IEEE. Sudán del Sur: una adolescencia conflictiva

Mapa de Sudán del Sur. Autor: Rowanwindwhistler

28 may 2025

IEEE. Sudán del Sur: una adolescencia conflictiva

Blanca Palacián de Inza. Analista del IEEE (CESEDEN)

Nacimiento y primeros pasos.

La República de Sudán del Sur fue parte de la República de Sudán hasta su separación en 2011. Antes de esto, desde su independencia de Reino Unido en 1956, los dos sudanes, que aún eran Sudán, sufrieron dos largas y cruentas guerras civiles. La primera de ellas entre 1955 y 1972, y la segunda, continuación de la anterior, de 1983 a 2005.

En enero de 2005, el Gobierno de Sudán y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán firmaron un acuerdo que suponía el establecimiento de un gobierno autónomo sursudanés durante 6 años. Pasado este periodo, se realizó un referéndum que condujo a la división formal en dos Estados diferenciados del otrora único país.

Durante los primeros años de la independencia de Sudán del Sur, en lo que se puede considerar como su primera infancia1, se produjeron conflictos tribales relacionados con la escasez de recursos. Estos se fueron agravando y, en 2013, acabaron convirtiéndose en una guerra civil en el nuevo país. Esta se procuró cerrar en 2018, con un acuerdo entre Salva Kiir y Riek Machar —líderes de las facciones enfrentadas—, para formar parte de un gobierno de unidad como presidente y vicepresidente del país respectivamente. Otros puntos del acuerdo incluían medidas como la autonomía de las regiones, la redacción de una nueva constitución o la convocatoria de elecciones. Estos puntos nunca se llevaron a cabo por lo que, los motivos reales del conflicto solamente fueron temporalmente acallados2.

Infancia difícil…

Desde abril de 2023 Sudán vive un conflicto interno, y además internacionalizado, que puede considerarse una guerra civil, y Sudán del Sur a fecha de la redacción de este trabajo se encuentra a las puertas de reactivar el suyo propio cerrado en falso. Por lo tanto, en esta zona castigada por la violencia de África, durante 75 años, las poblaciones de ambos países han conocido pocos y cortos periodos de paz.

La separación de ambos sudanes finalmente no trajo la paz a ninguno de los dos países, que lidian con conflictos internos, cada uno con sus propias características, pero cuyos efectos se dejan notar a un lado y a otro de la frontera. En la actualidad, ambos conflictos, independientes y en distinto grado de desarrollo y gravedad, comparten la característica de estar liderados por dos antiguos aliados políticos de conveniencia y de alimentarse de las diferencias étnicas y socioeconómicas de sus países. Además, efectos de la guerra como el flujo de desplazados, el tráfico de armas, la pobreza, el cólera o el impacto desastroso de los ataques a oleoductos para la ya frágil economía azuzan el paso de los jinetes de este apocalipsis compartido.

Impacto de la guerra de Sudán.

Ninguno de los dos países tiene una situación económica fácil y menos aún con la destrucción que acarrea la guerra. No obstante, la diferencia es notable. Así, de los 224 países y regiones que contempla la publicación CIA Factbook, Sudán ocupa la posición 92 en relación con el PIB mientras que Sudán del Sur desciende hasta la posición 158. Se trata, este último, de uno de los países más pobres del mundo a pesar de sus suelos fértiles, sus yacimientos de oro, plata, diamantes o cobre y sobre todo, de sus reservas de petróleo. Su mayor carencia es de infraestructuras, de manera que para exportar petróleo necesita utilizar los oleoductos de su vecino del norte.

Y en la coyuntura de guerra que se encuentra Sudán, y de pobreza y tensión casi estructural de Sudán del Sur, el anuncio en el mes de marzo3 del paro del flujo de los hidrocarburos por dichos oleoductos debido a daños por bombardeos parece ser la gota que colma el vaso para un país que se encuentra en una coyuntura crítica. Un paro similar en febrero de 2024 dio lugar a una aguda crisis económica en Sudán del Sur, que depende en un 90 % de las exportaciones de crudo4.

Desde el comienzo de la guerra en Sudán más de un millón de personas han huido al vecino del sur, a zonas que ya están en circunstancias muy difíciles por la mencionada pobreza y la falta de infraestructuras5. Estos movimientos de población complican aún más, si cabe, la situación y ponen de relieve cómo los conflictos, aunque sean internos, tienen impacto a ambos lados de las fronteras.

