
09 oct 2026
IEEE. Irán: la Doctrina del Pairidaeza Estratégico
Alberto Priego Moreno. Profesor Agregado (Universidad Pontificia Comillas)
Introducción
El Pairidaeza es un jardín cerrado y simétrico situado en medio del desierto, creado por los aqueménidas1 en el Irán preislámico. Era considerado un pedazo de paraíso en la Tierra (chahar bagh) y, por ello, se protegía con grandes muros ante la amenaza de los enemigos y del calor. La influencia del Pairidaeza ha sido enorme, ya que su uso no solo se ha limitado al mundo árabe-musulmán, sino que también se ha exportado a lugares como el Taj Mahal (India) o el zoo de Brugelette (Bélgica). Este último, incluso, mantiene el nombre de Pairi Daiza.
En la actualidad, hay un total de nueve Pairidaezas en Irán, aunque su simbolismo va mucho más allá de su presencia física. De hecho, el territorio que hoy forma la República Islámica de Irán es concebido por Teherán como un gran Pairidaeza que debe ser protegido con muros frente a enemigos que buscan destruirlo. En los últimos años, hemos asistido a diferentes crisis entre Irán e Israel, a las que también se ha sumado Estados Unidos. La doctrina de seguridad iraní concibe su territorio como un gigante Pairidaeza, protegido de sus enemigos por varios muros exteriores que, por el momento, han dado el resultado esperado para Teherán, ya que, a pesar de la absoluta desigualdad de fuerzas con los ejércitos americano e israelí, el régimen de los ayatolás ha logrado resistir, poniendo en evidencia la capacidad de la potencia militar más importante, Estados Unidos.
Problemas históricos de seguridad de Persia/Irán
A pesar de ser un país montañoso, Persia (antiguo nombre) e Irán (actual) han sufrido grandes invasiones. Quizás la más trascendente para el imaginario colectivo iraní fue la de los árabes. Incluso hoy, la invasión árabe sigue siendo, para los nacionalistas iraníes, el fin de una civilización y una derrota frente a un enemigo que consideraban inferior en términos de civilización. La causa de esta derrota fue el establecimiento que los árabes hicieron a lo largo de Mesopotamia y las campañas posteriores que se lanzaron a través de los montes Zagros y del Juzestán2.
Muchos siglos después, Sadam Hussein hizo lo mismo: intentó conquistar Irán a través de los Zagros y del Juzestán, una región que además es étnicamente árabe. Como lección, Irán aprendió que su punto más vulnerable era, sin duda, el oeste del país, ya que, si bien tiene los montes Zagros, estos cuentan con valles accesibles, como el de Hulwan o Lorestán3, desde donde se puede penetrar con facilidad hasta el corazón de Irán. Además de los árabes en el siglo VII y los iraquíes en el siglo XX, griegos y otomanos penetraron en Irán por esta ruta.
Las invasiones que se produjeron en el oeste de Irán hicieron ver a Teherán la necesidad de controlar Mesopotamia, ya que Juzestán y los montes Zagros eran y son puntos de debilidad para Irán. Esta necesidad estratégica sigue vigente y se volvió más acuciante con la caída de Sadam Hussein. Por ello, desde 2004 Irán ha dedicado grandes esfuerzos a controlar el Irak pos-Sadam.
En el siglo XIII, los mongoles lograron entrar en Irán a través de Jorasán. El ataque de Gengis Kan se produjo tras el asesinato de un embajador mongol que había acudido a Irán para protestar por un ataque previo (incidente de Otrar4) contra una caravana mongola. Si la invasión árabe fue un golpe contra el orgullo persa, la mongol fue incluso peor, ya que, mientras que los árabes mantuvieron costumbres e instituciones persas, los mongoles arrasaron en todas las zonas donde estuvieron.
En términos estratégicos, Irán se dio cuenta de la necesidad de controlar su frontera noreste mediante defensas avanzadas y Estados tapón, ya que, una vez superadas las fronteras, los invasores penetraban con facilidad en el país. Sin embargo, los persas también aprendieron a resistir, ya que durante la ocupación mongola no solo fueron capaces de resistir, sino que lograron que el invasor se imbuyera de su cultura y su lengua, y finalmente los mongoles quedaron absorbidos por ella. Este espíritu de resistencia sigue presente en el Irán actual.
