IEEE. Cumbre OTAN en Ankara: España y el E5, inversión comparada en defensa

Gráfico

14 jul 2026

IEEE. Cumbre OTAN en Ankara: España y el E5, inversión comparada en defensa

Cor. Dr. Juan C. Castilla. PhD Seguridad Internacional. Analista IEEE (CESEDEN)

«La exclusión de España del formato E5 en vísperas de la cumbre aliada — posiblemente consecuencia de sus disensos públicos sobre los objetivos financieros de La Haya y otras tensiones con la administración estadounidense— ilustra una posición en la jerarquía aliada informal lejos de la que debería ser, una posición que pudiera acabar afectándole también en el ámbito de la defensa en la UE.1»

Coincidiendo con la cumbre, la Alianza hizo públicos los datos sobre inversión (expenditure) en defensa22. El presente documento analiza los de España, sobre todo en relación a los del E5 (Alemania, Francia, Italia, Polonia y Reino Unido). La exclusión de España del E5 no se justifica por los datos, otras son las razones. 

Valoración General

España ha entrado en una fase de convergencia acelerada en la OTAN: alcanza el 2% del PIB en 2025e3 y lo mantiene en 2026e, aumenta con fuerza su inversión y orienta una parte relevante a la modernización de material, aunque sigue por detrás de varios grandes aliados europeos en volumen, gasto per cápita y esfuerzo relativo. Entre los 23 aliados de la UE, permanece en la franja baja del esfuerzo relativo; su rasgo distintivo no es el liderazgo cuantitativo, sino la rapidez con la que está corrigiendo su retraso histórico.

Valoración de España en relación con los países del E5

Al final de este documento se anexan gráficos de comparación de datos.

En relación con los gastos en defensa (core defence) (tabla 2) —los referidos al 3,5% del PIB—, España alcanza el umbral OTAN del 2% del PIB, y registra el incremento porcentual más intenso del grupo analizado en gasto básico de defensa, pero mantiene la última posición porcentual frente a los países del E5, lo que refleja una convergencia rápida pero aún incompleta en términos de masa presupuestaria para cerrar completamente la brecha con los principales actores europeos de comparación.

Si se tiene en cuenta la tasa de cambio anual (tabla 3), España eleva su gasto básico de defensa desde el 1,42% del PIB real en 2024 hasta el 2,00% en 2025e y 2026e, con un incremento del 56% en ese periodo (de 22.693 a 35.419 millones € estimados en 2026). Aunque permanece en la última posición relativa frente a los del E5. Francia e Italia están en datos similares a los previstos para España ligeramente por encima del 2% del PIB.

Si se considera el periodo entre 2014 y 2026e (tabla 4), España registra el segundo mayor incremento real acumulado del gasto de defensa (core defence) entre los principales aliados europeos analizados, solo por detrás de Polonia; sin embargo, esa aceleración no elimina su posición final rezagada en porcentaje del PIB en relación con los del E5.

Considerando el PIB entre 2024 y 2026e, España está solo por delante de Polonia, lo que confirma que su menor gasto relativo de defensa no puede explicarse por falta de escala económica. El hecho de gastar bastante menos en porcentaje del PIB que Polonia revela una diferencia de prioridad estratégica.

En relación con los datos de PIB per cápita (tabla 6), entre 2024 y 2026e, España mantiene la quinta posición del grupo analizado, por delante de Polonia pero por detrás del resto, lo que confirma una capacidad económica individual intermedia que no basta para cerrar la brecha de prosperidad respecto a los principales aliados occidentales europeos.

Tras analizar los gastos en defensa per cápita, se advierte que España incrementa su gasto de defensa per cápita un 45,8%, un ritmo superior al de Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido, aunque algo inferior al de Italia. Por tanto, vuelve a aparecer el mismo patrón que en otras tablas: fuerte aceleración española en el corto plazo, pero sin cambio suficiente para abandonar la última posición relativa dentro del grupo. España sigue claramente por debajo del estándar del núcleo europeo de comparación en gasto per cápita dedicado a defensa, lo que sugiere que el esfuerzo español por converger es real pero todavía insuficiente para igualar el nivel de compromiso observable por habitante en los principales aliados europeos del E5.

Analizadas las cifras de personal en las fuerzas armadas, se advierte que el previsible incremento español del gasto en defensa está yendo más por la vía tecnológica o inversora que por una ampliación sustantiva de la fuerza militar en personal. Esto encaja con una modernización acelerada pero con persistencia de restricciones estructurales en masa, disponibilidad de personal y generación de fuerza. En el periodo 2024-2026 España mantiene menos efectivos que todos los del E5.

La distribución funcional interna del gasto español en 2024–2026e (tabla 8 a, b, c, d), revela una recomposición significativa, caracterizada por el aumento del peso relativo invertido en modernización de material (equipo), la reducción del de personal y un repunte de la categoría residual de otros gastos. Mientras la infraestructura mantiene una participación comparativamente baja; en conjunto, ello apunta a una transición presupuestaria en curso, aunque todavía no plenamente consolidada:

  • una orientación relativamente ambiciosa e inversora hacia el aspecto de material de las capacidades (tabla 8 a), con una proporción dedicada a equipo superior al 20% OTAN en todo el tramo 2024–2026e y cercana a los niveles de Francia y Reino Unido, aunque todavía lejos en términos relativos del caso de Polonia.
  • la transformación reciente del gasto español revela la tendencia de estar progresivamente menos absorbida por lo dedicado a personal ((tabla 8 b) y más orientada a reequipamiento para modernización. En termino relativos de gasto interno, tan solo Italia supera a España en gasto porcentual en personal.
  • en infraestructura (tabla 8 c), España mantiene una inversión reducida y permanece en posiciones rezagadas frente a Alemania, Francia, Italia y Polonia,. En términos relativos, tan solo Reino Unido invierte menos que España en esta categoría.
  • en el porcentaje del gasto dedicado a otras partidas como mantenimiento, operaciones en curso, etc (tabla 8 d), se observa un repunte, aunque haya una transición presupuestaria en curso, todavía no está plenamente consolidada. Italia y Polonia presentan menos porcentajes de gasto en esta categoría.

Conclusión

Los datos indican que España ha mejorado de forma sustancial su posición relativa en inversión en defensa y que su trayectoria reciente apunta a una convergencia cada vez más visible con los principales aliados europeos del E5, aunque todavía persistan diferencias relevantes en esfuerzo relativo, gasto por habitante y volumen agregado. Su ausencia del formato E5 parece responder menos a los indicadores objetivos de inversión que a factores políticos y de percepción estratégica dentro de la dinámica interna de la Alianza.

Cor. Dr. Juan C. Castilla
PhD Seguridad Internacional
Analista IEEE

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

Anexo Gráficos de comparación de datos

1Castilla, J. C. (2026) OTAN, de La Haya a Ankara: burden shifting y el nacimiento forzado del pilar europeo, Documento de Análisis IEEE p. 12
2NATO Press Release (08/07/2026) Defence Investment of NATO countries (2024-2026) disponible en https://www.nato.int/content/dam/nato/webready/documents/finance/def-exp-2026-en.pdf
3Los datos publicados son consolidados para 2024 y estimados para 2025 y 2026.
    • Cumbre OTAN en Ankara: España y el E5, inversión comparada en defensa (0,42 MB)

    • NATO Summit in Ankara: Spain and the E5, comparative Defence Investment (0,42 MB)