Ministerio de Defensa de España

Transcripción

El repliegue definitivo de las tropas españolas desde Afganistán prosigue sin pausa.

Las ASPFOR XXXIII es el contingente encargado de la mudanza desde Qala-i-Naw en la provincia de Badghis hasta la base de Herat, que será el último enclave afgano que abandonarán las fuerzas españolas antes de finalizar 2014.

Al frente del millar de efectivos desplegados, la mayoría de la Brigada de Infantería Ligera 'Canarias' XVI se encuentra el coronel José Luis Murga que nos atiende desde el Cuartel General en la base 'Ruy Gonzalez de Clavijo' en Qala-i-Naw. Saludos desde España, coronel José Luis Murga.

R- Muy buenas tardes Emilio, es un placer estar con ustedes en directo.

P- Aunque los hostigamientos nunca cejan, de hecho los primeros meses de este año se han registrado algunos de cierta entidad, ¿han detectado ustedes un mayor incremento de ataques con el anunciado inicio de la campaña de primavera-verano por parte de los rebeldes?

R- Bien, como usted ha hecho referencia antes a la ‘ruta Lapis’, que es por donde, sin duda vamos a hacer las principales operaciones este contingente, normalmente presenta pocos incidentes.Si bien es cierto con la llegada de primavera-verano se nota un incremento de la actividad.

También muchas veces no es solamente por la propia temporada, sino por las propias operaciones que se están llevando a cabo por el Ejército Nacional Afgano con las fuerzas de ISAF, que lógicamente responde a que se vaya incrementando esa hostilidad.

P- Hace unas semanas un teniente español resultó herido leve por un soldado afgano, un incidente green-on-blue en terminología OTAN, ¿no está o no estaba conjurado este riesgo que costó la vida hace año y medio a dos guardias civiles y un intérprete?, al menos en lo que era el ámbito español; no tanto vale en el inglés o en las fuerzas norteamericanas, pero sí parecía que en el ámbito español este tipo de incidentes se había, en parte, conjurado.

R- El análisis de esta amenaza, que como bien dice denominamos green-on-blue, y las medidas para contrarrestar estas mismas, han sido un objeto de especial atención antes del despliegue en zona de operaciones.

Actualmente, el personal que hemos desplegado dispone de una buena instrucción y sobre todo, concienciación en este aspecto; pero sobre todo hemos procedido a reforzar las medidas de seguridad durante estos últimos meses en los que estamos aquí desplegados.

P- ¿Está surtiendo efecto el poder disuasorio de los tres helicópteros ‘Tigre’ desplegados precisamente para proporcionar una campana de seguridad a los convoyes en este repliegue definitivo hacia España?

R- Verdaderamente, las capacidades que proporcionan estos helicópteros de ataque incrementan la seguridad de forma importante. Su potencia en fuego, su rapidez de despliegue, capacidad de observación, junto con, lógicamente, otros medios terrestres y aéreos, hacen que la insurgencia y otras amenazas se planteen la rentabilidad de efectuar esos ataques.

Lógicamente, estamos francamente satisfechos de poder disponer de estas capacidades, ahora, en estos momentos.

P- En esta fase del repliegue, ¿cuántos convoyes se han realizado hasta la fecha?

R- La anterior agrupación, la que denominamos ASPFOR XXXII, realizó cuatro convoyes importantes, como saben ustedes cuando se replegaron las bases de patrulla de Moqur y de Ludina.

Nosotros, aunque llevamos aquí pocos días, ya hemos realizado también uno de estos convoyes. En total son cinco operaciones de repliegue de distintos convoyes, donde hemos trasladado hasta el día de hoy un total de casi 90 contenedores y 30 vehículos.

P- Aunque, como decíamos al inicio, había una distancia de 160 km, lo que distan Qala-i-Naw y Herat, en Afganistán las distancias precisamente se miden en tiempo, no en kilómetros.

R- Sí, lógicamente con parámetros nuestros, occidentales, cualquier radioyente puede pensar: 160 km son una hora y media, o incluso, si voy a la mitad de nuestros 120 km/ hora en lugar de hora y media son tres horas.

Pero aquí la realidad es bien distinta. La realidad es que es una ruta, es un camino que no está asfaltado, con unos pasos de montaña muy complejos, y, como usted bien dice, hablamos de horas.

Hay días que son 12 horas, hay días que son 16, hay veces que el propio tráfico de la ruta es complicado, incluso nos ralentiza más el terreno… En nuestras instrucciones de planeamiento solemos hablar de entre 12 y 16 horas.

P- Además, para reforzar la seguridad cuentan con los vehículos' Husky', los RG-31 con brazo articulado investigador, los morteros embarcados… ¿Cómo han transformado estos elementos propios la movilidad de las tropas frente al riesgo de los artefactos? un riesgo persistente de los IED, de los artefactos explosivos improvisados.

R- Bueno, yo diría que estas capacidades que ha mencionado han mejorado la protección de nuestras tropas manteniendo la misma movilidad, puesto que estos vehículos, aunque sean complejos y tecnológicamente avanzados, mantienen la movilidad de nuestros vehículos tácticos.

Lo que tenemos claro es que el terreno aquí en Afganistán es muy complejo y muchas de las veces o algunas de las veces, cuando estos vehículos ya no son capaces de moverse, nuestras unidades tienen que echar pie a tierra y desplegar, ocupar algunas posiciones y observatorios para poder cumplir nuestras misiones.

P- España transfirió en noviembre del año pasado al ejército afgano la responsabilidad de proporcionar la seguridad en la provincia de Badghis, donde se encuentran ustedes. ¿Qué balance hace de esos siete meses?