En 1941, Irán fue invadido por el Reino Unido y la Unión Soviética. Aunque finalmente esta ocupación desapareció, Irán quedó sometido a una ocupación neocolonial que le impedía ser dueño de sus recursos naturales. Irán fue consciente de la necesidad de autodefensa, de ser autónomo militarmente hablando y, sobre todo, de buscar profundidad estratégica para evitar ser sometido. Esta experiencia colonial a manos de dos países europeos llevó al Irán del sah y, posteriormente, al Irán de los ayatolás a desarrollar sus propias capacidades militares, entre las que se incluyen misiles, drones y el siempre polémico programa nuclear.
En la historia reciente, Irán tuvo que hacer frente a una última invasión: la de Sadam Hussein. El líder baazista trató de liberar a «los árabes sometidos por los persas»5, aunque, para su sorpresa, no encontró la colaboración que el líder iraquí esperaba de sus hermanos árabe-iraníes. Los ocho años que duró la guerra Irán-Irak hicieron que Teherán trabajara en la capacidad de sacrificio y martirio6, y que aprendiera a usar el tiempo como un arma de guerra. Así, Irán se convirtió en un maestro en las guerras de desgaste y en la proyección del martirio.
Los últimos dos conflictos que han ayudado a conformar la doctrina de seguridad7 actual de Irán no han tenido por centro el territorio del país persa. Las invasiones estadounidenses de Irak y Afganistán han llenado de lecciones los centros de doctrina militar iraníes. Como principal aprendizaje, Irán aprendió que, ante una invasión, la herramienta más eficaz es la descentralización de los centros de toma de decisiones, de los almacenes de armas y de las unidades militares. Esto es lo que se conoce como la Doctrina del Mosaico.
La Doctrina del Pairidaeza Estratégico
Tras una historia plagada de invasiones, Irán ha reconocido su vulnerabilidad estratégica y su atraso tecnológico y militar. Por ello, Irán sabe que la mejor forma de disuadir a sus enemigos es que teman lo que le ha llevado a basar su doctrina de seguridad en el martirio. El martirio es un concepto muy presente en la tradición chiita, lo que ha permitido a Irán generar sufrimiento, al tiempo que ha logrado que su propia población sufra sin erosionar su lealtad al Estado. Los ataques contra Israel, a sabiendas de que la respuesta de Jerusalén sería brutal, o el cierre del estrecho de Ormuz, a sabiendas de que su economía se resentiría, son dos ejemplos de esta idea de martirio como forma de superar sus debilidades.
Por otro lado, Irán concibe su propia seguridad como si su territorio fuera un jardín rodeado de murallas (Pairidaeza) que lo protegiera de sus enemigos. El hecho de estar en una meseta y, sobre todo, las experiencias invasoras descritas anteriormente han provocado que Irán desarrolle hasta cuatro líneas o muros de protección para asegurar su supervivencia. Por eso, este trabajo considera que Irán desarrolla lo que hemos denominado Doctrina del Pairidaeza Estratégico: un lugar preciado (Irán) protegido por cuatro muros o anillos de protección: el Muro de los Proxies, el Muro de los Aliados Regionales, el Muro de los Misiles y Drones y el Muro Territorial.
El primer nivel, o Muro de los Proxies (zona 4), está conformado por los grupos proxy que castigan a sus enemigos en sus propios territorios. Su naturaleza es la de defensa avanzada y busca «entretener» a los enemigos en sus propios territorios mediante atentados y ataques contra barcos, embajadas, empresas, etc. Estamos hablando de las acciones llevadas a cabo por Hezbollah (Líbano), Hamás, la Yihad Islámica (Palestina), los hutíes (Yemen), la Resistencia Islámica en Irak y las milicias chiíes desplegadas en Siria8. Todas ellas conforman lo que se ha conocido como el «Eje de la Resistencia», que, en cierto sentido, coincidía con lo que Bush bautizó como el «Eje del Mal».
