IEEE. ¿Está el dragón estrangulando al tigre de Bengala? Examinando la contraestrategia india al Collar de Perlas chino

25 sept 2025
IEEE. ¿Está el dragón estrangulando al tigre de Bengala? Examinando la contraestrategia india al Collar de Perlas chino
Miguel Gómez Catalán. Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos UC3M
Introducción
El Océano Índico relaciona las economías del Atlántico Norte con las economías de rápido crecimiento de Asia-Pacífico, conectando Oriente Medio, África y Asia oriental con Europa y América. También tiene una enorme relevancia geoestratégica, puesto que alberga algunos de los chokepoints (cuellos de botella) más importantes del mundo: el estrecho de Ormuz, el de Malaca y el de Bab el-Mandeb. Estas rutas comerciales marítimas son esenciales para el comercio internacional, en particular para el transporte de petróleo, dado que el 80% del comercio marítimo mundial de este recurso atraviesa estos chokepoints. Alfred Mahan ya habló de la importancia del Océano Índico afirmando que: “Quien controle el Océano Índico dominará Asia. El destino del mundo se decidirá en sus aguas”.
El dragón chino prospera en Asia oriental como una gran potencia en el tablero geopolítico y, mediante su estrategia del “Collar de Perlas”, parece desafiar la hegemonía regional india en el Índico. En 2013, China lanzó su Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), recreando la antigua ruta de la seda y mejorando el comercio y la interconexión china con el mundo. Mediante la creación de una Ruta de la Seda Marítima (RSM), China continúa una estrategia mahaniana con el objetivo de asegurar sus rutas comerciales, reduciendo su dependencia del estrecho de Malaca y aumentando su flota naval. El tema en discusión se enmarca además en la teoría spykmaniana del Rimland, dado que China busca fortalecer su control sobre la India –ubicada en el Rimland– mediante su Collar de Perlas.
Por su parte, India se encuentra en una encrucijada de las principales rutas marítimas del Océano Índico. Por ello, la doctrina mahaniana es fundamental en su estrategia de defensa, enfatizando la protección de sus rutas marítimas mediante sistemas avanzados de vigilancia y acuerdos bilaterales y multilaterales en materia económica y de defensa. Para asegurar su dominio marítimo y su proyección de poder, la India parece utilizar estrategias como el “Doble Anzuelo” y el “Collar de Diamantes” para contrarrestar la presencia china. Su estrategia también refleja la teoría del Rimland de Spykman, como se evidencia en acciones como el control aliado del estrecho de Malaca, el fortalecimiento de alianzas con Singapur e Indonesia, su enfoque multilateral a través de la política Act East (Actuar al Este) y el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD), así como su acercamiento a Asia central mediante la iniciativa del Corredor de Transporte Internacional Norte-Sur.
En la actualidad, tras las controversias arancelarias provocadas por la segunda administración de Trump, China parece volcar su mirada hacia la India como un posible aliado estratégico. Aunque por otro lado, las tensiones indio-pakistanís continúan persistiendo con una postura de China favorable a Pakistán. Queda por ver si estos primeros intentos de cooperación lograrán superar la competencia geopolítica y marcar el inicio de una nueva etapa en sus relaciones.
El Collar de Perlas chino
La estrategia del Collar de Perlas parece estar orientada a establecer una red de puertos y bases militares bajo influencia china en el Índico y el Pacífico. En paralelo, la RSM busca desarrollar infraestructura clave en estas regiones, incluyendo puertos, carreteras, aeropuertos, oleoductos y gasoductos submarinos. La ubicación estratégica de los puertos en la RSM tiene como objetivo reducir la dependencia de China del estrecho de Malaca, formando una cadena de enclaves que, por su disposición, ha sido comparada con un "collar de perlas" que se extiende desde China hasta Europa, consecuentemente rodeando a la India.
La “perla” más importante de esta red es el puerto de Gwadar, en Pakistán, un punto clave del Corredor Económico Chino-Pakistaní (CECP), que conecta la región autónoma uigur de Xinjiang con el mar Arábigo. En su intento por reducir su dependencia del estrecho de Malaca, China ha invertido 64.000 millones de dólares en proyectos energéticos en Pakistán, una estrategia que Occidente califica como una “trampa de deuda” para Islamabad.
