a los tres pilares de la trinidad (pueblo, ejército y gobierno), que le garantiza un esfuerzo sostenido en la infamia de la guerra contra Ucrania. Tres años y con un panorama que parece que esta forma de proceder le resulta exitosa, con el peligro que conlleva para occidente como arma eficaz de los países revisionistas.
Es un hecho irrefutable que nuestros mensajes y nuestra realidad no penetran en la sociedad rusa por lo que su construcción social de la realidad apenas se ve amenazada. Es más, cada día que pasa se mejora la estrategia y de forma acelerada, motivado por el éxito de sus líneas de acción. Se percibe que las autocracias son capaces de tener más agilidad estratégica que las democracias pues la toma de decisiones es mucho más rápida. Si la guerra es la continuación de la política por otros medios para la consecución de los objetivos que marca el gobierno, la agilidad en la toma de decisiones es un elemento fundamental cuando las interacciones de la trinidad están mutando constantemente al igual que la morfología del conflicto. Sin embargo no debemos cesar en el uso lícito de las herramientas del Estados de Derecho y de las que se generan en el marco multilateral, a largo plazo serán exitosas, no me cabe la menor duda.
La tendencia en el control de los tres elementos que gobiernan la construcción social de la realidad, la familia, los centros educativos y los medios de comunicación permiten conseguir, sin represión, el objetivo de las autocracias que es perpetuarse en el poder. Un poder alentado por una ciudadanía que se encuentra en un estado permanente de control cognitivo que le convierte en un verdadero zombi cognitivo. Eso sí, con unas ganas tremendas de ir a la guerra por lo que considera unos valores existenciales.
Debemos aprender y con diligencia de estos aspectos de la guerra porque demandan una acción multidisciplinar por parte de todos los instrumentos de poder del Estado, con una coherencia que es muy difícil de conseguir con Ministerios con fuertes estructuras autárquicas. Juntos podemos ser más fuertes pero unidos seremos invencibles ante esta lacra que se presenta en el conflicto ucraniano donde la construcción social de la realidad materializa el lema de when perception becomes reality.
Ignacio Nieto Fernández
Jefe del Integrated Advisory Team de Joint Force Command Brunssum
Trimagister en Estudios de Seguridad, Estrategia y Defensa
Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.
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La gran baza de Putin, la construcción social de la realidad
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Putin´s great asset: The social construction of reality
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