Su entrenamiento y, sobre todo, su financiación está en manos de la Fuerza Quds, una sección elitista de la Guardia Revolucionaria que fue creada por el general Qassem Soleimani. Sus operaciones no solo se reducen a acciones armadas tradicionales, sino que usan el terrorismo como forma de transmitir la idea de que, si atacan a Irán, sufrirán el martirio.
| Año | Lugar | Atentado | Grupo Proxy |
|---|---|---|---|
| 1983 | Beirut | Atentado contra la Embajada de EE. UU9. | Hezbollah |
| 1983 | Beirut | Atentado contra las barracas de marines estadounidenses (299 muertos)10 | Hezbollah |
| 1983 | Kuwait | Atentados con coche bomba11 | Yihad Islámica Palestina (YIP) |
| 1984 | Beirut | Edificio de la Embajada Americana12 | Hezbollah |
| 1985-1986 | París | Atentados en París13 | Hezbollah |
| 1985 | Madrid | Atentados contra las oficinas de compañías aéreas EE. UU. e Israel14 | Yihad Islámica Palestina (YIP) |
| 1992 | Buenos Aires | Atentado contra la Embajada de Israel (29 muertos)15 | Hezbollah |
| 1994 | Buenos Aires | Atentado contra el centro social judío AMIA (85 muertos)16 | Hezbollah |
| 1996 | Khobar (Arabia Saudí) | Atentado contra las Torres Khobar (19 muertos norteamericanos)17 | Hezbollah Al-Hiyaz |
| 2012 | Burgas (Bulgaria) | Atentado contra turistas israelíes (6 muertos israelíes)18 | Hezbollah |
| 2012 | Bangkok (Tailandia) | Embajada de Israel19 | Hezbollah |
| 2012 | Delhi (India) | Vehículo del agregado militar de Israel20 | Hezbollah |
| 2012 | Tiflis (Georgia) | Vehículo diplomático israelí21 | Hezbollah |
| 2022 | Estambul(Turquía) | Instalaciones turísticas con presencia israelí22 | Hezbollah |
Los hutíes representan un elemento más de este primer muro del Pairidaeza iraní. Sus ataques (2023-202623) contra buques estadounidenses e israelíes en el mar Rojo trasladan la confrontación lejos del territorio iraní, incrementan los costes de una intervención militar y refuerzan la estrategia de defensa en profundidad basada en el empleo de actores aliados y no estatales.
El segundo nivel, o Muro de los Aliados Regionales (zona 3) de protección de Irán, se basa en la idea de amortiguar posibles invasiones. Para ello, Irán ha tratado de crear Estados satélites en su flanco más vulnerable, el oeste. A tal efecto, Teherán ha tratado de crear Estados aliados en Siria e Irak y, en menor medida, en el Líbano. Analicemos estos casos por separado:
El oeste de Irán, es decir, los 1459 km de la frontera con Irak, ha sido y es uno de los puntos más vulnerables del país persa. Esta zona ya fue usada en el siglo XVII por los otomanos para lanzar una invasión y, tres siglos después, Sadam Hussein hizo lo mismo. Por ello, Irán siempre ha tratado de asegurar esa frontera creando Estados favorables a sus intereses. La última maniobra ocurrió en 2003, cuando la caída de Sadam Hussein fue interpretada por Teherán como una oportunidad para crear un Estado chiita en Irak que, lejos de serle hostil, le protegiera.
La primera acción de Teherán fue la promoción de élites iraquíes favorables a sus intereses. Irán buscó promover partidos políticos chiitas (Consejo Supremo Islámico de Irak, Partido Dawa, Movimiento Sadrista, etc.), líderes religiosos leales (Kazem al-Haeri o Mohammad Baqir al-Hakim) y, sobre todo, fomentó el retorno de líderes iraquíes exiliados en Irán durante el régimen de Sadam Hussein. Algunos de estos líderes, como Hadi al-Amiri o Ibrahim al-Jaafari, ocuparon puestos de responsabilidad en el Irak pos-Sadam. El caso más significativo es el de Nuri al-Maliki24, que llegó a ser primer ministro y años atrás estuvo exiliado en Teherán.
