ESFAS. La evolución del entorno operativo: implicaciones de las operaciones multidominio en el proceso de targeting conjunto

El impacto tecnológico en el entorno operativo. Fuente: Elaboración propia con ChatGPT.

12 sept 2025

ESFAS. La evolución del entorno operativo: implicaciones de las operaciones multidominio en el proceso de targeting conjunto

Manuel Lorente Crespo. Comandante de Artillería. Ejército de Tierra

Introducción

La guerra ha tenido un papel protagonista en la historia de la humanidad, siendo la solución empleada por el ser humano para lograr sus propósitos, cuando estos no eran alcanzables de otro modo. Así, Clausewitz (1831) concebía la guerra como una continuación violenta de la política, es decir «un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad» (Ediciones Ejército, 1978).

En consecuencia, el hombre1 se ha dedicado a hacer la guerra durante una buena parte de su existencia para alcanzar sus objetivos, sobrevivir o simplemente ejercer un poder hegemónico. Sin embargo, el modo de hacer la guerra ha cambiado sustancialmente a lo largo de los siglos. En efecto, Napoleón señalaba que «la moral es a lo físico como tres a uno» Liddle Hart (2022). Ciertamente, los contendientes más débiles desarrollaban el ingenio para crear nuevas tácticas y nuevas tecnologías, creando dilemas a los adversarios más poderosos, que ya no podían garantizar la victoria en base a la potencia de combate. La guerra de guerrillas ideada para combatir al todopoderoso Ejército Francés durante la Guerra de la Independencia Española (Gómez, 2008), minaba la moral de las tropas francesas ante un nuevo escenario caracterizado por la sorpresa y las acciones no convencionales.

La invención de la ametralladora y la evolución de la artillería, como consecuencia del desarrollo armamentístico, trasladaron la lucha en campo abierto a la guerra de trincheras (Nettis, 2020), claros ejemplos del impacto que el desarrollo tecnológico tendría en el entorno operativo. La denominada Guerra Fría generó otro escenario operativo caracterizado fundamentalmente por la disuasión entre Estados Unidos y la Unión Soviética, con la amenaza del uso del arma nuclear que, afortunadamente finalizó sin enfrentamiento bélico ante el concepto de autodestrucción mutua (ESFAS, 2023). (Figura – 1).


Figura – 1: El impacto tecnológico en el entorno operativo. Fuente: Elaboración propia con ChatGPT.

La guerra de Vietnam puso de manifiesto la importancia del dominio cognitivo, dotando de «voz y voto» a la opinión pública, condicionando el propósito y la situación final deseada del conflicto (Sanz y Calabria, 2022). La doctrina de las cero bajas, comenzó a implantarse en las sociedades occidentales (Baqués, 2013, pp. 136 – 137), suponiendo otro condicionante del entorno operativo que quiso ser aprovechado por Sadam Hussein para hacer frente al ejército norteamericano tras invadir Kuwait, considerando que una cifra en torno a las 10.000 bajas no sería aceptada por la sociedad estadounidense (Brown, 2022).

Tras la guerra del Golfo de 1991, las guerras irregulares e híbridas dibujaron un escenario que nada tenía que ver con el escenario convencional. Estas nuevas formas de hacer la guerra obligaron de nuevo a cambiar tácticas y doctrinas ante la importancia de dominar el entorno de la información (Lonsdale, Kiras, 2019). Además, la evolución de la tecnología ha fomentado la creación y uso de dispositivos improvisados. En este sentido, el teléfono móvil es el aparato más fácil de conseguir y emplearse en este nuevo escenario (Singer, Brooking, 2018).

Todo este compendio de nuevas tácticas y evolución tecnológica comenzó a ser aprovechado por los distintos actores, generando estrategias para actuar en lo que se denomina Zona Gris2. Para dar respuesta a esta forma de actuar, los Estados Unidos adoptaron la doctrina multidominio, en vista de que la superioridad militar ya no era tan determinante (Pulido, 2022). En la actualidad, la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) representa un desafío que exige la modernización acelerada de la infraestructura digital de los ejércitos para actuar en el entorno multidominio (Dailey, Brodfuehrer, 2023). Por consiguiente, los ejércitos deben estar preparados para combatir en este nuevo escenario mediante la actualización tecnológica y la adaptación doctrinal.

