
24 oct 2025
IEEE. Combatiendo el terrorismo con cómics y animación: las ventajas para el mundo de la seguridad
Guillermo Rojo Casas
Introducción
Desde el surgimiento de los grupos terroristas modernos, la propaganda siempre ha sido una parte esencial para la existencia de estas organizaciones. Independientemente de su motivación o signo ideológico, las agrupaciones terroristas necesitan dar visibilidad a sus actos. A lo largo de la historia de la evolución de los grupos terroristas se han utilizado diversos medios y con el crecimiento de las tecnologías el arsenal propagandístico disponible ha aumentado de manera exponencial. Utilizando todos los medios a su alcance, los grupos terroristas también han hecho uso del cómic y de la animación para difundir su mensaje.
En este documento de trabajo se analizan algunos de estos casos de propaganda terrorista y también se exponen ejemplos donde creadores independientes y pequeñas empresas han realizado obras para contrarrestar narrativas violentas. El objetivo de este trabajo es dar a conocer esta realidad y exponer algunas de las ventajas que el mundo de la seguridad podría obtener del cómic y de la animación como medio de comunicación.
En primer lugar se tratarán ejemplos de grupos terroristas y organizaciones paramilitares que han usado este medio con fines propagandísticos. La segunda sección comenta ejemplos de artistas que han utilizado el cómic como canal para contrarrestar narrativas violentas y extremistas. La última sección describe y analiza los aspectos y oportunidades del cómic para comunicarse con la juventud. Esta última parte del trabajo cuenta con un subapartado donde se enumeran las oportunidades que el cómic puede abrir para el mundo de la seguridad.
El cómic y la animación como herramientas de propaganda para grupos terroristas y organizaciones paramilitares
La propaganda es un elemento fundamental para la supervivencia de los grupos terroristas. Con el auge del cómic como medio de lectura y entretenimiento, algunos grupos de diferentes partes del mundo han hecho uso de este medio dentro de su arsenal propagandístico.
En Japón, el grupo terrorista Aum Shinrikyo, autor de los atentados con gas sarín de 1995 en Tokio, que dejaron 13 muertos y 5000 heridos, hizo uso del manga y del anime para expandir su mensaje. En las viñetas que realizaron se mostraba al líder del grupo Shoko Asahara como un humano con dotes sobrenaturales y superiores. En la viñeta inferior por ejemplo, se muestra al líder del grupo con un cuerpo que era capaz de resistir la electricidad1.
Imagen 1: viñeta del Aum Shinrikyo que muestra al líder Shoko Asahara con un cuerpo resistente a la electricidad. Fuente: (Gardner, 2008)
Dentro del yihadismo, también encontramos ejemplos donde el cómic y la ilustración han servido para fines propagandísticos. Uno de estos casos es el de la organización terrorista Hezbollah, que creó la revista Mahdi2 especialmente dirigida a niños. En ella, Hezbollah enseña a los más jóvenes sobre la idea de “resistir” al enemigo y también les familiariza con la indumentaria militar. Dentro de la revista se pueden encontrar juegos de colorear equipamiento militar como granadas y laberintos dentro de campos de minas3.
Imagen 2: página de la revista Mahdi donde se aprecian varios utensilios de combate para colorear. Fuente: (Tsahal, 2014)
Siguiendo dentro del extremismo islámico, se han visto otros ejemplos como la tira Son of the Martyr publicada en 2011 en el foro islamista Shumukh al Islam. El ISIS también ha hecho uso de la animación y varios videos han sido distribuidos por canales de propaganda afines en la red social Telegram4. Aun así, a pesar de estos ejemplos, no parece haber casos más elaborados y complejos donde grupos yihadistas como ISIS o Al Qaeda hayan usado el cómic como herramienta de propaganda.
Más allá de las organizaciones terroristas, las agrupaciones extremistas y los grupos de odio también han usado los cómics como herramienta propagandística.