En segundo lugar, Irán trató de ganarse la lealtad de las fuerzas militares del ejército iraquí, promoviendo para ello las denominadas Fuerzas de Movilización Popular, o Hashd al-Shaabi. Estos grupos están bajo la batuta de la Fuerza Quds. De hecho, el todopoderoso general Soleimani falleció en Irak cuando se encontraba supervisando las fuerzas de Hashd al-Shaabi25. Así, Teherán no solo tenía una fuerza dentro de Irak, sino que tenía información de primera mano de sus movimientos.
En tercer lugar, hay que destacar la penetración institucional de Irán en la administración del Irak pos-Sadam. Algunos líderes iraquíes como Adel Abdul-Mahdi (ministro de energía) o Hatem al-Maksusi (jefe de seguridad militar) han reconocido los estrechos lazos con Irán26. Otro de los aspectos que evidenciaron esta influencia fue el rol de Soleimani en la formación de gobiernos. El general iraní actuaba como una especie de jefe del Estado que decidía quién debía formar gobierno y quién debía ocupar las carteras27.
Si bien Irán y Siria han mantenido una alianza desde hace décadas, la guerra civil provocó que la relación se intensificara. Entre 2011 y 2015, Teherán trató por todos los medios de salvar al régimen de al-Asad. Para ello, no dudó en desplegar efectivos de Hezbollah, de la Fuerza Quds, milicias iraquíes, afganas (Fatemiyoun28) y pakistaníes (Zeynabiyoun29). Una vez se produjo la estabilización, Irán trató de crear una estructura gubernamental dentro del propio Estado sirio, con la idea de que, si había un cambio de régimen en Siria, Irán pudiera mantener su posición. Para ello, Teherán trató de establecer infraestructuras permanentes30 en Siria (bases militares, depósitos de armas, centros logísticos, organizaciones religiosas, etc.) que le permitieran tener una influencia decisiva con independencia de quién gobernara.
La tercera línea, o Muro de los Misiles y Drones (zona 2), es quizás la base del Pairidaeza. En ella se concentra la mayor parte de las capacidades militares de Irán: misiles, drones y escasas defensas antiaéreas. En esencia, la razón de esta tercera línea es disuadir al enemigo de iniciar una guerra, especialmente si ya ha perpetrado un ataque contra Irán, ha amenazado con hacerlo o ha actuado en contra de sus intereses. Podemos dividir esta tercera línea en dos grandes grupos de capacidades: misiles y drones.
En lo que a los misiles se refiere, tenemos que distinguir entre los de corto (SRBM 150-300 km) y los de medio/largo alcance (MRBM 1000-2500 km). Entre los primeros, tenemos el Fateh-110, el Fateh-313, el Zolfaghar, el Dezful o el Qiam-1, y, entre los segundos, el Shahab-3, el Ghadr-110, el Emad o el Haj Qasem.
Es preciso puntualizar que los ataques lanzados en esta línea suelen ser una respuesta a un hecho particular, como la muerte de Soleimani, el bombardeo de su consulado en Siria o el asesinato del jeque Nasrallah. También suele tratarse de ataques limitados, ya que las represalias masivas forman parte del cuarto anillo de defensa, que Irán activa cuando percibe amenazada su existencia. El daño no solo se concentra en el Estado enemigo (por ejemplo, EE. UU.), sino también en países vecinos aliados como, por ejemplo, las monarquías del Golfo. Con estos ataques, Teherán busca, además de causar daño, revertir las alianzas de sus vecinos con Washington. Además de las monarquías del Golfo, Irak, Pakistán e Israel también han sido víctimas de este tipo de ataques, cuyo objetivo principal es disuadir a sus enemigos de emprender un ataque mayor.
