CEHISMI. Los supervivientes de Flandes

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22 oct 2025

CEHISMI. Los supervivientes de Flandes

José María Blanco Núñez. Comisión Española de Historia Militar (CESEDEN)

Saavedra Vázquez, María del Carmen. Los supervivientes de Flandes. Editorial La Crítica y Academia de las Ciencias y las Artes Militares, Astorga, 2024. 470 páginas. ISBN 978-84-129675-0-0.

La autora de este libro, nacida en Ferrol en 1962, es catedrática de Historia Moderna de la Universidad de Santiago de Compostela, donde en su día se graduó obteniendo el premio extraordinario de fin de carrera. Es académica correspondiente de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares (ACAMI). Además, ha sido directora de las revistas universitarias Sémata, Ciencias Sociais y Humanidades y Obradoiro de Historia Moderna. Desde los inicios de su carrera universitaria, en 1986, ha desarrollado una investigación sistemática en Historia Militar, campo al que ha dedicado su tesis: Actividad militar, económica y sociedad en la España no atlántica 1559-1648 (1992), media docena de libros y un centenar de artículos y contribuciones a congresos. Entre sus monografías cabría destacar La Coruña durante el reinado de Felipe II (1989), Galicia en el Camino de Flandes (1996), María Pita, una aproximación a su vida y a su tiempo (2003) y como editora, La decadencia de la Monarquía Hispánica en el siglo XVII. Viejas imágenes y nuevas aportaciones (2016). Su investigación, enfocada al estudio de la organización militar durante los Austrias, pone singular atención al despliegue militar y acontecimientos acaecidos en Galicia.

En su tesis doctoral analizó el proceso de creación de la administración militar gallega, entre mediados del siglo XVI y mediados del siglo siguiente, determinando las principales consecuencias derivadas de dicha creación, tanto demográficas como socioeconómicas, aspecto este último que analiza enfocando a La Coruña, por ser esta población la que se convirtió en sede de la Real Audiencia, centro naval peninsular y uno de los dos presidios del reino. Para ello investigó en los fondos de los archivos: General de Simancas (secciones de guerra antigua y contaduría mayor de cuentas), Reino de Galicia (sección pleitos de vecinos), Municipal de La Coruña (sección actas de ayuntamiento) y Diocesano de Santiago (sección archivos parroquiales). En cuanto al planteamiento del trabajo, tomó en consideración los últimos avances historiográficos sobre historia militar y los de la nueva historia urbana.

El libro que recesamos es fruto de investigación primaria y no final sino continuación de su labor en pro del conocimiento exhaustivo del Ejército en el periodo aludido más arriba, además trata de recuperar la historia de los soldados al servicio del rey de España que sobrevivieron a la extinción del ejército de Flandes.

En su Introducción, la autora explica cómo se acercó a este asunto como resultado de la investigación que emprendió hace más de un par de lustros para analizar la transición entre el ejército de los Austrias y el de los Borbones, trabajo al que dio un enfoque regional muy centrado en su Galicia natal, dicho análisis lo enfocó con lente regional y centrado en el caso gallego, pues consideró que “ (…) el territorio constituye una variable fundamental para entender la evolución de la organización militar en le Época Moderna. Parte esencial de dichas pesquisas estaba destinada a estudiar la evolución de los tercios levantados por el Reino de Galicia, durante la guerra de Sucesión (…)”. Este proceder la condujo a encontrarse con los “supervivientes de Flandes”, debido a que ciertos tercios gallegos se refundieron en el Regimiento de Galicia.

Para identificar a los oficiales y soldados que regresaron a España en 1713, la autora recurrió inicialmente a las hojas de servicio de los oficiales del Regimiento de Galicia conservadas en el Archivo General de Simancas, aunque enseguida ampliaría el estudio a los otros cinco regimientos que volvieron, los de: Soria (hoy en día, Soria nº9, el más antiguo del Ejército español, de guarnición en la isla de Fuerteventura) Toro, Cuenca, Jaén y Zamora; las comprendidas entre 1712 y 1718 constituyen la base documental de esta obra. Explica las consecuencias que de este análisis se derivaron debidas a la falta de documentación en algunos de los años comprendidos, lo incompleto de algunas de ellas y las que le surgieron ante la necesidad de seleccionar a los individuos objeto del estudio, para el cual se ha “(…) hecho una búsqueda orientada a reunir las relativas a los oficiales procedentes de los Países Bajos. Un proceso laborioso y delicado que se explica en un apartado específico de esta obra (…)” (el punto 2 del Capítulo III).