La escasa actividad comercial de Gwadar alimenta especulaciones sobre una base naval china. No obstante, su infraestructura es insuficiente y, de materializarse la hipótesis, tomaría un tiempo considerable1. Además, Gwadar está situado en Baluchistán, una de las regiones más pobres de Pakistán, donde operan milicias separatistas que han atacado específicamente a ciudadanos chinos, representando un desafío significativo para el éxito del proyecto.
Por otro lado, China invirtió 2.000 millones de dólares en el puerto de Hambantota (Sri Lanka), lo que ha llevado al país esrilanqués a una posible trampa de deuda. En 2017, Sri Lanka arrendó el puerto a una empresa china por 1.100 millones de dólares, cediendo el 85% de su participación por 99 años.2 Esto ha generado preocupaciones sobre el posible establecimiento de una base naval china, dada su posición geoestratégica y su potencial para albergar flotas. Además, India alerta sobre la instalación de un radar chino en Dondra Bay, en Sri Lanka, y busca contrarrestar la influencia de Pekín mediante el desarrollo del puerto de Trincomalee, también situado en territorio esrilanqués.3
Figura 1. Mapa de la estrategia del Collar de Perlas chino. Fuente: Miguel Gómez Catalán
Bangladesh, clave en el comercio Indo-Pacífico, se unió a la IFR china en 2016 y recibe importantes inversiones de China e India en sus puertos clave, como Chittagong, Mongla y Payra. China busca fortalecer su presencia en Bangladesh aunque enfrenta obstáculos políticos, mientras que India intenta contrarrestar la influencia china con inversiones estratégicas y una gran influencia diplomática. Japón también refuerza su influencia geopolítica en la región con el puerto de Matarbari, un enclave estratégico para la energía y el comercio regional. Aunque los proyectos portuarios se presentan como comerciales, la competencia geopolítica entre China e India en Bangladesh parece intensificarse.
Figura 2. Mapa de los puertos con influencia extranjera en Bangladesh. Fuente: Miguel Gómez Catalán
El puerto de aguas profundas de Kyaukpyu, en Myanmar, fortalece la influencia china y parece preocupar a la defensa india. Su construcción, valorada en 7.300 millones de dólares, forma parte del Corredor Económico China-Myanmar, una ruta clave para el acceso chino al Índico. Aunque se ha argumentado que podría tener fines militares, las restricciones legales en Myanmar reducen esa posibilidad. India considera el puerto de Kyaukpyu una amenaza nacional por su proximidad a la base naval india de INS Varsha y ha respondido con la instalación de radares en la región y el desarrollo de puertos en Myanmar como el puerto de Sittwe para contrarrestar la influencia china.4 Por otro lado, las islas Coco en Myanmar preocupan a India por posibles instalaciones chinas de inteligencia a cambio de inversiones económicas. En respuesta, India ha reforzado su infraestructura militar en las islas de Andamán y Nicobar.5
Cerrando el collar, China prometió desarrollar el proyecto iHavan en Maldivas y se especula sobre una potencial base militar china en las islas Marao, supuestamente cedidas por Malé. Sin embargo, su proximidad a la base india INS Dweeprakshak y a posiciones estadounidenses en el Indo-Pacífico lo hace improbable.
Finalmente, China propuso un canal a través del Istmo de Kra (Tailandia) para mejorar su acceso al Índico, pero el proyecto fue rechazado por sus elevados costes políticos, económicos y ambientales para el país. Actualmente, Tailandia considera un puente terrestre, opción que interesa a Pekín.6 Aunque India podría beneficiarse económicamente, las implicaciones geopolíticas serían significativas, ya que aumentaría la influencia china en la región, dividiendo a los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y afectando a las relaciones de Tailandia con sus países vecinos.
India en el Índico
La Región del Océano Índico (ROI) es considerada por los analistas indios como el "patio trasero de la India" y su esfera de influencia natural. Esto explica que sus principales preocupaciones sean el comercio en el Índico, la protección de su ZEE y la expansión de su estrategia regional. Además de su relevancia geoestratégica, la seguridad energética india depende cada vez más de esta zona. Cerca del 80% de sus importaciones de petróleo pasan por el Océano Índico, lo que lo convierte en un área clave para el gobierno indio.
