Ministerio de Defensa de España

Buscar en este sitio web

Directiva de Defensa Nacional 1/2012

El inicio de la X Legislatura (2011-Actualidad), unido a los continuos cambios experimentados en la escena internacional, ha justificado la publicación de una nueva DDN, con objeto de acometer las acciones necesarias para mantener las capacidades que precisa la Defensa.

Así, el Presidente del Gobierno promulgó el 31 de julio la Directiva de Defensa Nacional 1/2012, denominada “Por una defensa necesaria, por una defensa responsable”.

La Directiva parte de la asunción de que España debe contar con una Defensa responsable y lo suficientemente verosímil para hacer frente a las posibles amenazas, que disuada y permita responder a acciones que pongan en peligro nuestra seguridad y ser, a la vez, un aliado leal como miembro fiable de las organizaciones de seguridad y defensa multinacionales.

La Directiva menciona específicamente los riesgos derivados de un mundo cada vez más interconectado, em el que grupos terroristas y de delincuencia organizada pueden dañar gravemente la paz social, la seguridad ciudadana, la estabilidad política y la prosperidad general.

También se refiere a unas amenazas que no son compartidas por otros socios y aliados sobre las que hay que prevalecer con nuestras propias capacidades y asegurar así la disuasión.

En particular, la Directiva considera que la primera contribución de España a la paz y seguridad internacional no es otra que garantizar la propia con fortaleza y decisión y, para ello, hay que garantizar las capacidades que aseguren la disuasión ante las que tradicionalmente se han denominado amenazas no compartidas.

Ante este panorama, la Directiva considera necesario realizar una profunda reflexión estratégica para afrontar los riesgos y amenazas que se presentan en este inicio del siglo XXI. Reflexión, a medio y largo plazo, que sólo tendrá éxito si se desarrolla en un contexto de amplia participación, que permita situar a España como un fiel aliado dentro de la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Para hacer frente a los nuevos riesgos emergentes de un mundo globalizado, la Directiva subraya que la Alianza Atlántica sigue siendo el vínculo de defensa y seguridad colectiva más apropiado para España.

En primer lugar, porque las nuevas amenazas ya están presentes y, por tanto, la base para contrastarlas debe basarse en una coalición de fuerzas; en nuestro caso, la UE y OTAN. Por otra parte, no se puede olvidar que en la última revisión estratégica de los Estados Unidos de Norteamérica, su centro de atención ha pasado a la zona Indo-Pacífico, con las consecuencias que este desplazamiento estratégico tiene para Europa y para la OTAN.

España, debido a su situación estratégica, debe velar por consolidar un marco seguro, particularmente en el Mediterráneo, sin olvidar que la plena estabilidad en la cuenca mediterránea solo se logrará si su entorno inmediato, Oriente Medio y el Sahel, se mueven en la dirección adecuada, y se asegura el control sobre los tráficos ilícitos que tienen su origen en Iberoamérica y el Golfo de Guinea.

El continente iberoamericano es un área de paz entre Estados, pero bajo la amenaza del narcotráfico y terrorismo, por lo que no se debe desaprovechar ninguna oportunidad para mostrar la solidaridad y apoyo a los países iberoamericanos que sufran esas amenazas.

Los nuevos riesgos y amenazas hacen necesario dar un paso hacia una Estrategia de Seguridad Nacional, con objeto de aunar los esfuerzos de todos los departamentos involucrados, potenciando, junto a la política de defensa, el resto de políticas sectoriales que sean precisas, aumentando también la coordinación en los aspectos relativos a la Inteligencia e Información del Estado.

Pese al escenario de limitación presupuestaria actual, España debe contar con las capacidades que garanticen su disuasión, sin olvidar su contribución a los organismos a las que pertenece, particularmente OTAN y UE, y atender a la legalidad internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.

Nuestra seguridad se caracteriza en estos momentos por tres rasgos esenciales: el incremento de la inestabilidad en nuestro entorno cercano, la búsqueda de un vínculo transatlántico más sólido, y el impacto negativo de la crisis económica.

Para dar respuesta a ello, las Líneas Generales de la Política de Defensa contemplados en la DDN son:

  • Asegurar una España fuerte que contribuya a la estabilidad internacional.
  • Desarrollar la plena coherencia y coordinación de los instrumentos en manos de los distintos departamentos.
  • Mantener un nivel nacional de disuasión creíble y suficiente.
  • Llevar a cabo la necesaria transformación de las Fuerzas Armadas.
  • Acentuar el esfuerzo en la comunicación estratégica de la defensa, con objeto de fomentar la conciencia de defensa nacional.

La disuasión comienza con la cohesión nacional, como voluntad colectiva y determinación para preservar los valores e intereses de nuestra sociedad.

