IEEE. Tailandia y Camboya: una frontera de fricción

Frontera entre Tailandia y Camboya. Ubicación de los templos

28 abr 2026

IEEE. Tailandia y Camboya: una frontera de fricción

María del Mar Hidalgo García. Analista del IEEE (CESEDEN)

Antecedentes

Durante más de un siglo Tailandia y Camboya se han disputado la soberanía de varios puntos no demarcados a lo largo de su frontera terrestre de 817 km. De todos ellos, el centro de las disputas ha tenido lugar, principalmente, en los alrededores de los antiguos templos hindúes de Ta Moan Thom y el Preah Vihear que datan del siglo xi y cuya propiedad es reclamada por los dos países.

La frontera entre ambos países se estableció en 1904 mediante la firma de un acuerdo entre el entonces Reino de Siam —actual Tailandia— y Francia, que ocupaba el territorio que ahora es Camboya como potencia colonial. Este Tratado disponía que la frontera debía seguir la línea de la divisoria de aguas entre la cuenca del Nam Sen y el Mekong, por un lado, y la cuenca del Nam Moun, por el otro lado, siendo esta división, por naturaleza, un elemento físico fijo. El resultado fue dejar el templo de Preah Vihear (Phra Viharn, en tailandés) en territorio tailandés1.

El Tratado Franco-Siamés de 1907 redibujó el mapa, lo que puso en peligro el control tailandés sobre varios sitios religiosos y culturalmente significativos, incluido el famoso templode Preah Vihear. Tailandia (entonces todavía Siam) firmó el tratado, pero el resentimiento y la controversia persistieron. Desde 1907, el monumento de Preah Vihear se encuentra bajo la jurisdicción de un organismo público, los Servicios Arqueológicos de Camboya2.

El templo y sus alrededores se convirtieron en el epicentro simbólico y estratégico de la contienda territorial. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Francia estaba bajo ocupación nazi y Japón había ganado el control de la mayor parte del sudeste asiático, Tailandia aprovechó la oportunidad para ocupar gran parte de la frontera en disputa apropiándose de áreas que pertenecían, según el tratado de 1907, a Camboya. Después de la guerra, Tailandia fue desalojada de estas áreas, pero el trauma de estas pérdidas ha permanecido en la memoria nacionalista de la sociedad tailandesa.

Años más tarde, las autoridades tailandesas consideraron que la demarcación real de la frontera se desviaba del texto de aquel tratado de 1904, incluido el territorio alrededor del templo de Preah Vihear y otros puntos fronterizos. Camboya acudió a la Corte Internacional de Justicia para defender la propiedad del templo de Preah Vihear. La Corte dictaminó que el templo pertenecía a Camboya en 19623, pero Tailandia no estuvo conforme con esa resolución, aunque la aceptó. La insatisfacción de la sociedad siguió siendo alta con la resolución, especialmente, entre las facciones nacionalistas en la política tailandesa y por este motivo las reclamaciones de propiedad no finalizaron por parte de Tailandia.

En 2000, los dos países acordaron establecer una Comisión Mixta de Fronteras para abordar de manera pacífica las reclamaciones, pero se ha avanzado poco en la solución de controversias4.

Estas reclamaciones sobre la propiedad de sitios históricos han aumentado la tensión nacionalista entre los dos países, sobre todo, en 2003, cuando un grupo de violentos incendiaron la embajada tailandesa y varios negocios tailandeses en Phnom Penh en respuesta a un supuesto comentario de una estrella de telenovelas tailandesa, Suvanant Kongying, que cuestionaba la jurisdicción sobre el templo de Angkor Wat de Camboya5.

La tensión en la frontera entre los dos países aumentó en 2008 después de que Camboya propusiera incluir el templo de Preah Vihear en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco6. Durante los siguientes años se sucedieron varios altercados, entre los que cabe destacar los ocurridos en 2011, que provocaron más de una docena de víctimas.

En ese momento, Camboya recurrió de nuevo la CIJ y le pidió que aclarara un fallo de 1962 en el que el mismo tribunal le otorgaba la soberanía sobre el templo, pero no especificaba nada sobre el territorio circundante y que emitiera medidas para evitar nuevos enfrentamientos militares. En 2013, la CIJ reafirmó que todo el promontorio del templo se encontraba dentro del territorio camboyano7.

Tras más de una década sin choques de gran escala desde los enfrentamientos de 2011, la tensión fronteriza ha experimentado un repunte preocupante desde principios del 2025.

En febrero de este año, un grupo de camboyanos escoltados por tropas cantaron su himno nacional en Ta Moan Thom —otro antiguo templo hindú que ambos países reclaman—, antes de ser detenidos por soldados tailandeses8.