India se percibe como la potencia dominante en la ROI y vigila con cautela la creciente influencia china en su entorno. Sus estrategas marítimos y los responsables políticos interpretan a menudo las inversiones y relaciones chinas en la región como una estrategia para cercar a la India y socavar su influencia estratégica. Por esta razón, India ha desarrollado una sólida respuesta a China mediante sus políticas Actuar al Este (Act East) y Vecindad Primero (Neighbourhood First), además de una creciente influencia en la ASEAN. El componente geoestratégico de su contra respuesta al Collar de Perlas incluye la estrategia del Doble Anzuelo y el conocido como Collar de Diamantes.
Política Actuar al Este
La Política Actuar al Este (PAE) anunciada en 2014 por Narendra Modi, trasciende las relaciones económicas, a diferencia de su predecesora la política Mirar al Este (Look East). Esta política exterior busca fortalecer la conectividad, la cultura, el comercio, las inversiones y la cooperación en defensa, con un alcance geográfico más extenso, incluyendo a Japón, Estados Unidos y Australia. La PAE tiene dos objetivos principales: impulsar el crecimiento económico de la India y contrarrestar el auge de China y su influencia regional.
Entre los acuerdos comerciales más destacados se incluyen el Acuerdo de Asociación Económica Integral con Corea del Sur y tratados bilaterales con Japón, Australia, Malasia, Tailandia, Singapur y Sri Lanka. Además, destaca el Área de Libre Comercio India-ASEAN, que, a través del Acuerdo sobre el Comercio de Bienes entre la ASEAN y la India, representa alrededor del 11% del comercio exterior indio.7
La cooperación bilateral también abarca el sector energético y nuclear, con acuerdos de cooperación civil con Japón y Australia que permiten a India acceder al uranio australiano y la tecnología japonesa para fortalecer su suministro energético. La construcción de nuevos reactores reduciría su dependencia de combustibles fósiles, importados principalmente desde Iraq, Arabia Saudí y Rusia. Asimismo, India ha establecido acuerdos con Vietnam y Myanmar para explorar yacimientos de gas y petróleo en sus costas, lo que podría reforzar su seguridad energética y disminuir su dependencia de productores externos.8
La inversión india también prioriza el desarrollo de infraestructuras, con el objetivo de conectarse con el Sudeste Asiático. Entre los proyectos en curso destacan el Proyecto de Transporte de Tránsito Multimodal Kaladan y la Carretera Trilateral India-Myanmar-Tailandia. Sin embargo, ambos enfrentan retrasos debido a la inestabilidad política de Myanmar y a la competencia con los proyectos de infraestructura chinos.9
La política de Vecindad Primero también representa un pilar fundamental del enfoque exterior de Narendra Modi, complementando la PAE. En 2022, la India otorgó formalmente 37 líneas de crédito por un valor de 14.200 millones de dólares, destinadas a financiar 162 proyectos de infraestructura en Bangladesh, Maldivas, Myanmar, Nepal y Sri Lanka. Esta política busca expandir la inversión india en infraestructura regional, mejorando la interconectividad y respondiendo, en cierta medida, a las inversiones chinas en la región.10
La contraestrategia militar frente a China
La relación entre India y China es históricamente compleja debido a las ambiciones geográficas y geopolíticas de ambas potencias. Entre las principales controversias de ambos países encontramos: las disputas territoriales existentes; el apoyo político y militar chino a Pakistán; la creciente influencia regional china; la presencia del ejército chino en el Tíbet; la controversia del Dalai Lama; y la alineación de la India con Estados Unidos para contrarrestar a China, entre otros.
Resulta relevante destacar la creciente dependencia de India respecto a las importaciones chinas. En 2023, India importó 102.000 millones de dólares de China, principalmente en productos electrónicos, maquinaria y automóviles, mientras que exportó menos de 25.000 millones de dólares a China.11 India se encuentra en el momento de equilibrar sus preocupaciones geoestratégicas con sus necesidades económicas. Su dependencia de la tecnología y la inversión chinas pone de relieve tanto las oportunidades como las vulnerabilidades de la PAE de India.
El gobierno indio parece reconocer la amenaza directa que la estrategia del Collar de Perlas representa para la presencia de India en el océano Índico. Nueva Delhi ha adoptado dos estrategias principales para contrarrestar la presencia marítima china en el sureste de Asia: la estrategia del Doble Anzuelo y el Collar de Diamantes. Esta última forma parte de un amplio programa conjunto con aliados indios como Estados Unidos, Francia y Japón, para cercar a China en el mar de China Meridional y el norte de China. En contraste, la Estrategia del Doble Anzuelo adopta un enfoque defensivo, asegurando las aguas que rodean el territorio indio con la ayuda de sus aliados en la región del océano Índico, como Estados Unidos, Francia y Australia.