En Estados Unidos, tenemos el ejemplo de la National Alliance, que fue un grupo neo-nazi estadounidense fundado en 1970 por William Pierce, autor de la obra The Turner Diaries5. Este libro se convirtió, desde la fecha de su publicación en 1978, en una lectura importante para radicales de extrema derecha y supremacistas. Asimismo, fue una inspiración importante para Timothy McVeigh, autor del atentado de Oklahoma de 1995 donde murieron 168 personas6.
La National Alliance fundada por William Pierce utilizó también los cómics como medio de propaganda. En 1993, Pierce y Daniel Roush crearon el cómic The Saga of White Will, donde el protagonista es un hombre rubio y fuerte llamado Will. A lo largo del cómic, vemos a Will abanderar todo tipo de tópicos racistas y supremacistas sobre los negros y los judíos. Bajo la justificación moral de buscar la verdad y descubrir la verdadera historia de Estados Unidos, Will realiza a lo largo de la historieta, una cruzada contra la variedad racial de su país. El cómic estaba dirigido a jóvenes y niños y, tanto al principio como al final de la historia, podemos ver a Will instigando a los niños a repartir ejemplares del cómic en sus colegios y a otro personaje animando a los jóvenes a buscar información sobre la organización National Alliance y unirse en un futuro.
Imagen 3: viñeta de The Saga of White Will donde se muestra a Will animando a los niños a difundir sus cómics por las escuelas. Fuente: (National Vanguard Books, 1993) archive.org
Además de los grupos terroristas y las organizaciones de odio, agrupaciones paramilitares como el antiguo Grupo Wagner7 ruso también han utilizado el cómic y la animación como medio de propaganda. La agrupación rusa ha sufrido varios cambios desde que en agosto de 2023 sus líderes fundadores Yevgeni Prigozhin y Dimitri Utkin murieron en un accidente de avión8.
Dentro de las campañas de desinformación que el Grupo Wagner ha desarrollado contra los actores occidentales en distintos países de África y Oriente Medio, el grupo ruso ha utilizado la animación y el cómic como medios para transmitir su mensaje de una forma clara y directa.
De este modo, en República Centroafricana (RCA) ha hecho uso de ambos medios para expandir su discurso. En una animación titulada “Lion et Ours” se muestra el papel de Rusia como defensora de la RCA. En la animación, un elefante y un león representan al país centroafricano. Ambos animales son atacados por una manada de hienas que los atosigan y rodean, robándoles el alimento. El oso, la representación de Rusia, llega a tiempo para salvar al elefante y al león y devolver la paz al país9. Al final del vídeo se ve el siguiente mensaje, “Le fil est soutenu par Lobaye Invest”. Lobaye Invest es una empresa que estaba vinculada a Yevgueni Prigozhin, y que se encarga de la extracción de materias primas como el oro en la RCA para cumplir los intereses rusos10.
Imagen 4: Lion et Ours, Fuente: YouTube (Улыбаемся & Машем, 2019)
El Grupo Wagner también ha dirigido la animación hacia otros países africanos en regiones como el Sahel para atacar los intereses estratégicos de actores internacionales como Francia. En estos vídeos la representación del país galo es la de una potencia vil e imperialista. En un vídeo en particular, soldados del antiguo grupo Wagner ayudan a soldados de Mali y Burkina Faso a repeler a una horda de zombis vestidos con cascos con la bandera francesa11. De nuevo, al igual que en el caso anterior en la animación “Lion et Ours", este vídeo muestra a Rusia como un país salvador, altruista y sin intereses de expansión a diferencia de otros países occidentales, en este caso Francia.
Otro concepto importante es el de los “ВАГНЕР комиксы” traducido como “Wagner comics” al castellano. En redes sociales como Telegram o VKontakte, circulan numerosas tiras sobre un personaje llamado Wagner, vestido con traje militar y con unas alas rojas a la espalda. Esta figura se enfrenta a numerosas criaturas en países como Siria, Libia, RCA o Ucrania defendiendo a la población civil y liberándola de los peligros12.