También explica la autora como ha manejado exhaustivamente la Colección Clonard del Archivo General Militar de Madrid y cómo pudo delimitar a los regimientos gracias a la famosa obra del mismo conde de Clonard, Historia Orgánica de las armas de Infantería y Caballería española, pero tuvo que rellenar sus lagunas recurriendo al fondo de Estado del Archivo Histórico Nacional, donde abordó la guerra de Sucesión.

Con esas investigaciones, la autora ha podido “(…) trazar una panorámica muy general de ambos periodos” (Austrias y Borbones) para que el lector pueda disponer de un mínimo contexto que le permita comprender la realidad de la época estudiada y también ha sido importante para ella el “(…) incidir en los dos aspectos nucleares de mi planeamiento: los condicionantes que el territorio de procedencia introduce en las carreras de los individuos y la importancia que tuvo la oficialidad media e inferior para sostener el esfuerzo militar español (…)”.

Es muy importante señalar lo que también confiesa la autora sobre su “exhaustiva” bibliografía: “(…) he dotado a la obra de un aparato bibliográfico más voluminoso que el habitual en las publicaciones académicas de los últimos años. En un tiempo en que la inteligencia artificial parece destinada a construir relatos de manera acelerada me ha parecido importante dar cuenta de la multitud de lecturas necesarias para acercarse al pasado con rigor profesional.” Con lo que no podemos estar más de acuerdo.

El libro está articulado, además de la comentada Introducción, en cinco capítulos, un epilogo: LOS ÚLTIMOS DE FLANDES, la también comentada BIBLIOGRAFÍA y seis ANEXOS con las relaciones de oficiales de otros tantos regimientos estudiados, donde queda plasmada la profundidad de la investigación llevada a cabo que, gracias al afán y a la constancia de la profesora María del Carmen Saavedra, tendrá continuación.

Los cinco capítulos muestran la historia de:
I.- La pérdida de los Países Bajos

España perdió formalmente la soberanía de los Países Bajos en 02 de enero de 1712, cuando Felipe V de Borbón, rey de España, se la cedió a Maximiliano II Emanuel, duque de Baviera. La autora continúa explicando la dificultad del complejo proceso del destino de Flandes, con raíces muy anteriores al conflicto sucesorio. Explica el estado de la cuestión a través de la más actual bibliografía y aunque afirma que “(…) el contexto político en que tuvo lugar el tras paso de soberanía de los Países Bajos españoles parece cada vez mejor definido, aunque sigamos careciendo de un trabajo monográfico que permita abordar el tema en toda su capacidad.”

Enseguida, explica en tres puntos los problemas surgidos y como se fueron resolviendo:

I.1.- Mudar el Gobierno, I.2.- Empeñar la soberanía, I.3.- Ceder el territorio

Tras esa explicación en detalle, que concluye con el proceso de las conferencias y tratados de Utrecht y el tratado de Rastatt y la firma de la paz con las Provincias Unidas por parte de España (13 de junio de 1714), remata afirmando que: (…) la realidad (explicada) nos llevó a analizar la trayectoria final del ejército de Flandes para determinar en qué medida su estado contribuyó a la pérdida de los Países Bajos españoles.

II.- El final del Ejército de Flandes
II.1.- El último ejército de Carlos II. II.2.-Unas tropas de estilo francés II.3.- Un ejército exhausto.

Este capítulo ofrece ocho tablas con valiosos datos sobre la Infantería española, Tercio a Tercio, durante diversos años del periodo analizado en el libro. En el se pueden seguir las dificultades de Personal, Material y las del importantísimo y escaso recurso financiero, las bajas en alguno de los combates y la extenuación del Ejército al final de las campañas. También se analizan las acciones tácticas y los planeamientos estratégicos habidos con la evolución de las operaciones de guerra.

Con la entrega de la plaza de Luxemburgo (27.06.1713) a las tropas holandesas del general Colliard, finalizó la ocupación borbónica de los Países Bajos que conllevó la repatriación a España de las últimas unidades del Ejército “(…) había sido el último capítulo en la historia del ejército de Flandes, una fuerza que había luchado en el corazón de Europa para mantener la fé católica y la reputación de la monarquía española desde el siglo XVI.”