En este sentido, el proceso de JTGT no es ajeno a la evolución del entorno operativo y al escenario que representan las MDO. En consecuencia, una revisión y adaptación doctrinal es necesaria para ejecutar el proceso bajo la premisa clave del JTGT: no cometer errores (Lorente, 2024).

Fundamentos de las operaciones multidominio y el targenting conjunto
Las Operaciones Multidominio

El concepto doctrinal MDO aparece en 2018 con el propósito de optimizar el poderío del combate terrestre en los niveles operacional y táctico. Cimentado sobre la doctrina de la «Batalla Aero-terrestre», adoptada por los Estados Unidos para responder a la amenaza soviética (Díaz de León, 2021). Así, mientras el concepto aero-terrestre se ceñía al protagonismo terrestre y aéreo, las MDO añaden los dominios espacial y ciberespacial, influyendo en todos los espacios de las operaciones. Además, la principal característica es la ejecución de acciones por encima y por debajo del umbral del conflicto, de forma que presentan dilemas que afectan a la maniobra, tempo y toma de decisiones en todos los ámbitos. En consecuencia, se necesitará un proceso de JTGT enteramente global que incluya a todos los dominios (Alaniz, 2021). Es decir, que contemple los dominios como un todo donde las acciones y efectos tienen repercusión transversal y simultánea.

En cuanto a la definición de las MDO, la OTAN las enuncia como «la orquestación de actividades militares a través de todos los dominios y entornos, sincronizadas con actividades no militares para permitir a la Alianza crear efectos convergentes a la velocidad oportuna» (Schnaubelt, 2023). Con orquestación, se pretende producir efectos de manera simultánea en los seis dominios del entorno operativo: terrestre, aéreo, marítimo, espacial, ciberespacial y cognitivo, representando una dificultad para acceder al teatro de operaciones debido al desarrollo de la estrategia Anti-Acceso y Denegación de Área (Anti-Access / Area-Denial, A2/AD) y la facilidad de acceso a las nuevas tecnologías por todo tipo de actores, disminuyendo la ventaja del poder militar. Sin embargo, con las MDO se pretende amortiguar el impacto de las estrategias militares asimétricas y vencer en la zona gris (Pulido, 2022). Además, en la zona gris no solo participa el Instrumento de Poder Militar, también se deben añadir los poderes Diplomático, Información y Económico, así como la colaboración de terceros actores, por lo que se incrementa la dificultad para actuar en todos los dominios de manera simultánea (Schnaubelt, 2023).

La guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto la importancia de la adaptación al escenario MDO. La profusión de ciberataques y la mitigación de estos mediante la utilización de los satélites Starlink, subrayan la importancia que los dominios ciberespacial y espacial tienen en las MDO (Schnaubelt, 2023).

Estos nuevos dominios se caracterizan por la ausencia de fronteras, las limitaciones se difuminan y en consecuencia se incrementan las opciones de producir efectos de segundo y tercer orden en todos y cada uno de los dominios, a modo efecto cascada. Por consiguiente, las doctrinas futuras deben tener en consideración no solo las ventajas, también los riesgos, evitando ser esclavos de la tecnología, a pesar de que el entorno operativo no dependa en la actualidad del ser humano en exclusiva (Lorente, 2024).

El Targeting Conjunto

El JTGT es un proceso que contribuye a alcanzar los objetivos operacionales (OO) y por ende, la situación deseada (SFD), mediante la selección y priorización de targets3 para acortar la campaña con la máxima efectividad. Es decir, producir el efecto deseado sobre los nodos claves de los distintos sistemas del adversario, asignando la respuesta adecuada de acuerdo a los recursos y capacidades disponibles. Asimismo, si bien se conduce en el nivel operacional, se dirige en el nivel estratégico y se ejecuta en el táctico, y siempre bajo las directrices del nivel político y el paraguas de la Comunicación Estratégica (StratCom) (PDC – 3.9).