El Doble Anzuelo
El objetivo de la Estrategia del Doble Anzuelo es garantizar una presencia india firme y estable en el océano Índico. Visualmente, al trazar en un mapa los puntos estratégicos clave, se dibuja la forma de dos anzuelos que rodean la región, reflejando los esfuerzos de India por consolidar su influencia y proteger las rutas marítimas cruciales.
Figura 3. Mapa de la Estrategia del Doble Anzuelo indio. Fuente: Miguel Gómez Catalán
Anzuelo Oriental
Las áreas críticas incluidas en la estrategia del Anzuelo Oriental incluyen las islas Andamán y Nicobar, Sabang en Indonesia, las islas Cocos en Australia y la base militar estadounidense en Diego García. Estos lugares forman un "gancho" estratégico que refuerza la vigilancia y el control de rutas marítimas vitales.
Figura 4. Mapa del Anzuelo Oriental indio y los puertos con influencia china. Fuente: Miguel Gómez Catalán
Las islas Andamán y Nicobar son vitales para la estrategia marítima india y el QUAD debido a su ubicación en rutas clave. La base naval INS Jarawa y las instalaciones aéreas y navales de INS Utkrosh, Baaz, Kohassa y Kardip, reciben inversiones constantes para modernización de sus instalaciones y patrullaje en el Océano Índico.12 Además se están desarrollando sólidas capacidades A2/AD (Anti-Acceso/Negación de Área), que refuerzan la capacidad de India y del QUAD para impedir el acceso de fuerzas enemigas al Océano Índico y, con mayor alcance, proteger a los aliados de EE. UU. en el Mar de China Meridional.13
Tanto Indonesia como Singapur son aliados históricos de la India y se encuentran muy próximos al Estrecho de Malaca. En 2017, India aseguró su acceso a la base naval de Changi en Singapur con el Pacto Naval India-Singapur, lo que fortaleció su alianza. Además, India está desarrollando un puerto en Sabang (Indonesia),con acceso militar y según informes, podría estar construyendo instalaciones militares en la zona.14
En 2019, India firmó un Acuerdo de Apoyo Logístico Mutuo con Australia para mejorar la interoperabilidad militar, permitiendo el uso de bases de ambos países. Esto suscitó la posibilidad de una base india o su acceso a una de las islas Cocos australianas.
El último punto del anzuelo oriental en la base de Diego García alberga una base militar británico-estadounidense al sur del Índico. Desde 2016, el Memorando de Acuerdo sobre Intercambio Logístico garantiza a India acceso a bases estadounidenses y apoyo logístico conjunto. La administración india ha mantenido históricamente un enfoque equilibrado acerca de la soberanía de Mauricio sobre el archipiélago de Chago, que incluye Diego García. Este enfoque es crucial, ya que India mantiene fuertes lazos con Mauricio, donde supuestamente construye una base naval en Agalega. Aunque India nunca ha desplegado activos militares allí, la creciente actividad naval china en el Índico podría impulsar una mayor presencia india en Diego García.15
El Anzuelo Occidental
El segmento occidental del anzuelo abarca desde el puerto de Chabahar, en Irán, hasta la base naval de Diego García, que actúa como punto de cierre de ambos “anzuelos”. El anzuelo occidental también incluye el puerto de Duqm, las islas de Reunión, Mauricio y las islas Agalega, todas ellas estratégicamente situadas en el Océano Índico.
Como respuesta al control chino del puerto de Gwadar desde 2007, India firmó en 2024 un acuerdo con Irán para desarrollar y controlar conjuntamente el puerto de Chabahar. Ubicado en la costa sureste de Irán y a sólo 70 km del puerto de Gwadar, su ubicación geoestratégica es crucial. El acuerdo de 10 años de duración entre Irán e India incluye una inversión india de 370 millones de dólares para mejorar la infraestructura del puerto y su conexión con el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC). Una vez concluido, facilitará las relaciones de India con Asia central a través de un corredor que cruza Irán y Afganistán.16 No obstante, las sanciones estadounidenses a Irán y los retrasos en la construcción de ferrocarriles siguen siendo obstáculos significativos para el desarrollo de la INSTC.