Con la finalidad de alcanzar los objetivos marcados en las Líneas Generales, se llevarán a cabo las siguientes directrices:

  • Racionalización de las estructuras relacionadas con la seguridad nacional.

    a) Se contribuirá a la revisión de la Estrategia Española de Seguridad.

    b) Se llevará a cabo una Revisión Estratégica de la Defensa.

  • La disuasión es el resultado de disponer de unas capacidades y de la determinación de utilizarlas si acaso ello llegara a ser necesario.

    a) Se dará prioridad a la preservación y grado de disponibilidad de las capacidades de las Fuerzas Armadas, en función de unas prioridades establecidas.

    b) Se promoverá una aproximación integral a la ciberseguridad.

    c) Se impulsarán los mecanismos de coordinación de una comunidad de inteligencia.

  • España apuesta decididamente por las organizaciones de seguridad y defensa.

    a) Participará de una manera activa y responsable en las iniciativas de la OTAN.

    b) Colaborará en la configuración y avance de la Política Común de Seguridad y Defensa y la Cooperación Estructurada Permanente.

    c) Reforzará la relación bilateral con aquellos actores con los que se comparten intereses y/o amenazas.

  • Replanteamiento del actual diseño de las estructuras de las Fuerzas Armadas.
  • La defensa de España exige el impulso de la industria nacional del sector, siendo precisa la asistencia a esta en su presencia internacional.

Por último, la DDN recoge en su disposición final, que el Gobierno, mediante Acuerdo del Consejo de Ministros, a propuesta del Ministro de Defensa, adoptará las disposiciones necesarias para el desarrollo de esta directiva.

Para consultar la Directiva de Defensa Nacional visite el apartado Normativa y Documentación de Referencia

Subir

Planeamiento de la Defensa. La Directiva de Política de Defensa 1/2012

Según establece la Orden Ministerial 37/2005, la materialización de los principios recogidos en la Directiva de Defensa Nacional se realiza a través del ciclo de planeamiento de la defensa, que hace posible la definición y obtención de la Fuerza, los medios y recursos necesarios para la consecución de las capacidades que permitan obtener los objetivos establecidos en la política de defensa, y que tenga en cuenta los criterios de actuación, preparación y eficacia de la fuerza.

El proceso da comienzo cada cuatro años, y tiene una ejecución de dos años con revisión en los otros dos. De esta forma, se acomoda al ciclo de planeamiento en la OTAN. Los resultados de cada ciclo de Planeamiento y el estado de ejecución de los Planes de Recursos que de él se derivan constituirán un elemento de referencia y realimentación para el siguiente proceso.

Este ciclo se desarrolla a lo largo de dos procesos paralelos: uno de Planeamiento Militar, que incluye el Planeamiento de Fuerza y el Planeamiento Operativo, y otro de Planeamiento de Recursos, que incluye los Planeamientos de Recursos Financieros, de Recursos Humanos y de Recursos Materiales.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa es el responsable del planeamiento militar. El secretario de Estado de Defensa es el responsable de los Planeamientos de Recursos Financieros y Materiales. El/la subsecretario/a de Defensa es el responsable del Planeamiento de Recursos Humanos.

El secretario General de Política de Defensa, como principal colaborador del ministro en la dirección de la Política de Defensa, es el responsable de la elaboración del proyecto de directiva de Política de Defensa, cuyo fin es establecer las líneas generales de actuación y las directrices precisas para el planeamiento de la Defensa.

Hasta el momento, ha habido dos Directivas de Política de Defensa. La primera, sancionada por la ministra de Defensa Carme Chacón en 2009 y la segunda, que desarrolla la vigente DDN 1/2012, fue firmada por el ministro Pedro Morenés en octubre de 2012.

Como elementos iniciales, la nueva DPD contempla la racionalización de las estructuras de la seguridad nacional, la preservación de las capacidades de disuasión, el mantenimiento de las relaciones internacionales en materia de defensa, la adaptación de estructuras de las Fuerzas Armadas y el impulso a la presencia internacional de la industria nacional.

La nueva Directiva detalla el contexto estratégico que define lo más significativo del panorama internacional y que incluye, entre otros, la emergencia de nuevas potencias mundiales, el refortalecimiento de otras ya existentes, la crisis financiera y económica en el mundo, la convulsión del entorno mediterráneo, la inestabilidad en el Sahel, la proliferación nuclear y la piratería.

Asimismo define como zonas geográficas de mayor interés el Asia Central y, más concretamente, Afganistán. De igual forma, considera a Iberoamérica por los especiales lazos históricos, estratégicos y económicos.