Probablemente, el targeting es una herramienta que siempre ha existido (Martijn, 2012). Así, Escipión «el Africano» derrotó al ejército cartaginés en la Batalla de Zama (figura – 2) mediante la selección y priorización de los elefantes cartagineses como nodo clave sobre el actuar. En consecuencia, la respuesta adecuada fue la coordinación de trompetas y tambores junto a la maniobra de las legiones romanas, consiguiendo desarticular a las filas cartaginesas (Fuller, 2005, p.170). Asimismo, cabe subrayar la importancia de la combinación de las acciones letales y no letales para conseguir el efecto deseado (Lorente, 2024).


Figura – 2: Batalla de Zama. Fuente: elaboración propia con ChatGPT.

En la actualidad, la OTAN (AAP – 06, 2015) define el concepto de targeting como «el proceso de seleccionar y priorizar targets, ejecutando la acción adecuada sobre ellos, teniendo en cuenta las capacidades y los requisitos operacionales» (Lorente, 2024). Sin embargo, el JTGT no se ciñe exclusivamente a seleccionar, priorizar y ejecutar acciones. El ciclo de JTGT está dividido en seis fases (figura – 3) que abarcan desde las directrices del JFC, pasando por el desarrollo de sistemas y targets, la asignación de capacidades y el cálculo del daño colateral, la ejecución de acciones y la posterior evaluación de las mismas. En consecuencia, se requiere personal experto para realizar  cada una de ellas como ya quedo constatado en la Operación Unified Protector (2011) realizada por la OTAN en Libia, donde se concluyó la necesidad mejorar la integración de inteligencia y resaltar la importancia de la StratCom y el conocimiento cultural (Gaub, 2012).


Figura – 3: Fases del ciclo JTGT. Fuente: PDC 3.9.

En este sentido, la doctrina de JTGT es minuciosa y detallada, siendo refinada continuamente con el propósito de ser transparente, mitigar riesgos y asegurar la actuación bajo el marco legal, adoptando una metodología iterativa y una estructura específica al objeto de evitar acusaciones relacionadas con actuaciones irregulares o fuera de la legalidad (Jux, 2020).

El Targeting Conjunto en el contexto de las Operaciones Multidominio

En el contexto de las MDO, el JTGT se convierte en una herramienta más compleja y dinámica, dado que debe considerar las interacciones entre múltiples dominios y responder rápidamente a las condiciones cambiantes del campo de batalla. En efecto, el JTGT se basa en el concepto «cross-domain4» (e.g., acciones desde un sistema aéreo contra un target terrestre). En este sentido, el JTGT se desarrolló pensando en la relación uno a uno, sin tener en cuenta la sinergia de esfuerzos (Borne, 2019).

Sin embargo, la irrupción de los dominios ciberespacial y espacial, junto con el vertiginoso desarrollo tecnológico, han cambiado el espacio de batalla. Así, las MDO se caracterizan por la convergencia de acciones que conducen a que los efectos se produzcan de forma simultánea, precisa y casi instantánea en tres o más dominios al mismo tiempo (Pulido, 2022). En este sentido, los niveles de planeamiento y conducción de las operaciones5 se diluyen los unos con los otros, haciendo más difícil la toma de decisiones (Pareja, 2022).

Por consiguiente, el nuevo escenario que presentan las MDO condiciona las distintas etapas del proceso de JTGT. En efecto, la toma de decisiones, la elaboración de inteligencia, el cálculo del daño colateral y la estimación de efectos de segundo y tercer orden están sujetos a una rápida evolución del entorno operativo y en consecuencia, la doctrina actual deberá evolucionar del concepto cross-domain al entorno multidominio, por lo que será necesario identificar las implicaciones que las MDO causan en el proceso de JTGT.