Figura 5.Mapa del anzuelo occidental y oriental junto con las bases con influencia china. Fuente: Miguel Gómez Catalán
El puerto de Duqm, ubicado cerca del estrecho de Ormuz y en una ruta clave para el comercio entre Asia y Europa, se ha convertido en un punto de interés para India. Aunque Omán se unió a la IFR en 2018, India ha reforzado su presencia en la región mediante el acceso al puerto de Duqm para uso militar y logístico. En 2024, India aseguró una zona exclusiva dentro del puerto, consolidando su relación con Omán. La presencia india en Duqm complementa sus operaciones antipiratería y refuerza su papel como garante de la seguridad marítima en la región.17
Las islas de Reunión, Mauricio y Seychelles constituyen la última parte del "anzuelo" occidental antes de Diego García. En las islas Reunión, Francia mantiene su mayor base naval de ultramar en el Océano Índico, y en 2018 firmó con India un pacto estratégico que permite el uso mutuo de sus bases, incluida las de Reunión.
Mauricio también juega un papel clave en la estrategia india. Aunque el gobierno mauriciano niega la existencia de una base militar en construcción en la isla de Agalega, imágenes satelitales analizadas por Samuel Bashfield, doctorando de la Universidad Nacional Australiana, sugieren que al menos uno de los edificios observados podría ser un hangar para albergar aviones P-8I de la Armada india, que buscarían fortalecer la capacidad india de vigilancia marítima.18
En cuanto a Seychelles, en 2015 India firmó un acuerdo para construir una base naval conjunta en la Isla de la Asunción. Sin embargo, este acuerdo y sus reformas han sido constantemente rechazadas por la población local, por lo que continúa sin haber un acuerdo aprobado por el parlamento seychelense.19 A diferencia de este revés, los acuerdos con Mauricio y Francia refuerzan la presencia india en el Océano Índico, cerrando el “anzuelo” occidental en la Base Naval de Diego García, bajo control británico-estadounidense.
El Collar de Diamantes
La estrategia del Collar de Diamantes fue acuñada en 2011 por Lalit Mansingh, exministro de Asuntos Exteriores de la India, para describir los esfuerzos indios en respuesta al Collar de Perlas chino.
Esta estrategia incluye:
- El desarrollo de puertos clave;
- Un sistema de radares de vigilancia costera para monitorear buques y submarinos;
- La adquisición de aeronaves de vigilancia avanzadas para la detección de submarinos;
- El uso de aeropuertos en países vecinos para supervisar los puertos construidos por China;
- El fortalecimiento de la cooperación en defensa y las relaciones bilaterales mediante la Política de Actuar al Este;
- Y la realización de ejercicios militares regulares con Estados Unidos, Japón y Australia en el marco del foro QUAD.20
El “collar” está compuesto por una serie de puntos estratégicos que rodean a China: Chabahar (Irán), Duqm (Omán), Asunción (Seychelles), Sabang (Indonesia), la base naval de Changi (Singapur), Vietnam, Japón y Mongolia. Si se trazan en un mapa, revelan un cerco estratégico que contrarresta la influencia china. Además aunque India no tiene acceso a las bases militares estadounidenses en el Mar de China Meridional, estas también contribuyen a la contención de China dentro del marco de alianzas regionales.
Mongolia es un socio estratégico tanto para China como parte de la IFR, como para India dentro del Collar de Diamantes. En 2015 aplicando la PAE, India aprobó una línea de crédito de $1.000 millones al gobierno mongol para la construcción de una refinería de petróleo. La relación bilateral se ha fortalecido desde entonces y se espera que en 2025 ambos países firmen un pacto minero, consolidando los intereses estratégicos de India en la región.
India considera a Japón un aliado confiable y estratégico indispensable dentro del QUAD y un socio económico clave para contrarrestar la influencia de China. La cooperación en defensa ha dado como resultado acuerdos conjuntos sobre defensa, impulsados por el acuerdo de Adquisición y Servicios Cruzados. Esto ha llevado a una mayor cooperación en áreas clave como las patrullas marítimas, el intercambio de inteligencia y la defensa.21
La alianza indo-vietnamita es fundamental para conectar Japón con la base naval de Changi (Singapur), cerrando así el Collar de Diamantes. Hay dos pilares principales de esta alianza estratégica: la importancia de la ASEAN para las iniciativas regionales y el contrapeso a China en el Mar de China Meridional. En 2024, India anunció un préstamo de $300 millones para mejorar la seguridad marítima de Vietnam, además de dos líneas de crédito por $120 millones cada una. Sin embargo, a pesar de la estrecha cooperación, Vietnam mantiene una alta dependencia económica de China, lo que representa un desafío en su alineamiento estratégico con India.22
Figura 6. Mapa del Collar de Perlas chino y el Collar de Diamantes indio. Fuente: Miguel Gómez Catalán
El resto de los puntos estratégicos del "collar" han sido analizados en secciones previas de este ensayo. En definitiva, el Collar de Diamantes refleja la apuesta de India por el multilateralismo, la cooperación en defensa y el desarrollo económico para contrarrestar la creciente influencia de China en la región. Al fortalecer su presencia con aliados clave, India busca consolidarse como una potencia regional capaz de desafiar la hegemonía china en el Indo-Pacífico.