Imagen 5: Wagner condecorado por Touadéra. Fuente: ВАГНЕР [комиксы], VKontakte
En la imagen 5, Wagner es condecorado por el presidente de la RCA Faustin Archange Touadéra tras salvar al país de una invasión de zombis. Al contrario que en el vídeo anterior que hemos comentado, no sale ningún símbolo que les identifique como soldados franceses. Sin embargo, en la imagen 6 la amenaza de los zombis sigue representando un peligro extranjero y depredador frente a una población civil indefensa.
Imagen 6: Wagner aparece combatiendo una invasión de zombis en República Centroafricana. Fuente: Telegram (ВАГНЕР [комиксы], 2022)
Imagen 7: Tropas ucranianas representados como hombres lobo. Fuente: Telegram (ВАГНЕР [комиксы], 2022)
En varias viñetas accesibles en los canales en Telegram y VKontakte, Wagner se enfrenta a estos hombres lobo azules con lenguas amarillas, que representan a Ucrania mediante la utilización de los colores de su bandera y de su enseña nacional que llevan visible en los hombros. En dicho caso, la deshumanización de los ucranianos en estas tiras es patente y clara. En la viñeta de la Imagen 7 por ejemplo, se les representa de una manera agresiva y como una amenaza cargada de fiereza e impulsos violentos.
Esta propaganda del Grupo Wagner, por sencilla que pueda parecer, muestra su capacidad de explotar aspectos como el descontento, la convicción de que los recursos son robados o la falta de oportunidades. Estos conceptos son rasgos comunes de los países donde la compañía militar privada rusa tiene presencia, ya que durante años, Estados como Mali, Burkina Faso o Siria, han estado constantemente inmersos en una situación de violencia sin freno.
Como se desprende de esta exposición de ejemplos, distintas organizaciones de diferentes partes del mundo han utilizado el cómic como medio de propaganda. Independientemente de su objetivo y móvil ideológico, el dibujo es un canal directo para que estas organizaciones comuniquen su mensaje de una manera sencilla. A su vez, el cómic se ha adaptado rápidamente a nuevos formatos digitales y su difusión se ha agilizado a través de redes sociales, como hemos visto en el caso del Grupo Wagner, por ejemplo.
El cómic y la animación como medios para contrarrestar narrativas extremistas y violentas
Como respuesta a la propaganda de grupos extremistas, artistas de diferentes regiones del mundo han creado sus propias historias para contrarrestar las narrativas de enfrentamiento y odio que estas organizaciones difunden. Comenzando con el ejemplo del artista jordano Suleiman Bakhit veremos cómo el cómic aparece como una forma privilegiada de contrarrestar la propaganda de los grupos extremistas.
Suleiman Bakhit comenzó a dar conferencias por colegios estadounidenses tras los ataques del 11-S para deshacer la asociación entre los árabes y el terrorismo13. En uno de los colegios, los niños le preguntaban sobre los referentes heroicos en la cultura árabe14. Bakhit detectó la ausencia de ejemplos heroicos positivos, como Superman o Spiderman, y comenzó a dibujar y a interesarse por el cómic. De vuelta en Jordania, Bakhit realizó grupos de estudio con niños en algunas escuelas donde les preguntaba sobre sus héroes. Muchos niños no sabían responder y otros comentaban sobre como Osama Bin Laden y Al Zarqawi les protegían contra Occidente. Bakhit, al escuchar esto, les entregó unos cómics y al cabo de unos meses les hizo la misma pregunta. Ninguno de los niños mencionó ni a Bin Laden ni Al Zarqawi15.
Imagen 8: historia Section 9 de Suleiman Bakhit, Fuente: (TED, 2012)
Con el objetivo de llegar a la juventud musulmana y crear unos modelos de referencia positivos, Bakhit comenzó a dibujar héroes e historias con la ayuda de su propio estudio. Creó las historias de Princess Heart, una versión de las Mil y una Noches en cómic, la novela Salahadin 2100 que no llegó a publicarse, la historia de Section 9 sobre una unidad antiterrorista femenina y la historia Hawker Hunter sobre un piloto jordano. En estas historias Bakhit buscó combatir la narrativa del extremismo islámico a través de temas como el empoderamiento de la mujer.