Implicaciones de las MDO en el JTGT
Implicaciones sobre el entorno operativo

Las MDO tienen lugar en un campo de batalla que se caracteriza por un entorno operativo disputado en todos y cada uno de los dominios. La capacidad de ejecución se amplía debido a las distancias estratégicas y operacionales, como consecuencia del crecimiento y capacidad de los sistemas de armas, al tiempo que se niega el acceso a los adversarios y se dificulta la libertad de acción (empleo de la estrategia A2/AD) (USA TRADOC, 2017).

En consecuencia, el entorno operativo se tornará más complejo debido al desarrollo tecnológico, la combinación de fuerzas convencionales e irregulares junto con la participación de grupos delictivos y la profusión de acciones en áreas densamente pobladas. Además, la comprensión de la situación, la actualización de la inteligencia y mitigar las acciones de desinformación se complican sobremanera ante la interconectividad mundial y la capacidad de que cualquier actor genere efectos en los dominios ciberespacial y espacial, además de contar con acceso a las armas de destrucción masiva (USA TRADOC, 2017).

Por consiguiente, estas variables afectan al proceso de JTGT dejando obsoleto el concepto cross-domain, así como la ejecución táctica en exclusiva debido a la participación directa de los niveles estratégico y operacional. Asimismo, cabe subrayar que estos condicionantes requieren que el JTGT sea un proceso aún más minucioso de acuerdo a los principios legales, suponiendo una desventaja ante aquellos actores que no respetan la legalidad internacional ni los derechos humanos (Nieto, Cenit, 2015).

¿Nuevos niveles de ejecución?

Como ya se ha mencionado, la ejecución de las acciones de JTGT es un cometido del nivel táctico. No obstante, el nuevo contexto que ofrecen las MDO da la posibilidad de ejecución a los niveles estratégico y operacional a través del empleo de Instrumentos de poder Diplomático, Información, Militar y Económico (DIME), a los que se añaden como dominios el financiero, la inteligencia y el jurídico, de forma que se puedan generar efectos sobre los mismos, en un tipo de operaciones multidominio que García (2023) denomina operaciones integradas para influir (I+I). Por consiguiente, estos targets se encontrarían en el más alto nivel y quizá habría que pensar en hablar del «targeting político-estratégico», cuyo propósito sería influir, mediante la disuasión, defensa, contención, coacción, colaboración o apoyo García (2023). En consecuencia, esta perspectiva requiere que la doctrina de targeting se adapte a este nuevo paradigma al encontrarse con nuevas variables.

Marco de batalla expandido y tiempo comprimido

La transformación del marco de batalla ha supuesto que en la actualidad ningún dominio tenga un carácter hegemónico y donde el enfrentamiento entre adversarios tenga un alcance global (Martínez-Valera, 2022). En este sentido, el marco de batalla se ha expandido en relación a los diferentes dominios, al espacio, al tiempo e incremento de actores, a la vez que se ha contraído al no existir limitaciones en alcance, pudiéndose generar efectos desde y sobre cualquier parte de la esfera terrestre (Gaitán, 2020). Así, las MDO dividen el marco de batalla en siete áreas, en las que tienen lugar acciones en todos los dominios de forma simultánea, siendo transversal a los dominios terrestre, marítimo y aéreo, los dominios cognitivo, ciberespacial y espacial (figura - 4).


Figura – 4: El marco de batalla en las MDO. Fuente: (Lorente, 2024).

Esta simultaneidad implicará la interconexión de los tres niveles de las operaciones, requiriendo sistemas de mando y control ágiles, robustos y amplios, además de capacidades con grandes alcances y un sistema de inteligencia con capacidad de gestionar altas cantidades de información. En consecuencia, tanto sistemas y capacidades deberán estar dotados de programas de IA para facilitar el proceso de toma de decisiones (Pareja, 2022).

Por otro lado, el desarrollo tecnológico ha disparado la velocidad de las acciones y de la información, por lo que las MDO exigen una rapidez de respuesta mucho mayor, afectando a la priorización de targets y a la asignación de medios de ejecución (Muñoz, 2021). Además, el incremento de un mayor número de actores, exigirá que el tempo6 en relación al adversario sea mayor, y por ende, una mayor integración y coordinación de acciones (Saldaña, 2024).