| Instalación atacada | Distancia | Misil | Resultado | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Irak | 8/1/2020 | Base aérea de Ain al-Asad (Irak)31 | 270 km | 11-16 misiles balísticos (Qiam-1 y Fateh-313) | 100 militares americanos heridos |
| 8/1/2020 | Aeropuerto Internacional de Erbil (Irak)32 | 100 km | 1-2 misiles balísticos | Sin bajas | |
| Pakistán | 16/4/2024 | Posiciones grupo Jaish al-Adl en Pakistán | 50 km | Misiles y drones | Dos niños fallecidos |
| Israel | 13/4/2024 | Ataque contra Israel33(respuesta ataque consulado en Siria) | 1500 km | Misiles y drones | Sin bajasUna niña herida |
| 1/10/2024 | Ataque contra Israel34(respuesta muerte Nasrallah) | 1500 km | Misiles y drones | Sin bajas | |
| Irak | 28/2/2026 | Aeropuerto Erbil35 Consulado EE. UU. en Erbil (Irak) | 100 km | Misiles y drones | Misiles interceptados |
| 2/3/2026 | Victory Base (Irak)36 | 280-290 km desde la frontera oriental iraní | Drones | Sin bajas |
Si bien es cierto que esta línea de defensa suele responder a un ataque previo, no siempre ocurre así. En ocasiones, Irán usa sus misiles para ejercer presión sobre sus enemigos o, directamente, para intentar romper la relación bilateral de sus vecinos con Washington. Este es el caso de Arabia Saudí, país al que Irán ha atacado sin motivo aparente en al menos tres ocasiones. Algunos analistas han atribuido estos ataques a la retirada de EE. UU. del acuerdo nuclear.
| Objetivo | Distancia | Armas | Resultado | |
|---|---|---|---|---|
| 14/5/2019 | Oleoducto Este-Oeste (Arabia Saudí37) | 900 km | Drones | Interrupción del suministro |
| 17/8/2019 | Campo petrolífero de Shaybah38 | 1200 km | Drones (lanzados por los hutíes) | Daños limitados |
| 14/9/2019 | Abqaiq y Khurais (Arabia Saudí)39 | 900 km | Misiles de crucero y drones | Reducción capacidad petrolera al 50 % |
En definitiva, esta tercera línea, o tercer muro de defensa del Pairidaeza, pretende tener un efecto disuasorio al anticipar el martirio al que Irán sometería a sus enemigos si estos atacan su territorio o van contra sus intereses.
El cuarto nivel, o Muro Territorial (zona 1), se sitúa en el interior del país y solo se activa cuando el régimen se ve seriamente amenazado. Esencialmente, está basado en la experiencia obtenida tras la guerra contra Irak y en las lecciones aprendidas de las intervenciones americanas en Irak y Afganistán. Tal como reconoció el presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, Irán lleva trabajando en esta doctrina desde hace más de 20 años y su esencia está recogida en la propia Constitución, concretamente en los artículos 143, 150 y 15140, donde se describen la defensa territorial, el papel de la Guardia Revolucionaria o la movilización popular (Basij).
Los mecanismos de este cuarto muro del Pairidaeza han sido los responsables de que EE. UU. no haya derrotado a Irán en una guerra que Trump planificó para cuatro semanas y que a día de hoy no ha sido capaz de finalizar. La lógica de este cuarto anillo es la «defensa en mosaico descentralizado»41 (Defa'-e Mozaiki), una expresión acuñada por el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi. El mosaico responde a una triple estrategia:
En primer lugar, la dispersión de los recursos. En 2007, Mohammad Ali Jafari reorganizó la Guardia Revolucionaria iraní evitando que dependiera de un solo mando central situado en Teherán. Por ello, creó 31 (posteriormente, 3242) comandos provinciales con un alto grado de autonomía. Si bien Sarallah sigue siendo el cuartel general, se crearon otros como la Fuerza Ashura (en Azerbaiyán), la Fuerza Nayaf (en Kermanshah) o la Fuerza Imán Alí (en Sistán y Baluchistán). Además de esta dispersión de los centros de mando, Irán acostumbra a dispersar sus fuerzas, capaces de operar de forma autónoma incluso cuando no están en contacto con los cuarteles generales. En cierta medida, esta estrategia sigue la empleada por la Guardia Republicana iraquí cuando se dispersó en el norte del país como forma de organizar la insurgencia contra EE. UU.
Otro elemento importante de esta dispersión es la colocación de sus misiles, que no están concentrados sino dispersos en bases subterráneas, túneles, «ciudades de misiles», silos ocultos o en plataformas de lanzamiento móviles (TEL)43. De esta forma se evita que, mediante un ataque preventivo, Irán pierda su principal baza: el martirio.