Esta situación de tensión latente volvió a estallar el 28 de mayo, cuando un soldado camboyano murió cerca del «Triángulo Esmeralda» durante un breve intercambio de disparos. Tailandia calificó este incidente de defensa y Camboya de provocación por incursión militar9.

Después del enfrentamiento del 28 de mayo, ambas partes se reunieron en Phnom Penh el 14 de junio en el marco de la Comisión Conjunta de Fronteras para comenzar las conversaciones que habían estado estancadas durante trece años. Si bien no se logró un avance considerable, ambas partes se comprometieron rápidamente aliviar la tensión y evitar más conflictos10. Parecía que las relaciones entre Camboya y Tailandia estaban mejorando después de la reunión de la Comisión, pero, por desgracia, los acontecimientos siguientes pronto desvanecieron el espíritu optimista reinante.

En un esfuerzo para reducir la situación de tensión, la primera ministra tailandesa Paetongtarn Shinawatra, llamó a Hun Sen el 15 de junio, de modo que confió en que las buenas relaciones que tenían su padre, Thankin, con Hun Sen podrían acabar con las hostilidades. Pero la jugada no le salió bien, ya que la conversación se filtró y, en ella, Shinawatra criticaba a un comandante del ejército tailandés por provocar el conflicto. A pesar de que más adelante argumentó que solo se trataba de una táctica de negociación para promover un acercamiento con el líder camboyano y lograr así una resolución pacífica de la disputa territorial, la afirmación provocó una crítica pública y la retirada de sus socios de coalición en el Gobierno por considerar que Shinawatra había causado un daño a la integridad, la soberanía y el ejército de Tailandia.

Después de solo diez meses en el poder, el 1 de julio, el tribunal constitucional de Tailandia suspendió a Shinawatra de sus funciones como primera ministra, aunque permaneció en el Gabinete como ministra de cultura. El 3 de julio el exministro de Defensa Phumtham Wechayachai, de 71 años, asumió el cargo de primer ministro interino de Tailandia. Finalmente, Shinawatra fue destituida el 29 de agosto por el Tribunal Constitucional de Tailandia «por violación del código ético» inherente al cargo11.

Sumida en esta crisis política interna, Tailandia tuvo que hacer frente al agravamiento de los conflictos fronterizos con Camboya que continuaban con una tendencia creciente.

Entre el 22 y el 24 de junio, ambos países cerraron su frontera. Tailandia alegó motivos de seguridad y lucha contra el crimen transfronterizo. El Gobierno camboyano reitiró que los cierres fueron iniciados únicamente por la parte tailandesa y, por lo tanto, no justifican negociaciones bilaterales12. Durante julio, se intensificó el despliegue militar con la construcción de infraestructuras, fortificaciones y movimiento de artillería en zonas clave como Chong Bok (punto fronterizo entre la provincia tailandesa de Ubon Ratchathani y la camboyana de Preah Vihear) y el área del templo Ta Muen Thom.

Frontera entre Tailandia y Camboya. Ubicación de los templos
Figura 1. Frontera entre Tailandia y Camboya. Ubicación de los templos. Fuente: elaboración propia

El 16 de julio, una patrulla del Ejército de Tailandia efectuaba una ronda de patrullaje en las áreas fronterizas de la provincia de Ubon Ratchathani, limítrofe con Camboya. De repente, una mina antipersona estalló bajo sus pies y dejó el saldo de tres soldados heridos. Una semana después, el 23 de julio, otro contingente tailandés sufría un nuevo incidente con minas antipersona en un área colindante a la del primer episodio. En este contexto de crecientes tensiones, en Bangkok se impuso una narrativa en torno a los sucesos: las minas eran de reciente colocación, no remanentes de pasados conflictos13.

Tailandia cerró los pasos fronterizos, expulsó al embajador camboyano del país y retiró a su máximo representante de Nom Pen. Acusó a Camboya de violar la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonal, conocida como la Convención de Ottawa, que prohíbe las minas antipersona. Por su parte, Camboya lo negó sugiriendo que los soldados tailandeses se habían desviado de las rutas de patrulla acordadas mutuamente y que las minas eran remanentes de conflictos pasados14 y pidió investigaciones internacionales. Además, el Ministerio de Defensa de Camboya instó a Tailandia a respetar los acuerdos de patrulla establecidos en un Memorando de Entendimiento firmado en el año 200015.

Desde ese momento, las relaciones entre ambos se degradaron significativamente. La situación escaló los días 24 y 25 de julio, el Ejército Real de Tailandia lanzó la operación Yuttna Bodin, una operación terrestre y aérea coordinada destinada a defender la soberanía tailandesa tras la intensificación de los ataques transfornterizos por parte de las fuerzas camboyanas16.