Identificación positiva

La identificación positiva (ID) es un parámetro fundamental en las acciones de JTGT, sin embargo en las MDO, realizar una correcta ID puede complicarse debido al incremento de posibilidades de tener ubicaciones indeterminadas, siendo fundamental maximizar la sincronización y cohesión con el propósito de cumplir el principio de distinción (Jux, 2020). En este sentido, la IA jugará un papel clave. Por un lado para aprovechar sus ventajas, por otro, para mitigar el riesgo de obtener información falsa o errónea que conduzca a acciones fatales.

Nueva naturaleza de targets

Los nuevos dominios (espacial, ciberespacial y cognitivo) han generado nuevas capacidades para realizar acciones en el marco de batalla, pero también el tipo o naturaleza de targets también se va a incrementar, por lo que será necesario definir acciones concretas y medidas de efectividad específicas para estos (Bermejo, 2024). En este apartado también la IA juega un papel fundamental, al ser partícipe del desarrollo de estos nuevos tipos de targets7. En efecto, el auge exponencial de la IA ha llevado a los Estados Unidos a crear y probar un avión F-168, denominado «caza VISTA X-62» pilotado por IA (Biurrun, 2024). (Figura – 5).


Figura – 5: El entorno operativo y la nueva naturaleza de targets. Fuente: Elaboración propia con ChatGPT.

Implicaciones en las distintas fases del ciclo de JTGT

Parece claro que el número de factores a tener en cuenta en las MDO es mucho mayor y por consiguiente, las fases del ciclo de JTGT se verán afectadas. En efecto, el nuevo escenario MDO establece el marco que concreta el propósito y directrices del JFC (Fase 1). Esta primera fase condiciona el desarrollo de sistemas (Target System Analysis, TSA) y por ende el desarrollo de targets (Fase 2). La fase 3, en el que se proponen las repuestas idóneas para cada acción sobre un determinado target (soluciones de weaponeering) requerirá mayor coordinación al contar con nuevos tipos de soluciones. Las decisiones y aprobación de la fase 4 requerirán una precisa coordinación y definición de autoridades de ejecución. La fase 5, exigirá un minucioso detalle y precisión para realizar la ejecución de la acción. Por último la valoración de las acciones que tiene lugar en la fase 6, presenta un gran desafío en un escenario que dificultará la capacidad de medir los resultados (Saldaña, Aguirre, Turner, Cancho, Jux, 2024).

Implicaciones legales y operacionales en el proceso de validación

El desarrollo tecnológico y la evolución de internet han cambiado el paradigma de las operaciones. La ambigüedad fronteriza que presentan los dominios ciberespacial y del espacio han cambiado el concepto de zona de operaciones. Así, vanguardia y retaguardia se confunden en un territorio etéreo donde el concepto de soberanía es difícil de aplicar y en consecuencia, el concepto de legítima defensa puede ser discutido (Sanz y Calabria, 2022). En efecto, la dificultad de atribución, unida a las posibilidades de afectar a terceros actores, implica responsabilidades en el más alto nivel. Además, el concepto de target virtual en los dominios cognitivo y ciberespacial afectará al proceso de validación (Cancho, 2024).

No obstante, Turner (2024) señala que no tendría por qué haber ningún cambio legal en cuanto al proceso de validación de targets en general, aunque en relación a los High Sensitive Target9, (HST), si podría producirse, debido a que la OTAN no ha definido claramente este concepto. En la misma línea, Bermejo (2024) se refiere a la necesidad de personal jurídico que examine e interprete la normativa actual para adaptarla a los nuevos tipos de targets y aclarar conceptos como el de dual-use10, el de HST ya mencionado y el de Time Sensitive Targets11 (TST).

