
03 sept 2025
La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Paradojas y contradicciones del régimen
Beatriz Alonso Acero. CEHISMI (CESEDEN)
Alía Miranda, Francisco. La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Paradojas y contradicciones del régimen. (Madrid, Los Libros de la Catarata, 2023). 222 pp. ISBN: 978-84-1352-702-4.
El centenario del golpe de Estado de 1923 ha propiciado la publicación de varias obras que pasan revista a las razones del levantamiento, la evolución de las sucesivas etapas de la dictadura de Miguel Primo de Rivera y las consecuencias de este régimen en la historia posterior. Algunas son resultado de reuniones científicas que han tratado de poner al día los conocimientos sobre una época de nuestra historia cuyo estudio ha quedado solapado por el de etapas previas o posteriores que han suscitado un mayor interés historiográfico, caso de la Restauración, la Segunda República o la propia Guerra Civil española. Citamos, como ejemplo, los volúmenes publicados por la Universidad de La Rioja, Nuevas miradas sobre la dictadura de Primo de Rivera en su centenario (C. Navajas Zubeldia y G. M. Muñoz (coords.), 2025), y por la Universidad de Granada, A plena luz del día: el golpe de Estado del general Primo de Rivera (A. Robles Egea (coord.), 2023). Pero también han visto la luz algunas destacadas monografías, como esta de Francisco Alía Miranda, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha, autor de obras como Duelo de sables. El general Aguilera, de ministro a conspirador contra Primo de Rivera (Biblioteca Nueva, 2006); Julio de 1936. Conspiración y alzamiento contra la Segunda República (Crítica, 2011) o La agonía de la República. El final de la guerra civil española, 1938-1939 (Crítica, 2015).
Lo que Alía Miranda nos propone es un estudio integral de este periodo concreto de la historia de España, bien articulado y documentado, de asequible lectura y fácil comprensión, lo que lo convierte uno de los más valiosos de entre los publicados al hilo de este centenario, por cuanto, de una forma tan sencilla como adecuadamente enlazada, consigue aunar la recreación de los contextos en los que se gesta el suceso con la exposición y análisis riguroso de los datos concretos que definen la evolución del régimen dictatorial en sus siete años de andadura. En su Introducción, el autor, tras reconocer que se trata de un periodo con una bibliografía aún insuficiente e incompleta, se marca como objetivo explicar la dictadura en torno a cuatro interrogantes prioritarios: causas del golpe militar, principales aportaciones del régimen, razones de su vertiginosa caída y posteriores consecuencias, todo ello mediante un análisis global que abarque en la mayor medida posible las perspectivas políticas, sociales, económicas y culturales de esta etapa. Como hipótesis previa, expone la necesidad de aclarar cómo un golpe de Estado en alguna medida «novedoso» —no se había producido ninguno en los últimos cuarenta años de historia en un país con un siglo XIX en el que habían tenido lugar hasta un total de 26 pronunciamientos—, que fue una victoria fácil, casi sin oposición, y que se tradujo en un régimen dictatorial de inmensa popularidad en los dos primeros años de existencia, se fue diluyendo por la marcada presencia de paradojas («dicho o hecho que parece contrario a la lógica», p. 13) y contradicciones («decir o hacer lo contrario de lo dicho», p. 13). Ambos términos, «paradoja» y «contradicción», que aparecen con toda lógica en el subtítulo de la obra, son los hilos con los que Alía Miranda teje su análisis de la dictadura, detectando y examinando las contrariedades que fueron ahogando el régimen en sus propias incoherencias.