En otro orden de cosas, hay indicios de alianzas que pueden estar intentando fusionar ambos conflictos, al menos en las regiones fronterizas. En febrero se formó una alianza entre el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés-Norte (SPLM-N, por sus siglas en inglés) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) que combaten en Sudán al ejército6. Y, para contrarrestar esta unión, el ejército de Sudán ha buscado el apoyo de milicias sursudanesas para que combatan al SPLM-N y las RSF, a lo largo de su frontera compartida7.

Estos acontecimientos podrían contribuir aún más a la desestabilización del país, especialmente en la frontera, que ya se encontraba sumida en una situación conflictiva como resultado de diversas prácticas gubernamentales, como el nombramiento de gobernadores corruptos, la instrumentalización de milicias locales y la extracción de recursos8.


Figura 1: Mapa de Sudán del Sur. Autor: Rowanwindwhistler.
Fuente: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=64579074

El detonante de la situación actual en Sudán del Sur.

El detonante de la crisis parece ser el arresto domiciliario de Riek Machar. El que fuera vicepresidente del país en diferentes etapas de su historia, se encuentra aislado incluso de la compañía de su esposa, también miembro del Gobierno, a la que, sin embargo, se le permite cocinarle9, en esas complejas paradojas que, en ocasiones, desde otras ópticas resultan difíciles de entender.

Pero en ese mismo mes de marzo hubo dos sucesos anteriores que, aparentemente, provocaron o justificaron esta detención. A principios de ese mes tuvo lugar un estallido de violencia a manos del Ejército Blanco —milicia formada esencialmente por miembros de la tribu nuer, una de las principales del país—, en el estado nororiental de Alto Nilo, presuntamente provocado por rumores de un plan de desarme forzoso de los grupos locales10. Decenas de soldados murieron en aquel enfrentamiento en la ciudad de Nasir entre el ejército gubernamental y la milicia de la etnia nuer que Salva Kiir Mayardit —de la etnia dinka y presidente de Sudán del Sur— vincula a Machar11. En dichos enfrentamientos el Ejército Blanco fue también relacionado con el ataque a un helicóptero de la ONU que intentaba evacuar a tropas heridas del ejército nacional12. Algunas semanas después tuvo lugar el arresto de Machar y de varios oficiales militares y dos ministros cercanos a él.


Figura 2: Duelo a garrotazos. Autor: Francisco de Goya y Lucientes
Fuente: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=18636856

…Juventud rebelde.

Muchos analistas coinciden en que el riesgo de guerra civil en Sudán del Sur es muy alto en el momento de escribir estas líneas. En puridad, se trataría de una nueva guerra, la segunda de Sudán del Sur, puesto que la anterior terminó con la firma de un acuerdo de paz. Pero desde un punto de vista menos técnico y legalista, podríamos hablar de una continuación en tanto en cuanto la primera se cerró en falso. El acuerdo de paz logró el silencio temporal de las armas, que no es poco pero sí insuficiente, porque las causas que originaron el conflicto no se han abordado en estos años.

En 2013, Kiir destituyó al Gobierno y entre ellos a Machar, provocando que el partido gobernante se dividiera en dos: el SPLM en el gobierno liderado por Kiir y el SPLM-IO, en oposición, encabezado por Machar. Ese fue el detonante de una guerra civil que pronto adquirió tintes étnicos. El 35% de los habitantes del país son dinka, al igual que Salva Kiir; mientras que el 15% entre los que se encuentra Riek Machar, pertenecen al grupo nuer. Son los dos grupos más numerosos de Sudán del Sur, país que alberga una población de más de 60 etnias distintas y, en muchos casos, con diferencias seculares ligadas a los usos y modos de vida.

Aquella guerra, librada sobre todo por los dos grupos étnicos de los dos líderes en contienda, causó aproximadamente 400.000 muertes y más de una quinta parte de la población desplazada13.

En febrero de 2020, Riek Machar fue nombrado de nuevo vicepresidente. No obstante, los enfrentamientos entre el SPLM-IO y las fuerzas gubernamentales han sido constantes desde entonces./p>

Otros puntos de los acuerdos de paz, como se ha visto anteriormente, nunca se han llevado a efecto. De este modo, con el incumplimiento de los acuerdos de paz de 2018, las raíces profundas del conflicto relacionadas con la división étnica no se abordaron y el país siguió sufriendo por la inestabilidad económica y las consiguientes crisis humanitarias agravadas por una alta tasa de natalidad y pobreza existente. En este contexto, la tensión entre Kiir y Machar estalla de manera abierta con el arresto de Machar y con la declaración, por parte del Gobierno, de nueve regiones nuer como «hostiles»14, lo que ha provocado una escalada de tensión armada que se ha visto agravada con la intervención de Uganda en apoyo del presidente Kiir.