El Targeting Conjunto en la región A2/AD

El concepto A2/AD (figura – 6) se visualiza mediante una enorme burbuja impenetrable que, a pesar de su supuesta “dureza”, no está libre de resquicios que la hagan frágil. En efecto, la burbuja permanecerá intacta siempre que los sistemas que la materialicen no se vean desbordados, algo que podría ocurrir en algún momento dado que los medios son limitados y por consiguiente se podrá penetrar dentro de la misma (Alonso, 2023).


Figura – 6: Región A2/AD. Fuente: Elaboración propia con ChatGPT.

Penetrar en este caparazón requiere un enfoque multidominio para alcanzar el efecto deseado y entrar en el área prohibida. En consecuencia, la integración de las acciones de JTGT en múltiples dominios es fundamental, sin menoscabo del mantenimiento de los aspectos legales del targeting, la ID, el cálculo del daño colateral y sus técnicas de mitigación (Jux, 2020).

Riesgos y vulnerabilidades que las MDO presentan al JTGT

Mientras Albert Einstein estaba sentado en un autobús observando el famoso reloj de la torre que domina Berna (figura – 7), pensaba que le ocurriría al tiempo si el autobús fuese cada vez más rápido, ¿se congelará el tiempo? (History.com, 2009). En este sentido, el desarrollo tecnológico permite realizar un mayor número de acciones en mucho menos tiempo, sin embargo, también hay menos tiempo para la toma de decisiones.


Figura – 7: Einstein y la relación velocidad-tiempo. Fuente: Elaboración propia con ChatGPT.

En consecuencia la reducción del tiempo es quizá el riesgo que mayor impacto tendrá en el JTGT, ya que se ralentiza el desarrollo de sistemas y targets, la coordinación y difusión de listas y otros productos, elevando la rigidez en el flujo de la información (Aguirre, 2024). Asimismo, a mayor número de dominios, mayor cantidad de información habrá que procesar lo que, pudiendo ser una ventaja para tener más precisión y no cometer errores, es al mismo tiempo una desventaja debido a la limitación del tiempo, por lo que la doctrina debe establecer un equilibrio entre minuciosidad y burocracia para ser eficaces y efectivos.

Además, los dominios ciberespacial y espacial, la complejidad técnica y su transversalidad con el resto de dominios dificultan la sincronización de acciones (Cancho, 2024). En efecto, estos nuevos dominios y la tecnología proporcionan nuevas capacidades que podrían producir retrasos en la preparación y ejecución de acciones, perdiendo en consecuencia la iniciativa (Saldaña, 2024). Dentro de estas nuevas capacidades se encuentra la IA que, si por un lado facilita la integración de un mayor número de factores en la toma de decisiones, también tiene el riesgo de que se confíe en una delegación excesiva en la misma, lo que genera cuestionamientos legales, éticos e incluso psicológicos (Bermejo, 2024).

Por consiguiente, es necesario un cambio de mentalidad que conduzca al uso de la IA sin caer en su dependencia, además de incrementar la ciberseguridad de los sistemas, de forma que aseguren un proceso de JTGT eficaz, preciso y siempre bajo el paraguas de la legalidad.

La contribución del nivel táctico al JTGT en el escenario multidominio

Como ya se ha explicado, el targeting no es más que una herramienta que puede ser utilizada en cualquier ámbito. El nivel táctico participa en el proceso de JTGT desarrollando y nominando targets, ejecutando acciones y proporcionando la valoración de los resultados de las mismas, contribuyendo a alcanzar los OO. No obstante, también lleva a cabo su propio proceso de targeting adaptado a las características de cada mando componente, en aras de alcanzar sus objetivos tácticos. En el entorno MDO, el nivel táctico necesita incorporar las nuevas tecnologías y reevaluar los procesos de ejecución de targeting para explotar las ventajas de la sincronización multidominio.

En esta línea, se están creando las Multi-Domain Task Force (MDTF), organizaciones que reúnen todas las capacidades necesarias para actuar en las MDO (figura – 8). Así, estas organizaciones son capaces de generar, bajo un mando único, efectos de forma simultánea y sincronizada en todos los dominios, siendo capaz de reducir el caparazón de las zonas A2/AD, en favor de los propósitos del JFC (Borne, 2019).


