Ministerio de Defensa de España

Transcripción

Ya operan sobre los cielos de Afganistán los tres helicópteros de ataque ‘Tigre’ desplegados por vez primera en un teatro de operaciones.

Con su cañón frontal de 30 milímetros capaz de realizar 720 disparos por minuto, los helicópteros de ataque ‘Tigre’, que se desplegarán hasta diciembre en Afganistán, ofrecen una potencia de fuego suficiente para disuadir a la insurgencia de atacar los convoyes de repliegue de los militares españoles, según el general jefe de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), Javier Sancho. 

General Sancho: La sola presencia de este helicóptero, como la insurgencia lo conoce bien, causa un efecto disuasorio importante, y eso, solo su presencia, hace que se eviten cierto tipo de acciones hostiles contra nuestras Fuerzas. Y si la disuasión no es suficiente lo que hacen es proporcionar el apoyo en caso de que se vean envueltas en cualquier tipo de ataque de la insurgencia.

Emilio: Además, los helicópteros ‘Tigre’, que serán operados por 32 pilotos y mecánicos podrán lanzar hasta cuatro misiles ‘Mistral’ aire-aire, y 44 cohetes de 68 milímetros aire-tierra. El casco de los tripulantes es una de las grandes capacidades que aportan los helicópteros ‘Tigre’, que siempre actúan en binomio, como mínimo.

Corte instructor militar: El piloto que va en la plaza delantera tiene la capacidad, por medio del casco, de hacer esclavo el cañón al casco.De tal manera, que este piloto, además de volar, le proporciona defensa inmediata a la aeronave y a los pilotos.

De tal forma que en una misión el piloto está volando, y si, de repente, hay un objetivo inopinado, donde él ponga los ojos, está el cañón. Tal como se monta en el helicóptero hay un sistema de homogeneización automático que sincroniza, por decirlo de alguna manera, las retinas del piloto al cañón. Aquello de “donde pongo el ojo pongo la bala”, pues así es.Es un cañón con sistema de presión infinita.

Emilio: En el aeropuerto de Herat, el teniente coronel Jesús A. que ha estado en el 'staff' del Mando Regional Oeste ISAF (RC-W) y del que dependen los helicópteros y los soldados españoles, considera que la comunidad internacional seguirá apoyando al país centroasiático a partir del 2015, cuando ya no queden tropas extranjeras.

Teniente coronel: El futuro de Afganistán después de 2014, las declaraciones sucesivas que han hecho los órganos superiores de la Alianza de la OTAN es que, por supuesto la Alianza va a seguir comprometida, la comunidad internacional va a seguir comprometida en apoyo a Afganistán, en garantizar la seguridad de Afganistán, pues al final es la finalidad que se persigue, la estabilidad del país.

Se tomarán las acciones que se consideren oportunas siempre con una finalidad mínima que sea que el proceso no sea reversible.

Para mí, desde luego, la palabra clave aquí sería reversibilidad. Es decir, si conseguimos que no haya una vuelta atrás se habrá conseguido el objetivo.

A lo mejor la misión se tiene que extender  cinco, 10,  15 años más, y esa misión no se sabe aún en qué se traducirá, pero lógicamente habrá fuerzas de la OTAN aquí, seguirá habiendo apoyos a las fuerzas afganas, la finalidad será que las fuerzas afganas puedan por sí mismas cumplir y garantizar la seguridad en el país, y las naciones que contribuyen con fuerzas lo que harán será aportar lo que se llaman capacitadores, ciertas capacidades que el Ejército afgano no puede tener en breve plazo, las aportaremos nosotros.

Estamos hablando de apoyos de fuegos, de sistemas de vigilancia, de evacuaciones sanitarias, de equipos de desactivación de explosivos, ese tipo de cosas. Aviación de combate para acciones de apoyo de fuego cercano en las operaciones que realicen el Ejército afgano.

Emilio: Y sin los soldados de la coalición internacional ¿el Ejército afgano será capaz de caminar solo?

Teniente coronel: El Ejército afgano está muy motivado.

Yo he tenido la ocasión de tener mucha relación con ellos, de tener muchas conversaciones con ellos, reuniones de planeamiento con ellos y se sorprende uno de que ellos perfectamente asumen que tienen un problema en su país, que son ellos quienes principalmente lo tienen que resolver, se están desarrollando a una velocidad muy grande e, insisto, tienen un fuerte compromiso en resolver los problemas de este país.

No hay dudas. Yo con los que me he relacionado, principalmente oficiales, lógicamente del Ejército afgano, a nivel de planeamiento, no hay ninguna duda que tienen perfectamente identificado cuáles son los problemas que tienen y la manera de resolverlos.

Emilio: ¿La diferencia entre el repliegue definitivo de 2014 y la retirada de los rusos o de los ingleses, mucho antes, en el siglo XIX, estriba tal vez en que la comunidad internacional ha tratado de estabilizar Afganistán?

Teniente coronel: Sí, sí, por supuesto, es que los objetivos que tenían los soviéticos aquí no eran los mismos que tenemos ahora la comunidad internacional en Afganistán.

Precisamente lo que queremos es que Afganistán sea un país autosuficiente, independiente, que garantice su propia seguridad y las acciones que estamos aquí realizando no tienen nada absolutamente que ver con las que realizaron los soviéticos en su momento.

De hecho, somos muy optimistas porque pensamos que la componente de desarrollo en el aspecto de defensa y de seguridad es quizá una de las que más está progresando en estos años que lleva la comunidad internacional actuando en Afganistán.