Para Bakhit, los héroes con valores positivos dan un punto de referencia y un sentido de propósito. Según el propio autor, dentro del mundo musulmán, el viaje heroico más conocido es el del propio profeta Mahoma. Osama Bin Laden, al fundar Al Qaeda, imita el viaje de Mahoma, construyendo un mito desde el primer día de actividad de la organización terrorista. La figura del héroe es una herramienta utilizada también por el extremismo islámico. Este aspecto llevó a Bakhit a comentar que una de las principales amenazas actuales es la del terrorismo disfrazado como heroísmo16.
El caso de Bakhit, no es único y en otros países musulmanes también se han desarrollado cómics dirigidos a contrarrestar la radicalización islámica. De igual modo, se ha hecho uso de la animación para ridiculizar la narrativa del Estado Islámico, de algunos de sus dirigentes principales y de sus estrategias terroristas.
En Pakistán, tenemos el caso de la serie Burka Avenger donde la protagonista de la serie es una profesora que combate a extremistas y otros villanos, mediante el uso de libros, bolígrafos y artes marciales. La serie lanza un poderoso mensaje a favor de la educación y ha obtenido una amplia difusión en el país17.
El cómic también se ha utilizado como medio para combatir el extremismo islámico en Pakistán. Gauher Aftab es el autor del cómic Paasban: The Guardian, una historia que trata temas como la radicalización. A través de la colaboración con colegios y una aplicación de cómics gratuita, Aftab y sus colaboradores han sido capaces de distribuir este cómic, especialmente dirigido a los jóvenes18.
Imagen 9: descripción de los valores y motivación del personaje de Burka Avenger en su página oficial en la red social Instagram. Fuente: Instagram (burka.avenger, 2021)
En Estados Unidos, el ciudadano Mohamed Amin Ahmed, de origen somalí, creó la serie Average Mohammed en 2014, como respuesta al enorme influjo de propaganda del ISIS, existente en aquel momento. Según su propio creador, la serie es una herramienta para contrarrestar la propaganda y va especialmente dirigida a grupos de población entre los 8 y 16 años de edad. Los vídeos de Average Mohammed tienen un carácter educativo, y van dirigidos a desmontar la propaganda de ISIS a través del tratamiento de temas como la libertad de expresión o la tolerancia religiosa. La serie anima a los jóvenes musulmanes a ejercer su derecho a expresarse como ciudadanos libres de una manera pacífica y no violenta19.
En Japón, a raíz del asesinato de dos rehenes nipones por parte de ISIS en 2015, surgió en Internet el personaje de ISIS-chan. Un grupo de ilustradores japoneses creó este personaje en un foro de Internet, con la intención de llenar Google de imágenes de este personaje y contrarrestar la propaganda del grupo terrorista. A modo de sátira, ISIS-chan lleva un cuchillo pero únicamente para cortar melones. Este personaje fue creado con la intención de que cualquiera pudiera reproducirlo, siguiendo una serie de pautas estilísticas como su vestimenta negra. Sus creadores establecieron que su objetivo fuera siempre ridiculizar al ISIS y no al Islam20.
Imagen 10: ISIS-Chan, Fuente: (The Times, 2015)
La serie de animación iraquí The Bigh Daddy Show parodia a lo largo de una serie de capítulos al ISIS. La serie fue publicada a través de la red social Facebook logrando miles de visitas en algunos de sus vídeos21.
Son otros los casos en que el cómic, además de herramienta para contrarrestar la radicalización y la propaganda de grupos extremistas, también se ha utilizado para combatir ideas como la islamofobia o enseñar acerca de conceptos como la apología del terrorismo. En España, tenemos el ejemplo del cómic de Las Afueras, una obra que trata temas como la islamofobia, el islam y la identidad de los inmigrantes y que fue creado por el ilustrador Manu Ripoll y alumnos de tercero de la ESO22.
Imagen 11: viñeta del cómic de Las Afueras. Fuente: (Fundación Al Fanar, 2016)
En Francia tenemos el caso de la organización Point de Contact, donde los usuarios pueden reportar contenido que pueda ser proclive a la violencia como material que difunda mensajes de grupos terroristas. En la página web oficial podemos encontrar varias tiras que tratan temas como el de la apología del terrorismo. En la viñeta de la imagen 12 en concreto, la protagonista Chloé, se pregunta cómo debe actuar en caso de encontrarse con material en la red que enaltezca la violencia23.