R- En estos meses se ha observado una mejoría suficiente dentro de lo que es el concepto de seguridad de Afganistán, donde los progresos tardan en consolidarse.

Pero, bien es cierto, que la unidad responsable de conseguir esta mejoría, que es la brigada del ejército afgano que tenemos aquí desplegada va avanzando cada día de una forma importante en capacidades.

Están haciendo planeamientos complejos, están llevando a cabo operaciones importantes por sitios donde antes, a lo mejor, no eran capaces de llegar… Con lo cual, van alcanzando y consolidando, precisamente, ese nivel de seguridad suficiente que se necesita para este periodo de transición.

P- Las guerras de contrainsurgencia, como las de Afganistán, solo las gana quien se hace con los corazones y las mentes de las poblaciones locales, ¿cree que los afganos perciben ya como propias y fiables a las Fuerzas Armadas de su propio país?

R- El Ejército afgano está realizando un gran trabajo y un esfuerzo importante para que esta confianza vaya aumentando. Aquí en el año 2005 no había un solo soldado afgano, con lo cual, al principio había temor, y hay que decirlo claramente.

Esto se ha logrado mediante una presencia permanente sobre el terreno del Ejército afgano, así como también la ejecución de numerosas operaciones contra la insurgencia; lo que pone de manifiesto su eficiencia ante la población.

Parte de las operaciones no es solo luchar contra la insurgencia sino que el propio Ejército afgano enseguida realiza sus reuniones con los líderes locales (shuras) tratan de explicar el proceso de reinserción y de reintegración, tratan de ir explicando que ellos son realmente los garantes de la paz, por lo que, poco a poco, van ganando esa confianza de la población.

P- En ese juego de seducción y conquista de corazones y mentes, la misión española en Afganistán no es solo militar. También hay un componente civil marcado en lo que se llama el PRT, el Equipo de Reconstrucción Provincial, que usted lidera, donde actúa la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

¿Cuánto dinero ha invertido España en carreteras, escuelas, hospitales para los habitantes de Badghis? Porque se han hecho muchos kilómetros, se han levantado escuelas y también se mantienen hospitales para la población civil, que son parte del conflicto.

R- Yo antes le diría que AECID es, sin duda, un pilar fundamental para el éxito de este PRT.

Como usted sabe, de los tres pilares con los que actúa un equipo de reconstrucción: uno es la seguridad, que lideramos más los militares, otro ayuda Gobierno, y finalmente el desarrollo. AECID desde el primer momento se ha comprometido con esta provincia, ha llevado a cabo obras extraordinarias.

Finalmente, usted preguntó por una cantidad, que asciende a 200 millones de euros, pero estos 200 millones de euros se reflejan, como usted bien ha dicho, en carreteras, en que haya agua corriente en una ciudad donde no había, en que haya un hospital extraordinario donde antes no había formación sanitaria, y que sea el mejor en toda la región, colegios, etcétera, etcétera.

P- Aparte de lo que hace AECID en ese equilibrio entre seducción y seguridad propia, también las Fuerzas Armadas españolas han llevado a cabo proyectos llamados de impacto rápido para mejorar la vida de los afganos, como puentes o pozos de agua potable, de lo que se responsabilizan las unidades cívico-militares llamadas CIMIC ¿Cuántos de esos proyectos se han llevado a cabo en Badghis, y cuántos seguirán en pie y funcionando cuando se vayan las tropas españolas?

R- Desde que llegamos aquí en el año 2005 tenemos identificados 824.

Dado que son proyectos de pequeña entidad y de fácil acceso a la población, son, como usted ha dicho pozos, pasarelas para comunicar zonas de difícil acceso, arreglar muros de contención… pensamos que no hay ninguna pega, la gran mayoría están funcionando, muchas veces con pequeñas reparaciones, los seguimos manteniendo bien.

Nosotros esperamos, lógicamente, que estos continúen en pie y funcionando y sigan recordando la cooperación española en esta provincia.

P- Por último, cabe recordar a la audiencia que usted, coronel José Luis Murga, cuenta con asesoramiento en cuestiones de género. ¿La prueba del éxito de la misión será el respeto de los derechos humanos de las mujeres afganas? ¿Cree que una sociedad tan tribal con parámetros culturales y religiosos tan diferentes a los de Occidente como es la de Afganistán, al menos en Badghis, donde se encuentra España, ha evolucionado hacia una necesidad de fundamentar su convivencia en el respeto a los derechos humanos.

R- Podríamos decir que sí, pero siempre hay que tener en cuenta los parámetros afganos, que para nosotros es difícil comprender a no ser que uno esté muy metido en la vida diaria de esta sociedad, como usted muy bien ha dicho, muy tribal; pero se están dando pasos.

Aquí en la provincia de Badghis tenemos representantes en el Parlamento de Kabul, tenemos también mujeres en el Consejo Provincial, tenemos mujeres que están ocupando cargos de relevancia dentro de las instituciones públicas, en colegios… antes las mujeres no asistían a las principales reuniones en los procesos de toma de decisiones y ahora aparecen mujeres representando sus instituciones.

Está claro que esto está cambiando y también aquí le quiero decir que el PRT español en su vertiente militar y civil con AECID han hecho unos programas de ayuda a la mujer extraordinarios y estamos viendo los primeros pasos.

P- Coronel José Luis Murga, jefe del contingente español desplegado en Afganistán, el número XXXIII, y todo apunta que el último, desde que hace once años España desplegó sus militares en el país centroasiático. Gracias por su tiempo para nuestra audiencia. Saludos desde España.