Figura – 8: Organigrama MDTF. Fuente: Military Review (Borne, 2019).

En consecuencia, los cambios actuales del entorno operativo sugieren la evolución de la doctrina y las organizaciones tácticas en consonancia con el mismo, requiriendo una constante modernización de las capacidades, o de lo contrario, serán otros los que aprovechen las oportunidades para obtener una posición de ventaja.

Conclusiones

A lo largo de la historia el marco de batalla ha evolucionado como consecuencia de la evolución de la tecnología y el armamento, por consiguiente, las doctrinas y las tácticas han ido evolucionando en consonancia para adaptarse a los cambios que conformaban el entorno operativo. No obstante, el desarrollo tecnológico ha sido aprovechado por todo tipo de actores, de forma que la superioridad militar ya no es tan determinante para derrotar a un adversario, aumentándose el número de acciones en la zona gris. La doctrina multidominio surgió como respuesta a esta forma de actuación, con el propósito de mitigar el impacto de los métodos asimétricos que, con la irrupción de la IA, exige la consiguiente adaptación doctrinal y tecnológica.

La aparición de los dominios ciberespacial y espacial, junto a la importancia del dominio cognitivo conforman el escenario MDO que se caracteriza por la simultaneidad de acciones en todos los dominios. Asimismo, la participación de terceros actores y el empleo de los instrumentos de poder, amplían el abanico de acciones y efectos, incrementándose la dificultad de actuar en todos los dominios de forma simultánea, por lo que el concepto cross-domain, en el que se basa el JTGT queda obsoleto.

Además, el concepto de soberanía basado en el territorio queda en entredicho como consecuencia de la ambigüedad fronteriza de los dominios ciberespacial y espacial, siendo esta otra variable más a contemplar en el proceso de JTGT.

El nuevo entorno operativo se ha ampliado, apareciendo más áreas de acción que han abierto la capacidad de ejecución a los niveles estratégico y operacional. Sin embargo, la complejidad aumenta con la aparición de nuevos actores, nuevas amenazas y la profusión de acciones en áreas densamente pobladas, por lo que se incrementa el riesgo de generar efectos secundarios.

El tiempo comprimido es probablemente la mayor implicación y el mayor riesgo que las MDO suponen para el JTGT. En menos tiempo, hay que tomar decisiones respecto a desarrollo y elaboración de las distintas etapas del proceso JTGT.

Por último, las MDTF son consecuencia de la evolución a las MDO, proporcionando al nivel táctico la capacidad de actuar y responder en este entorno, y por tanto, adaptan los procesos de targeting operacional y táctico al nuevo escenario MDO, mediante la incorporación de las nuevas tecnologías y la reevaluación de los procesos de ejecución del targeting.

Bibliografía

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

1En su acepción de ser humano.
2Zona en la que las acciones se realizan fuera del marco de buena fe, pero sin llegar a a cruzar el umbral que conduzca a escalar el conflicto.
3Se utiliza el vocablo inglés «target» en lugar de blanco para referirse a todas las entidades potenciales que han sido validadas dentro del proceso de JTGT. Es decir, cumplen con los principios de Proporcionalidad, Humanidad, Distinción y Necesidad Militar, además de los requisitos operacionales definidos.
4Realización de acciones de un dominio sobre otro.
5Estratégico, Operacional y Táctico.
6Ritmo de las operaciones en relación al del adversario.
7Nuevos tipos de targets, que al mismo tiempo, también pueden ser capacidades.
8F-16: Fighter – 16 (Caza – 16) Traducción del autor.
9High Sensitive Target (Target Altamente Sensibles): Aquellos sobre los que la ejecución de una acción podría desembocar en repercusiones políticas.
10Entidad que desarrolla una función militar y civil o de carácter no-combatiente al mismo tiempo.
11Time Sensitive Target (Target Sensible en el Tiempo): Aquellos que por su peligrosidad y fugacidad suponen un alto riesgo para las operaciones propias.
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