Durante los días 24 y 28 de julio, hubo enfrentamientos en doce puntos críticos a lo largo de la frontera, los peores en más de una década, intercambiando fuego de artillería pesada. El enfrentamiento provocó alrededor de cuarenta víctimas mortales y desplazó a casi trescientas mil personas, destruyó casas y granjas y derrumbó la infraestructura.

Ambas partes se acusaron mutuamente de iniciar los disparos. Tailandia utilizó aviones F-16 y artillería tailandesa para áreas alrededor del templo Preah Vihear. Camboya lo interpretó como un ataque cultural y un intento de «borrado histórico», en palabras del rapero Vannda (figura muy popular e influyente en el país). Por su parte, Camboya también había desplegado lanzacohetes montados en camiones, que, según Tailandia, se han utilizado para atacar áreas civiles.

Después de los esfuerzos de Malasia —que ostenta la presidencia del bloque regional de la ASEAN en 2025— Estados Unidos y China, para llevar a ambas partes a la mesa, los líderes de los dos países acordaron durante poner fin a las hostilidades, reanudar las comunicaciones directas y crear un mecanismo para implementar el alto el fuego.

Situación actual

El alto el fuego entre Tailandia y Camboya, firmado en Putrajaya el 28 de julio, ha sido ampliamente elogiado como un triunfo diplomático. Negociado por Malasia y apoyado por socios estratégicos como China, Japón y Estados Unidos, este acuerdo ofrece una rara oportunidad de reducir uno de los conflictos más sensibles del sudeste asiático. Sin embargo, a pesar de este progreso, las sospechas sobre su fragilidad siempre han estado presentes. Desde que se acordó la tregua, ambas partes se han acusado entre sí de violarla.

A principios de agosto, circuló un controvertido informe que acusaba a Tailandia de planear un ataque con misiles GPS dirigido contra el presidente del Senado Hun Sen y su hijo, el primer ministro camboyano17. Estas acusaciones fueron rápidamente rechazadas por las autoridades tailandesas y, desde Camboya, se hizo un llamado a medios de comunicación y ciudadanía para actuar con cautela y responsabilidad, advirtiendo que la difusión de narrativas no verificadas pone en riesgo la estabilidad de una paz que sigue siendo muy débil.

El 4 de agosto, durante una acción de patrullaje en un área fronteriza en la provincia de Sisaket (530 kilómetros al noreste de Bangkok), tres efectivos tailandeses fueron víctimas de la explosión de una mina, al parecer remanente de conflictos pasados18. Tras el hecho, el Ministerio de Asuntos Exteriores acusó a Camboya de violar su soberanía y el derecho internacional e incumplir el alto el fuego concertado. Sin embargo, Camboya ha rechazado estas acusaciones, y alegó, una vez más, que la presencia de minas es resultado de conflictos anteriores.

Además, el asunto de los prisioneros agravó la tensión. Tailandia devolvió a dos soldados camboyanos heridos, pero retiene a dieciocho, considerados «prisioneros de guerra». Camboya exige su liberación inmediata, mientras el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirma su buen estado de salud19.

Para evitar la escalada del conflicto, el 7 de agosto Camboya y Tailandia acordaron nuevas medidas para reforzar el cese al fuego fronterizo. Las dos partes reafirmaron su compromiso con el alto el fuego firmado del 28 de julio y acordaron permitir que los observadores de la ASEAN monitoreen la situación. Además, enla Sesión Extraordinaria del Comité General de Fronteras (GBC) entre Tailandia y Camboya se firmó un acuerdo de de implementación del alto al fuego de trece puntos entre ambos países.

Los puntos clave del acuerdo son los siguientes:

  1. Cesar el uso de todo tipo de armas, incluidos los ataques contra civiles, bienes civiles y objetivos militares en todos los casos y zonas.
  2. Mantener el estado actual de despliegue de tropas, vigente desde el 28 de julio de 2015, sin movimientos ni patrullajes de tropas hacia la posición de la otra parte.
  3. Abstenerse de aumentar el número de tropas a lo largo de toda la frontera entre Tailandia y Camboya. 4. Abstenerse de acciones provocadoras que puedan intensificar las tensiones, lo que incluye la actividad militar que ingrese al espacio aéreo, territorio o posiciones de la otra parte a partir del alto el fuego del 28 de julio de 2025, y abstenerse de construir infraestructura militar más allá de su propio bando.
  4. Abstenerse de usar la fuerza contra civiles o bienes de carácter civil en todas las circunstancias.
  5. Cumplir con los Convenios de Ginebra: tratamiento de los soldados capturados y traslado de los heridos a los centros médicos de la otra parte, según la capacidad de estos. Los soldados capturados serán liberados y repatriados de inmediato tras el cese de las hostilidades activas. Facilitar el regreso digno y oportuno de las personas fallecidas.
  6. En caso de conflicto armado, ambas partes tratarán los asuntos a nivel local a través de los mecanismos bilaterales existentes para evitar que la situación se agrave.
  7. Mantener comunicaciones regulares entre todas las zonas del ejército, regiones y unidades militares a lo largo de la frontera. 8.2 Convocar una reunión del Comité de Coordinación Regional (CRC) dentro de las dos semanas siguientes a la Sesión Extraordinaria del Comité de Gobernanza de la República Popular de China (GBC) del 7 de agosto de 2025.
    Mantener una comunicación regular y directa entre ministros y jefes de las fuerzas de defensa.
  8. Abstenerse de difundir información falsa o noticias falsas.
  9. Ambas partes deben implementar el entendimiento común alcanzado el 28 de julio de 2025, lo que incluye el alto el fuego y la formación de un equipo de observadores de la ASEAN liderado por Malasia.
  10. Se acordó que los CRC de cada zona implementarán el acuerdo de alto el fuego, coordinado y observado por el equipo de observadores de la ASEAN liderado por Malasia. Los CRC se reunirán periódicamente y presentarán informes al GBC a través de sus respectivas cadenas de mando nacionales. 12. A la espera del establecimiento del equipo de observadores de la ASEAN, liderado por Malasia, se utilizará un equipo de observadores provisional, compuesto por agregados de defensa de los países miembros de la ASEAN acreditados en Tailandia y Camboya, para supervisar la implementación del alto el fuego en ambas partes.
  11. Se celebrará una reunión del Comité de Alto Nivel un mes después del 7 de agosto de 2025 (en un lugar a convenir). De lo contrario, se deberá convocar de inmediato una reunión extraordinaria del Comité para debatir el alto el fuego.

El acuerdo requiere que las fuerzas se retiren y los refuerzos se detengan, pero no especifica quién supervisará esto o quién tiene la autoridad para intervenir si se rompen las reglas. Sin un tercero neutral, confiable y con buenos recursos en el terreno, el alto el fuego podría fracasar fácilmente. Los monitores actuales de Malasia, China, Japón y Estados Unidos están presentes, pero su cobertura es limitada dado el vasto y complejo terreno.

Camboya ha reafirmado repetidamente su compromiso con el acuerdo de alto el fuego alcanzado el 28 de julio de 2025 en Putrajaya, así como con los resultados de trece puntos de la reunión extraordinaria del Comité General de Fronteras Camboya-Tailandia el 7 de agosto de 2025 en Kuala Lumpur. Sin embargo, continua en su lucha por apostar por la justicia internacional para resolver cuestiones no resueltas y delicadas que podrían aumentar las tensiones. De hecho, Camboya las disputas por lo que ha recurrido de nuevo ante la CIJ para solicitar dictamen en otras cuatro áreas fronterizas que cubren el templo de Ta Muen Thom, otros dos sitios de templos Ta Muen Tauch y Ta Krabei, así como Mom Bei.

Sin embargo, Tailandia no ha reconocido los fallos anteriores de la CIJ sobre la disputa y quiere resolverla bilateralmente. La agitación y la asertividad del ejército sobre la disputa fronteriza con Camboya han vuelto a poner el foco en el poderoso Ejército de Tailandia y su animosidad contra la familia Shinawatra, cuyos gobiernos derrocó en los golpes de Estado de 2006 y 201420. Ante la posibilidad de un nuevo golpe de Estado, el Ejército ha comunicado su compromiso con los principios democráticos, la monarquía constitucional y la protección de la soberanía nacional a través de marcos legales establecidos y mecanismos institucionales.

Este compromiso del Ejército tailandés sobre la protección de la soberanía nacional encuentra su apoyo en el aumento del sentimiento nacionalista vinculado a la soberanía sobre sitios culturalmente significativos por parte de la población. Este aumento del nacionalismo puede estar motivado también por las inquietudes desatadas por el Gobierno talilandés de negociar con Camboya para explorar conjuntamente los recursos energéticos en áreas marítimas no demarcadas, y advierte que tal medida podría arriesgar a Tailandia a perder la isla de Koh Kood en el Golfo de Tailandia21.

El 30 de septiembre el primer ministro tailandés Anutin Charnvirakul dijo que el Gobierno quiere consultar la opinion publica sobre la cancelacion de dos memorandos de entendimiento (MOU) controvertidos con Camboya relacionados con la delimitacion de fronteras y las reclamaciones marítimas22. Según él, los dos acuerdos firmados hace más de veinte años no impidieron los enfrentamientos fronterizos ni resolvieron las disputas23.

Esta decisión está motivada por el suceso ocurrido el 27 de septiembre en donde soldados tailandeses detonaron repentinamente morteros y rifles contra una posición del ejercito camboyano en la zona de An Ses cerca de la frontera24.