Por último, no podemos dejar de mencionar el esfuerzo iraní por distribuir los recursos materiales en todo el país. En concreto, me refiero a munición, almacenes de alimentos, combustible y repuestos para su industria.
En la reciente guerra con EE. UU., hemos visto cómo, a pesar de que Washington estaba golpeando los cuarteles y los principales complejos militares, Irán no perdía su capacidad de reacción, ya que las represalias se lanzaban desde instalaciones militares secundarias situadas en provincias alejadas de Teherán.
En segundo lugar, el uso de la represalia como respuesta a la amenaza existencial. Esta técnica tiene tres elementos. En primer lugar, las represalias de Irán no tienen por qué ser necesariamente una respuesta directa a los ataques, ya que el retraso en la represalia forma parte de la estrategia iraní de castigo.
En segundo lugar, la represalia tampoco tiene por qué dirigirse contra quien lanzó el ataque, ya que, como hemos visto en ocasiones este año, se castiga al territorio del país que acoge a las fuerzas que atacan a Irán y no al autor directo. De este modo, se busca que la población se rebele contra ese gobierno que es desfavorable a Teherán, sobre todo en lugares como Baréin o Arabia Saudí donde hay importantes minorías chiitas. En tercer y último lugar, se trata de represalias masivas que buscan causar el mayor daño posible a sus enemigos, sacrificando incluso la defensa de los propios iraníes.
| Lugar | Distancia | Arma | Resultado | |
|---|---|---|---|---|
| 23/6/2025 | Al Udeid (Catar)44 | 700 km | Misiles balísticos | Represalia por ataque de EE. UU. |
| 28/2/2026 | Al Udeid (Catar)45 | 700 km | Misiles y drones | Ataques contra CENTCOM sin daños |
| 28/2/2026 | Ali Al Salem Air Base (Kuwait)46 | 600 km | Misiles y drones | Interceptación. Interrupción operaciones aéreas |
| 28/2/2026 | Quinta Flota (Baréin) | 350 km | Misiles y drones | Daños materiales en un radar. Dos americanos heridos |
| 1/3/2026 | Al Dhafra Air Base (EAU)47 | 750 km | Misiles y drones | Daños materiales |
| 1/3/2026 | Camp Arifjan y Camp Buehring (Kuwait)48 | 500 y 660 km | Misiles y drones | Daños materiales |
| Objetivo | Armas | Resultado conocido | |
|---|---|---|---|
| Objetivo | Armas | Resultado conocido | |
| 10/6/2026 | Quinta Flota en Baréin49 | Drones y misiles | Interceptación de la mayor parte de los proyectiles. Daños en civiles. |
| 10/6/2026 | Ali Al Salem Air Base (Kuwait)50 | Drones | Interceptación. Sin daños personales |
| 10/6/2026 | Ahmad Al-Jaber Air Base (Kuwait) | Drones | Interceptación en el aire. |
| 10/6/2026 | Muwaffaq Salti / Azraq Air Base (Jordania) | Misiles balísticos | Jordania interceptó los misiles |
| 10/6/2026 | Buques en el estrecho de Ormuz51 | Drones y misiles | Dos petroleros atacados |
| Objetivo | Arma usada | Resultado | |
|---|---|---|---|
| Objetivo | Arma usada | Resultado | |
| 8/7/2026 | Tres buques mercantes en el estrecho de Ormuz52 | Drones de ataque y misiles antibuque | Daños en embarcaciones comerciales. |
| 8/7/2026 | Bases estadounidenses en Kuwait53 | Misiles balísticos y drones | Mayoría interceptados; daños limitados. |
| 8/7/2026 | Instalaciones estadounidenses en Baréin | Misiles balísticos y drones | Mayoría interceptados. |
| 9/7/2026 | Posiciones militares estadounidenses en el Golfo54 | Misiles balísticos y drones | Nueva oleada de ataques |
| 10–14/7/2026 | Tráfico marítimo en Ormuz55 | Drones, misiles y acciones navales | Interrupciones del tráfico marítimo |
| 15/7/2026 | Instalaciones militares estadounidenses56 | Drones y misiles balísticos | Reanudación de la campaña. |
| 16/7/2026 | Bases en Baréin | Misiles balísticos y drones | Ataques interceptados en gran medida. |
| 16/7/2026 | Bases en Kuwait57 | Misiles balísticos y drones | Daños limitados. |
| 17/7/2026 | Bases estadounidenses en Siria | Misiles balísticos y drones | Ataques contra instalaciones militares. |
| 17/7/2026 | Instalaciones en Baréin | Misiles balísticos y drones | Ofensiva regional. |
| 17/7/2026 | Instalaciones en Kuwait58 | Misiles balísticos y drones | Nueva oleada. |
| 17/7/2026 | Radares estadounidenses en Omán59 | Misiles y drones | Ataques contra capacidades de vigilancia. |
En tercer lugar, prolongar el conflicto, asumiendo el martirio propio y proyectándolo sobre el enemigo para causarle el mayor daño posible. Uno de los aspectos que más llaman la atención de esta estrategia es que Irán apenas destina recursos a sus defensas aéreas. Las pocas defensas aéreas que posee las destina a sus instalaciones críticas, dejando a sus ciudadanos prácticamente sin protección. Tenemos que encontrar de nuevo la explicación en dos factores: los recursos limitados que posee y la idea del martirio, interiorizada en la cultura chiita.