III.- Sobrevivir a la Extinción
III.1.- Repatriación y reforma (retiro) III.2.- Identificación de los supervivientes.

Apoyándose en otras nueve tablas, describe la situación y vicisitudes de los regimientos de Infantería repatriados en 1710 (Zamora, Soria, Jaén y Toro); la distribución de los batallones de Infantería en 1717, cuyos datos permiten conocer las prioridades estratégicas de la Corona española y los regimientos con supervivientes de Flandes a partir de 1718 (Galicia, Zamora, Soria, Jaén, Portugal y Cuenca).

No diremos más sobre su apartado 2 pues ya lo hemos hecho más arriba, solamente señalar que las tablas van mostrando, Regimiento a Regimiento, el empleo, el nº de oficiales y los supervivientes de cada uno de ellos.

IV.- Naciones y Reinos
IV.1.- Gallegos de ida y vuelta IV.2.- Peninsulares, canarios y africanos IV.3.- Los jenízaros flamencos

Este capítulo y el siguiente, ahonda en los orígenes geográficos, empleos y capacidades de los supervivientes de Flandes, lo cual mejorara el conocimiento sobre los criterios utilizados por la Corona española para integrarlos en su nuevo modelo militar, completamente distinto al precedente de los Austrias.

Contiene cuatro tablas con los datos sobre los orígenes territoriales del resto de la oficialidad, edades medias de los supervivientes, distribución de empleos en las planas mayores y de distribución de la oficialidad por compañías.

Nos ha llamado mucho la atención el punto IV. 3 sobre los jenízaros flamencos, término utilizado por entonces para definir a las “(…) “naciones mixtas” las surgidas de los enlaces entre españoles e italianos, flamencos o alemanes. Unos matrimonios que eran consecuencia directa de la convivencia secular de las poblaciones de los territorios españoles”. Así, la introducción del libro comienza con esta frase: “En 1713 llegaba a España el jenízaro flamenco Pedro García, hijo de un militar español (y de una dama flamenca) en los Países Bajos (…)”.

V. – Militares de profesión.
V. 1.- Antigüedad versus privilegios; V. 2.- ¿Una oficialidad incapaz?

Este último capítulo analiza el trascendental cambio en la oficialidad del Ejército. Pasar de soldados gentilhombres, formados en casas señoriales de la nobleza (con los Austrias), a oficiales profesionales, integrados y escalafonados en Cuerpos, más disciplinados y mejor formados, con “inspiración” totalmente francesa, no fue tarea fácil. La novedad más trascendente de la “nueva planta borbónica” radicaba en el régimen de nombramientos, al establecer que la designación de todos los oficiales correspondía al Rey “(…) al cual se le otorgaba el control de la carrera militar, convirtiendo al Ejército en uno de los pilares fundamentales de la monarquía”.

Para reforzar sus argumentos, ofrece seis tablas con datos de los aspectos más interesantes sobre esta nueva oficialidad: forma de ingreso, participación en funciones de armas, tipología de las funciones, heridos, prisioneros y comportamiento de la oficialidad.

En el epílogo explica la documentación de base y muestra la casuística de algunos de los supervivientes estudiados. Le sigue el apartado de conclusiones, de las cuales, solamente comentar (pues la lectura del total es imprescindible) que, en 1728 solamente quedaban dos ancianos supervivientes de Flandes, incapaces de servir y camino de la reforma (retiro). Eran parte de los millares de hombres que formaron la transición de los Austrias a los Borbones y “(…) sus trayectorias vitales semejan extraordinarias por su capacidad de adaptación a los nuevos gobernantes, nuevos modos de hacer la guerra y al nuevo país que comenzaba a vislumbrarse (…)”.

Nosotros diremos, para poner el punto final, que el libro es claro, sencillo, de cómoda lectura y pieza fundamental para la Historia Militar de España y de Europa. Durante dicha lectura, nos ha venido muchas veces a la mente la conocida frase: “España mi natura, Italia mi ventura y Flandes mi sepultura”.

José María Blanco Núñez
Comisión Española de Historia Militar

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.