Los once capítulos por los que transita esta obra, tras la Introducción, siguen un acertado orden cronológico que conduce al lector a los antecedentes políticos y militares del desastre de Annual en 1921 (Capítulo 1) —episodio clave para entender el posterior golpe primorriverista—, al análisis del propio levantamiento (Capítulo 2) —pergeñado desde la primavera de 1923 y efectuado, con apoyo implícito de Alfonso XIII, el 13 de septiembre, de forma incruenta, mediante la publicación de un manifiesto—, y al estudio de los siete años de dictadura (Capítulos 3-11). En estos últimos se analiza la peculiar personalidad del jerezano Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, de perfil aparentemente populista pero capaz de poner en marcha sin atisbos de duda medidas estrictas e incluso crueles, y su paso de una posición previa de abandonismo africano a nuevos objetivos militares allende el Estrecho, con la consecución de un marcado éxito en el desembarco de Alhucemas de septiembre de 1925 —con apoyo de Francia—, que facilitará el final de la guerra de Marruecos en 1927. Alía Miranda estudia el atípico modelo de dictadura que se forja, con apoyo, al menos en los primeros tiempos, del monarca y de algunos sectores políticos, especialmente del socialismo, además de basar su fuerza en dos organizaciones sociales de gran relevancia entonces, el Somatén y la Unión Patriótica, analizadas con detalle en cuanto a orígenes, fines y corrupciones que las definen y contribuyen a socavar las bases del régimen. De certeros enfoques y resueltas interpretaciones resultan los capítulos centrados en la economía —uno de los mayores éxitos de la dictadura pero también su ruina a partir de la crisis internacional iniciada en octubre de 1929 por la enorme dependencia del capital extranjero tanto en inversiones como en deuda pública—, en las relaciones internacionales —donde la dictadura, desde una inicial simpatía hacia el fascismo italiano, evolucionó hacia un intento de prestigiar el régimen en el exterior, buscando el apoyo de las democracias europeas de Francia y Gran Bretaña—, y en la cultura, con el análisis del abierto enfrentamiento de Primo de Rivera con la mayor parte de los intelectuales de la época, con episodios nefastos como el destierro de Miguel de Unamuno a Fuerteventura, mientras, nueva paradoja, va surgiendo una de las mejores generaciones literarias de la España contemporánea.
La descomposición de la dictadura se hace notoria desde 1926, cuando, ya desde el interior del país, republicanos, intelectuales y militares estiman inaceptable que, a pesar de lo anunciado en el manifiesto del 13 de septiembre de 1923 (carácter provisional del Directorio Militar), se perpetúe tras la victoria en la guerra de Marruecos. La oposición a la continuidad del régimen tiene su espejo en el enfrentamiento de militares contra militares (Capítulo 10), con varias conspiraciones que intentaron su derribo, las cuales, aunque infructuosas, desazonaron al dictador, por proceder de sus compañeros de profesión. La creciente oposición a la dictadura y al rey socava las ya muy debilitadas bases de un régimen que había gozado de gran popularidad entre 1923 y finales de 1925. La falta de apoyo entre sus compañeros de armas precipita la dimisión, el 28 de enero de 1930, de Primo de Rivera, exiliado a París, donde, también paradójicamente, se había centralizado la oposición exterior al régimen durante los siete años anteriores y donde fallecerá dos meses después de su llegada (Capítulo 11). En una nueva y fatal contradicción, Alfonso XIII elegirá sucesor a Dámaso Berenguer, presidente del Consejo de Ministros y ministro de la Guerra, considerado responsable del desastre de Annual en 1921, episodio origen de toda la crisis que había desembocado en la dictadura de 1923-1930.
Concluye la obra con unas exhaustivas Conclusiones en las que Alía Miranda perfila y lustra sus principales aportaciones, partiendo del papel regio en el golpe de Estado, con el que Alfonso XIII une su suerte a la del dictador, un papel no acreditado documentalmente, pero que estima demostrado por la facilidad con la que se llevó a cabo el golpe, que apenas tuvo enemigos, y por la frialdad y pasividad con que procedió el rey, sin apresurarse a regresar a Madrid poniendo fin a sus vacaciones en San Sebastián y sin actuar enérgicamente contra los golpistas. Con el paso del tiempo, la antes aclamada dictadura iría desvaneciéndose, al no lograr el pretendido regeneracionismo frente a los vicios del sistema político de la Restauración y al intentar perpetuarse en el tiempo con el cambio del Directorio Militar por un Directorio Civil, lo que fue vertebrando una oposición fuerte conformada por militares, conservadores, liberales, intelectuales, anarquistas, comunistas y republicanos, a la que Primo de Rivera —que se calificaba a sí mismo como «dictador»— denominó «mosaico de conspiradores» (p. 209). Fracasada políticamente y volatilizada desde el día siguiente a la dimisión, la dictadura pasó factura a un Alfonso XIII que quedaba muy desgastado y en poco más de un año emprendería el camino del exilio, si bien tanto el régimen dictatorial como la propia figura del Primo de Rivera serán utilizados en su provecho por el franquismo.
El volumen traslada el uso y conocimiento de las fuentes bibliográficas y archivísticas —recopiladas al final del libro— a los diferentes capítulos, a través de la inclusión de reveladoras citas de los principales protagonistas del periodo, sin que ello redunde en el empleo de notas al pie, casi inexistentes en este libro, que sí incluye un cuadernillo central con fotos en blanco y negro que acercan al lector a los principales protagonistas y sucesos del periodo, del que Alía Miranda presenta un inteligente análisis global, contribuyendo a aclarar algunas de las lagunas y dificultades interpretativas sobre este periodo de nuestra historia del que todavía quedan más preguntas que respuestas.
Beatriz Alonso Acero
CEHISMI
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