Figura 3. Mapa de las divisiones administrativas de Sudán del Sur. Autor: Milenioscuro.
Fuente: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=130104761

El tutor.

La injerencia externa en Sudán del Sur más clara y patente es la de Uganda. El país vecino está en un momento de desarrollo económico que no quiere que nada ni nadie frene. Estos intereses económicos sumados a un apoyo histórico a la administración de Kiir explican el rápido envío de tropas ugandesas a Yuba, la capital de Sudán del Sur. No obstante, no faltan voces que apuntan a una implicación constante del Gobierno ugandés en los asuntos sursudaneses. Esta influencia peligraría en caso de cambio de gobierno por lo que su apoyo al presidente Salva Kiir es absoluto, como demuestra el rápido despliegue de tropas ugandesas en Sudán del Sur.15

El apoyo del presidente ugandés a Sudán del Sur tiene un largo recorrido. Ya en 2013, con el estallido de la guerra, y en 2016 ante el recrudecimiento de los combates, Uganda había enviado tropas en apoyo del presidente Kiir. No obstante, esta última intervención fue desmentida en un primer momento por el Gobierno sursudanés, quizá en un intento de evitar voces alarmadas por el posible riesgo existente para la soberanía nacional. A pesar de esto, para no ser acusado de invadir Sudán del Sur, Uganda se pronunció en varias ocasiones justificando el envío de tropas al país vecino dentro de un acuerdo entre ambos16. El compromiso del Gobierno ugandés con el sursudanés es absoluto y público. Prueba de ello son las duras palabras de Muhoozi Kainerugaba, al mando del Ejército ugandés, afirmando que cualquier acción contra Salva Kiir sería percibido como una declaración de guerra a Uganda17.

Por su parte, la oposición sursudanesa, SPLM-IO, acusa a Uganda de cometer atrocidades y de crear inestabilidad en el país18.

Ante esta situación de creciente tensión, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se prepara para votar la renovación del embargo de armas en el país más joven del mundo. Algo que quizá no llega a tiempo si atendemos las denuncias de Amnistía Internacional sobre los tráficos de armas, los ataques a civiles y los operativos en marcha de las tropas ugandesas en el país sin aprobación de Naciones Unidas19.

¿Y mañana… madurez?

Resulta muy difícil plantear una prospectiva optimista para Sudán del Sur a tenor de los elementos analizados: la tensión interna acumulada, las rivalidades étnicas, la presencia extranjera, la circulación de armamento… pero, de manera especial, parece pesar la trayectoria de violencia del país, así como la de su vecino del norte, con una inercia propia teñida de normalidad en la que la situación de la población parece ser indiferente a los ojos de los líderes que se disputan el poder. Esta situación afecta de tal manera a los ciudadanos que resulta paradigmático el caso de familias atrapadas entre dos conflictos, que regresan de Sudán a dónde huyeron de la guerra de su país, porque prefieren la guerra en su casa que fuera, como si un contexto de paz ya ni se contemplase20.

Las peores posibilidades parecen muy probables. Cualquier modalidad de conflicto se toca con los dedos mientras que la tensa paz de los últimos años parece desvanecerse. Así, en el corto plazo, el estallido de una guerra civil en Sudán del Sur parece ser una posibilidad real, como también lo es la participación en el conflicto de su vecino del norte21, y ambas con la más que probable participación de países del entorno en lo que constituiría otro conflicto interno internacionalizado en la región22.

Por tanto, la infancia del país más joven del mundo no fue fácil y, tal como se auguraba, estuvo plagada de conflictos tribales que derivaron en una guerra civil. Esta se cerró en falso en 2018, sin abordar las causas del conflicto y acordando una suerte de reparto del poder entre Salva Kiir y Riek Machar, dejando sin efecto otras medidas de los acuerdos de paz.

La juventud tampoco está siendo fácil, y como tantos otros países de la región, Sudán del Sur no se puede permitir una guerra. Las poblaciones de Sudán y Sudán del Sur parece que solo hayan conocido la guerra. En este caso cualquier pronóstico para Sudán del Sur, menos el de la paz, parece ser quiniela ganadora pese a los esfuerzos o intereses de su vecina Uganda.

Parece, por tanto, que una edad adulta serena y tranquila —una etapa de madurez— se complica en gran medida, sin duda en parte por no haber sanado las edades anteriores.

