Artículo de la Revista Española de Defensa número 363
Un buque y un avión de las Fuerzas Armadas participan desde el 1 de junio en la operación Índalo’19, que permite el control de la frontera marítima de España en el sur peninsular.
Liderada por la Guardia Civil y financiada por la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), esta operación combate la inmigración ilegal, el narcotráfico, la pesca ilegal, la contaminación marítima y, en general, el crimen transfronterizo. Las Fuerzas Armadas ya habían aportado medios navales y aéreos a Índalo, pero esta es la primera vez que lo hacen con un enfoque integral, bajo dependencia de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas.
Esta nueva concepción responde a dos de las líneas de acción de la Estrategia Nacional de Seguridad Marítima, en vigor desde 2013: promover un enfoque integral y adoptar medidas que fomenten el máximo aprovechamiento de los recursos dedicados a la seguridad marítima.
La implicación de las Fuerzas Armadas ha sido impulsada por el general de ejército Fernando Alejandre (JEMAD), en su papel como presidente del Consejo Nacional de Seguridad Marítima, órgano creado en 2013, en el que están representados once Ministerios, y cuyo objetivo es «impulsar una política amplia de seguridad con la finalidad de proteger los intereses marítimos nacionales».
La presente es la decimotercera edición de la operación Índalo. Aunque habitualmente se venía ejecutando de julio a noviembre, a partir de 2016 se desarrolla de manera ininterrumpida. También desde ese año ha venido incrementando su cobertura territorial, la cual se ha extendido desde la costa murciana hasta, sucesivamente, Tarifa, Barbate y el puerto de Cádiz.
Además de la Guardia Civil, que ejerce el mando de la operación, participan otros actores importantes como Salvamento Marítimo, Vigilancia Aduanera, Policía Nacional, Marina Mercante o la Secretaria General de Pesca «Con todos ellos tenemos una relación fluida y eficaz», asegura el almirante Manuel Garat Caramé comandante del Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima (MVSM).
Este órgano es el designado por el JEMAD para controlar el empleo de las unidades de las Fuerzas Armadas en la operación. Ejerce su cometido a través del Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (COVAM), situado en Cartagena, que mantiene un enlace permanente con el Centro de Coordinación Internacional (ICC, por sus siglas en inglés), responsable de la dirección operativa.