Más de medio millar de onubenses juran bandera con la Guardia Real

Entre los días 26 y 30 de octubre la Guardia Real ha llevado a cabo un ejercicio por la provincia de Huelva que finalizó con un acto de jura de bandera

El sábado 30 de octubre la avenida de Andalucía de la capital onubense se convirtió en la plaza de España de la comunidad. Desde poco antes de las doce de la mañana, más de quinientas personas esperaban ansiosas a que llegara el momento de su paso frente a la enseña nacional para sellar su firme compromiso con la defensa de España. Una jura de bandera de personal civil siempre es un broche de oro para cualquier actividad de las Fuerzas Armadas, y para sus componentes supone un revulsivo en la noble tarea de servir.

Aunque la previsión de condiciones climáticas adversas obligó a que el acto se llevase a cabo bajo techado, este hecho no restó un ápice de solemnidad a la celebración. Así, en la explanda estaba formada la Escuadra de Gastadores, la Unidad de Música, La Compañía Mar Océano del Grupo de Honores junto con la Segunda Sección de Apoyo al Despliegue Aéreo del Ejército del Aire, la Sección de Guías Caninos y una sección de alabarderos del Grupo de Escoltas, el Escuadrón de Escolta Real y la Sección de Honores de la Batería Real, que se encontraba fuera de formación y fue la unidad encargada de lanzar las salvas de cañón en los momentos prefijados.

Tras el paso de todos los jurandos, con gran emoción, por delante de la bandera de la Guardia Real y el estandarte del Ala 11, el coronel jefe dirigió una alocución. En ella dejó constancia de que «somos soldados que servimos al rey de todos los españoles». También quiso agradecer la gran acogida recibida para llevar a cabo el completo programa de actividades que «no habrían sido posibles sin la colaboración, apoyo y respaldo de un gran número de instituciones y particulares». De manera especial se dirigió a todos los jurandos, a quienes expresó que «os doy las gracias por haber declarado bajo juramento vuestra firme voluntad de guardar la Constitución; vuestra generosa disposición a la defensa de España, derecho y deber de todos los españoles y vuestra lealtad a nuestro Rey».

Tras la alocución tuvo lugar el acto de homenaje a los que dieron su vida por España, durante el cual la Batería Real disparó las salvas de honor. A continuación, todos los guardias reales entonaron el himno de la unidad y recitaron al unísono el mandato de Honor del ideario.

Antes de la dislocación para el desfile, se llevó a cabo el arridado de la bandera del monolito a los caídos. Tres guardias reales la transportaron hasta la tribuna y se la entregaron al teniente general jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey. En un breve acto cargado de simbolismo, pues la enseña había ondeado en uno de los acuartelamientos de la Guardia Real y durante los cinco días de ejercicio en Huelva, el general Emilio Gracia Cirugeda se la entregó al alcalde de la ciudad, Gabriel Cruz Santana.

Para finalizar la parada se llevó a cabo un desfile por la propia avenida de Andalucía. Durante el trayecto, los guardias reales recogieron, a modo de despedida, una ovación de todos los presentes y escucharon, junto con los vivas a España y a la Guardia Real, vivas a Su Majestad el Rey.