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ALONSO AFIRMA QUE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL VALORA DE MANERA EXTRAORDINARIA LA CONTRIBUCIÓN ESPAÑOLA EN AFGANISTÁN

14/03/2007 Twitter El ministro asegura que el aumento de efectivos, hoy por hoy, no es imprescindible y que las medidas de autoprotección de nuestras tropas son suficientes

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, ha afirmado hoy en el Pleno del Congreso de los Diputados que el Gobierno siempre ha asumido la existencia de riesgos en Afganistán, derivados de las condiciones de ese país, y subrayó que la situación actual no es distinta a la de hace un año.

En una interpelación urgente del Grupo Parlamentario Popular sobre la misión de las Fuerzas Armadas españolas desplegadas en Afganistán, el ministro ha asegurado que, según el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el aumento de efectivos en Afganistán, hoy por hoy, no es imprescindible, y las medidas de autoprotección actuales son suficientes.

Respaldo de la comunidad internacional

Sólo por este detalle, porque han perdido la vida 81 militares españoles en esta misión, recalcó el ministro, nadie debería acusarnos de 'falta de compromiso'. En este sentido, añadió que nuestros aliados de la comunidad internacional comprenden y respaldan la posición firme y coherente de España, y todos ellos han reiterado que España es un socio fiable y que está cumpliendo a plena satisfacción sus compromisos con Afganistán y con las Naciones Unidas.

Por otro lado, Alonso recordó que los primeros soldados españoles llegaron a Afganistán en enero de 2002, con unos 350 efectivos integrados en ISAF, que se redujeron posteriormente, en 2003, coincidiendo con los prolegómenos de la guerra de Irak y la participación de España en la coalición internacional 'Libertad Duradera' liderada por Estados Unidos. Así, cuando en marzo de 2004 tienen lugar las elecciones generales y llega el nuevo Gobierno, España sólo tenía 130 efectivos en ISAF cifra que, tras el repliegue de nuestras tropas en Irak y la salida de 'Libertad Duradera', se incrementó, con el respaldo del Parlamento, primero hasta 540 efectivos, y en mayo de 2006 hasta los 690 actuales.

Igualmente, el ministro destacó la importante labor que realizan las tropas españolas en la zona oeste de Afganistán, tanto directamente mediante proyectos de impacto rápido para ayudar de forma inmediata a la población y mejorar sus condiciones de vida, como mediante proyectos de medio y largo plazo en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). 'Ayudamos a construir una sociedad en paz, y nuestra presencia militar no es de acción bélica, sino de protección, de creación de seguridad', señaló.

Existencia de riesgos

Respecto a la seguridad, Alonso insistió en que el Gobierno siempre ha asumido la existencia de riesgos derivados de las condiciones del país y que son, precisamente, los que justifican la presencia militar. No obstante, explicó que el aumento de la actividad talibán no es de ahora, sino que comenzó en 2006 cuando ISAF se desplegó primero al sur del país y luego al este.

Según el ministro, en el oeste, donde están las tropas españolas, la situación de inseguridad aumentó, aunque en mucha menor medida, y se tomaron las medidas oportunas con el aumento de 150 efectivos. En cuanto al incremento previsible de la violencia en primavera, tras el parón invernal, resaltó que esta situación no es nueva, ya que se produjo en 2006.

Además del incremento de efectivos en 2006, Alonso recordó otras mejoras que se han producido en cuanto a medidas de protección, como el refuerzo de la unidad de protección del PRT de Qala i Naw, los equipos de estabilización médica y de desactivación de explosivos, la compañía de reacción rápida, el destacamento de aviones de transporte de Herat, el incremento de personal de apoyo y de vehículos blindados, la instalación de escudos protectores para tiradores en vehículos y de inhibidores de frecuencia, mejoras en la protección y blindaje de los helicópteros y en las prendas de protección individual, o la instalación de refuerzos de protección en los perímetros de las bases.

A estas medidas se añadirá, en el menor tiempo posible, el envío a la zona de aviones no tripulados para vigilancia, reconocimiento y apoyo a la seguridad, así como el compromiso para la formación de una serie de unidades del Ejército y la Policía afganos. "En la medida que las fuerzas afganas vayan asumiendo progresivamente más responsabilidades, irán liberando poco a poco las fuerzas de ISAF de algunas de las misiones que desempeñan ahora", agregó Alonso.

En este sentido, el ministro de Defensa recalcó que existen riesgos, pero las medidas de seguridad no han dejado de mejorar con este Gobierno y se han ido implementando según la estimación de riesgos y amenazas que evalúa constantemente el Mando de Operaciones. Alonso insistió en que no ha recibido ni tiene previsto recibir ninguna solicitud del Estado Mayor de la Defensa para aumentar el número de efectivos en Afganistán, y dijo que la seguridad no depende directamente del número de efectivos, sino de la naturaleza del riesgo.