Conclusión
El océano Índico reviste de una enorme importancia tanto para China como para India, sirviendo como vía clave para el comercio, el transporte de energía y la proyección geopolítica. Para China, es crucial para su iniciativa de la RSM, lo que se refleja en sus enormes inversiones en infraestructura portuaria y logística a lo largo de las principales rutas comerciales. Puertos estratégicos como Gwadar (Pakistán) y Hambantota (Sri Lanka) forman parte de su estrategia del Collar de Perlas que, según analistas indios, busca rodear a India y reducir su influencia en la región.
Si bien China solo cuenta con una base naval oficial en Yibuti, el puerto de Hambantota o el atolón de Marao son potenciales ubicaciones para futuras bases navales chinas. Sin embargo, el análisis de la situación actual revela que muchos de los puertos bajo influencia china presentan limitaciones estratégicas: aún carecen de infraestructura (Puerto de Gwadar), han sido cancelados por el país anfitrión (Puerto de Sonadia o Canal de Kra) o son proyectos que no han comenzado. Este expansionismo chino se ha materializado mediante inversiones masivas en infraestructura, lo que ha dado lugar a casos de "trampas de deuda", donde la incapacidad de pago de los países receptores ha permitido a China convertir sus inversiones en herramientas de presión geopolítica.
Por su parte, India considera el Océano Índico esta región su esfera de influencia natural y percibe el avance chino como una amenaza para su seguridad nacional. La respuesta india a las inversiones chinas ha seguido un patrón claro:
- Obstaculizar proyectos chinos (caso del puerto de aguas profundas de Sonadia);
- La construcción de bases navales cercanas a puntos clave chinos (caso de las Maldivas y la base naval de Dweeprakshak) o de sistemas de vigilancia (caso de las islas Andamán y Nicobar);
- Y también el intento de reducir la influencia china (caso del puerto de Chabahar).
India ha elaborado sus propios marcos estratégicos para contrarrestar las maniobras de China mediante:
- La política Actuar al Este, fomentando relaciones económicas, culturales y de defensa con socios clave.
- La estrategia del Doble Anzuelo garantizando una sólida defensa y vigilancia marítima en el Océano Índico, buscando contrarrestar los avances chinos en la región.
- La estrategia del Collar de Diamantes, que enfatiza las alianzas estratégicas, la colaboración económica y los acuerdos de defensa para contrarrestar a China.
- Un enfoque multilateral a su política exterior mediante el foro QUAD, además de bilateral con socios clave como Singapur o Indonesia, vitales para el control del estrecho de Malaca.
Si bien China es un socio económico crucial para India, sigue siendo su mayor adversario en la lucha por la hegemonía regional. Las inversiones chinas para reducir su dependencia del estrecho de Malaca y asegurar sus rutas marítimas serán vigiladas de cerca por India, EE. UU. y sus aliados.
A pesar de los recientes intentos de acercamiento chinos, la respuesta india sugiere que la competencia geopolítica sigue prevaleciendo sobre la cooperación. Las políticas arancelarias de la segunda administración de Trump han empujado a China a reconsiderar sus alianzas, pero aún está por verse si esto dará paso a una nueva era en las relaciones sino-indias o si las tensiones continuarán marcando su dinámica estratégica. Esta rivalidad podría constituir un conflicto potencial entre las dos potencias si ambos países no logran coexistir dentro de la ROI.
Miguel Gómez Catalán
Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos UC3M
Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.
-
-
¿Está el dragón estrangulando al tigre de Bengala? Examinando la contraestrategia india al Collar de Perlas chino
-
Is the dragon strangling the Bengal tiger? Examining India's counterstrategy to China's String of Pearls
-
