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EL CONSEJO DE MINISTROS DA LUZ VERDE A LA MORATORIA UNILATERAL PARA PROHIBIR LAS BOMBAS DE RACIMO EN ESPAÑA

11/07/2008 Twitter A propuesta de la ministra de Defensa

La ministra de Defensa dará instrucciones para que se proceda, en el plazo más breve posible, a la destrucción de la munición almacenada por nuestras Fuerzas Armadas

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Acuerdo por el que se dispone una moratoria unilateral relativa a las municiones de racimo, y se impulsa el proceso de firma y ratificación de la Convención sobre Municiones de Racimo recientemente aprobada en la Conferencia Diplomática de Dublín, así como su aplicación provisional.

Esta decisión responde al firme compromiso del Gobierno español en el sentido de prohibir el empleo, desarrollo, producción, adquisición, almacenamiento, conservación y transferencia de las municiones de racimo. A ello se añade un compromiso de cumplimiento de las previsiones de la Convención referidas a la cooperación y asistencia internacionales (sobre todo en relación con la ayuda a las víctimas, sus familias y comunidades a las que pertenezcan), anticipando así la producción de efectos de la Convención.

Desde que se inició el proceso de Oslo, en febrero de 2007 hasta la Convención de Dublín del pasado 30 de mayo, el Gobierno español ha sido favorable a una prohibición tan amplia como fuese necesaria para garantizar el objetivo último del Tratado, que no es otro que el de evitar un daño humanitario inaceptable. Por esta razón, al igual que otro centenar de naciones, España ha acordado prohibir el empleo, desarrollo, producción, adquisición, almacenamiento, conservación y transferencia de municiones de racimo que causen daños inaceptables a los civiles.

Medidas de tres Ministerios

El Acuerdo aprobado hoy por el Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Defensa, Carme Chacón, establece la adopción de medidas por parte de los Ministerios de Asuntos Exteriores y Cooperación, Defensa, e Industria, Turismo y Comercio.

De esta manera, contempla medidas por parte del ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación para que pueda iniciarse, a la mayor brevedad posible, el procedimiento interno a fin de que España pueda proceder a la firma de la Convención en Oslo el próximo 3 de diciembre de 2008, y que dicha tramitación se efectúe por la vía de urgencia.

Asimismo, el Acuerdo señala que la ministra de Defensa dará las órdenes necesarias para que, de forma inmediata, se dé cumplimiento a lo estipulado en la Convención sobre municiones de racimo en posesión de las Fuerzas Armadas españolas. De esta forma, se procederá a la prohibición del empleo, adquisición y desarrollo de esta munición y, específicamente, se iniciará en el plazo más breve posible la destrucción de la munición almacenada.

Igualmente, el ministro de Industria, Turismo y Comercio deberá adoptar las medidas oportunas para hacer efectiva la prohibición de importación, introducción, exportación y expedición de municiones de racimo establecida por la Convención.

El Acuerdo contempla también que el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación dé las instrucciones oportunas para que se proceda a incorporar a las políticas de cooperación las previsiones contempladas en la Convención.

Por último, se establece que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación coordinará con el Ministerio de Defensa la información dirigida al secretario general de las Naciones Unidas, según establece el artículo 7 del texto de la Convención, trasladando lo antes posible la posición de España e informando de la municiones disponibles y el plan de trabajo que se desarrollará para su destrucción efectiva.

España, pionera en erradicar estas municiones

Con la aprobación de este Acuerdo, España se sitúa a la cabeza de los países que han acordado la erradicación de las bombas de racimo, y va a proceder a destruir las municiones de este tipo en el plazo más inmediato y breve posible.

Aunque nuestras Fuerzas Armadas nunca han utilizado este tipo de municiones, a partir de ahora tendrán prohibido su uso, incluido el entrenamiento con las mismas. Además, en breve se procederá a destruir todas las existencias de este tipo de armas (unas 5.000 unidades), periodo que se llevará a cabo en menos de dos años.

En este sentido, la ministra de Defensa ha pedido que se inicien los trámites para la contratación, con carácter de urgencia, de los servicios necesarios para la destrucción de la munición de racimo, de conformidad con las normas aplicables para la protección de la salud pública y el medio ambiente.

Desde que hace veinte años iniciaron su participación en misiones internacionales de paz, las Fuerzas Armadas españolas han desactivado más de 100.000 artefactos en países como Líbano, Afganistán o la antigua Yugoslavia.