Dentro de esta cuarta línea de defensa se encontraría el estrecho de Ormuz. Si bien es cierto que el cierre del estrecho supone un duro golpe para la economía, Teherán es consciente del daño que causa a los países occidentales por la interrupción de la navegación y el consiguiente efecto en el suministro de petróleo. Por ello, Ormuz es una herramienta más en la línea de protección del Pairidaeza.
Conclusión
Irán es un Estado que, a lo largo de su historia, ha sufrido numerosas invasiones. Por ello, no solo es consciente de su vulnerabilidad, sino que también ha aprendido a limitarla. La forma que tiene de proteger su existencia es construir un jardín persa, un Pairidaeza, compuesto por varios muros o líneas defensivas que lo protegen de las amenazas exteriores.
En primer lugar, tendríamos una línea de defensa basada en ataques contra sus enemigos. Esta primera línea tiene una doble función: por un lado, mostrar la capacidad de martirio que tienen, buscando que sus enemigos destinen recursos a protegerse de sus acciones y, por otro, disuadirles de atacar a Irán. La mayor parte de estas acciones no las llevan a cabo las fuerzas iraníes sino sus grupos asociados, los proxies. Estos grupos actúan mediante el entrenamiento iraní, bajo el mando de la Fuerza Quds y gracias a la financiación de Teherán.
La segunda línea de defensa la constituyen los Estados tapón. La historia ha enseñado a Irán que su punto más débil es su frontera occidental y, por ello, ha tratado de crear Estados satélites tanto en Siria como en Irak. En ambos casos, Irán ha tratado de obtener el control político, militar y religioso.
La tercera línea de defensa se basa en una serie de instalaciones de misiles y drones que buscan disuadir a los enemigos de atacar Irán, especialmente cuando estos ya han vulnerado sus intereses. Esencialmente, busca responder a ataques previos, pero de forma quirúrgica. Es decir, lo que hace es un anticipo del martirio que sus enemigos pueden sufrir si atacan masivamente a Irán o si amenazan al régimen teocrático. Irán también lleva a cabo ataques preventivos contra Estados que adoptan decisiones contrarias a sus intereses o que mantienen alianzas con sus enemigos, como Arabia Saudí.
La cuarta línea de defensa solo se activa cuando el régimen se ve en una seria amenaza. Si esto se produce —como está ocurriendo en la actualidad—, Irán tiene instrumentos que evitan una derrota, que proyectan el martirio al enemigo y, sobre todo, prolongan el conflicto en unos tiempos inasumibles para ningún otro Estado.
Todos estos elementos componen la Doctrina del Pairidaeza Estratégico, un jardín persa que Irán identifica con su territorio y cuya supervivencia Teherán está dispuesta a preservar a cualquier coste.
Alberto Priego Moreno
Profesor Agregado (Universidad Pontificia Comillas)
Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.
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Irán: la Doctrina del Pairidaeza Estratégico (0,37 MB)
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Iran: the Doctrine of Strategic Pairidaeza (0,37 MB)
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