Imagen 12: Les bandes dessinées de Point de Contact “L’apologie du terrorisme” Fuente (Point de Contact)
Varios de estos ejemplos muestran el potencial de las redes y de Internet como canal para contrarrestar la propaganda existente del extremismo islámico disponible en línea. En este aspecto, tanto la animación como el cómic en soporte digital aparecen como medios idóneos para desplazar las narrativas extremistas y violentas.
La narrativa de los cómics y la comunicación con la juventud: oportunidades para el mundo de la seguridad
Desde el surgimiento de Internet, se han desarrollado numerosas obras y series en formato digital que han logrado atraer a un gran público. De igual modo es notable la capacidad de atracción que la animación y las viñetas, en especial el manga japonés, han tenido en los jóvenes. En YouTube podemos encontrar series animadas de todo tipo, variando en grado de calidad gráfica, estilo narrativo o género. Series como Eddsworld basadas en un humor absurdo lograron atraer a un gran número de seguidores y capítulos como el titulado Fun Dead llegaron a alcanzar los 118 millones de reproducciones24. Obras más recientes han logrado incluso superar estas cifras, como la serie animada Digital Circus de cuatro episodios, cuyo piloto cuenta con 368 millones de reproducciones25.
Más allá de YouTube, existen otras plataformas como Webtoon donde también se han creado obras que se han convertido en auténticos fenómenos con un público muy amplio. Webtoons es una plataforma donde miles de creadores alrededor del mundo pueden publicar sus cómics en formato digital. Algunas de ellas como Lore Olympus y Solo Levelling han logrado una edición en papel y una adaptación al anime respectivamente. Los datos muestran una tendencia creciente de estas plataformas. Según Statista, Webtoon registró 50 millones de usuarios activos mensualmente frente a 85,6 millones en 202226. Según datos de la propia página de Webtoon el número de usuarios activos mensualmente al finalizar 2024, fue de 166 millones27.
El mundo de la seguridad y la defensa podría sacar partido utilizando las viñetas y la animación para contrarrestar la radicalización y la propaganda extremista. Este enfoque podría permitir nuevos resultados como una mejor comunicación con las generaciones más jóvenes. Con el uso de estos soportes, se podría mostrar de una forma más directa, clara y sobre todo atractiva, los peligros de la radicalización y de la propaganda de los grupos extremistas.
Por ejemplo, en el caso de la propaganda del Grupo Wagner, esta se desarrolla en unos países donde la población es mayoritariamente joven. En Mali, la media de edad es de 16,4 años de edad y en Burkina Faso de 18,728. En los países de Oriente Medio, la dinámica es similar siendo en Siria la edad media de 24 años y en Jordania es de 2529. Estos datos contrastan de manera notable con la realidad europea donde la población está más envejecida con el paso de los años. Algunos ejemplos son Francia y Alemania donde la media de edad se halla en los 46,8 y 42,6 años de edad respectivamente30.
Esta dinámica no tiene visos de cambio a medio o largo plazo, y la población de los países del Sahel como Mali, Burkina Faso, Níger y de otras regiones diferentes como Oriente Medio seguirá siendo eminentemente joven. De igual modo, será una población sujeta a contextos de violencia y a numerosas problemáticas como la dificultad para acceder al trabajo y a los recursos. Esta serie de factores sólo harán más sencillo que los grupos extremistas difundan su mensaje. Por ello, la lucha contra el extremismo debe ir acompañada de nuevas herramientas para conectar con la población. La animación y el cómic aparecen como canales de comunicación actuales privilegiados y que responden a la dinámica de un mundo cada vez más visual. Estos soportes pueden hacer llegar un mensaje contra las narrativas extremistas de una forma más clara y directa.