Además, cita otros fenómenos de orden global que afectan de manera directa a España, como son los movimientos migratorios, la aparición de un nuevo ámbito para las relaciones internacionales como el ciberespacio y la influencia del ámbito marítimo, por la apertura de nuevas rutas de navegación, y la posible explotación de recursos petrolíferos en aguas españolas.

Destaca como novedad la crisis financiero/económica que afecta de manera severa a los países de nuestro entorno y a España.

La Directiva de Política de Defensa identifica como necesidades de la Defensa:

  • La ampliación de las estructuras de Seguridad y Defensa para fortalecer la posición de España en el contexto internacional.
  • El mantenimiento de la capacidad de despliegue de las Fuerzas Armadas españolas, así como de su capacidad de respuesta frente a las crisis.
  • El incremento de las relaciones bilaterales en el ámbito de la defensa con naciones que comparten intereses comunes con España. La mejora de la acción conjunta en las operaciones militares para proporcionar opciones a la resolución de conflictos y a la gestión de crisis.
  • La revisión de las estructuras orgánicas de las Fuerzas Armadas para hacerlas más eficientes, así como para orientar y mejorar su contribución a la estructura operativa.
  • El reforzamiento de los sistemas de obtención de información y de elaboración de inteligencia para apoyar a las operaciones, así como de los sistemas de mando y control para reducir el riesgo de ataques cibernéticos.
  • El establecimiento de un sistema ágil de comunicación estratégica para facilitar la comprensión de las operaciones militares y su influencia en la evolución de la situación estratégica.
  • La contribución a la consolidación de la industria nacional de defensa para mantener su competitividad y reforzar su presencia internacional.

De acuerdo con estas necesidades, se establecen como fines para la Legislatura:

  • La definición de una Estrategia de Seguridad Nacional.
  • El desarrollo de una organización de las Fuerzas Armadas que simplifique la actual, así como la racionalización de estructuras orgánicas existentes del Ministerio de Defensa.
  • La clarificación de las relaciones funcionales entre el órgano central y las Fuerzas Armadas y la asunción de procedimientos de trabajo más ágiles en el tiempo.
  • La financiación de la Defensa con un planeamiento a medio y largo plazo realista y con una gestión austera y creíble a corto plazo.
  • La consolidación de la industria de defensa que permita a la industria nacional mantenerse al día, asumir riesgos aceptables en sus inversiones y contribuir a la generación de empleo.
  • El establecimiento de un mejor flujo de comunicación con la sociedad española para agilizar el conocimiento de las necesidades de la Defensa.

Para alcanzar estos fines, la Directiva señala las directrices para cada autoridad del Ministerio y que van enfocadas a:

- Determinar la aportación española a las operaciones lideradas por Naciones Unidas, la Alianza Atlántica y la Unión Europea.

- Contribuir con medios humanos a las estructuras multinacionales de seguridad y defensa.

- Apoyar la revisión de la Estrategia Española de Seguridad.

- Reforzar las relaciones bilaterales en materia de defensa con los Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Portugal, así como con Argelia y Marruecos.

- Mantener los vínculos con Iberoamérica en materia de defensa.

- Revisar la estructura operativa de las Fuerzas Armadas.

- Simplificar la estructura orgánica del Ministerio de Defensa.

- Diseñar unos presupuestos más restrictivos que atiendan prioritariamente a los compromisos adquiridos de los programas principales de armamento.

- Difundir la capacidad de la industria de defensa para favorecer su competitividad y la generación de empleo.

- Desarrollar las Leyes de carrera militar y de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas.

- Redactar un proyecto de ley que recoja las bases de la organización militar.

- Consolidar el sistema de protección social y el apoyo a heridos y familiares de fallecidos en acto de servicio.

Como grandes líneas maestras, que han de orientar el Ciclo de Planeamiento, la Directiva establece que éste debe desarrollarse en el marco de la profundización de la acción conjunta de las Fuerzas Armadas, dentro de un nuevo escenario de necesaria cooperación multinacional, que exige la realización de operaciones que agrupen de forma integrada instrumentos militares y civiles.

Igualmente, se adaptará a la coyuntura económica, en un modelo presupuestario basado en los principios de economía, racionalidad y coherencia, optimizando los recursos asignados a las Fuerzas Armadas para lo que han de propiciarse las necesarias sinergias y economías de escala, otorgando máxima prioridad a la protección y seguridad de la fuerza.

Finalmente, deberá integrar en el planeamiento nacional nuestra participación en el planeamiento de la OTAN y en el de la Unión Europea.

Subir
© Copyright 2009 Ministerio de Defensa de España P. de la Castellana, 109 28071 Madrid - Tlf.: (34) 91 395 50 00