Tailandia y Camboya tuvieron una confrontación diplomática en la 80.ª sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas cuando el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Camboya Prak Sokhonn acusó a Tailandia de aplicar la ley marcial con la consiguiente reubicación forzada de civiles camboyanos como una forma de violencia racista y de estar utilizando la fuerza en lugar de los mecanismos acordados para resolver las disputas fronterizas25.

En su discurso, Sokhonn criticó a los vecinos por basarse en mapas unilaterales en lugar de mapas internacionales establecidos por tratados vinculantes, acciones que considera que debilitan los esfuerzos para construir confianza y paz26.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores tailandés, Sihasak Phuangketkeow, acusó a Camboya de iniciar el conflicto «con la intención de expandir una disputa fronteriza a un conflicto nacional y internacionalizarlo aún más»27.

Consecuencias económicas

La crisis fronteriza se ha extendido del campo de batalla a la economía. Hun Sen ha alentado la población a boicotear los productos y la moneda de Tailandia, y usar la moneda camboyana o los dólares estadounidenses. Por otro lado, los conflictos fronterizos han llevado a muchos trabajadores migrantes camboyanos a regresar a casa desde Tailandia; en muchos casos, sin siquiera notificar a sus empleadores. Tailandia fue un destino clave para la migración laboral desde Camboya, de modo que representa el 93 % del flujo migratorio del país, que supone alrededor de 1,2 millones de personas. Solo a través de Poipet 786 899 trabajadores migrantes regresaron al país entre el 24 de julio y el 31 de agosto, según las autoridades de inmigración camboyanas, y es probable que más hayan regresado desde entonces. Como resultado, Tailandia se ha enfrentado a costos crecientes debido a la escasez de mano de obra, mientras que Camboya ha experimentado un aumento del desempleo y una fuerte disminución de las remesas, que en 2024 totalizaron 2800 millones de dólares28.

Pero, quizá, el aspecto que más influye en las consecuencias económicas del conflicto fronterizo está relacionado con el lucrativo negocio de los casinos. Los casinos fronterizos en Camboya son una importante fuente de ingresos para el Gobierno y varios se han visto obligados a cerrar durante este período. Camboya ahora alberga, aproximadamente, ciento casinos, lo que la convierte en la capital del juego del sudeste asiático, la mayoría concentrada a lo largo de la frontera tailandesa. El centro más grande es Poipet, en la provincia de Banteay Meanchey, frente al distrito tailandés de Aranyaprathet en Sa Kaeo, donde se estima que el 80 % de los jugadores son ciudadanos tailandeses29.

Además de las consecuencias económicas por la paralización de la actividad, algunos analistas señalan que entre las posibles fuentes de conflicto fronterizo actual entre Camboya y Tailandia está el plan de este último de abrir casinos legalizados y centros de entretenimiento para atraer inversiones y frenar el juego ilegal cerca de la frontera con Camboya. Esto sería una pérdida de ingresos para Camboya, así como una pérdida de las lucrativas operaciones de lavado de dinero30.

Consecuencias humanitarias

Mientras tanto, la respuesta humanitaria está tardando en materializarse. En los primeros días del conflicto, decenas de miles fueron desplazados con poco acceso a refugio, alimentos o atención médica. Las instituciones locales, como los templos y las escuelas budistas, actuaron como refugios de emergencia, pero la ayuda internacional fue limitada y, en gran medida, reactiva. Hasta la fecha, no existen planes vinculantes para la recuperación, compensación o reintegración de las comunidades afectadas.

Actores externos

Si bien tanto Estados Unidos como China desempeñaron un papel clave en el fomento del alto el fuego en julio de 2025, la realidad es que su participación está siendo limitada en la consecución de un acuerdo que ponga fin a las tensiones fronterizas. La diplomacia silenciosa de China basada en sus intereses estratégicos ha contribuido a desescalar la situación del conflicto fronterizo entre Tailandia y Camboya.

Estados Unidos

Por su parte, el presidente Trump no invocó el tratado de defensa entre Estados Unidos y Tailandia ni habló de estabilidad regional. En cambio, buscó su instrumento característico: la coerción económica31. Este afirmó que no concluiría acuerdos comerciales con ellos si continuaban los combates. Estados Unidos estableció un gravamen del 19 % sobre las importaciones de Tailandia y Camboya después del alto el fuego, por debajo del 36 % al que se enfrentaban originalmente32.

El papel de Trump en la mediación del conflicto está siendo especialmente relevante, sobre todo, por su enfoque conciliador y pacífico. De hecho, el primer ministro camboyano, Hun Manet, nominó al presidente de Estados Unidos para un Premio Nobel de la Paz y le atribuyó una «diplomacia innovadora» que puso fin a los enfrentamientos militares33. Trump también se ha comprometido a prestar ayuda económica de unos 675 000 dólares a Camboya para eliminar las minas presentes en el país remanentes de conflictos anteriores, lo que supone una excepción de la política de Trump dirigida a eliminar la ayuda al desarrollo34.