En Camerún tenemos el ejemplo de la ONG Children4Peace. Esta ONG ha hecho uso de las ilustraciones y de los cómics para que distintas víctimas de la violencia de Boko Haram en la cuenca del Lago Chad cuenten sus experiencias. Estos medios han servido para acercar a personas procedentes de diferentes comunidades étnicas y lingüísticas. Camerún además de tener como lenguas oficiales el inglés y el francés cuenta con 24 idiomas africanos que se hablan dentro del territorio31. Desde la propia ONG se afirma que los cómics e ilustraciones pueden ser medios idóneos para superar la barrera del lenguaje32. Al mismo tiempo, los cómics pueden servir como antesala a los debates entre miembros de comunidades de distinto origen étnico al comunicar de manera visual la experiencia de cada una de las partes que hayan sido víctimas de violencia.
El cómic como herramienta beneficiosa para el mundo de la seguridad: el ejemplo del Sahel
Si consideramos la política reciente de países como Francia en el continente africano, esta podría ser una oportunidad de futuro para el mundo de la seguridad en África. Francia estuvo desplegada en el Sahel desde 2013 hasta 2023 cuando finalizaron sus misiones militares a causa de la oleada de golpes de Estado que sacudieron a la región. La Operación Serval, como se denominó al operativo francés, tenía por objetivo frenar la crisis que comenzó en el norte de Mali y que amenazó con derrocar al gobierno de la capital en Bamako. En 2014 la Operación Serval se convirtió en la Operación Barkhane que estuvo activa en la lucha contra los grupos terroristas presentes en la región. A lo largo de los años, la Operación Barkhane tuvo éxitos operativos eliminando en junio de 2020 al líder de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) Abdelmalek Droukdel y en agosto de 2021 al líder del Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS) Walid al Saharaui33. Sin embargo, la operación Barkhane tuvo varios fallos que acabaron condenándola al fracaso.
Frente al acercamiento eminentemente militar que desarrolló la Operación Barkhane y que limitó el alcance de sus victorias estratégicas, el cómic y esfuerzos reales como el de Children4Peace aparecen como realidades que pueden complementar a las operaciones militares y a los actores relacionados con la seguridad. El uso de los cómics para entablar una comunicación útil con la población local no debería ser considerado como una ficción. Este medio puede servir para que diferentes personas de distinta procedencia compartan su visión del conflicto. Al igual que Camerún, los países del Sahel tienen en común el ser territorios muy diversos en materia étnica y lingüística. Sólo Chad cuenta con 120 dialectos dentro de su territorio. De igual modo Mali y Burkina Faso cuentan con 13 idiomas africanos mayoritarios dentro de su territorio junto a otros dialectos que se hablan dentro del país. Utilizar el canal brindado por el cómic para mejorar la comunicación entre comunidades étnicas diferentes y lograr una mejor comprensión del conflicto puede ser una alternativa a considerar por parte de los actores relacionados con la seguridad y la defensa.
Las debilidades de la operación francesa fueron aprovechadas por otros actores externos interesados en ganar peso en la región como Rusia. A través de sus compañías militares privadas, en especial el grupo Wagner, parece que Rusia ha sabido canalizar el sentimiento antifrancés surgido después de una intervención militar que comenzó en 2013. Para ello ha utilizado numerosos medios como la animación y los cómics, con los que ha construido una imagen de superioridad frente a Francia. Si la compañía militar privada rusa ha utilizado los cómics y las viñetas para expandir su mensaje en estos países, se puede señalar su uso como medios canalizadores de propaganda, como una zona de interés para los actores de la seguridad europea ya que este incremento en la influencia de Rusia en la región ha acabado por desplazar notablemente a Francia y por consiguiente a Europa del mapa de África.
Para lograr una mejor comunicación con la juventud y la población de estos países, también se puede aprovechar su creciente tasa de digitalización. En los países del Sahel, el número de habitantes con acceso a Internet y uso de las redes sociales ha crecido en los últimos años. Según datos de 2025, en Burkina Faso el número de habitantes con acceso a Internet fue de 5,75 millones y los usuarios de redes sociales fueron 3,4 millones34. En Mali, el número de personas que pudo usar Internet fue de 8,72 millones de habitantes, mientras que el número de usuarios de redes sociales ascendió a 2,20 millones35.