Blanca Palacián de Inza.
Analista del IEEE

1Como apuntaba Pedro Baños al comienzo del cap. 5 del Panorama Geopolítico de los Conflictos 2011 «… nada hace presagiar que este recién llegado al complejo sistema internacional vaya a tener una infancia carente de dificultades».
2RODRÍGUEZ GÓMEZ, A. «¿Qué está pasando en Sudán? Contexto histórico del conflicto actual», The Conversation. 29/11/2023. Disponible en: ¿Qué está pasando en Sudán? Contexto histórico del conflicto actual
3Sudans Post. “Sudan to shut down oil facilities in major blow for South Sudan”, 10/05/2025. Disponible en: Sudan to shut down oil facilities in major blow for South Sudan – Sudans Post
4ENERGYNEWS. “Pipeline rupture: South Sudan faces major economic crisis”, 09/07/2024. Disponible en: Pipeline rupture: South Sudan faces major economic crisis - energynews
5VAN RAAMSDONK, Martje. «’War in Sudan is impacting’ South Sudan». 6/4/2025. Disponible en: “War in Sudan is impacting” South Sudan | Al Jazeera | Al Jazeera
6LÓPEZ MARTÍN, Ignacio. «Guerra civil en Sudán y su contagio en Sudán del Sur», Global Affairs. 21/5/2025. Universidad de Navarra. Disponible en: Guerra civil en Sudán y su contagio en Sudán del Sur. Global Affairs. Universidad de Navarra
7NASHED, Matt. «Is Sudan’s war merging with South Sudanese conflicts?», Al Jazeera. 29/3/2025. Disponible en: Is Sudan’s war merging with South Sudanese conflicts? | Sudan war | Al Jazeera
8LÓPEZ MARTÍN, I. Op. cit.
9DAHIR, Abdi Latif. «‘Knives Are Out’ in South Sudan as Vice President Is Held in Detention», The New York Times. 16/5/2025. Disponible en: Peace in South Sudan, a Nation U.S. Helped Build, Is Unraveling - The New York Times
10LAWAL, Sola. «Fighting flares in South Sudan: Is the 2018 peace deal in danger?», Al Jazeera. 7/3/2025. Disponible en: Fighting flares in South Sudan: Is the 2018 peace deal in danger? | Armed Groups News | Al Jazeera
11AL JAZEERA. «Uganda deploys troops in South Sudan as civil war fears grow». 11/3/2025. Disponible en: Uganda deploys troops in South Sudan as civil war fears grow | Military News | Al Jazeera
12WALSH, Declan. «U.N. Helicopter Attacked as South Sudan Teeters on Brink», The New York Times. 8/3/2025. Disponible en: U.N. Helicopter Attacked as South Sudan Teeters on Brink - The New York Times
13ADEGOKE, Yemisi y MANDIL, Nichola. «Why fears are growing of a return of civil war to South Sudan», BBC. 11/4/2025. Disponible en: South Sudan tensions: Fears grow of return to civil war between Riek Machar and Salva Kiir
14SUDANS POST. «South Sudan says nine Nuer counties are ‘hostile’ to government». 26/4/2025. Disponible en: South Sudan says nine Nuer counties are ‘hostile’ to government - Sudans Post
15LOYO, Mogga. «South Sudan must safeguard against strong Ugandan influence», Radio Tamazuj. 6/4/2025. Disponible en: Opinion | South Sudan must safeguard against strong Ugandan influence - Radio Tamazuj
16EUROPA PRESS. «El Ejército de Uganda reitera que envió tropas a Yuba tras el desmentido oficial desde Sudán del Sur». 12/3/2025. Disponible en: https://www.europapress.es/internacional/noticia-ejercito-uganda-reitera-envio-tropas-yuba-desmentido-oficial-sudan-sur-20250312153000.html
17AL JAZEERA. Op. cit. 11/3/2025.
18SUDANS POST. «Uganda urged to stop meddling in South Sudan’s internal affairs». 27/4/2025. Disponible en: https://www.sudanspost.com/uganda-urged-to-stop-meddling-in-south-sudans-internal-affairs/
19FRANCE24. Eye on Africa. «Ugandan troops breached arms embargo on South Sudan, Amnesty says». Video. 14/5/2025. Disponible en: Ugandan troops breached arms embargo on South Sudan, Amnesty says - Eye on Africa
20WANDERA, Akisa. «The mother and children trapped between two conflicts», BBC. 20/4/2025. Disponible en: https://www.bbc.com/news/articles/cnv5rm71r28o
21LÓPEZ MARTÍN, Ignacio. Op. cit.
22AKECH, Daniel. «South Sudan Retakes Opposition Stronghold, but Violence is Set to Worsen», International Crisis Group. 23/4/2025. Disponible en: South Sudan Retakes Opposition Stronghold, but Violence is Set to Worsen | Crisis Group