Esta nueva diplomacia también se ha visto reflejada en la carta enviada por Trump al primer ministro tailandés Anutin Charnvirakul, a través de la cual su voluntad de ayudar a mediar en la situación fronteriza entre Tailandia y Camboya35. El Gobierno de Tailandia ha manifestado que se podría iniciar una conversación para resolver definitivamente el conflicto si Camboya retiraba las armas pesadas de las áreas fronterizas, eliminaba las minas terrestres, tomaba medidas enérgicas contra los estafadores de Internet y reubicaba a sus ciudadanos de las tierras fronterizas que Tailandia considera suyas36.

China

Desde el inicio del conflicto, China ha promovido activamente las conversaciones por la paz37. Sus intereses geoestratégicos y económicos en Camboya están en juego y puede verse afectados si las disputas fronterizas se agravan. Por este motivo, China está fomentado que Camboya resuelva la disputa con Tailandia a través del diálogo y la negociación lo antes posible38.

Uno de los principales intereses geoestratégicos de China en Camboya es la base naval de Ream, en el extremo sur de Camboya. Las imágenes satelitales cronológicas muestran el desarrollo de un gran muelle entre diciembre de 2023 y octubre de 2024 construido por China casi idéntico al muelle de 363 metros de largo en la base de Yibuti, y lo suficientemente largo como para que el portaaviones más grande de China pueda atracar39.

EE. UU. sospecha que la base Ream se está convirtiendo en una base naval china, para expandir su huella militar, como ya ha hecho en las tres islas en disputa en el mar de China Meridional. Sin embargo, el Gobierno camboyano ha negado repetidamente tal posibilidad, citando su constitución que prohíbe cualquier presencia militar extranjera permanente y afirmando que Ream está abierto a ser utilizado por todas las armadas amigas. Hasta ahora, solo se ha permitido que los buques de guerra chinos atraquen en el nuevo muelle. A dos destructores japoneses que visitaron en febrero se les dijo que atracaran en la cercana ciudad de Sihanoukville40.

En la actualidad, China solo tiene una base militar en el extranjero, en el estado africano de Yibuti, que construyó en 2016. Para el rápido ascenso de su poder marítimo, China necesita también una red global de bases o de puertos civiles que pueda utilizar como base. En este sentido, la base Ream puede convertirse en un punto estratégico vital para China, ya que podría formar parte del «collar de perlas» para así establecerse como una potencia marítima capaz de desafiar a Estados Unidos. Los puertos de Gwadar en Pakistán y Hambantota en Sri Lanka, ambos en el Océano Índico, que están financiados en gran parte o controlados por empresas estatales chinas, son ejemplos de cómo China accede a puntos marítimos estratégicos41.

La paradoja reside en que, hasta hace unos años, Ream se estaba actualizando con la ayuda de Estados Unidos, pero esta ayuda se recortó después de 2017, cuando el principal partido de oposición de Camboya fue prohibido y sus líderes exiliados o encarcelados42.

Cada vez más dependiente de la ayuda y la inversión chinas, el Gobierno camboyano cambió abruptamente de socios. Canceló los ejercicios militares conjuntos regulares realizados con Estados Unidos y cambió a los llamados ejercicios Golden Dragon que ahora realiza con China.

Camboya afirma que los buques chinos presentes en la base de Ream están allí para entrenamiento y para prepararse para los ejercicios Golden Dragon de este año. También dice que China está construyendo dos nuevas corbetas 056A para la propia armada camboyana e insiste en que la presencia china en Ream no es permanente, por lo que no cuenta como base.

Sin embargo, eso no ha impedido que EE. UU. exprese su preocupación por la expansión de la base, que, según muestran las fotografías satelitales, tiene, además del nuevo muelle, un nuevo dique seco, almacenes y lo que parecen oficinas administrativas y viviendas con cuatro canchas de baloncesto. Una forma de eludir la prohibición constitucional no es llamarla base extranjera, sino permitir el acceso continuo de las fuerzas extranjeras de forma rotativa43.

Además de la proyección marítima, la base puede proporcionar otras funciones a China como la recopilación de inteligencia, el seguimiento de satélites y la detección o monitoreo de objetivos de largo alcance44.

Otros actores: Naciones Unidas y ASEAN

Este enfoque positivo hacia la finalización de las disputas mostrado tanto por China como por EE. UU. ha permitido a la ASEAN mostrar su liderazgo para poner fin a las hostilidades. No obstante, está por ver si la ASEAN es capaz de conseguir este propósito dada los pocos avances que se ha producido en la finalización de otros conflictos del sudeste asiático, como el que está teniendo lugar en Myanmar.