Estas progresiones crecientes en el uso de la tecnología son similares tanto para los países del Sahel como para los países de Oriente Medio, como Siria o Jordania. En Siria, de nuevo inmersa en una situación de violencia, la digitalización ha seguido avanzando también. A principios de 2025, había 9,01 millones de usuarios de Internet en una población de 25,2 millones de habitantes36. En Jordania a inicios de 2025 había 10,7 millones de usuarios de Internet y 6,45 millones de usuarios de redes sociales, que equivale a un 55,7% de la población37.
Conclusiones
Desde la aparición de Internet y con el crecimiento de la digitalización, los grupos terroristas han aumentado de manera abrumadora su arsenal propagandístico. Los comics y el auge de la animación como forma de entretenimiento, han hecho que varios grupos adopten estos medios como canales de propaganda. A los grupos terroristas también se han unido las agrupaciones de extrema derecha y las compañías militares privadas.
El cómic aparece como un medio que permite transmitir un mensaje de manera directa. Los diferentes grupos que hemos visto los han utilizado para conectar con su público y modelar su realidad. El Aum Shinrikyo lo utilizó para exaltar las virtudes de su líder Shoko Asahara. En casos como Hezbollah, la National Alliance y el antiguo Grupo Wagner (actual Africa Corps) vemos como el objetivo principal de sus publicaciones han sido niños y jóvenes. El ejemplo de la compañía privada rusa es significativo al usar tanto vídeos de animación como un personaje de cómic visualmente impactante para transmitir su mensaje en sus zonas de actividad económica y militar.
Por otro lado, el cómic y la animación también se han utilizado para contrarrestar las narrativas de violencia de los grupos terroristas. El caso de Suleiman Bakhit resulta significativo. A través de los cómics el artista jordano fue capaz de difundir un modelo heroico positivo que sirviera de alternativa a la propaganda del fundamentalismo islámico. En Pakistán, series como Burka Avenger también lanzan un mensaje constructivo ensalzando aspectos como la educación y la lectura. Estos proyectos han creado referentes heroicos para miles de niños frente a la figura heroica del mártir que el extremismo islámico difunde. Se pueden extraer lecciones valiosas de estos proyectos de cara al contexto actual de Europa donde, a pesar del cambio en las preocupaciones estratégicas, la propaganda extremista sigue siendo una realidad.
Los cómics y la animación pueden ser aprovechados también dentro de Europa por parte del mundo de la seguridad. En Francia hemos visto el caso de las viñetas que tratan temas como la apología del terrorismo. Ejemplos como éste podrían dejar de ser casos aislados si el mundo de la seguridad comprende el gran atractivo que tienen los cómics hoy en día. Esta atracción e interés que podría ser aprovechada para difundir conocimientos sobre la cultura de la defensa y frenar narrativas que fomenten el uso de la violencia.
Iniciativas de esta naturaleza podrían generar un acercamiento positivo de la población civil hacia estos temas. Ya hemos visto ejemplos interesantes como el cómic Las afueras, un cómic sobre la islamofobia realizado por alumnos de una escuela en Barcelona. Proyectos como este pueden generar un debate y un conocimiento sobre estos temas implicando a miembros y organizaciones de la sociedad civil. Debido a su gran fuerza comunicativa y al espacio que tiene dentro del entretenimiento actual, el cómic y la animación deberían ser considerados medios útiles para conversar sobre temas como la apología del terrorismo, la memoria de las víctimas o las secuelas de la violencia en la memoria individual y colectiva.
Por ello se pueden considerar nuevas alternativas y medidas para contrarrestar las narrativas extremistas. El cómic y la animación se han convertido en una gran forma de entretenimiento. Este medio aparece como una gran forma de comunicación y una herramienta que puede facilitar un acercamiento entre el mundo de la seguridad y la defensa y la población civil.
Guillermo Rojo Casas
Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.
-
-
Combatiendo el terrorismo con cómics y animación: las ventajas para el mundo de la seguridad
-
Fighting terrorism with comic books and animation: the benefits for the field of security
-
