El cabo Gregorio Muñoz sigue presente entre los Monteros de Espinosa

Este año se cumple el 41 aniversario del fatídico accidente que le costó la vida por proteger la de un compañero

17/11/2021

    La Compañía Monteros de Espinosa está de luto cada 5 de noviembre. En esta fecha se  conmemora el cuadragésimo primer aniversario del luctuoso acontecimiento que costó la vida al cabo Gregorio Muñoz García, un componente de esta unidad de la Guardia Real caído en acto de servicio.   

    Todo ocurrió en el campo de maniobras de El Palancar (Madrid). Aquel fatídico día del año 1980 el Grupo de Honores realizaba un ejercicio de instrucción; en concreto, se practicaba el lanzamiento de granadas de mano. El cabo Gregorio Muñoz se encontraba detrás del parapeto con un soldado. Tras uno de los lanzamientos, Muñoz se percató del mal funcionamiento del artefacto y, en un acto instintivo de valentía, lanzó a su compañero al suelo, protegiéndolo con su propio cuerpo al tiempo que se producía la explosión prematura de la granada. Las heridas causadas fueron de extrema gravedad para él y supusieron su muerte en el acto. Su fallecimiento no fue en vano, pue salvó la vida del soldado, que solo sufrió heridas leves. Por este acto heroico, a propuesta del coronel jefe del Regimiento de la Guardia Real se le concedió, a título póstumo, la cruz de la Orden del Mérito Militar de cuarta clase con distintivo blanco.

    Por este motivo, la Compañía Monteros de Espinosa se trasladó el pasado 10 de noviembre hasta la población cacereña de Zarza de Granadilla —lugar donde descansan los restos del militar— para llevar a cabo un homenaje a Gregorio. En las inmediaciones del cementerio de la localidad formó la compañía junto a la Unidad de Música y, acto seguido, se celebró un acto sencillo pero lleno de emoción en honor del compañero caído en acto de servicio. El teniente coronel jefe del Grupo de Honores, que presidió la ceremonia, compartió espacio con varios familiares y amigos del cabo Muñoz y con algunas autoridades locales. Dos componentes de la Compañía Monteros de Espinosa depositaron una corona de laurel en un monolito coronado por un ros.

    Como colofón al acto, los familiares del finado accedieron al interior del cementerio para depositar en la tumba la corona de laurel donada por la unidad en la que sirvió el cabo Muñoz.  

 

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