Ni China ni EE. UU. han ofrecido garantías concretas o recursos para asegurar la durabilidad del alto el fuego. La falta de apoyo externo sostenido para la reconstrucción o la reconciliación ha dejado al proceso de paz sin una base a largo plazo.

Mientras tanto, Camboya ha escrito al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas instando al organismo a convocar una reunión para detener lo que describe como «agresión militar no provocada y premeditada» por parte de Tailandia quien duda sobre la sinceridad de Camboya, y señala que Phnom Penh continúa incitando a la violencia e intenta «internacionalizar» el tema en lugar de utilizar los mecanismos bilaterales ya acordados45.

Evolución futura

El alto el fuego firmado en julio entre Tailandia y Camboya ha sido una respuesta a la crisis que una solución duradera. Sin mecanismos de aplicación, compromisos de ayuda a largo plazo o reformas estructurales, las tensiones subyacentes siguen sin resolverse y persiste el riesgo de que se reanuden los conflictos. La paz no es un eslogan, es un sistema estructurado de cooperación que debe ser probado, verificado46.

Si no se avanza hacia la creación de una zona fronteriza desmilitarizada entre Camboya y Tailandia dotada de un mecanismo para verificar la retirada de tropas e investigar las violaciones del alto el fuego, se corre el riesgo de que las disputas sean recurrentes con enfrentamientos cíclicos y con el consiguiente peligro de escalada que puede afectar y desestabilizar a todo el sudeste asiático.

El Gobierno camboyano ha dicho que continuará con los procedimientos de la CIJ sobre las áreas en disputa, independientemente de la cooperación de Tailandia en el proceso, que podría llevar varios años. Por su parte, el Gobierno tailandés no reconoce la jurisdicción del tribunal e insistirá a que la disputa se resuelva por medios bilaterales.

La lucha fronteriza entre Tailandia y Camboya está lejos de terminar. Las relaciones siguen siendo inestables y pueden tender a agravarse mientras que la ira se agira en la población de ambos países por una mezcla de desinformación, amenazas y nacionalismo.

Un aspecto importante a destacar en ambas naciones es el papel que están realizando los medios de comunicación alineados con el Estado o nacionalistas. La utilización de un lenguaje emocional e incendiario, a menudo culpando al «otro» lado por el acaparamiento de tierras y las injusticias históricas, puede contribuir a un posible repunte de los enfrentamientos.

En el centro de la disputa fronteriza entre Tailandia y Camboya, hay una asimetría significativa en el poder militar. Tailandia posee una de las Fuerzas Armadas más capaces del sudeste asiático, con un presupuesto de defensa superior a los 5500 millones de dólares, más de 360 000 efectivos activos, una flota de aviones de combate polivalentes F-16, un portaaviones y miles de vehículos blindados y sistemas de artillería. Camboya, por el contrario, tiene una capacidad militar mucho más limitada: un presupuesto de mil trescientos millones de dólares que apoya a, aproximadamente, 124 000 soldados, un pequeño número de tanques y ningún avión de combate, con fuerzas aéreas y navales orientadas, sobre todo, a funciones de transporte y patrulla47.

Esta disparidad reduce la probabilidad de una guerra a gran escala. Cualquier intento de Camboya de desalojar las posiciones tailandesas atrincheradas a lo largo de la frontera en disputa fracasaría casi con toda seguridad en términos militares convencionales.

La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan estos acontecimientos, que podrían tener implicaciones más amplias en el sudeste asiáticos que las potencias externas pueden explotar. La incapacidad de China para finalizar el conflicto de Myanmar pone en duda su capacidad para estabilizar conflictos en sus cercanías que afectan a sus intereses geoestratégicos. Puede suceder lo mismo, con el conflicto fronterizo entre Tailandia y Camboya. La acción de China para llegar a un acuerdo entre Tailandia y Camboya ha sido menos efectiva que, la acción de Trump quien ha mostrado su disposición a emplear la manera coercitiva la economía lo que demuestra una posición más persuasiva.

Por último, es posible que Trump esté tratando de recuperar terreno en el sudeste asiático y en toda la región del Indopacífico, en detrimento de China, con la aplicación de una nueva diplomacia activa en la zona.

Tabla 1. Datos socioeconómicos de Tailandia. Fuente: CIAFactbook y Banco Mundial [Consulta: 29 septiembre 2025]
Población 69.920.998 (2024)
Grupos étnicos Tailandeses 97,5 %, birmanos 1,3 %, otros 1,1 %, sin especificar <0.1% (2015)
Religiones Budista 92,5 %, musulmán 5,4 %, cristianos 1,2 %, otros 0,9 % (2021)
Índice GINI 44,4 (2015)
PIB 1.558 trillion $ (2024)
PIB/per cápita 21.700 $ (2024)
Incidencia pobreza 5,4 (2022)
Índice GINI 33,5 (2023)
Exportaciones 369.191 billion $ (2024) Piezas de máquinas, circuitos integrados, camiones, automóviles, equipos de radiodifusión (2023)
EE. UU. 18%, China 13%, Japón 7%, Australia 4%, Singapur 4% (2023)
Importaciones 351.419 billion $ (2024 est.) Petróleo crudo, circuitos integrados, gas natural, oro, piezas y accesorios para vehículos (2023)
China 26%, Japan 11%, USA 7%, UAE 6%, Taiwan 5% (2023)

 

Tabla 2. Datos socioeconómicos de Camboya. Fuente: CIAFactbook y Banco Mundial [Consulta: 29 septiembre 2025]
Población 17.063.669 (2024 est.)
Grupos étnicos Jemeres 95,4 %, cham 2.4 %, chinos 1.5 %, otros 0.7 % (2019-2020 est.)
Religiones Buddhist (official) 97.1 %, Muslim 2 %, Christian 0.3 %, other 0.5 % (2019 est.)
PIB 123.676 billion $ (2024 est.)
PIB/per cápita 7.000 $ (2024 est.)
Incidencia pobreza 17,7 % (2012)
Exportaciones $ 31.712 billion (2024 est.) Prendas de vestir, semiconductores, calzado, oro (2023)
USA 36 %, Germany 6 %, China 6 %, Japan 6 %, Thailand 5 % (2023)
Importaciones $ 34.329 billion (2024 est.) Petróleo refinado, telas, oro, productos plásticos, telas sintéticas (2023)
China 39 %, Thailand 20 %, Vietnam 12 %, Singapore 6 %, Indonesia 3 % (2023)

 

Cronología del conflicto
1904 Establecimiento de la frontera entre ambos países mediante la firma de un acuerdo entre el entonces Reino de Siam —actual Tailandia— y Francia.
1907 El Tratado Franco-Siamés de 1907 redibujó el mapa.
1962 La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que el templo Preah Vihear pertenecía a Camboya.
2000 Los dos países acordaron establecer una Comisión Mixta de Fronteras para abordar pacíficamente las reclamaciones.
2003 Un grupo de violentos camboyanos incendiaron la embajada tailandesa y varios negocios tailandeses en Phnom Penh.
2008 Camboya propuso incluir el templo de Preah Vihear en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.
2011 Intercambio de fuego de artillería alrededor del templo Ta Krabey de Camboya, que provocó más de una docena de víctimas.
2013 La CIJ reafirmó que todo el promontorio del templo de Preah Vihear se encontraba dentro del territorio camboyano.
2025 13 de febrero: Un grupo de camboyanos escoltados por tropas cantaron su himno nacional en Ta Moan Thom antes de ser detenidos por soldados tailandeses.
28 de mayo: Un soldado camboyano murió cerca del «Triángulo Esmeralda» durante un breve intercambio de disparos.
14 de junio: Reunión en el marco de la Comisión Conjunta de Fronteras.
22-24 de junio: Cierre de la frontera.
1 de julio: El tribunal constitucional de Tailandia suspendió a Shinawatra de sus funciones como primera ministra.
16 de julio: Tres soldados tailandeses heridos por una mina antipersona en la provincia de Ubon Ratchathani.
23 de julio: Nuevo incidente con minas antipersona afectando a un contingente tailandés.
24-28 de julio: Enfrentamientos con artillería pesada en doce puntos de la frontera.
28 de julio: Firma de alto el fuego.
4 de agosto: Tres efectivos tailandeses víctimas de la explosión de una mina.
7 de agosto: Acuerdo de nuevas medidas para reforzar el cese al fuego fronterizo.
27 de septiembre: Confrontación diplomática en la 80.ª sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas.
30 de septiembre: El primer ministro tailandés propone la cancelación de dos memorandos de entendimiento (MOU).

 

María del Mar Hidalgo García
Analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos

Las ideas contenidas en estos artículos son responsabilidad de sus autores, sin que reflejen necesariamente el pensamiento del CESEDEN o del Ministerio de Defensa.

[1]Véase: https://www.icj-cij.org/sites/default/files/case-related/45/9259.pdf * Todos los enlaces están activos a fecha 12 de octubre de 2025.
[22]Los dos documentos incluyen el MOU43 sobre la delimitacion de fronteras firmado en 2000 y el MOU44 sobre las reclamaciones superpuestas en la plataforma continental firmado en 2001.
[43]Kirsten Gunness, investigadora principal de políticas de Rand Corporation, con sede en California.
    • Tailandia y Camboya: una frontera de fricción (0,4 MB)

    • Thailand and Cambodia: a border of friction (0,4 MB)